martes, febrero 24, 2009

Sierra Prieta y Cabrilla

LOS 16 COLOSOS consiguen hacer el mítico doblete Sierra Prieta y Cabrilla desde Casarabonela:
sábado 21 de febrero 2009
Madrugón de fin de semana con ilusión por recargar pilas existenciales, cambiar la rutina diaria por una nueva experiencia, con los amigos, con la montaña, la naturaleza, las piernas doloridas y con la ruta propuesta, doble ascensión a Sierra Prieta y Sierra Cabrilla, doble, ya sabéis, “mariconadas, las precisas”.
La cita era a las 9,30 en un lugar de recogimiento, de paz, donde se encuentra la respuesta final (conocida), a la eterna pregunta ¿De donde venimos a donde vamos”, allí estábamos, en el cementerio. En este caso la última morada de los bonelenses o moriscos, lugar de privilegio, para los que solo van de visita, por las esplendidas vistas al valle del Guadalhorce. Gracias a la vida, este era nuestro caso el de los 16 colosos, sobrenombre en honor a la pareja anfitriona, Lourdes y Juan, Juan y Lourdes, los Colosos de Casarabonela, a los cuales no conocía, (me lo había perdido), magnifica gente, de verdad, no es un halago, es un sentimiento.
Que suerte estoy teniendo en mis aventureras propuestas sin conocer previamente las rutas, me lanzo al abismo y ahí que vienen los angeles a salvarme. Angeles con nombres y apellidos en la agenda de Pasoslargos.
Representación montañera de lujo, los mencionados “Colosos” Juan y Lourdes; Noel y su amigo (nuestro) Juan Diego de Alhaurín el Grande, Rei y Manuela “Senescales de la bahía” de Rota, "El artesano del GPS" Severo desde Algeciras, de la Línea, Juanlu “El farolillo rojo”, Rubén de Mijas, “La Dulce “ Celia Regina de Ojén; Juan Carlos y Paqui “La Reina Roja/del chocolate y El Portador del Anillo”, de Campanillas, y uno de sus perros que no me acuerdo como se llama y tampoco lo he contado como coloso, pero sé que el buen amigo no me lo tendrá en cuenta; del Rincón, Manolo “Supersónico”. Desde Sevilla, Fabiola hay es na de Nervión capital; y Magda “Pimentonera de Águilas” que nos esperaba en el carril, sin pretensión de ahorrase parte del trayecto, pero con problemas en el uso a voluntad propia, del espacio-tiempo.
Tras la fotico de salida, iniciamos la marcha por la senda de Jácara, -PR A-270, con un poco de retraso sobre el horario que teníamos previsto, y que con un margen de una hora de luz, teníamos que ir cumpliendo si no queríamos volver de noche. Que me perdonen los compañeros si las paraditas de respiro no fueron tan abundantes y duraderas como hubieran querido.
El ascenso a Sierra Prieta lo realizamos siguiendo la descripción de la ruta que el año 2006, realizó la expedición de compañeros, algunos de los cuales repetían en esta ocasión, comandada por nuestro estimado Juani, que no ha podido asistir por causas físicas, pero presente con su apoyo y en nuestras menciones. Ver crónica http://www.pasoslargos.com/comandopreston/prieta.htm
A buena marcha íbamos disfrutando del camino, la conversación, y con algún esfuerzo superando la pendiente y los distintos hitos, (calera, mirador. Llano Cristobal, Tajos del Naranjal, llano de La Morena, fuente de los Hornaos, y carril). Siempre dirigidos por el experto en la sierra, Juan, y marcando a la perfección el ritmo previsto, en punto, sin acumular retraso. Con esta tranquilidad, yo me limitaba a mantener en contacto visual a todo el grupo.
Una vez en el carril que une el Puerto de los Martinez con Jorox a la altura del llano Chacha unos metros en dirección contraria a cumbre y encuentro con Magda, saludos y abrazos y sin más dilación desvío por la senda a la izquierda hacia el puerto de la Maera. En el puerto la senda se divide siendo la de la de la derecha la que traigamos a la vuelta por el norte de Sierra Prieta, nosotros tomamos a la izquierda faldeando hacia Los Castillestes, (1250 m.), en este punto enfilamos a cumbre, y ”totieso parriba”, a un ritmo fuerte incluso recuperando tiempo, hasta llegar al punto geodésico, de Sierra Prieta 1518 m.
Hasta este punto, un solo pero, las nubes bajas que se concentraban en la sierra, nos impedían disfrutar del espectáculo natural y bajaban la temperatura haciéndonos tirar de chaquetones y pañuelos nasales. Breve parada en la cumbre para reponer fuerzas, fotos para dejar constancia del logro
Y a continuar, que allí no se podía hacer nada más.
La bajada hacia los dos collados y el cerro central, que unen Sierra Prieta con Sierra Cabrilla, divertida, divertida, empinada, con algunas pedreras y entretenidos destrepes de culo a tierra. Desde el primer puerto, cresteando por el cerro intermedio bajamos algunos metros hasta una alambrada, y desde allí breve subida al puerto de Los Amoladores o Mojón de los 4 términos. En este agradable punto decidimos parar a comer, con impresionantes vistas hacia ambas vertientes y para ayudar más a la bondad de la ruta, las nubes bajas habían desaparecido, perfecto. En cuanto al control horario, la bajada de Sierra Prieta resulta un poco más costosa de lo previsto, pero a esta altura, los deberes estaban medio hechos.
Desde el puerto iniciamos la subida a Sierra Cabrilla, con algo más de esfuerzo por el peso de los estómagos, pero es una subida agradable hasta la cumbre con afloramientos calizos y pastizal. La cumbre presenta una meseta con tres prominencias que las subimos para tener una panorámica completa, siendo la de más altura la última, 1506 m., donde procedemos al ritual de la foto.
Sin más dilación, la vuelta. Bajada de Sierra Cabrilla a buen ritmo hasta el puerto y desde allí a buscar la senda por la cara norte de Sierra Prieta, descendemos por senda zigzagueante a la sombra de umbría por donde encontramos en una zona de repoblación algún pinsapo que ha podido sobrevivir. Siguiendo la senda nos adentramos en un pinar de pinos larícios y carrasco hasta llegar de nuevo al puerto de la Marea. Ya desde aquí por el camino conocido a desandar lo subido por la mañana. Llegados al carril dos compañeros acompañan a Magda en el coche hasta Casarabonela y el resto seguimos por la senda de Jácara, disfrutando de las sombras del atardecer.
En total fueron 19 km. y 1300 m. de desnivel, no está mal, para una ruta no muy conocida y que bien merece la pena el esfuerzo.
Ya en los aparcamientos, un pequeño contratiempo con la batería del coche de Celia que puedo ser resuelta con algún trabajo y que impidió a algunos compañeros el cumplir con el rito del cafelico montañero. De todas formas los que quedamos fuimos generosamente invitados a todas las cervezas y comida que se nos antojo, por el magnate del Rincon, Manolo el Supersónico. Muchas gracias amigo. (Que se repita, quedó como un rey creo que por 7 €)
Gracias a todos, yo me lo pase mu bien.
Crónica: Ildefonso Ruis, El Vendaval del Moncayo

domingo, febrero 22, 2009

Slumdog Millonaire


"Slumdog Millonaire" (La versión hindú de 50x15) ó ¡quién quiere ser millonario?. El triunfo del amor y del CINE en letras mayúsculas.
Para no andarnos con cursiladas habría que decir que nos encontramos ante un peliculón de los que uno recordará toda la vida. Bajo la apariencia de un sencillo melodrama, ‘Slumdog Millionaire’ esconde una conmovedora y emocionante historia al mas puro estilo Charles Dickens ó incluso Frank Capra diría yo en algunos momentos. Sin embargo, bajo esa aparente semcillez, encontramos una propuesta visualmente impresionante con una narración ágil y vibrante. Las desventuras de un joven desgraciado que está a punto de alzarse con el máximo premio de un popular concurso televisivo consiguen impregnar y contagiar una buena dosis de optimismo.

