sábado, marzo 24, 2007

Una obra maestra desde el punto de vista del comic, perfectas coreografías del combate cuerpo a cuerpo, que convierten a la película en un espectaculo visual, aunque pase de puntillas por el rigor históricos de lo que tuvo lugar en Las Termóplias.
Hacía tiempo que no esperaba un estreno con tanta ilusión, sin embargo, yo me equivoqué creyendo que iba a ver una película que tuviera cierto rigor histórico, olvidando que al fin y al cabo la película está basada en el prestigioso comic de Frank Miller "300" y estando dirigida por Zack Snyder ("Sin City") por encima de la historia que se cuenta siempre prevalece la espectacularidad de las imágenes jugando con el blanco y negro, para rasaltar algunos colores que siempre resultan impactantes a modo de "videoclip". Precisamente la fidelidad al cómic ha sido lo que le resta realismo a la historia. Convirtiendola en una película de fantasía, con personajes inspirados en "El Señor de los Anillos" como los "trolls", elefantes salvajes que superan los 25 m. de altura y hasta un jorobado que hace las veces de "Smeagol", nubes tenebrosas que en todo momento te hacen creer que están en el infierno y los personajes persas excesivamente recargados de joyas y abalorios, hasta caracterizar al mismísimo “Rey Jerjes” como un “Drakqueen” que acude a la batalla en una especie de "carroza carnavalera" tan recargada como absurda y totalmente fuera de lugar. Sin embargo desde el punto de vista del cómic la película es una obra maestra y hay que verla como eso un auténtico espectaculo visual, con la envolvente voz en off del narrador y una introducción sobre las costumbres de "los espartanos" y su forma de vida, demasiado breve pero muy interesante, para ayudar a entender al espectador poco instruido en historia, cómo coño pudieron hacer frente los 300 espartanos a los 20.000 persas en el "Paso de las Termóplias", ejemplo gráfico de esta lucha desigual es el niño que vemos enfrentándose aun lobo gigante al frincipio de la película como preludio de lo que nos espera.

La historia nos sitúa en el año 480 AC y el inmenso ejército persa liderado por Jerjes (Rodrigo Santoro) se prepara para atacar Esparta. Con ciertos problemas políticos que le impiden reunir a todo su ejército, Leónidas rey de los Espartanos (Gerard Butler) reune a 300 de sus mejores hombres y se prepara para hacer frente a los persas en un estrecho paso conocido como las “Thermopilas” donde se centra la mayor parte de la acción de la película.Uno de sus puntos fuertes es su tratamiento visual. Sin embargo, los escenarios resultan tan artificiales que de vez en cuando, te da la impresión que estás viendo dibujos animados, con criaturas extrañas y deformes totalmente digitalizadas, hasta el punto de que a veces, parece que están promocionando la nueva “Play Station 3. La única manera de disfrutar de la película es no pensar en todo esto y dejarte llevar por el festín de imágenes espectaculares y llenas de fuerza que inundan la película. Ése fué mi gran error, creer que iba a ver una película histórica, inspirada en el cómic, cuando en realidad es un cómic trasladado a la pantalla, inspirado en la historia.

El sonido es impresionante. Las tormentas, el avance del ejército de Jerjes o las voces como truenos en el campo de batalla, retumban en los oídos como pocas veces, llegando a mezclarse en algún momento con la banda sonora de "Tyler Bates", que si bien podría ser perfecta para una película tipo “Matrix” o “Sin City”, mezclando música rock con techno en un ambiente futurista, en este tipo de películas sobre batallas en la antigüedad me parece totalmente inapropiada, al contrario que las bandas sonoras de “Gladiador” ó de “Troya” que unidas a las imágenes son sublimes e incluso por sí solas casi te van narrando la historia.
La película peca de ser demasiado excesiva, en las primeras refriegas: los espartanos parecen super héroes auténticamente invencibles y los persas perfectos inútiles, sin embargo, en el último enfrentamiento, una vez que los espartanos son traicionados y les ganan la retaguardia, cayendo en una emboscada, son aniquilados en un abrir y cerrar de ojos, por la guardia de élite del Rey Jerjes, sin apenas resistencia. Todo lo que la cinta tiene de pura adrenalina le falta de emoción. Asistimos a las batallas con los sentidos completamente obnubilados por el festín visual, pero eso nos impide emocionarnos o que nos preocupemos realmente por el devenir de dichas batallas o de sus protagonistas, hay secuencias que duran varios minutos a cámara lenta, recreándose en cada una de las muertes y los giros por el aire de espartanos y persas como auténticos personajes "tipo MATRIX” que le restan bastante realismo a la batalla, en ese sentido “Gladiador” ó “Troya” vuelven a ser infinitamente superiores en cuanto a escenas de combate en pleno enfrentamiento cuerpo a cuerpo.

Sin embargo, tanto la caracterización como la interpretación de los personajes principales, siempre poco valorada en este tipo de películas, es muy buena. Así nos encontramos con la actriz “Lena Headey” que interpreta de forma sublime a la guapísima y carismática Reina de Esparta, a pesar de que a los maquilladores se le olvidara borrarle la vacuna que tiene ésta actriz en el brazo izquierdo, la interpretación del actor “Gerad Butler” como “Rey Leonidas” de Esparta es perfecta. Sin embargo, y volviendo al principio, el exceso de abalorios de los persas y en especial de su “Rey Jerjes” interpretado por “Rodrigo Santoro” en plan “Drakqueen” montado en una carroza carnavalera, hace que este personaje sea totalmente ridículo, arrancando las carcajadas de los catetos que tenía a mi espalda cuando éste intenta persuadir a "Leonidas" con ademanes afeminados para que éste deje de obstaculizar el "Paso de las Thermopilas".

2 comentarios :

  1. Hay una premisa que no has tenido en cuenta: Cine americano y rigor histórico son términos excluyentes.

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  2. ¡Hombre!, efectivamente los americanos tienden a convertir estas películas en un espectáculo visual, por encima del rigor histórico, pero hago referencia a "Gladiator" y a "Troya", porque dejando a un lado la espectacularidad de muchas escenas, hay una cantidad de detalles que aunque sólo sea de forma intermitente te acerca bastante a la cultura, la sociedad y los personajes de aquella época, pero en el caso de "300", exceptuando una breve introducción de la sociedad espartana, el resto de la película es una sucesión de escenas salvajes y unos persas mega-exágerados que lo haqcen casi ridículos.
    Eso sí, desde el punto de vista del "Comic" seguramente está muy bien hecha.
    Un saludo

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