lunes, enero 15, 2007

Clint Eastwood se supera en cada película que hace, magnífica reflexión sobre la Guerra, los que manejan los hilos y la forma de manipular al ciudadano de a pie.

Título: Las banderas de nuestros padres
Pais: U.S.A. (alto nivel de autocrítica al mas puro estilo Oliver Stone)
Director: Clint Eastwood (cada año se supera a sí mismo como director)
Guión: William Broyles Jr., Paul Haggis (Libro: James Bradley, Ron Powers)
Música: ¡Clint Eastwood! (polifacético el hombre)
Fotografía: Tom Stern
Actores: Ryan Phillippe, Jesse Bradford, Adam Beach, Paul Walker, Jamie Bell, Neal McDonough, Barry Pepper
Producida por: DreamWorks / Warner Bros. Pictures presentan una producción de Malpaso / Amblin Entertainment
Género: Bélica (2ª Guerra Mundial)
Duración: 132 minutos (le sobran como mínimo 20 minutos)

Impresionante ejercicio de autocrítica que a buen seguro no dejará indiferente a nadie y mucho menos en el “Imperio U.S.A.” donde históricamente se ha manipulado y se sigue manipulando al ciudadano medio americano aprovechando su bajísimo nivel cultural y su escasa capacidad de análisis de la situación según lo que le convenga al Gobierno en cada momento. Precisamente la película se centra en uno de los ejemplos mas claros y descarados de manipulación del pueblo americano. Para lo cual es utiliza como cebo la famosa imagen que todos conocemos de aquel grupo de soldados anónimos levantando una bandera en una isla perdida del pacífico, que se utilizó de portada en todos los periódicos de Estados Unidos como si ya hubieran ganado la guerra, para levantar la mermada moral de los ciudadanos americanos en unos momentos en el que las arcas del tesoro están vacías y ya no hay ni para municiones. Así que para animar a la gente a comprar fondos del tesoro y recaudar mas dinero para seguir financiando la guerra, se coge a tres jóvenes soldados que supuestamente aparecen en la escena (aunque no se reconoce a ninguno) y los mandan para casa como “los héroes de Iwojima” manipulándolos como muñecos de feria y llevándolos de gira por todo el pais, presentándolos en plan “super héroes américanos” para que vayan dando pequeños discursos por todo el pais con el objetivo de animar a los ciudadanos americanos a invertir en fondos del tesoro: asegurandoles que de esa manera ellos también son héroes porque de esa manera van a salvar muchas vidas y ganaremos la guerra y bla, bla, bla… A todo esto con una tremenda carga emocional por parte de los protagonistas que se debaten entre lo que por una parte les dicta la razón para colaborar con su gobierno en la recaudación de ese dinero, mientras los dirigentes de su país viven rodeados de lujo y banalidades totalmente ajenos al sufrimiento de los miles de soldados que sufren, mueren y padecen en las trincheras de medio mundo y por otra parte en lo que les dicta su corazón de mandarlo todo a la mierda y volver a sus casas con su familia, o incluso al campo de batalla para ayudar a los compañeros a los que están masacrando. A todo esto con unos “flash back” intermitentes durante toda la película que los lleva a recordar escenas recientes vividas en el asalto a la isla de “Iwojima” donde los japoneses causan una auténtica masacre con los jóvenes soldados americanos cuando desembarcan en la isla al mas puro estilo “Salvar al Soldado Rayan”, otra vez se ven escenas impresionantes de una crudeza bestial que reflejan a la perfección el momento del combate como si el espectador estuviera allí mismo.

El telón de fondo de la película es la batalla de Iwojima, uno de los episodios mas sangrientos y desconocidos de la Segunda Guerra Mundial en el Pacífico, que tuvo lugar en marzo de 1945, cuando ya prácticamente la Guerra había concluido en Europa y que como decíamos anteriormente, quedó inmortalizado por una foto de unos soldados colocando una bandera norteamericana en un puesto de avanzadilla sin ninguna trascendencia y con mas pena que gloria, que hizo historia, porque se vendió como todo un símbolo de victoria para activar el optimismo y la euforia en os ciudadanos americanos.

Podríamos decir que la película tiene un impresionante poderío y es de una abrasadora provocación. Además es un relato compasivo y con moraleja, si bien se la puede tachar de excesivamente sensible por parte de uno de sus protagonistas, aunque a saber como hubiera actuado cada uno de nosostros en el lugar de esos muchachos, después de haberlos sacado de ese infierno. La película es dura, inteligente, dolorosamente triste. En definitiva un film épico al tiempo que muy crudo y contemplativo, no es ni una película de guerra patriotera ni desacreditadora, posiblemente la mejor película de Clint Eastwood hasta la fecha.

Si le tuviera que poner un pero, yo diría que el guión es algo reiterativo y tal vez por ello desde mi punto de vista, le sobran como mínimo 20 minutos, pero me parece una magnífica película que compite en realismo con “Salvar al Soldado Ryan” y además es un análisis muy acertado y oportuno sobre el por qué se ganan o se pierden las guerras, narrada de modo impecable, filmada con grandeza clásica y con una magnífica moraleja sobre la necesidad de tener héroes, la efímera vida de estos y su triste final, amen de las artimañas que los gobiernos utilizan para manipular a su pueblo o distraerlos para que no vean la cruda realidad de una determinada situación. Algo que por desgracia seguirá repitiéndose hasta el final de los tiempos.

5 comentarios :

  1. Juani, ¿recuerdas lo que hablamos de las críticas? Aquello de no dejarse influir ni por las positivas ni las negativas, aquello de experimentar uno mismo... Pero no puedo evitar que, a parte de los prejuicios que ya me suponen ver una peli patriótica de EEUU, me influya que a Fuckingma le gustó esta peli. Si a ella le gustó, no puede ser buena, me digo a mi mismo... Igual la veo en DVD... Ya veré.

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  2. Querido amigo Dani:
    Tú y yo hemos sido testigo mil veces de los interminables shows de Fuckingma, pero como "ell burro que tocó la flauta", por una vez habló con buen criterio, aunque seguramente fueran inducidos por su marido.

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  3. No te falta razón... Una vez de cada mil, dice algo medio coherente... Igual cuando hablaba de lo buena de la peli, no estaba dando su opinión, si no la del pobre del marido... Juas, juas, juas... Muy bueno lo que me contaste del zoo... A ver si te animas y lo publicas, el mundo tiene derecho a saberlo...

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  4. ¿Y si te digo que Clint Eastwood es del Partido Republicano?.

    La verdad es que es un Republicano atípico y muy crítico con Bush. Según él (Eastwood) cuando le preguntaron sobre el presidente respondió: "a pesar de lo que pueda parecer, se puede ser republicano e inteligente a la vez".

    Un genio.

    Tengo ganas de ver la peli, así como la visión japonesa, también rodada por Eastwood. Cosa único en el cine, por otro lado.

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  5. Juani, te invito a visitar mi nido. En él encontrarás reflexiones y pensamientos sobre todos los temas que me interesan, desde política, cine o literatura a televisión, sociedad o filosofía.

    Si tienes tiempo, porque veo que no paras entre el blog, pasoslargos y ahora exposiciones.

    http://elnidodelvibora.blogspot.com/

    Saludos.

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