El director Danny Boyle ha planteado esta historia de amor imposible, salpicada de momentos que ahondan en los tristes arrabales del subdesarrollo de la fascinante Mumbai, con el gran acierto de contarla de una manera muy amena. Sin caer en un simple estereotipo del reflejo de la pobreza para conmover al espectador, ni en una falsa glorificación de la miseria, sino con el enorme acierto de narrar la historia con profunda humildad, aproximándose al realismo y huyendo de tópicos.

Grazalema-Benaocaz-Puerto de Don Fernando-Puerto del Boyar-Grazalema

José Antonio "Blackmountain" debuta con éxito como coordindor y guía en la Ruta Grazalema-Benaocaz-Puerto San Fernando-Salto del Cabrero-Puerto del Boyar-Grazalema
El Sabado 14 de Febrero, amanecio un espelndido dia sin viento y con vistas limpias, lo que presagiaba que seria un gran dia de ruta.
LLegue el primero y mientras me preparaba fueron llegando compañeros, Magda desde Sevilla pero sin Jaime que se quedo dormido, luego llego Juan Luis desde La Linea, Vicky y Juan Antonio desde Malaga, Francisco Jaime, Paco Leal, Antonio y una compañera que se nos agrega ultimamente desde Mijas, un reperesentante de Ronda participante de los 101 Km, El caiman de Puente Genil, con lo que conmigo, fuimos 11 Pasos Largos los que nos reuinimos para tal empresa.Ya que la Compañera Guillermina declinaba su presencia por problemas mecanicos en su coche y Fabiola dias antes tambien con mucho pesar, pues me consta por sus palabras. A las 10:20 am cuando nos disponiamos a partir aparecio de forma repentina el amigo Manuel que llegaba de Sevilla, que habia mantenido contacto via e-mail, y que ya no contaba con el dada la hora, pero que aparecio en el ultimo minuto, me sorprendio que no viniera equipado con los utiles de montaña a los que estamos acostumbrados pero al perguntarle si tenia que cambiarse de zapatillas o algo me, contesto que el siempre va asi, con chandal y zapatillas de deporte. Por lo que acto seguido de la foto de grupo, hice el comentario de ruta desde el pulpito natural de una roca e iniciamos la misma por el sendero que parte por el margen derecho de camping Tajo Rodillo.
Las sorpresas no acabaron ahí, ya que a unos metros tan solo del inicio una pareja que venia por libre desde Chiclana, nos pregunto si nos dirigiamos hacia el Reloj y si llevabamos guia, en fin, preguntas de todo tipo que me sorprendian ya que nuestra naturaleza las descarta por ser y somos una asociacion sin animo de lucro. En ese tiempo tambien se nos agrego una pareja de Murcia, concrertamente de Cartagena, con lo que pasamos de ser un grupo de 11 Pasos Largos a ser 11 mas 5 invitados, en total 16 senderistas. El inconveniente fue el tiempo, ya que la hora oficial se estaba demorando demasiado segun mis calculos, asi que partimos a la 10:30.
La compañera Magda comenzo liderando el grupo hasta la mitad de la subida a los llanos del Endrinal, llegando sobre las 11, lo que presagiaba que la ruta se nos haria mas larga en tiempo de lo calculado, debido al ritmo algo mas lento de lo esperado, asi pues minutos despues del reagrupamiento y las indicaciones de la zona, emprendimos la subida hasta el puerto de las Presillas, indicandoles a los invitados cual era el sendero que partia hacia el Simancon y el Reloj, a lo que encantados por nuestro buen ambiente, decidieron continuar con nosotros y dejar la subida para otro dia. LLegamos al puerto de las Presillas en buen tiempo pero con el retraso acumulado ya inevitable, pero que en ningun momento hizo que no nos detivieramos a disfrutar de las vistas de la sierra del Pinar, no sin antes comentar cual era el sendero que nos llevaria hasta el puerto del Boyar y recordar el paso de la Translibica y el camino a seguir hacia el Simancon.
Continuamos hacia el Dornajo y nos detuvimos a desayunar a la 12H en el punto mas alto de la ruta, justamente en la muralla de piedra aprovechando la ausencia de viento y las vistas de todo nuestro entorno, ya que el valle del Guadalquivir era impresionante, con sus extensas llanuras, sus embalses y sus pueblos perfectamente definidos desde nuestra privilegiada atalaya. Despues del descanso reanudamos la marcha hacia las ruinas de la Casa del Dornajo, en el cual recordamos la ruta con nuestro compañero de Ronda que realizamos con Reinaldo y señalamos la subida y el paso hacia la Charca Verde, lugar de referencia para los que bajen del Reloj, luego continuamos unos metros y algunos repusieron agua en la fuente de las tres pilas del Dornajo. A continuacion nos adentramos en un bosque de encinas y una bajada bastante escarpada con senderos bastantes deteriorados por el paso de ganado, que por fortuna como hacia algunos dias que no llovia este se encontraba bastante mejor de lo previsto, no siendo igual el sendero que nos conduciria hacia el cortijo habitado, por no ser utilizado frecuentemente y estando este bastante cubierto de aulagas, por lo que decidi pasar por una zona mas complicada por el barro y evitar pinchazos innecesarios, esto nos hizo retrasar aun mas el tiempo estimado, pero los compañeros le restaron importancia al asunto, quedando maravillados por la tranquilidad de la zona, la magnifica garganta por la que pasamos, los bosques de encinas y el buen dia con una temperatura ideal que siempre estuvo entre los 15º y 18º. Despues de pasar por el cortijo de Encinetas (habitado) nos volvimos a introducir en un bosque de encinas y alcornoques que nos llevo hacia el arroyo Pajaruco, donde se detuvo parte del grupo para deleitarse con las caidas de agua, con lo cual me tuve que volver ya que me preocupe dada la tardanza del resto. El amigo Antonio de Mijas tomo la delantera del grupo con ritmo decidido, pero obviando un desvia a la izquierda, el cual nos llevo a una alambrada que cerraba el paso haciendo imposible su continuacion desde alli, particularmente no me preocupe dado que la zona es identica por todas partes debido a su frondosidad ademas de estar bastante distraido por los comentarios y preguntas de los compañeros, pero estaba bastante confundido a medida que pasabamos por algunos lugares que no recordaba, por lo que al esuchar la voz de la cabeza de grupo, les pedi que se quedaran alli mientras buscaba el error, asi fue y despues de andar unos cientos de metros hacia atras me encontre el desvio que habia pasado inadvertido por encontrarse al bordear una piedra y tras la voz de llamada continuamos llegando a los pocos minutos a la verja que nos conduciria hasta Benaocaz ya sin perdida.
LLegamos a la parte alta de Benaocaz a las 3 pm, una hora y diez minutos mas de retraso de lo habitual, a lo que habia que sumarle la media hora de retraso en la salida, por lo que optamos en comer en el parque que hay en dicha zona al lado de un chozo que indica el inicio de ruta y descartamos en comer en el final del puerto de Don Fernando ya que se nos retrasaria en demasia el horario, siendo este el lugar idoneo para reponer fuerzas y valorar si alguien queria seguir o tomar el autobus que salia a Grazalema a las 3:30 pm, asi que al finalizar la comida los amigos que se nos agregaron de Cliclana optaron por tomar el bus y asi finalizar el dia de los enamorados con una buena ruta y no con un divorcio, ya que el compañero aunque queria continuar desistio en ultima instancia en favor de su compañera.
Reanudamos los 14 restantes a la 3:30 pm camino del puerto de Don Fernando, y ante nuestra sorpresa, la romeria con la que nos encontramos fue impresionante, gente de todas la edades y todas las condiciones, todo lo contrario de lo vivido en el tramo de Grazalema a Benaocaz, destacar la intervencion de algun compañero en ayuda y asistencia de personas que hacian la vuelta hacia Benaocaz y es que es la ruta mas comoda para ir al Salto del Cabrero, asi como un lugar de esparcimiento como son los llanos, el ritmo en esta subida y el paso de los llanos fue bastante mejor de lo esperado y aprovechando la espera de los ultimos compañeros nos hicimos algunas fotos en la calera que hay en el final de subida al puerto de Don Fernando y alli mismo decidir si haciamos la desviacion del Salto del Cabrero debido a la hora ya que eran la 16:15 cuando llegamos y cual fue mi sorpresa cuando al unisono todos dijeron ``ya que estomos aqui no vamos a irnos in visitarlo´´ asi que nos dirigimos hacia el mirador natural ya que esta era una de las atracciones del dia, pues nadie la habia contemplado antes, de hay mi asombro, lo espectacular de la falla y el inmenso cortao nos hizo deleitarnos y algunos ya se desesperaban dada la hora, a lo que les respondi que habia tiempo de sobra..
Continuamos ascendiendo de forma suave hacia el Boyar y tal y como estaba previsto nos encontramos con bastante barro por el sendero que nos lleva de vuelta, por lo que la mayoria nos pusimos las botas de buen ver, tras pasar una ultima cancela que nos indica que estamos en la finca privada ya en las cercanias del
cortijo de los Albarranes, se formo un grupo de cabeza que ya no veriamos hasta el regreso a Grazalema, debido al ritmo que impusieron, no les dejo ver lo mejor del dia, como comentamos los que nos quedamos, pues viendo la poca distancial, lofacil del terreno y las horas de sol que aun quedaban, disfrutamos como niños en el cortijo de los Albarranes, ya que las cabras que lo habitan nos dieron una bienvenida muy especial, ya que nos les causaba ningun temor nuestra presencia he incluso se dejaban acariciar, ademas de la impresianante camada de cabritas que invadian el lugar.
Desde el Cortijo la senda se convierte en camino por lo que dado lo ancho de la pista podemos entablar conversacion a la vez que disfrutamos de las vistas de la sierra del Pinar y el Salto del Cabrero con su impresionante falla, bañado todo ello con un impresionante colorido donado por unos de los atardeceres mas placenteros que yo recuerde, asi que los compañeros Paco Leal, Vicky, Juan Antonio, Alejandro y compañera
de Cartagena, Juan Luis y un servidor nos olvidamos del reloj y sin prisas pero sin pausa haciendo fotos en cada recodo del camino del Salto del Cabrero fuimos acercandonos a Grazalema, no sin antes llevarnos la ultima sorpresa del dia, al llegar al mirador justo antes del Camping, se nos descubrio un vista espectacular de la sierra de las nieves, totalmente despejada y con las ultimas luces del dia ya con el alumbrado de Grazalema encendido. Al llegar al aparcamiento y dada por finalizada la ruta, estaban esperandonos el resto de compañeros, los cuales estaban encantados con la ruta realizada, encomendandonos a proximas aventuras y con la experiencia vivida por mi parte, para tenerla en cuenta para proximas rutas.
Por José Antonio "Blackmountain", Fotografías: Paco Leal

