sábado, octubre 28, 2006



10 de octubre de 2006

Impresiones de mi última visita a Sevilla

Hace unos días estuve en mi idolatrada Sevilla disfrutando de mi familia y de mis amigos de siempre. Que grato el retorno a la ciudad natal, cuantos recuerdos inolvidables. Sin embargo, que pena me dio comprobar una vez mas el caos y el abandono en el que se encuentra sumida mi amada ciudad, tal vez mi tendencia a idolatrar todo lo que amo me lleve a tener una visión distorsionada de la realidad, al fin al cabo, somos del lugar donde vivimos y hace ya mas de diez años que no vivo en Sevilla, pero aún así puedo presumir de conocerla bastante bien y me duele mas que a nadie el daño que le están haciendo.

Ahora que en estos días me estoy leyendo “La Sevilla que se nos fue” (José Mª de Mena), no estaría de mas que alguien escribiera otro libro titulado “La Sevilla que nunca llega”.

Ya se sabe que para que una ciudad mejore su infraestructura y prospere, hay que llevar a cabo una serie de obras de gran envergadura que hasta que no finalizan, causarán bastantes molestias en las zonas que se realicen. Aunque obviamente después esas zonas se vean recompensadas por la mejora de las infraestructuras. ¡Pero coño! Es que el “metro de Sevilla” lo empezaron desde que yo era mas pequeño de lo que hoy es mi hijo, que tiene 7 años, es decir desde mediados de los 70s, hemos empezado otro siglo y todavía no han terminado la “Línea 1”. Esto es una auténtica vergüenza, para colmo ahora la ciudad está padeciendo los efectos de la peor alcaldía de la historia de la ciudad, al menos hasta donde llega la memoria de los mas viejos del lugar. El Sr. Alfredo Sánchez Monteseirín del PSOE, (una auténtica marioneta de “Chaves”) y los impresentables de “Izquierda Unida” promoviendo cualquier acción que vaya contra el sentido común, la educación ó los mejores valores morales mas tradicionales tienen sumida a la ciudad de Sevilla en un auténtico caos, con mil zanjas abiertas y cien calles cortadas donde las obas núnca acaban. “El Ayuntamiento de Sevilla” debería constar actualmente en el "Libro Guinnes de los Records" como la peor gestión jamás realizada en el Ayuntamiento de una capital no sólo de provincia, sino de una Comunidad Autónoma como Andalucía. Y mas concretamente la gestión urbanística de esta última legislatura que está convirtiendo en un auténtico suplicio el transito por la ciudad y en sus distintos accesos de entradas y salidas, con puentes y avenidas totalmente colapsados. En gran parte porque la infraestructura de acceso a la ciudad ya se ha quedado totalmente obsoleta y porque no se puede prolongar indefinidamente el corte de calles, plazas y avenidas fundamentales para acceder al cantro.
Para colmo, al contrario que en la mayoría de ciudades gobernadas de forma eficaz como Madrid, Valencia o Málaga por ejemplo, donde todos los plazos se están cumpliendo perfectamente. En Sevilla, ya nadie se atreve a asegurar, ni siquiera para cuándo estará terminada la “Línea 1”, posiblemente para el siglo XXII, cuando los metros ya hayan quedado obsoletos. ¡Eso sí!, como para el año que viene hay elecciones y hay que estrenar algo, me han dicho que van a poner un tranvía por la avenida de La Constitución. A lo mejor lo hacen para celebrar el 25º aniversario de la Edición “La Sevilla que se nos fue”, ya que como la Sevilla del progreso nunca llega, al menos podremos revivir la Sevilla de posguerra con ese nuevo tranvía que realizará un trayecto tan corto, como inútil.

