domingo, noviembre 22, 2009

sábado 21 de noviembre de 2009, Ascensión al cerro Corona y Hacho de Loja, Granada

Sábado, 21 de noviembre de 2009

Ascensión al cerro Corona y al Hacho de Loja (Sierra del Hacho, Granada)

Al igual que nos pasa con la Peña de los Enamorados cada vez que pasamos por la Hoya de Antequera, ¿cuántas veces nos habremos dicho?: un día de estos tengo que subir allí arriba, cada vez que hemos pasado por Loja con el telón de fondo del Hacho camino de Granada. Pero como se suele decir: “todo llega” y tuvo que ser aquel sábado 21 de noviembre de 2009, de la mano de uno de los mejores conocedores de las sierras andaluzas: Don Manuel Manzanares Morilla, también conocido como “El Tritón de la Chorrera o El Cartógrafo de su Majestad” con quien muchas personas contactaron la semana previa, interesados en participar en la ruta, si bien finalmente hubo muchas bajas de última hora, quedándose la cosa en 27 senderistas que haciendo buena la frase de: “Nos vemos en las montañas” disfrutarían de una interesantísima jornada en magnífica armonía.

Tal y como íbamos diciendo, echando un vistazo al entorno de la ciudad de Loja es imposible pasar por alto la presencia de los tres cerros que dominan el paisaje y que tantas veces ha llamado nuestra atención cuando íbamos camino de Granada por la A-92. Al sur se encuentran Periquetes 1028 m, coronado por una cruz y las Monjas 1032 m que junto a otros dos cerros de la sierra de Loja quedarían pendientes para una próxima ruta y al NE destacando por su situación privilegiada como telón de fondo de esta localidad granadina vista desde la autovía, dominando el valle del Genil ,el Cerro del Hacho con su vértice geodésico situado a 1029 m, que con sus laderas de fuerte pendiente acentuadas por los abundantes barrancos que descienden hacia la zona del Frontil sería el gran protagonista de la jornada.

Consumidos los 15 minutos de cortesía en el punto de encuentro situado en la mítica estación de servicios Los Abades, nos pusimos caravana en marcha, mientras varios compañeros reconocían con nostalgia, algunos tramos por donde pasaba la antigua carretera nacional a su paso por Loja. Y es que dado el imparable aumento de número de vehículos que circulan por nuestras ciudades y carreteras, no hubo mas remedio que desplazar el trazado de las autovías a las afueras de los pueblos y ciudades por donde pasaban las antiguas nacionales, restándole al viajar el encanto de antaño que volvimos a saborear mientras atravesábamos las calles de Loja, atravesando el río Genil, hasta situarnos frente a la estación de tren donde aparcamos nuestros vehículos sin problemas, atravesando la vía nada mas comenzar a caminar, remontando una pequeña callecita que coincidiendo con una de las últimas casas del pueblo, nos situaba justo a los pies del Hacho donde nos hacíamos la foto de comienzo de ruta, mientras dos grupos de chavales practicando motocross pasaban a nuestro lado, como alma que lleva el diablo, remontando las ladras de forma espectacular con un sonido atronador aunque por fortuna no volvimos a tener el mas mínimo contacto con ellos en todo el día.

Por las empinadas rampas que en pronunciados zig-zags comienzan a ganar altura, iniciamos la ascensión pasando bajo preciosos farallones rocosos situados al pie del Hacho, que inmediatamente se presenta ante nosotros como una sierra quebrada de compleja orografia y una litologia que alterna calizas del Jurásico con areniscas calcáreas tortonienses, originadas en el Terciario, con la presencia de arcillas y margas de trias, que le confieren esa alternancia de naranjas, negros y ocres . Conforme vamos ascendiendo dejamos a nuestra izquierda las ruinas de la ermita del Calvario, levantada en el año 1605, con espléndidas vistas sobre la ciudad de Loja a nuestra espalda en cuyas cercanías podíamos observar perfectamente la ubicación del paraje de Los Infiernos Altos, declarado monumento natural, que al regreso tendríamos de frente con la Sierra de Loja al sur presidiendo su vertiente mas cercana a nosotros: el cerro de las Monjas 1032 m y la Cruz de Periquetes 1028 m, el cañón Occidental del Genil al Oeste y la campiña de Plines al sureste. A unos 2 km del inicio de la ruta, superados ya los tramos de pendiente mas fuerte y cuando el perfil de la ruta comenzaba a suavizarse, abandonamos el carril principal desviándonos hacia nuestra izquierda, dirección norte,para llegar hasta la base oeste del Cerro Corona, por un carril secundario, que volveríamos a abandonar, en esta ocasión desviándonos a nuestra derecha, atravesando un pequeño tramo de olivar en dirección oeste, que nos situaría al pié de un canchal donde hicimos una segunda parada de reagrupamiento para reponer fuerzas e iniciar todos juntos el último tramo de ascensión a nuestro primer objetivo de la jornada que si bien tenía un suave perfil, requería tener los cinco sentidos puestos en cómo dar cada paso, a través del intrincado lapiaz o canchal por el que llegamos a la aparentemente dócil cumbre del cerro Corona.