sábado, febrero 21, 2009

Hijos de Esparta

La novela no puede empezar con mas fuerza, el terremoto que asolo Esparta en el año 464 ad. En el que Damatria pierde a todo su familia y es violada por un esclavo ilota que la deja preñada. La novela narra las visicitudes de este hijo no deseado, Antálcidas, y su familia. La madre que lo aborrece, el hermano mimado, Epitadas, sus padrastros, pero también los que le favorecieron , su erastés, el viejo Zeuxipos y su esposa espartana la bella Andreia. Y sobre todo la ciudad, el estado espartano con su singular estilo de vida.
Todo culminara en su batalla decisiva, cuando Antálcidas y otros 300 espartanos quedan sitiados en la pedregosa isla de Esfacteria, comandados por su hermano Epitadas. Un hecho histórico ocurrido en los primeros años de la guerra del Peloponeso.

Estamos ante una novela histórica muy buena, aunque en algunos momentos como en el del asedio a la isla se haga un poco lenta. Escrita con maestría y ritmo en su mayor parte, con un argumento interesante que nos permite adentrarnos en la vida y costumbres de la fabulosa Esparta clásica.
Esparta, paradigma del estado fascista frente a la "democrática" Atenas.
¿Pero realmente fue así?
La Atenas de Dracón no era muy diferente de la Esparta de Licurgo. Fue el comercio y sobre todo la introducción del dinero ( en Esparta nunca hubo ni lo uno ni lo otro) propiciados por Solón (uno de los siete sabios de Grecia) lo que permitió la evolución de Atenas hacia una sociedad política más compleja.
Más compleja si, pero la misma estructura básica de todo sociedad humana: La explotación brutal del hombre por el hombre.En descargo de Esparta diremos que todo era más básico y simple: La tierra y la sangre.
Los esclavos de Esparta (hilotas) vivían una vida miserable, igual que los de Atenas. Por contra sus amos, los hómoioi o iguales, tampoco tenían una vida envidiable, esclavos a su vez del estado, de las severas leyes y de las brutales costumbres.
El autor, licenciado en psicología, en esta novela apunta un dato interesante de porque los guerreros espartanos podían soportar semejante vida. La educación espartana, la agogé, los convertía en perfectos guerreros. ¡Que bien le vendría a mas de uno en estos tiempos el aspecto disciplinar de la agoge!. Y a toda nuestra sociedad un código penal con dos cojones como el que había en Esparta y no la mierda de códico penal que existe en la degradada y corrupta España ó Grecia de hoy.
Según se cuenta al igual que los modernos psicokillers, la muerte, el dolor, tanto ajeno como el propio les causaba un gran placer sexual. No era extraño que los hoplitas espartanos combatieran empalmados e incluso eyacularan durante las batallas.
El hombre un animal sorprendente.
Nicholas Nicastro nació en 1963 en Astoria, Nueva York (Estados Unidos). Antes de dedicarse a la escritura llevó una vida inquieta y variada: se licenció en Literatura Inglesa en 1985, en Cine en 1991, en Arqueología en 1996 y en Psicología en 2003. Y todo esto mientras coleccionaba trabajos: ha ejercido como crítico cinematográfico, ordenanza en un hospital, reportero, archivista, conferenciante profesional, psicólogo animal y vendedor a domicilio. Indudablemente, esta experiencia personal se ha visto reflejada en su producción literaria; sus obras demuestran un profundo conocimiento del espíritu y las miserias humanas.
Nicastro inició su obra literaria con una trilogía sobre John Paul Jones, el célebre héroe de la Guerra de Independencia americana. En un género como el naval, dominado en su mayoría por el punto de vista inglés, Nicastro ofrece un atractivo cambio de perspectiva.
Fue su siguiente novela, Empire of Ashes, la que le dio a conocer e inició su ciclo de novelas situadas en la Grecia clásica. Aquí nos cuenta la historia de Alejandro Magno desde el punto de vista de un escéptico soldado ateniense que debe destruir el mito de Alejandro para salvarse a sí mismo de la acusación de sacrilegio. Su siguiente novela, Hijos de Esparta, nos ofrece, con un tono de similar realismo, la narración de la primera rendición de los espartanos. Y Antigone’s Wake, su última novela, nos traslada a la Atenas imperial, con el dramaturgo Sófocles como protagonista e hilo conductor.

