miércoles, diciembre 20, 2006

Domingo, 17 de diciembre de 2006
Ascensión al HUMA desde El Chorro. "Por los fondos marinos del Jurásico"

Al llegar a la altura de Ardales la zona de los embalses se encontraba cubierta por una densa niebla matinal y mientras Carlitos iba durmiendo en el asiento de al lado, yo me iba sumergiendo en un paisaje de sueños, al son de “Eduardo Manostijeras”, a lo largo de ese tramo repleto de rendoedas formaciones rocosas entre el “Puerto de la Atalaya” y el Embalse del Chorro, donde los primeros rayos de sol ya se posaban sobre las impresionates paredes del Desfiladero de Los Gaitanes y del Tajo de la Encantada.

Al llegar al bar de los hippies ya nos esperaban los anfitriones de la ruta: Miguel “El Hombre que sabía demasiado” y Patricia “La mujer que miraba las estrellas”, escoltados por Juan Antonio “El Elfo de la Malagueta”. Y allí fuimos apareciendo Jon “El Huracán de Sheffield”, Lindsey “La Sonrisa de Monalisa”, Carlitos “El poeta de las Cumbres”, Santa Claus Per Johan y su mujer Anne Christina “La Flor de Estocolmo”, Rafa Flores en persona, escoltado por ocho miembros del Sanedrín de Pasoslargos llegados desde Ronda, desde Rota, Reinaldo con Manuela “Los Emperadores de la Bahía” y mas amigos llegados de Sevilla, Granada, Ojén, Marbella y cerrando la comitiva casi con el pistoletazo de salida: Hector “El Caimán de Puentegenil” acompañado por dos ninfas, en definitiva, junto a los cinco amigos de “La Bota Viajera” que inciaron la Ascensión con nosotros un grupo de 40 personas.

Nada mas salir pequeña pausa para fotografiar un pequeño mosaico de azulejos a modo de mapa artístico de la zona y poco después el típico cartelón de La Junta de Andalucía anunciando la “Ruta La haza del Río”, que da mas lugar a la confusión que a una fácil interpretación. Una vez realentizada la marcha, Manuela comentaba que sólo faltaba el “sinpecado” para que aquello pareciera una romería. Por pequeñas veredas fuimos ganando rápidamente altura, conforme atravesábamos el bosque de pinos y eucaliptos al tiempo que evitábamos los prolongados zig-zags del carril. Y es que siempre que se pueda, hay que evitar las pistas. Y así llegamos a situarnos justo debajo de las paredes del Tajo de la Encantada en un punto donde Miguel y Patri (que ya habían hecho una ruta exploratoria semanas antes), tenían localizado un interesante yacimiento de fósiles de ammonites con los que mas de uno recordó su época de coleccionista de minerales y fósiles o sus clases de geología. Poco después siempre con las paredes del tajo a nuestra izquierda, donde encontramos la cantera abandonada de Silex y Pedernal, llegamos a una zona con algunas encinas donde nos volvimos a reagrupar para iniciar la ascensión por el tramo de las denominadas “Escalerillas Árabes”, para acceder a ellas abandonamos el carril, para superar un pequeño tramo de trepada también a nuestra izquierda y desde allí seguir caminando por una senda arenosa y rocosa con algunos tramos aéreos no recomendables para los que padecen de vértigo. Sin duda se trata de uno de los tramos mas bonito de toda la ruta y donde posiblemente se hicieran mas fotos por cada metro recorrido, ya que la sensación de altura es tremenda, teniendo a nuestros pies todo el tramo que hemos dejado atrás, con el embalse del Chorro allá abajo y la torre del “Contraembalse de la Encantada” presidiendo la “Mesa de Villaverde” que ya tenemos frente a nosotros y que vamos superando a cada paso que damos. Conforme va girando la senda siempre en permanente ascensión, llegamos al denominado tramo de “Las Escalerillas Árabes”, donde las rocas de la zona se han moldeado a golpe de pico, para hacer transitable el paso hacia el otro lado, a donde llegamos tras cruzar la típica alambrada, que salvamos fácilmente situada en el collado, desde el cual podemos ver el angosto Valle del Arroyo de las Pedreras, tras el cual ya podemos ver la ladera este del Huma, a la que se accede por una falla inclinada que se encuentra unos 300 m. a la derecha (al norte) del Cortijo del Campedrero, situado a los pies de “Los Tajos del Arrejanado”. Sin duda alguna este fue el moment en el que mas se estiró “el chicle” del grupo en toda la ida, ya que mientras los translíbicos Jon y Reinaldo, seguidos por los mas audaces subieron por paredes casi verticales, el resto del grupo lo hicimos por la denominada falla, que a modo de escalera inclinada, permite una subida mucho mas asequible.