Una vez coronada esta primera cima, descendimos sus laderas perpendicularmente con la pendiente hacia nuestra derecha, en dirección este, sureste, con la silueta del Hacho frente a nosotros, dejando también a nuestra derecha un cortijo que nos quedaba a unos 300m con un rebaño de ovejas. Hasta enlazar nuevamente con la pista principal de la sierra, que tras un nuevo reagrupamiento táctico, volvimos a abandonar para iniciar una ascensión nuevamente en perpendicular y campo través con abundante matorral, hasta alcanzar el cordal oeste del Hacho, cuyas laderas han sido repobladas de pinos que tiñen de verde intenso este lienzo de la sierra, pero que por desgracia al igual que los almendros que habíamos dejado atrás parecían haber quedado abandonados a su suerte, sin ningún tipo de mantenimiento, con ramas creciendo a ras de suelo, unos plantados a muy poca distancia del mas próximo y los pequeños retoños recién plantados sin ningún tipo de protección. Sin duda, plantados con muy buenas intenciones, pero con muy poco criterio de protección y menos aún de mantenimiento. Que tome nota el ayuntamiento de Loja, porque según tenemos entendido la sierra del Hacho es monte público, pero por lo que pudimos comprobar la tienen muy abandonada a su suerte.

Al poco de adentrarnos en el bosque de pinos alcanzábamos el inicio del precioso sendero que nos

llevaría hasta la cumbre y traspasado el cordal de la sierra comenzamos a disfrutar de unas vistas espectaculares descritas anteriormente con Loja a nuestros pies, aumentando nuestro campo de visión hasta llegar a lo mas alto de la sierra, por un precioso sendero en zig-zags, eso sí hay que reconocerlo, muy bien trazado, que hace la subida tan cómoda, como agradecida, para todo aquel que pretende coronar esta sierra. El final de los zig-zags coincide con un llanete que a modo de anticumbre, nos sitúa junto a una caseta forestal que a simple vista desde abajo parece coincidir con la cumbre y que de hecho está casi a su misma altura, si bien no es mas que el extremo occidental de la crestería por la que debemos continuar, superando pequeños espolones con trepada, sin ningún peligro de tramos vertiginosos, ni zonas expuestas, pero muy bonita y entretenida hasta llegar al vértice geodésico donde prácticamente llegamos todos juntos para disfrutar de un agradable almuerzo de hermandad sendérica, con un cielo cubierto la mayor parte del tiempo que alivió bastante nuestras dos ascensiones y al mismo tiempo con la ausencia del viento que en otras ocasiones acorta en demasía nuestra efímera estancia en las cumbres, que en este caso demoramos casi con pena de abandonar tan privilegiada atalaya, en magnífica hermandad y con la temperatura ideal.

El descenso lo realizamos regresando sobre nuestros pasos, rodeados de abundante vegetación mediterránea entre las que destacaban encinas, pinos carrascos, almendros, retamas, aulagas, esparto, jara y sobre todo mucho tomillo que fue perfumando gran parte de la ruta. Hasta enlazar con el carril principal de la sierra que ya no abandonamos en ningún momento hasta llegar a los coches, finalizando sin ningún incidente y con muy buenas sensaciones esta recomendable ruta cirrcular con tramo de inicio y final lineal, que podríamos considerar de nivel medio, dados sus

aproximadamente 700 m de desnivel acumulado de subida y unos 13 km en total.

Pasajes de la Historia: Los orígenes de la presencia del hombre en lo que hoy es Loja se remontan a la Prehistoria como demuestra el conjunto megalítico de Sierra Martilla, en el núcleo Ventorros de San José. Para los fenicios fue Alfeia, para los romanos Tricolia y para los árabes Lawsa, que significa “flor entre espinas”. Ha sufrido innumerables avatares como consecuencia de guerras y escaramuzas. Era un gran emporio comercial especializado en la compra-venta de especias cuando fue destruida en el año 893, reedificándola poco después Abdallah ben Mohamad. En 1224 arrasa Fernando III su fortaleza y la reconstruye un año más tarde Alhamar I, rey de Granada; en 1482, Fernando el Católico intenta su conquista sin conseguirlo y cuatro años después lo logra. Fue entregada entonces en señorío a Gonzalo Fernández de Córdoba, APODADO “El Gran Capitán”. En el siglo XIX participó activamente en los movimientos cantonalistas de Andalucía y sufrió la represión del general Pavía.

Su topografía es quebrada y pintoresca. En las llamadas "Sierras de Loja" con parajes preciosos como el del “Charco Negro” que llega a fundirse con Sierra Gorda en las inmediaciones del puerto de los Alazores, precisamente en Sierra Gorda alcanza el punto mas alto de su término municipal con una altitud de 1.671 metros sobre el nivel del mar. También destacan diversos saltos de agua en los alrededores de Loja entre los que destaca el espectacular paraje de la cascada de Los Infiernos Altos, si bien por desgracia bastante condicionada a la espera de época de fuertes

lluvias, como por otra parte suele ocurrir con todas las cascadas en Andalucía y otras comunidades autónomas, castigadas por la falta de lluvias y los cada vez mas largos periodos de sequía y es que lo del cambio climático, va muy en serio.

Otros parajes de gran interés para excursionistas, arqueólogos y cazadores suelen ser: El Nevazo, la Loma de las Semillas, la Leche, Cerro de los Machos, Las Cabras, Cueva Horadada, Lagunillas, Sopalmillo, Ranchuelo, los Pajonares. Y por supuesto al norte, el destino de nuestra ruta de hoy, la sierra del Hacho, el cerro Corona y el Tiravira, que se elevan sobre la ciudad y facilitando el disfrutar de una panorámica privilegiada con la sierra de Loja al sur.

3 comentarios :

  1. Anónimo9:03 a. m.

    Aunque tengas problemas con el internete Juani, no desanimes. Preciosa crónica sobre un maravilloso día de senderismo.

    Cuidate.

    la oxidada y en via muerta Locomotora de Alhaurin

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  2. Pues sí. Sentí no poder ir y espero que tu semana de vacaciones haya ido bien. A ver si caen los otros montes de Loja

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  3. Interesante ruta. Queda anotada en mi agenda como pendiente.
    Salu2
    Rei

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