jueves, febrero 19, 2009

Rescate Federico Campanini Aconcagua Glaciar de los Polacos

Rescate Federico Campanini Aconcagua Glaciar de los PolacosEste es el documento grafico del Rescate Federico Campanini Aconcagua Glaciar de los Polacos

La Niña que silencio a Naciones Unidas

La Niña que silencio a Naciones Unidas:
Sin comentarios; una gran inspiración para esta nueva gran y creativa época a la que nos enfrentamos, hagamos que este mensaje llegue lejos porque de el depende que muchas personas dejen de estar dormidas y juntos maduremos y crezcamos en armonía con el espacio que ocupamos y que no nos pertenece.

domingo, febrero 15, 2009

La Maroma desde El Alcázar

Viernes, 13 de febrero de 2009
Ascensión a La Maroma desde el Alcazar por el cortafuegos de la Fuente del Tío Pelegrán y el Barranco del Mojón y descenso por la pista de Los Castillones y el Cerro Torreones:

De las cinco ascensiones clásicas que existen para coronar esta gran montaña que es la Maroma y que en la inmensidad de sus laderas aglutina todo el conjunto de Sierra Tejeda, cada una tiene sus peculiaridades, con distintos perfiles y desniveles según el punto de partida que escojamos y dentro de cada una existen diversas alternativas para convertir algunos tramos en circulares, pudiendo así ascender por unas zonas y descender por otra, que suelen ser mas o menos paralelas, pero siempre diferentes. Y esta era la intención de los ocho amigos que nos juntamos en aquella inolvidable jornada del viernes 13 de febrero de 2009, encontrándonos puntualmente a las 9,30 am. en el Cortijo del Alcázar, a 5,5 km. de Alcaucín (ladera oeste de la Maroma): Juan Luis España “El Hombre tranquilo”, desde la Línea, Severo “El Artesano del GPS” y su joven yerno Manu desde Algeciras que debutaba en esta jornada con Pasos Largos, desde distintos puntos de la Costa del Sol: Manolo Supersonic, El Doctor Leal, José Antonio “El Vigilante de la Playa”, Salva “Abierto hasta el Amanecer”, el otro debutante Juan y un servidor encantado de contar con tan privilegiado grupo, a pesar del despiste de Jon “El Huracán de Sheffield” que con el piloto automático aparecía en aquellos momentos en el Cortijo del Robledal, desde donde un vez comprobado el error, comenzaba a mentalizarse para iniciar la ascensión en solitario y también con la pena de no contar con Magda “La Pimentonera de Águilas” que junto con el “Serpa Carmona” a punto estuvieron de venir juntos desde Sevilla, viendose obligados el día antes a tener que desistir de la aventura por motivos varios.

El acceso en nuestro vehículo a los pies del coloso, siempre resulta un espectáculo cualquiera que sea el punto de partida que escojamos para su ascensión, en el caso del Cortijo del Alcázar, desde que tomamos la pista de acceso al parque natural Sierras Tejeda-Alhama y Almijara, que nos encontramos nada mas entrar en Alcaucín a la izquierda, la panorámica que ya tenemos del impresionante boquete de Zafarraya iluminado por los primeros rayos de sol de la mañana al igual que su prolongación mostrándonos una privilegiada perspectiva del Arco Calizo Central hasta mas allá del puerto de las Pedrizas, ya de por sí justifica y recompensa la visita. Pero es que tal y como nos vamos adentrando por la pista y nos vamos acercando a la zona de acampada, los impresionantes tajos que flanquean el arroyo del Alcázar dejarán boquiabierto al visitante que por primera vez se adentra en estos parajes no pudiendo evitar hacer la parada de rigor para fotografiar tan grandioso y agreste paisaje desde el Mirador Miguel Álvarez. Al pasar junto a la zona de camping, chiringuito incluido, donde se anuncian “truchas frescas” nos deleitarán las cascadas que forman las escalonadas piscinas que han formado en el río del Alcázar bajando en estruendoso caudal. Llegando 500 m. mas arriba al cortijo del Alcázar, punto de partida de la ruta, con aparcamiento incluido y los típicos paneles descriptivos de la ruta que tenemos por delante, situados a la entrada del área recreativa que tenemos que atravesar pasando al pie de altísimos pinos para acceder a la pista por la que vamos a ir ganando altura. De seguir esta pista, sin desviarnos por ningún ramal, se llega sin ningún problema al primer nivómetro que coincide con el comienzo de la Cuesta de las Víboras, cubriendo así el primer tercio de ruta, que además coincide con la ruta tradicional. Sin embargo, nosotros decidimos dejar esta opción para el retorno, eligiendo la variante que nos encontramos conforme vamos subiendo por la pista principal y llegamos al tercer ramal que nos encontramos a la derecha, que conforme vamos avanzando se va estrechando hasta que al superar una cerrada curva de herradura a la derecha, nos lleva hasta el comienzo de una senda por la que comenzamos a ganar altura de forma muy directa, rápidamente cambiamos el bosque de pinos por una zona de matorral, cada vez mas pobre por donde vamos ascendiendo de una forma muy directa, sin ser concientes de que en realidad vamos por un cortafuegos, desde donde vamos viendo permanentemente a nuestra izquierda la pista anteriormente mencionada, coincidiendo exactamente el final de este tramo de ascensión, que sin duda, el mas duro de la ruta, con el final de la mencionada pista donde llegamos al primer nivómetro. Lugar de obligado reagrupamiento por lo estirado que suele llegar el grupo a este punto que coincide aproximadamente con el primer tercio de ruta, donde mas de uno suele llegar casi sin aliento. Es el peaje a pagar por ahorrarnos casi 2 km de pista por suave y progresiva ascensión, que la verdad también tienen su atractivo cuando pasamos al pie de las paredes del Cerro Torreones y los Castillones, que son un referente visual en los dos primeros tercios de ruta.

Una vez reagrupados y con el aliento recuperado tras echar mano al líquido elemento, afrontamos el segundo tramo de este entretenido itinerario por la mítica cuesta de las Víboras, se trata de un tramo en continuo zigzag donde no se ha escatimado en reforzar la senda con pequeños muros de piedra, allá donde el perfil del terreno lo ha requerido, disfrutando de una preciosa senda muy cómoda de realizar, parecida a la que va de Puerto Martínez al Grajo en la sierra Alcaparín, un curioso pino con su tronco retorcido de forma casi inverosímil, donde empezamos a pisar los primeros tramos de senda nevada, nos señala que ya queda poco para finalizar este tramo de zig-zags que caracterizan este tramo. Tras el cual llegamos a un altiplano por el que caminamos muy cómodamente donde volvimos a hacer una pausa para echar otro trago y colocarnos las polainas, pues todo lo que teníamos por delante estaba cubierto por un blanco manto de nieve. En suave ascensión continuamos la caminata bajo un radiante cielo azul, entre pequeñas encinas y quejigos dispersos, testimonio fiel del tipo de bosque que cubrió esta zona de la sierra en otros tiempos. La altiplanicie anterior la atravesamos en dirección sur, sureste, hasta que al llegar a un pequeño collado, giramos a la izquierda, este con la piramidal silueta del Cerro del Águilla a nuestra derecha, llegando poco después a la denominada Unión de Barrancos, donde esta preciosa ruta vuelve a ofrecernos dos alternativas: la tradicional que continúa recto para ir girando hacia la derecha, faldeando la cara este del Mojón de la Fuensanta, llegando al segundo nivómetro poco después de dejar atrás la fuente del Espino, todo ello señalado con las correspondientes balizas de madera, ó bien la que se dirige de forma mas directa a la cumbre que consiste en remontar el barranco del Mojón que tenemos a la derecha y que fue la opción que escogimos para ascender a través de un espectacular paisaje de nieve virgen que nos rodeaba por doquier, mientras íbamos dejando a nuestra derecha el piramidal cerro del Águila y a la izquierda el Mojón de la Fuensanta remontando el escalonado perfil del barranco suavizado por una nieve lo suficientemente dura, como para caminar cómodamente sin hundirnos.