Una vez superado “El Tajo del Arrejanado” nuevo reagrupamiento, tiempo para alguna broma y reanudamos la marcha siguiendo los hitos de piedra, por una senda que se dirigía en línea recta al suroeste, ganando altura muy suavemente, casi faldeando la ladera, de tal manera que llevamos la cumbre a nuestra derecha, hasta que se llegamos a una zona próxima a las paredes de la antecumbre, que se salvan fácilmente superando algunos “escalones rocosos” de poco mas de un metro. Desde allí fuimos llegando a la cumbre con la única precaución de colocar bien el pie a cada paso para no quedarnos encajonados en esa terreno tan característico de lapiaces que hay en su achatada cumbre, donde nos encontramos con una meseta de algo mas de un kilómetro, ligeramente inclinada donde nos reagrupamos todos en pocos minutos. Dada la buena temperatura y la ausencia casi total de viento impropia de esta época del año, una vez en el punto geodésico (1.199 m.), se llevó a cabo el almuerzo y parada principal del día, mientras nos recreábamos con las vistas: al norte muy cerca de nosotros, la cumbre hermana “El Pico Capilla” (perteneciente al Valle de Abdalajis) y mas lejos “La Peña de los Enamorados” entre medio Las Subbética cordobesas presidida por “La Tiñosa”, girando hacia el este: El Camorro Alto, Torcal, Camarolos, Sierra Nevada asomándose tímidamente entre la calima y La Maroma, (El Everest de la Axarquía: nuestro próximo objetivo de los Techos provinciales de Andalucía), al sur las Sierras litorales de Mijas, Coín, Sierra Blanca y Canucha, tapando a Los Reales y ya girando de oeste a suroeste: Sierra de las Nieves, Terril y Algámitas, Castellón de Teba o Peñarrubia y Laguna de Fuente de Piedra. Mientras se ofrecían generosamente turrones y otras delicias navideñas, Carlitos acudió como un rayo cuando vió que Carlos Tapia, “El aprendiz de Mago” se sacaba de su chistera la bandera del “Atlético de Madrid” y en el punto geodésico, añorando sus tiempos de juventud en el Madrid de los 80, nos cantó emocionado su himno y como se sentía inspirado poco después nos recitó una magnífica poesía marca de la casa, dedicada a la belleza de la mujer…¡ese es mi Carlitos!.

Tras exponer las distintas alternativas para bajar, se decidió iniciar el descenso por los primeros centenares de metros por los que habíamos llegados a la cumbre teniendo en un principio la “Mesa de Villaverde” con el contraembalse, frente a nosotros y por encima la Sierra de Alcaparaín con el Pico Valdivia a la izquierda y el Grajo a la derecha, desviándonos poco después hasta una espectacular y vertiginosa balconada en el perímetro suroeste de la cumbre con unas vistas impresionantes sobre “Los Tajos del Gaitanejo o del Almorchón” en cuya plataforma se encuentra el famoso “Mirador de Las Buitreras” donde habíamos estado semanas antes en una de nuestras rutas familiares. También pudimoscontemplar el “Pico del Convento” y el Castellón de Teba o Peñarrubia dominando el horizonte del conjunto pe Embalseses del Guadalteba y Guadalhorce. Desde aquí se podía haber continuado el descenso por la cómoda senda por la que se subió, pero para darle un toque de aventura a la jornada, se decidió bajar a “jierro” por canchal y las diferencias entre los que bajan como motos y los que tenemos mas dificultades adquirieron unas dimensiones tremendas con los “Tajos del Cuervo” frente a nosotros como testigo. Al llegar al carril situado a los pies de “Los Tajos del Arrejanado” nos esperaba la mitad del grupo, mientras que el grupo delantero hacía lo propio en el fondo del valle. Con la idea de reagruparnos todos en el “Cortijo del Campedrero” nos dirigimos hacia allí, para una 2ª paradita antes del descenso definitivo y disfrutar de un día tan bonito. Pero al ver que el primer grupo continuaba hacia el fondo del valle, fuimos tras ellos con la intención de enlazar en “El Cortijo de Las Pedreras”, sin embargo, cuando llegamos allí ya se habían ido. Así que decidimos hacer una paradita para un “kit-kat”. Mientras el grupo delantero, en el que se encontraban algunos compañeros con mas de dos horas de coche para regresar a casa, iniciaba la “translíbica” variante del Barranco de Las Pedreras al pie del Tajo de la Encantada. El resto, con mas tiempo (ó menos prisas por terminar), disfrutábamos de una agradable pausa, contemplando el paisaje, la claridad del día y casi deseando que no llegara a su fin una jornada tan completa y espectacular como esta.

