viernes, octubre 10, 2008

El niño del pijama de rayas

El niño con el pijama de rayas
Título V.O.: The boy in the striped pyjamas
Año de producción: 2008
Distribuidora: Buena Vista Internacional
Género: Drama
Clasificación: Pendiente por calificar
Estreno: 26 de septiembre de 2008
Director: Mark Herman
Guión: Mark Herman
Música: James Horner
Fotografía: Benoît Delhomme
Intérpretes: Sheila Hancock (abuela de Bruno), David Thewlis (padre de Bruno), Vera Farmiga (madre de Bruno), Richard Johnson (abuelo de Bruno), Asa Butterfield (Bruno), Jack Scanlon (Shmuel), Amber Beattie (Gretel)

“La inocencia de los colores, sabores y olores de la niñez desaparecen en la oscuridad de la razón”.

Esta película que huele a oscars es sin duda, un fiel reflejo de lo que nos muestra John Boyne en su libro “The Boy in Striped Pyjamas” (El niño con el pijama de rayas), y es mas, creo que en esta preciosa cinta se incrementan aún mas las emociones, de una manera soberbia, a través de los hechos y actos que este niño, llamado Bruno, y que tanto me rceuerda a mi hijo Nacho, vive día a día.

Durante décadas las películas que trataban sobre el inagotable filón de la II Guerra Mundial y en general de otras guerras, nos mostraban a malos muy malos que luchaban contra buenos muy buenos. Cuando todos sabemos que la realidad es muy distintas y en la mayoría de las guerras ha habido y habrá siempre miles de personas, incluidos soldados en combate, que no luchan por convicciones ni ideales. Sino por lavados de cerebro o el miedo a desertar o a declararse insumiso, siendo ejecutados ó como mínimo encarcelados por traición a la patria. Esta magnífica película nos muestra lo absurdo y el contrasentido de la guerra a través de los ojos de un niño. Con imágenes que valen mas que mil palabras.

La impotencia y enojo que provoca la cinta en uno, es sencillamente incontenible durante todo el metraje, llegando así, a odiar a algunos personajes, a querer a otros; es un ir y venir de intensas emociones, que junto a la sobresaliente música de James Horner, nos adentra en este fantástico mundo, como lo es el de la inocencia de un niño. De hecho basta decir que la mitad de la audiencia a la finalización de la película, abandonaba la sala entre sollozos o manteniendo un nudo en la garganta. Me llamó especialmente la atención un grupo de quinceañeras que lloraban como plañideras, conscientes de que habían visto una película sobre un hecho que en términos históricos fue una realidad que aún tenemos a la vuelta de la esquina.

Desde mi punto de vista está es otra conmovedora historia sobre la II Guerra Mundial, del nivel de “La vida es bella”, “Los falsificadores” ó “Feliz Navidad” ( si bien ésta nos traslada a la I G.M.).

La cinta dura 94 minutos aproximadamente, que ni siquiera llegas a sentir, porque el tiempo se te pasa volando; la absorvente historia y el conflicto que acontece logran su cometido, y entretiene a un ritmo constante y agitado.

Una peli para las emociones fuertes, una gran historia de inocencia, y la triste verdad que se vivió durante la II Guerra Mundial, tomando conciencia de lo que significó el régimen alemán, y adornado de una historia, que bien podría haber sido verídica, pero que no por ello deja de replantearnos la dura realidad que se vivió y lo que significó para la sociedad.

Lo mejor sin duda, el preciosomensaje que contiene y la interpretación del niño protagonista que no me extraña nominaran para el oscar.

1 comentario :

  1. Lourdes Martínez12:18 p. m.

    Nosotros ya la vimos hace un par de fines de semana y también nos gustó muchísimo, más después de haber estado este verano en un campo de concentración y viendo tantas cosas relacionadas con el tema!!

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