Entre la euforia por la belleza del paisaje, el día radiante de sol, el buen ambiente de hermandad sendérica y el alegre ritmo que llevábamos llegamos a la plataforma de cumbre mas allá del segundo nivómetro que habíamos dejado unos 100 m. a nuestra izquierda, encontrándonos ya con las balizas que unen, el corto tramo que va de la Casa de la Nieve al punto geodésico de la Maroma. A penas quedaban 200 m. por cubrir para llegar al objetivo del que tan sólo nos separaba una pequeña lomita, que incluso en una ruta familiar sería insignificante. Pero aquí cometimos una novatada, y es que tras la imagen de postal de la que veníamos disfrutando durante toda la semana, con la cumbre de la Maroma completamente nevada, destacando por encima de la bahía de Málaga, se ocultaba una trampa, que a su vez era la explicación del por qué continuaba completamente nevada después de tres días de cielo azul e incluso con algo de calor y es que la cumbre la cumbre estaba congelada. Cada paso que dábamos, intentando remontar aquella suave y última pendiente, era un desafío, no tardamos en ponernos en fila india, con “Abierto hasta el Amanecer” y “El Doctor Leal” abriendo agujeros en el suelo para asentar cada paso, sobre los que los demás íbamos caminando clavando los talones con todas nuestras fuerzas pensando especialmente en preparar la bajada. Poner un pie fuera de allí suponía una caída por un tobogán de casi 200 m. o mas, si caías hacia la vertiente de los tajos del Sol. Cada paso avanzado era todo un ejercicio de pericia y concentración. Pero el suelo estaba cada vez mas duro y congelado, ya quedaban menos de 100m para el punto geodésico, hubo un momento de duda que a mas de uno hizo desistir, pero en el último instante sabedores de lo cerca que nos encontrábamos, casi patinando sobre hielo y guardando el equilibrío, paso a paso y en fila india para aprovecha la huella del compañero de delante llegamos al mítico punto geodésico de La Maroma (2.065 m). Encontrándonos con una espectacular imagen de su escalera completamente cubierta de nieve.

Tras las fotos de rigor en la cumbre, almorzamos junto a la sima de La Maroma, con unas vistas espectaculares con todo el litoral malagueño a nuestros pies, parcialmente cubierto por as nubes que se encontraban por debajo de nosotros. El brillo del sol sobre el mar era de una belleza poética, hacia el este sierra Almijara aparecía parcialmente nevada, al igual que la Contraviesa almeriense, además de sierra Nevada, sierra de Huetor y mas allá Sierra Mágina. Como dijo mas de un compañero, esto no lo cambio por el mejor restaurante del mundo, las vistas, la claridad de atmósfera, la ausencia de viento, la buena compañía, la increíble sensación de libertad y absoluto privilegio, entre un sin fin de buenas sensaciones nos hacían sentir en el paraíso. Pero el tiempo de permanencia en las cumbres, tiene su límite para todo mortal, de manera que una vez finalizado el almuerzo, a penas unas fotos mas para reconfirmar que aquello no era un sueño e iniciamos el descenso descendiendo por el mismo camino que habíamos marcado sobre el hielo. A poco de empezar el descenso, mas familiarizado ya con el medio que nos rodeaba, mas de unos cubrimos algunos toboganes tirándonos como niños cual gigante tobogán, destacando en esta modalidad el intrépido Manu y Salva “Abierto hasta el Amanecer”.

Al llegar al segundo nivómetro, que en nuestro camino de ascensión habíamos dejado unos 100m a nuestra izquierda, decidimos regresar por la balizada senda de la Fuente del Espino, pero a penas 200 m mas allá del comienzo, nos vimos atrapados en una trampa. Y es que a pesar de tener a la vista la parte superior de las balizas, al coincidir con la ladera este y norte del Mojón de la Fuensanta, ya se encontraba totalmente en sombra y la senda no sólo había quedado totalmente inmersa bajo la nieve, sino que además su trazado a modo de cornisa, se había perdido bajo una gruesa capa de nieve casi congelada, que no daba la mas mínima pista sobre la senda a pesar de tener las balizas a la vista y por lo tanto la senda aproximadamente localizada, era imposible avanzar sobre ella, pues la ladera, no solo se empinaba cada vez mas, sino que al menor paso en falso, la caída hacia el arroyo de los Tejos era de mas de 200 m. de empinadísimo tobogán, viéndonos obligados a retroceder sobre nuestros pasos, no sin esfuerzo, riesgo y dificultad hasta que por fin pisamos sobre tierra firme cuando regresamos al segundo nivómetro, situado en el Collado del Mojón desde el que se accedimos directamente al barranco del mismo nombre por el que habíamos realizado la ascensión que repetimos en sentido inverso para descender hasta la base de la cuesta de las Víboras, desde donde continuamos tal y como estaba previsto por la pista donde disfrutamos de la privilegiada estampa de numerosas cabras montesas haciendo honor a su nombre sobre las afiladas paredes de los Castillones, con un atardecer de postal sobre el pantano de la Viñuela, llegando a los coches estacionados junto al cortijo del Alcázar con los frontales encendidos y el ululeo de los cárabos recordándonos que habíamos rebasado de largo el tiempo estimado de ruta.

domingo, febrero 08, 2009

El extraño caso de Benjamin Button

El extraño caso de Benjamin Button

En mi opinión se trata de una preciosa película, super original en su argumento y repleta de diálogos intensos y brillantes reflexiones sobre la vida en sí a lo largo de sus distintas etapas, como si de uno de esos magníficos power points que algún amigo o familiar nos envía de vez en cuando.

Benjamin Button nos cuenta la vida de un entrañable personaje que nace anciano y conforme van pasando los años se va haciéndose mas joven, donde en vez de envejecer va haciéndose más joven, pronto se da cuenta de que su vida no será para nada normal y que deberá sufrir y vivir a la inversa que los demás.
Cuando se toca el género fantástico hay que establecer leyes, y aquí pareciera que al guionista Eric Roth ello no le importó demasiado ya que la fuerza del filme se concentra en una historia romántica (muy al estilo “Titanic” con flashbacks sobre un amor que se extraña y que se echa de menos al final de la vida de esa mujer que se encuentra en su lecho de muerte y a la que su propia hija le está leyendo el diario de Benjamín Buatton, como si de un cuento se tratara). De fondo tenemos una historia sensiblera sobre el amor afectado por los estragos del tiempo. Resultando de lo mas curioso en su planteamiento.

Sin duda se trata una película sólida desde el punto de vista técnico: impresionante maquillaje, efectos especiales sin abusar de ellos, pero que siempre están presentes en los pequeños detalles, dos buenas actuaciones de los protagonistas Brad Pitt y una irreconocible Cate Blanchetty una preciosa fotografía para adornar una historia preciosa y muy original, a la que tal vez le podría el único pero en que la intensidad dramática que requería una historia como esta en las escenas donde aparecen los dos protagonistas juntos, no transmite la fuerza necesaria en algunos momentos, pudiendo parecer algo fría y distante.



