domingo, febrero 25, 2007

...¿Du llu espic inglis?

Desde que las insignias se llaman pins, los maricones gays, las comidasfrías lunchs, y los repartos de cine castings.Este país no es el mismo: ahora es mucho, muchísimo más moderno.Antaño los niños leían tebeos en vez de comics, los estudiantes pegabanposters creyendo que eran carteles, los empresarios hacían negocios en vezde business, y los obreros, tan ordinarios ellos, sacaban la fiambrera almediodía en vez del tupper-ware.Yo, en el colegio, hice aeróbic muchas veces, pero, yo tonta de mí, creíaque hacía gimnasia. Nadie es realmente moderno si no dice cada día cienpalabras en inglés.


Las cosas, en otro idioma, nos suenan mucho mejor.Evidentemente, no es lo mismo decir bacon que panceta, aunque tengan lamisma grasa, ni vestíbulo que hall, ni inconveniente que handicap...Desde ese punto de vista, los españoles somos modernísimos.Ya no decimos bizcocho, sino plum-cake, ni tenemos sentimientos, sinofellings. Sacamos tickets, compramos compacs, comemos sandwiches, vamos al pub,practicamos el rappel y el raffting,enlugar de acampar, hacemos camping y, cuando vienen losfríos, nos limpiamos los mocos con kleenex.

Esos cambios de lenguaje han influido en nuestras costumbres y han mejorado mucho nuestro aspecto. Las mujeres no usan medias, sino panties y los hombres no utilizan calzoncillos, sino slips, y después de afeitarse se echan after shave, que deja la cara mucho más fresca que el tónico. El español moderno ya no corre, porque correr es de cobardes, pero hace
footing; y si no hace un masters todo lo que ha estudiado en la universidad no sirve para nada, cada vez es mas difícil aparcar porque no encontramos un parking.



Vamos de shopping al Hipermercado, y no nos dejamos seducir por la publicidad en todo caso por el marketing; preferimos ir a un self-service antes que a un autoservicio; y antes que subir un elescalafón, preferimos ascender en el el ranking, para ver si llegamos a manager y no a directores. La gente importante es ante todo vip, los auriculares walkman, los puestos de venta stands, los ejecutivos yuppies; las niñeras baby-sitters, y hasta nannies,cuando el hablante moderno es, además, un pijo irredento.


En la oficina, el jefe esta siempre en meetings o brain storms, casi siempre con la public-relations, mientras la assistant envía mailings y organiza trainings; luego se irá al gimnasio a hacer spinning ó gim-jazz, y se encontrará con todas las de la jet, que vienen de hacerse liftings, y conalguna top-model amante del yogurt light y el body-fitness.El arcaico aperitivo ha dado paso a los cocktails, donde se jartan abitter y a roast-beef que ,aunque parezca lo mismo, engorda mucho menos que la carne.Ustedes, sin ir más lejos trabajan en un magazine, no en un programa.
En la tele, cuando el presentador dice varias veces la palabra O.K. y baila como un trompo por el escenario la cosa se llama show; bien distinto, como saben ustedes, del anticuado espectáculo; si el show es heavy es que contiene carnaza y si es reality parece el difunto diario El Caso, pero en moderno. Entre medias, por supuesto, ya no ponen anuncios, sino spots que, aparte de ser mejores, te permiten hacer zapping. Estas cosas enriquecen mucho. Para ser ricos del todo, y quitarnos el complejo tercermundista que tuvimos en otros tiempos, sólo nos queda decir con acento americano la única palabra que el español ha exportado al mundo: la palabra "SIESTA."


Espero que os haya gustado... yo antes de leerlo no sabía si tenía stress o es que estaba hasta los cojones".
(Carta enviada por una oyente al programa de Luis del Olmo para que la leyeran en directo)

2 comentarios :

  1. Te digo lo mismo que hace dos artículos: es que somos tontos.

    Y como decía mi abuela: "tó se pega meno lo bonito"

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  2. Con lo rica que es la lengua española... Desde luego que... Suscribo lo mismo que dice el Víbora...

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