Casi con pereza, iniciamos el tramo final de descenso, entre grandes matorrales de romero, aulagas, tomillo y palmitos, llegando a una pequeña meseta desde donde teníamos dos opciones para continuar: “Opoción A” el escarpado y abrupto “Barranco de Las Pedreras” a la izquierda por donde habían bajado los “translíbicos”, o bien “La opción B” bajando a la derecha por la vertiginosa senda paralela a la pedrera ya muy próxima a la base del Desfiladero de Los Gaitanes, donde ya teníamos vistas del Embalse del Chorro, el mismo lugar por donde habíamos bajado, dos años antes, Francis, Rafa, Jon, Ángel y yo, así que por aquello de mas vale malo conocido que bueno por conocer, iniciamos el descenso por allí. Y aunque sólo de asomarse ya se te ponían los pelos como escarpias, al final no resultó tan complicado como parecía desde arriba, además hubo gran compañerismo colaborando con quienes llevaban un poco mas difícil la bajada y antes de darnos cuenta ya estábamos haciéndonos las fotos correspondientes con las paredes del Desfiladero de Los Gaitanes, La Cruz del Chorro y el espectacular puente de piedra por donde pasa la vía del tren, justamente donde desembocaba el Barranco de las Pedreras y por donde habían finalizado el descenso nuestros compañeros, mientras que nosotros llegábamos al mismo punto sin la necesidad de caminar en ningún momento junto a la vía del tren, ya que unos guardas colocados allí a tal efecto, nos indicaron una senda que venía a dar directamente a la base del mismo puente de piedra, tras el cual volvimos a reusar de caminar por el carril paralelo al embalse del Chorro, para volvernos a adentrar por la zona del perímetro del camping, donde nos encontramos con una preciosa ermita, que jamás habíamos visto antes en nuestras anteriores visitas al Chorro. Fue todo un lujo contar con la presencia de Angel “El pintor de paisajes”, Rafa Márquez “El Aristóteles de la Senda” y Magda “La Pimentonera de Águilas” para compartir las magníficas sensaciones de este último tramo del camino con las últimas luces del día con las que por fin nos reagrupábamos todos en el bar mas próximo a la Estación del Chorro, donde nos despedimos después de apurar unos refrescos de un sorbo, escuchar una nueva poesía de Carlitos, contar un chiste y desearnos Feliz navidad y próspero 2007.

3 comentarios :

  1. Anónimo5:56 p. m.

    Me quedé esperando el fósil... Espero que lo tengas guardado.

    Dani

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  2. Anónimo5:58 p. m.

    Juani: A ver si te publicas algo desde Galicia...

    Aunque ahora que lo pienso... seguro que en eso estas pensando.. estarás allá por tierras gallegas, hartandote de percebes y albariño... ¡qué aproveche!

    Dani (again!)

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  3. Anónimo7:43 p. m.

    Helooooooooo
    Espero que te lo estes pasando muy bien. No comas mucho!! y cuidado con las uvas. Acuerdate de los pobres que nos hemos quedado en este infierno llamado Fuenplaza Fuengirola.

    Maribel

    Byeeeeeeeeeeeeee!

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