Hay quien podría esperar mas del director David Fincher, que dió lo mejor de sí hace en la mítica “Seven”, 1996, o en su película más recordada y que cambió el concepto del sub-género de asesinos seriales."El curioso caso de Benjamin Button" podría considerarse como su film menos personal y representativo hasta la fecha, demasiado alejado de las temáticas oscuras que suele tocar, pero por otra parte le honra haberse embarcado en este proyecto tan diferente a sus esquemas habituales. Mas de uno encontrará cierta similitud con el "Forrest Gump" de Robert Zemeckis 1994, puesto que ambas tienen al mismo guionista, Eric Roth. Pero esa comparación es solo aceptable en la forma, no en el contenido. Porque lamentablemente Brad Pitt interpretando a Benjamin Button, no es capaz de transmitir el mismo sentimiento ni la fuerza que transmitía Tom Hanks con Forrest Gump. Haciendo que la película tenga de vez en cuando bajones de ritmo que David Fincher y su guionista disfrazan de una especia de poesía visual, con secuencias como la de los colibríes y puestas de sol que vendrían a funcionar como representaciones del comienzo y final de una etapa de la vida o de la vida misma.

De sus 13 nominaciones a los oscars, que podrían parecer exageradas, tal vez, la que mas llame la atención sea la de Brad Pitt por su actuación que es correcta pero nada mas, por ejemplo la de Leonardo DiCaprio en “Revolutionary Road” me parece mucho mejor y bastante mas meritoria y nisiqueira está nominado. Su verdadera labor interpretativa comienza recién promediando la película, ya que en la hora y pico inicial no es más que un efecto especial con sus facciones avejentadas y en la hora siguiente solo nos ofrece un Pitt típico de "catálogo", con sus habituales poses de carilindo y poco más. A mi modo de ver, con su labor aquí vuelve a dejar mas que claro que para encarar papeles dramáticos de envergadura aún le falta bastante como actor.
En cuanto a Cate Blanchette, su pareja de reparto, solo puedo decir que es una actriz habitualmente impecable, que a pesar de no brillar tanto como en otros trabajos la luz de su actuación suele resaltar más que la del protagonista de la historia.

Tal vez a "El curioso caso de Benjamin Button" podrían sobrarle tanto minutos como nominaciones para el Oscar, pero aún así me parece una película que cuenta una historia preciosa y muy original, que recomendaría a todo el mundo.

lunes, febrero 02, 2009

Revolutionary Road

Basada en la novela de Richard Yates, Revolutionary road ha sido dirigida por Sam Mendes y protagonizada por Leonardo DiCaprio, Kate Winslet, Kathy Bates, Kathryn Hahn, Michael Shannon y Zoe Kazan.Ambientada a mediados de los años cincuenta, DiCaprio y Winslet interpretan a una pareja con dos hijos, que vive en los suburbios de Connecticut. Su vida es aparentemente feliz, pero ambos se encuentran ante el dilema de luchar por sus verdaderos deseos o conformarse con su estado actual, acomodaticio y maravilloso de cara a la galeria, pero sintiéndose vacíos por dentro.Podríamos decir que Revolutionary road es una suerte de paradigma de la obra del escritor Richard Yates, mordaz crítico del mitificado American Way of Life en el grueso de sus novelas. Por ello, no resulta del todo extraño que un director como Sam Mendes escogiera la novela de Yates para realizar su cuarto largometraje.Y es que la obra de Mendes, al igual que la de Yates, emana una fuerte crítica a la sociedad americana en general, como ya pudimos ver en American Beauty, incluso en sus otras dos películas, una de mafia (Camino a la perdición) y la guerra (Jarhead). De todas ellas se desprende un fuerte poso de amargura, y Revolutionary road no podía ser una excepción.Si American Beauty era una deliciosamente salvaje crítica al establishment norteamericano actual trasladable al grueso de la sociedad occidental, Revolutionary road viaja al pasado (al menos, en apariencia) hasta los mismos orígenes de dicha sociedad, surgida a lo largo de mediados del siglo pasado, donde la aparente bonanza económica tras la Segunda Guerra Mundial dio pie al auge del consumismo popular y, por decirlo de algún modo, de una nueva revisión del American Dream.Bajo dicho marco nos encontramos con una pareja joven y atractiva, con dos hijos y bien asentada, una imagen modélica, casi de catálogo, de dicho modo de vida, a través de la cual Sam Mendes disecciona la falsa felicidad de una vida repleta de pequeñas miserias y grandes decepciones, en la que el tiempo ejerce una capital importancia. Y es que no es otra cosa que el devenir del tiempo lo que diferencia las actitudes de sus protagonistas, es el paso del tiempo el que transforma sueños en pesadillas, esperanzas en frustraciones, amor en odio. Ö lo que es lo mismo la imagen fiel de aquello en lo que se terminan transformando la mayoría de las parejas que terminan formando una familia en nuestra sociedad occidental actual y quien diga lo contrario miente.Los sueños de grandeza, el egocentrismo de la juventud, ceden lentamente a una frustración tamizada bajo el conformismo y la rutina, una silenciosa rendición que el personaje interpretado por Kate Winslet se niega a aceptar. El conflicto, pues, no radica verdaderamente en dicha rendición personal, por la que todo ser humano debe pasar tarde o temprano y en mayor o menor medida, sino en el reflejo que el personaje de Winslet ve en su esposo, un Leonardo DiCaprio que ahoga sus propias frustraciones a través del acohol, las infidelidades o las nimias victorias cotidianas. De este modo, si bien Revolutionary road es, abiertamente, una dura crítica al anteriormente mencionado American Way of Life, su verdadero trasfondo no deja de ser aplicable a cualquier pareja joven o incluso medianamente madura de hoy día.Desde mi punto de vista el descenso a los infiernos conyugales elaborado por Sam Mendes resultaría verdaderamente sublime, si no fuera por cierto exceso de dramatismo y la reiteración casi enfermiza de la utopía que plantea el personaje interpretado por Kate Winslet, que en ocasiones no consigue trasladar al espectador ese inmenso dolor que puede llegar a nacer de una pequeña miseria, si bien la película contiene escenas verdaderamente loables, como la presentación inicial de sus personajes, perfecto resumen tanto de la situación como de sus psicologías enfrentadas, o el emocionalmente devastador desayuno final.Tanto Kate Winslet como Leonardo DiCaprio bordan su papel, si bien, la mejor interpretación que he visto en mucho tiempo es la del chaval que hace de voz de la conciencia de los dos protagonistas encarnando un papel de loco, que resulta genial en cada una de sus conclusiones y sentencias y que sin duda debería ser galardonado con el oscar al papel secundario. El detalle de la última escena de la película dejó dibujada una sonrisa en mi cara que contrarrestó el amargo final de este magnífico drama. Si señor una película que invita al debate a la salida del cine y de las que no dejará indiferente a nadie.

Mongol

Esta película nominada a los Óscar de este año como Mejor Película Extranjera en representación de la República de Kazajstán. Hablada casi íntegramente en mongol, (en su versión original), cuenta la historia del joven Temudjin, el hijo del Khan, que tras el envenenamiento de su padre será repudiado y esclavizado, y deberá sobrevivir a una constante persecución hasta que, ya adulto, derrote a sus enemigos y se erija como el mayor soberano de los mongoles bajo el nombre de Genghis Khan.Pero que nadie se lleve a engaño a pesar d que mas de la primera media hora de la película se centre en la infancia del personaje y con todo lo que su historia dio de sí, no es una espectacular película épica tipo “Braveheart”.A diferencia de buena parte de las grandes producciones hollywoodienses o incluso de las asiáticas, Mongol centra buena parte de sus esfuerzos en mitificar a la figura de su personaje central humanizándolo, principalmente, concediéndole un gran amor, Börte, detonante de la historia y fuerza interior de Temudjin en los momentos de flaqueza. De este modo, Mongol no se centra ni en la política ni en las batallas, sino en los propios personajes, gracias sobretodo a un ritmo sosegado que a veces resulta demasiado lento y a una escasez de diálogos en favor de las miradas, los gestos y las secuencias contemplativas, potenciadas por una fotografía paisajística simplemente espectacular, tal y como nos tiene acostumbrado el cine asiático en los últimos años. Su director ruso, Sergei Bodrov no escatima recursos en las bellas y brutales secuencias de acción, recordándonos en algún momento a algún cuerpo a cuerpo tipo “300”, a excepción quizá de una decepcionante batalla final que se antoja más esbozada que retratada.

