miércoles, abril 09, 2008

American Gansters

Mis últimas películas, a excepción de "No es pais para viejos" y tal vez, un poco "Juno" cojean de la misma pata: "No tener un buen guión de principio a fin". La mayoría se terminan diluyendo y ninguna está bien rematada con un final de altura, en ese sentido "No es pais para viejos" tal vez tenga el peor final de todos.


AMERICAN GANSTERS:

El género de “película de gangsters” ha heredado en buena parte la querencia del western por la nostalgia de universos que ya no tienen cabida en el mundo moderno, pero que atraen nuestra atención, ya sea por la libertad y desparpajo con la que sus héroes campan a sus anchas fuera de la ley, o por esos códigos de honor que tanto de admirado y añorado siempre,. Sin duda mas sensatos y morales que los que regenta con magnificencia el llamado mundo civilizado (El Padrino no es sólo el emblema de esta tendencia del género, sino una de las mejores películas de la historia, la favorita de mi padre, que en gloria esté con su amigo “Marlon Brando”).Es por ello que American gangster comienza con una escena en la que un cansado y escéptico "Bumpy" Johnson, confiesa a su chófer y sucesor Frank Lucas (Denzel Washington) sentirse extrañado por el nuevo mundo que va a dejar, sin moral ni relaciones personales, dominado por grandes corporaciones internacionales. Los viejos tiempos ya se han ido."Bumpy" Johnson realmente existió (como casi todos los que pueblan la trama de la película), y en él se inspiraría el padrino negro en las películas Shaft en los setenta. Johnson encarna al gangster con principios, y a una especie de Robin Hood para los pobres de Harlem. Pero además de esto, "Bumpy" Johnson se convertiría en un icono para la comunidad negra al atreverse a competir con las mafias blancas de origen italiano. De hecho el personaje protagonista, Frank Lucas, pese a que no posea el talante de su predecesor y se mueva más por el simple lema de comes o te comen, sí sirve durante toda la cinta como emblema del black power. En alguna que otra escena de deja caer esta tesis, y no es difícil ver cómo la película se decanta por presentar, aunque ligeramente, el enfrentamiento racial dentro del mundo gangsteril de los setenta.Pero no piense no os creáis que “American gangster” ofrece un cine a lo Spike Lee, no. Desde mi punto de vista Ridley Scott, se equivoca dándole mas importancia al espectáculo visual que a la profundidad narrativa y aquí es donde flaquea la película; si acaso se permite aderezarlo de un trasfondo superficial de conflicto social, épica con sabor a Serpico (en lo que respecta al personaje del policía Richie Roberts) y un cierto tufillo al prototipo de hombre hecho a sí mismo. Además, American Gangster no añade al género grandes reformas más allá de un toque de pintura marcado por un ritmo inteligente, que no decae pese a su metraje, y una factura técnica excelente.


No son pocas virtudes para un producto que no decepciona a quien busque pasar un buen rato de entretenimiento. Pero que nadie se deje llevar por los cantos de sirena del merchandising promocional, que proclama American gangster como una nueva obra maestra del género, a la altura de El Padrino. “American Ganster” no le llega a “El Padrino” ni a la suela de los zapatos (y mucho es).American gangster contiene importantes lagunas de guión, y eso que 157 minutos dan para mucho. Pero coño al final terminas mirando el reloj y preguntándote, ¿cuándo coño, va a terminar la película?. No queda perfilado con solidez el personaje protagonista más allá de la pueril doctrina del sálvese quien puede, desinflándose las posibilidades de dotar al conjunto de un lirismo o una épica que sí poseen otras grandes obras del género. El personaje principal, Denzel Washington resulta muy poco creible, encontrándose a años luz de su magistral interpretación en “Training Day”, contrasta con el perfil más definido de un Russell Crowe en un papel bien matizado y con aristas. A American gangster se le nota no saber muy bien qué desea ser de mayor. Comienza bien, delineando la biografía de un personaje interesante, pero el guión pronto se diluye en líneas difusas que emulan otras obras similares, pero que avocan a ésta a la mediocridad. Y digo mediocridad porque se ve la intención de Scott por ofrecer una historia sobresaliente, clásica que se dice ahora. Pero termina siendo un “quiero y no puedo”.Con todo no está mal como película de entretenimiento y comer unas palomitas, pero poco mas.

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