Aunque no he tenido la oportunidad de viajar mucho fuera de España, si lo he hecho desde pequeño por muy diversas ciudades del pais, y aunque quiero a Sevilla mas que nadie y siempre la he defendido y defenderé a capa y espada, tengo que reconocer que hoy por hoy es una ciudad de segunda, no importa lo que crezca su población, si la ciudad sigue sumida en el caos. No se trata de cantidad, se trata de "calidad de vida". Hoy por hoy Sevilla está lejísimos de ser la tercera ciudad de España tras Barcelona y Madrid, hoy no entramos ni entre las diez primeras y en cuanto a nivel urbanístico y medio ambiental debemos estar entre las tres últimas. El Parque de los Príncipes, antaño un lugar señorial para los paseos dominicales con la familia, está totalmente abandonado, los patos muertos a pedradas por los bándalos, todo lleno de cristales rotos de las botellonas y las jeringuillas de las que usan esos a los que tanto le ríen las gracias los de Izquierda Unida y el sector mas progre del PSOE. El Parque de Mª Luisa soporta hoy tanto tráfico que posiblemente sea el lugar mas contaminado en toda la ciudad. Y así podría llenar una lista interminable de parques, jardines, calles y plazoletas víctimas del abandono y el bandalismo con todo tipo de basuras y mobiliario urbano destrozado.

Pero lo que mas me hace sufrir es acercarme a la Isla de La Cartuja, recordar lo que fue la “EXPO´92” que tuve la suerte de disfrutar a tope con 22 años y darme cuenta de lo mal y tarde que se gestiono, lo que debería haber sido el trampolín definitivo para que Sevilla fuera hoy una ciudad europea de primer nivel como lo son hoy: Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao o Zaragoza. Ahora gracias a Isla Mágica y al haber habilitado varios pabellones para la ubicación de nuevas facultades, dependencias de la Junta de Andalucía o empresas privadas, se le está empezando a dar un enfoque mas dinámico y moderno, pero ya llevamos muchos años de retraso, porque lo que hoy tenemos en La Isla de la Cartuja, es lo que deberíamos haber tenido desde 1993, pero al contrario de lo que pasó en Barcelona tras las Olimpiadas, con un desarrollo en expansión de toda la ciudad al nivel de las ciudades mas modernas del mundo, en Sevilla después de la EXPO´92, nos quedamos dormidos en los laureles y durante mucho tiempo después gran parte de la Isla de la Cartuja pareció una ciudad fantasta.

¡Eso sí!, Para que conste que tenemos un Ayuntamiento responsable, vamos a retirar el mercado de animales de la Plaza de la Alfalfa los domingos por la mañana y lo mandamos a la explanada de la antigua estación del teleférico de la EXPO´92, próxima a Plaza de Armas. Pero para evitar enfermedades, prohibimos radicalmente los pájaros, por si lo de la peste aviar, no vayan a traernos algún virus. Sólo se permiten serpientes de importación, ratas y reptiles de todo tipo, tarántulas, iguanas, camaleones, ardillas, hurones y cualquier otro tipo de animal que esté en peligro de extinción y cuya venta esté prohibida en cualquier lugar civilizado.

Menos mal que siempre nos quedará la Semana Santa y la Feria, aunque mucho me temo que en lugar de farolillos vamos a tener que poner la “media luna roja” y los pasos donde aparezca una cruz quedarán prohibidos para no herir las sensibilidades de los no católicos.

Desde estas líneas propongo que cuando un gobierno sea del partido que sea, de Ayuntamiento, de Comunidad Autónoma o de la Nación lo haga tan mal e ineficazmente como lo está haciendo el de Sevilla. Se le castigue rotundamente en las urnas para que el partido de la oposición pueda reconducir la situación a buen puerto. De lo contrario nos dirán aquello de: “Tenéis lo que os merecéis” frase que sólo sería trasladable a quienes lo hayan permitido con su voto o abstención. Lo malo es que en estos casos SIEMPRE pagan justos por pecadores.

Juan Ignacio Amador

2 comentarios :

  1. Hey Juani, ¿hay que ser usuario para dejar comentario?

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  2. Ya me he dado cuenta de que sí, je, je...te he dejado mi opinión a este artículo en el blog del pucherito.

    Me parece mucho mejor este tuyo que aquel, bueno, es que tú estas cosas te las tomas muy en serio y le das mucho más lustre.

    Un abrazo. Jordi.

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