De hecho, a medida que la película avanza, la épica y los efectos especiales tratando de emular a una superproducción al uso cobran cada vez más fuerza, desmereciendo buena parte de la labor intimista que predomina durante la mayor parte de su metraje. Eso, y un tramo central quizá en demasía alegórico que ralentiza bastante el ritmo de una película ya de por sí pausada. En fin, desde el punto de vista íntimo y personal de este histórico personaje puede resultar muy interesante, pero para quien espere encontrarse una película épica, repleta de acción trepidante, porque de hecho la hubo en su vida real quedará bastante decepcionado ya que es una película casi intimista sobre el lado mas humano del Gran Genghis Khan.

domingo, febrero 01, 2009

Del Tajo del Molino al Castillón de Teba

Viernes, 30 de enero de 2009
Del Tajo del Molino al Castillón de Teba
Si bien esta ruta estaba proyectada realizarse para el sábado 31 de enero, los oscuras predicciones meteorológicas que anunciaban todas las fuentes consultadas para aquel fin de semana, nos llevaron a adelantar un día esta ruta imprescindible para quienes gustan deleitarse con las maravillas que nos ofrece el “karst andaluz”. Teniendo además la suerte de encontrarnos con un radiante viernes de cielo azul y temperatura casi primaveral para despedir un mes de enero 2009 que había sido de los mas fríos y lluviosos en los últimos años.

Paradójicamente las mejor panorámica que podemos conseguir para recrearnos con los espectaculares pliegues y estratos inclinados, derivados de los esfuerzos horizontales del plegamiento y la fractura de las rocas sedimentarias emergidas del Mar de Thethys, fruto de la presión entre la placa tectónica Ibérica y la Africana, la podemos ver en toda su dimensión tal y como nos aproximamos a esta singular montaña denominada “Castillón de Teba o Peñarrubia” llegando desde Ardales dirección Campillos hasta situarnos justo a sus pies. Donde nos encontramos con el cruce de campillos y Antequera a la derecha y Teba a la izquierda, dirección esta última que seguimos hasta que a los 3,5 km. llegamos al puente que atraviesa el modesto arroyo de la Venta, bien antes ó bien después del puente nos encontramos con una pequeña explanada para dejar los coches. No está de mas recordar que en la primera explanada justo anesde llegar al puente donde estacionamos nuestros vehículos a pocos metros de las señales que anunciaban: Tajo del Molino & Punto de interés geológico, parte una pista que en poco mas de 200 m. nos sitúa en una especie de mirador pasarelas de madera incluidas en la pared derecha del tajo tal y como nos asomamos al mismo desde el puente, siendo utilizada con relativa frecuencia por los amantes de la escalada ó de la ornitología ya que para ambas especialidades, ó incluso la espeleo el Tajo del Molino es un auténtico santuario.

Procedentes de la costa llegábamos a la hora prevista: Carlitos El Poeta de las cumbres, convaleciente de una sobrecarga muscular, el explosivo Manolo Supersonic después de haber pulverizado un nuevo record del improvisado rally “Rincón de la Victoria-Teba”, el extraño caso de Manolo, El Tritón de la Chorrera una especie guía apache a la antigua usanza, además de un magnífico crítico de Cine, Miguel, El Hombre que sabía demasiado, que convierte cada salida en toda una experiencia para alimentar la eterna curiosidad del científico que posee la intuición de encontrar un minúsculo fósil de anmonite en los lugares mas recónditos donde a nadie se le ocurre mirar; Patri, La Chica que miraba las Estrellas, que aquel día nos hacía entrega para Pasos largos de un corto distribuido por su propia productora titulado “Borrados del mapa” ningún título mas apropiado para recordar lo que a muy poca distancia de allí había ocurrido. Dice así la contraportada del DVD: “En 1971, los vecinos de Peñarrubia ya saben que tienen que abandonar su pueblo debido a la inminente construcción del Embalse del Guadalteba. Peñarrubia desaparece como pueblo en 1973. Sus vecinos continúan sus vidas con mayor o menor fortuna, pero lejos de donde nacieron, la mayoría en Santa Rosalía, Málaga, siempre con el recuerdo de la tierra que les vio nacer y ahora cubierto por las aguas del embalse del Guadalteba. No olviden que un día les borraron del mapa”. Y para terminar de completar tan singular grupo de pintorescos personajes, nuestra sorpresa y alegría se vieron multiplicadas por tres cuando vimos aparecer mochila y bastones en ristre a tres componentes del Comité de sabios como son: Rafa Márquez, mas conocido como el Aristóteles de la senda, socio número 1 de P.L. viejo zorro curtido en mil y una aventuras por nuestras queridas montañas, El Padre Don Fernando El Diácono, otro magnífico compañero de aventura especialista en grandes rutas de hermandad sendérica y cerrando el trío de “serranitos”, como diría la Dulce Celia, Carlos Tapia, El Retratista de atardeceres y amaneceres, que en los últimos años viene realizando una magnífica labor desde el anonimato del entrenador de varios equipos de futrito de Ronda en lo referente a categorías: benjamines, alevines e infantiles, amén de retomar con gran entusiasmo la iniciativa de programar numerosas salidas para nuestras rutas familiares de los domingos y haberse convertido en muy poco tiempo no sólo uno de los mejores fotógrafos paisajísticos de P.L. donde tenemos la suerte de tener auténticos maestros como podéis comprobar entrando en nuestro foro, sino de toda Andalucía. Sin embargo, había cometido un error que otros muchos podrían cometer fácilmente y es que teniendo en cuenta que habíamos titulado esta ruta: Del Tajo del Molino al Castillón de Teba, teniendo el pueblo de Teba un castillo, denominado de la Estrella, dejó su coche allí en la creencia de que el castillo de Teba era el destino de nuestra ruta, para desde allí retomar su coche y llegar a tiempo para sus entrenamientos. Ahorrándose así el de vuelta en una ruta a priori lineal. Obviamente la sorpresa se la llevó cuando le informamos de que el objetivo era la cumbre del monte denominado Castillón de Teba, que curiosamente se encuentra equidistante del Tajo del Molino, pero en sentido contrario, motivo por el cual inconscientemente la ruta se convirtió para él en una especie de contrareloj en la que a penas hizo uso de su prestigiosa cámara.

Una vez aclarada la cuestión tuvimos a bien recordar no comenzar con demasiadas prisas, porque precisamente los dos grandes alicientes de esta ruta se encuentran al principio y al final, siendo el primero justo al principio: el mágico tránsito que supone atravesar este precioso desfiladero denominado el Tajo del Molino y las privilegiadas vistas que obtenemos desde la cumbre del Castillón de Teba ó Peñarrubia sobre el conjunto de los embalses. Desde el mismo puente a pie de carretera, bajamos por las escalonadas rocas, hasta situarnos en la intermitente senda que discurre por el margen dereceho del arroyo de la Venta, donde el pequeño cauce que posee en la actualidad contrasta con la impresionante acción erosiva que ha dado lugar a este gran corte en la sierra de Teba-Peñarrubia, formando este precioso desfiladero por el que discurre el primer kilómetro de esta interesantísima ruta desde el punto de vista geológico, pudiéndonos recrear a nuestro paso entre las paredes con una serie de fallas, diaclasas y cuevas colgadas de las paredes del tajo, en algunas de ellas se conservan importantes yacimientos arqueológicos, prehistóricos y algunos conjuntos de arte rupestre. Hoy en día, el río sigue erosionando este cañón kárstico, prueba de ello la tenemos en su lecho: la velocidad del agua del río forma un flujo turbulento, el agua gira en forma de remolinos en unos pozos, denominados marmitas de gigantes o pilancones, en cuyo interior suele haber varios cantos rodados que en su movimiento giratorio van desgastando y profundizando el lecho de este río. Que por desgracia en la actualidad se encuentra contaminado por las aguas fecales procedentes del t.m. de Campillos.

