martes, febrero 24, 2009

Sierra Prieta y Cabrilla

LOS 16 COLOSOS consiguen hacer el mítico doblete Sierra Prieta y Cabrilla desde Casarabonela:
sábado 21 de febrero 2009
Madrugón de fin de semana con ilusión por recargar pilas existenciales, cambiar la rutina diaria por una nueva experiencia, con los amigos, con la montaña, la naturaleza, las piernas doloridas y con la ruta propuesta, doble ascensión a Sierra Prieta y Sierra Cabrilla, doble, ya sabéis, “mariconadas, las precisas”.
La cita era a las 9,30 en un lugar de recogimiento, de paz, donde se encuentra la respuesta final (conocida), a la eterna pregunta ¿De donde venimos a donde vamos”, allí estábamos, en el cementerio. En este caso la última morada de los bonelenses o moriscos, lugar de privilegio, para los que solo van de visita, por las esplendidas vistas al valle del Guadalhorce. Gracias a la vida, este era nuestro caso el de los 16 colosos, sobrenombre en honor a la pareja anfitriona, Lourdes y Juan, Juan y Lourdes, los Colosos de Casarabonela, a los cuales no conocía, (me lo había perdido), magnifica gente, de verdad, no es un halago, es un sentimiento.
Que suerte estoy teniendo en mis aventureras propuestas sin conocer previamente las rutas, me lanzo al abismo y ahí que vienen los angeles a salvarme. Angeles con nombres y apellidos en la agenda de Pasoslargos.
Representación montañera de lujo, los mencionados “Colosos” Juan y Lourdes; Noel y su amigo (nuestro) Juan Diego de Alhaurín el Grande, Rei y Manuela “Senescales de la bahía” de Rota, "El artesano del GPS" Severo desde Algeciras, de la Línea, Juanlu “El farolillo rojo”, Rubén de Mijas, “La Dulce “ Celia Regina de Ojén; Juan Carlos y Paqui “La Reina Roja/del chocolate y El Portador del Anillo”, de Campanillas, y uno de sus perros que no me acuerdo como se llama y tampoco lo he contado como coloso, pero sé que el buen amigo no me lo tendrá en cuenta; del Rincón, Manolo “Supersónico”. Desde Sevilla, Fabiola hay es na de Nervión capital; y Magda “Pimentonera de Águilas” que nos esperaba en el carril, sin pretensión de ahorrase parte del trayecto, pero con problemas en el uso a voluntad propia, del espacio-tiempo.
Tras la fotico de salida, iniciamos la marcha por la senda de Jácara, -PR A-270, con un poco de retraso sobre el horario que teníamos previsto, y que con un margen de una hora de luz, teníamos que ir cumpliendo si no queríamos volver de noche. Que me perdonen los compañeros si las paraditas de respiro no fueron tan abundantes y duraderas como hubieran querido.
El ascenso a Sierra Prieta lo realizamos siguiendo la descripción de la ruta que el año 2006, realizó la expedición de compañeros, algunos de los cuales repetían en esta ocasión, comandada por nuestro estimado Juani, que no ha podido asistir por causas físicas, pero presente con su apoyo y en nuestras menciones. Ver crónica http://www.pasoslargos.com/comandopreston/prieta.htm
A buena marcha íbamos disfrutando del camino, la conversación, y con algún esfuerzo superando la pendiente y los distintos hitos, (calera, mirador. Llano Cristobal, Tajos del Naranjal, llano de La Morena, fuente de los Hornaos, y carril). Siempre dirigidos por el experto en la sierra, Juan, y marcando a la perfección el ritmo previsto, en punto, sin acumular retraso. Con esta tranquilidad, yo me limitaba a mantener en contacto visual a todo el grupo.
Una vez en el carril que une el Puerto de los Martinez con Jorox a la altura del llano Chacha unos metros en dirección contraria a cumbre y encuentro con Magda, saludos y abrazos y sin más dilación desvío por la senda a la izquierda hacia el puerto de la Maera. En el puerto la senda se divide siendo la de la de la derecha la que traigamos a la vuelta por el norte de Sierra Prieta, nosotros tomamos a la izquierda faldeando hacia Los Castillestes, (1250 m.), en este punto enfilamos a cumbre, y ”totieso parriba”, a un ritmo fuerte incluso recuperando tiempo, hasta llegar al punto geodésico, de Sierra Prieta 1518 m.
Hasta este punto, un solo pero, las nubes bajas que se concentraban en la sierra, nos impedían disfrutar del espectáculo natural y bajaban la temperatura haciéndonos tirar de chaquetones y pañuelos nasales. Breve parada en la cumbre para reponer fuerzas, fotos para dejar constancia del logro
Y a continuar, que allí no se podía hacer nada más.
La bajada hacia los dos collados y el cerro central, que unen Sierra Prieta con Sierra Cabrilla, divertida, divertida, empinada, con algunas pedreras y entretenidos destrepes de culo a tierra. Desde el primer puerto, cresteando por el cerro intermedio bajamos algunos metros hasta una alambrada, y desde allí breve subida al puerto de Los Amoladores o Mojón de los 4 términos. En este agradable punto decidimos parar a comer, con impresionantes vistas hacia ambas vertientes y para ayudar más a la bondad de la ruta, las nubes bajas habían desaparecido, perfecto. En cuanto al control horario, la bajada de Sierra Prieta resulta un poco más costosa de lo previsto, pero a esta altura, los deberes estaban medio hechos.
Desde el puerto iniciamos la subida a Sierra Cabrilla, con algo más de esfuerzo por el peso de los estómagos, pero es una subida agradable hasta la cumbre con afloramientos calizos y pastizal. La cumbre presenta una meseta con tres prominencias que las subimos para tener una panorámica completa, siendo la de más altura la última, 1506 m., donde procedemos al ritual de la foto.
Sin más dilación, la vuelta. Bajada de Sierra Cabrilla a buen ritmo hasta el puerto y desde allí a buscar la senda por la cara norte de Sierra Prieta, descendemos por senda zigzagueante a la sombra de umbría por donde encontramos en una zona de repoblación algún pinsapo que ha podido sobrevivir. Siguiendo la senda nos adentramos en un pinar de pinos larícios y carrasco hasta llegar de nuevo al puerto de la Marea. Ya desde aquí por el camino conocido a desandar lo subido por la mañana. Llegados al carril dos compañeros acompañan a Magda en el coche hasta Casarabonela y el resto seguimos por la senda de Jácara, disfrutando de las sombras del atardecer.
En total fueron 19 km. y 1300 m. de desnivel, no está mal, para una ruta no muy conocida y que bien merece la pena el esfuerzo.
Ya en los aparcamientos, un pequeño contratiempo con la batería del coche de Celia que puedo ser resuelta con algún trabajo y que impidió a algunos compañeros el cumplir con el rito del cafelico montañero. De todas formas los que quedamos fuimos generosamente invitados a todas las cervezas y comida que se nos antojo, por el magnate del Rincon, Manolo el Supersónico. Muchas gracias amigo. (Que se repita, quedó como un rey creo que por 7 €)
Gracias a todos, yo me lo pase mu bien.
Crónica: Ildefonso Ruis, El Vendaval del Moncayo

1 comentario :

  1. Anónimo10:15 a. m.

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