Pero ciñéndonos a la ruta en cuestión la senda que discurre por el margen derecho del arroyo, o el izquierdo según el sentido de nuestra marcha aguas arriba, hasta que a unos 200 m. mas allá de haber empezado a caminar junto a su cauce nos vemos obligados a cruzar por donde mejor podamos a la orilla de enfrente, convirtiéndose el salto de cada compañero en un momento de diversión, que le da un plus de aventura a esta ruta. Una vez en la orilla contraria seguimos remontando el cauce del río que ahora queda a nuestra izquierda, dejando también a nuestra izquierda las ruinas de un gran molino construido en el siglo XIX, que también servía de venta, precisamente de ahí les viene su actual denominación al río de la Venta y al tajo del Molino. Las grandes dimensiones de la estructura del antiguo molino nos hacen pensar que el caudal del río hace un siglo era mucho mayor, ó al menos lo suficientemente grande como para poder accionar las grandes piedras de molienda que aún hoy podemos ver, con las que se producía la harina. Vestigios de otra época no tan lejana en términos históricos. Con las chovas piquirrojas como testigo sobrevolando los tajos y algún que otro cernícalo ó primilla dejaremos atrás las colosales paredes abriéndose ante nosotros un dócil paisaje de campiña de ondulante perfil.

Siendo nuestra próxima referencia a seguir, la cañada que nos encontramos al dejar atrás el desfiladero nada mas girar a la derecha por la que vamos a ganar altura rápidamente valiéndonos de una sendita que discurre paralela a la misma y que al llegar a su zona mas alta, podemos abandonar, desviándonos un tanto a la derecha por un canchal que nos sitúa en la zona mas alta de la pared del desfiladero que hemos tenido en todo momento a nuestra derecha, pudiendo obtener una nueva perspectiva del mismo, así como de la inconfundible torre del castillo de la Estrella, parte del pueblo de Teba y la barriada que de forma dispersa se extiende hasta el mismo puente donde hemos estacionado los coches junto al puente.

Una vez recreada la vista desde este improvisado mirador sobre los tajos, sólo nos queda dirigir nuestros pasos por la loma, que en dirección predominantemente este, sureste nos va a llevar directamente hasta la misma cumbre del Castillón de Teba o Peñarrubia, sirviéndonos para ello de alguna que otra precaria senda marcada por el ganado de la zona, de manera que la pequeña cresta salpicada de pequeños lapiaces va quedando a nuestra derecha, mientras que nosotros vamos caminando por estas intermitentes sendas que en su ondulado perfil hacen muy cómodo nuestro caminar, mientras nos vamos recreando con as vistas de Campillos con sus lagunas lacustres, sorprendentemente cercanas a nuestra izquierda y poco después también a nuestra izquierda, dirección norte, la laguna de Fuente de Piedra con un magnífico aspecto tras las últimas lluvias caídas y además del pueblo que le da su nombre justo al otro lado de la misma.

También a nuestra izquierda durante prácticamente todo el recorrido a unos 2 km de distancia llevamos en paralelo a nosotros una pista terriza por donde se puede realizar perfectamente el camino de vuelta completando una bonita ruta circular. El caso es que unos kilómetros después de haber dejado atrás los tajos, llegaremos a un olivar tras el cual podemos entrever dos promontorios rocosos que se adivinan como la cumbre del Castillón de Teba. Planteándonos aquí ese típico momento de duda de cómo llegar a la cumbre por el camino mas fácil. Para ello debemos bordear el perímetro del olivar por su zona mas alta, de tal manera que éste va a quedar a nuestra izquierda y en continua pero suave ascensión, casi faldeando, vamos a ir rodeando las dos cumbres y los farallones rocosos que tenemos a nuestra derecha, de tal manera que llegará un momento en que empezaremos a ver a nuestra izquierda, dirección este, el embalse del Guadalhorce, y ya frente a nosotros salvando un desarrollado lapiaz, el vértice geodésico del Castillón junto al cual nos encontramos con una pequeña plataforma de paneles solares vigilados por cámara, y los vestigios arqueológicos de una antigua torre vigía. Pasado y futuro unidos en esta singular cumbre casi siempre sobrevolada por numerosos buitres, junto a los cuales podemos disfrutar de una vistas privilegiadas sobre el conjunto de los embalses del Guadalhorce, Guadalteba, mas cercano a nosotros y Conde del Guadalhorce. Desde su cumbre podemos distinguir la sierra de Alcaparaín con Ardales a sus pies, al sureste Sierra Blanquilla de Carratraca y Aguas, el pico del Convento, Sierra del Huma, Capilla ó incluso Chimenea y El Torcal, incluso las nieves de Sierra Nevada si es invierno, entre algún hueco que encontremos por la sierra de Camarolos. Al nordeste la subbética cordobesa, al norte la Laguna de Fuente de Piedra y al noroeste los techos de Sevilla que son el Peñón de Algámitas y la sierra del Cerril, asomando por encima de la localidad de Teba.

Pocas cumbres de tan sólo 725 m. sobre el nivel del mar dan tanto de sí, siendo una de esas privilegiadas atalayas que tanta pereza te da abandonar. Para no regresar por el mismo camino la mejor opción es desandar los últimos 300 m. por los que accedimos a la cumbre, hasta situarnos en la zona alta de un bosquete de pinos que bordeando por su margen derecho nos lleva hasta la pista terriza que de continuando en dirección oeste, obviamente ahora a la inversa, nos lleva de vuelta al tajo del Molino, por un dócil terreno de campiña. Sin embargo, nosotros una vez que llegamos a la zona baja del bosque de pinos, ascendimos por un pequeño camino en dirección oeste pasando entre dos promontorios rocosos tras los cuales llegamos a un gran cortijo, donde podríamos haber seguido por la pista, renunciando a la comodidad de la pista para regresar a la loma del camino de ida, retomando la ruta original a modo de entrenamiento, volviéndonos a deleitar con esta auténtica catedral geológica que es el Tajo del Molino, disfrutándolo aún mas con la luz del medio día, pues el sol iluminaba en algunos tramos las dos paredes al mismo tiempo.

Aprovechando que acabamos prontito nos acercamos hasta la localidad de Teba, para merendar y dar un paseo desde el centro del pueblo a las ruinas del castillo de la Estrella. Un par de horas antes nuestros compañeros Carlos Tapia, Rafa Márquez y Don Fernando habían finalizado al descender directamente desde la cumbre por el gran tobogán que desde la misma nos sitúa en el cruce de carretera Campillo-Teba-Ardales, donde los recogió Mari Paz. Siendo esta además una opción muy a tener en cuenta no ya sólo por ahorrarte el camino de vuelta, sino porque de esta manera te puedes ir recreando en los distintos estratos y los espectaculares pliegues de las fallas, que no se ven desde la cumbre y que tan sólo puedes disfrutar en todo su esplendor y grandiosidad bien desde la carretera o bien realizando a pie este tramo.