domingo, agosto 08, 2010

Integral del río Chillar desde la cantera hasta la cascada final y regreso por la acequia: (Parque natural Sierra de Tejeda, Alhama y Almijara)































Distancia aprox. 22,5 km, sólo son lineales los 2 primeros kilómetros entre la cantera y la fábrica de luz o salto grande y los 4,5 km desde la casa de la presa hasta la cascada final. En el camino de regreso, al llegar a la casa de la presa ya tenemos previsto continuar por la acequia, que es una opción que deben descartar las personas con vértigo, que siempre podrán regresar por el mismo cauce del río. Si bien el regreso por la acequia es como un premio que recompensa el esfuerzo de la ida mostrándonos unas panorámicas privilegiadas sobre el valle del Chíllar.
Desnivel aprox. 610 m por el cauce del río desde la cantera, situada a 90 msnm, hasta la cascada final cuya base se encuentra a unos 700 msnm
Tiempo aprox. Mínimo 10 horas
Nivel dificultad: Alta
Mapa: Torrox (1.054-II) desde Nerja hasta la unión con el Barranco de Pradillos y Navachica (1.041-III) desde la unión con el barranco de Pradillos hasta la cascada final)
Punto de fuga: sendero de la Sierra de Enmedio que une Frigiliana con la Fuente del Esparto
Tipo suelo: el cauce del río con fondo pedregroso desde la fábrica de luz o salto grande, hasta el enlace con el sendero de la Sierra de En medio y a partir de allí mas del 50% se puede realizar por fuera del agua. el 95%, pero casi siempre por terreno bastante rocoso.
Tipo de recorrido:inicio y final lineal, pero tramo principal intermedio circular ida por el río y retorno por la acequia.
Recomendación: bañador, la poca profundidad del río Chillar no hace necesario el bote estanco, ni la mochila acuática. Es recomendable una gorra, protector solar, bastones (dos mejor que uno). En este tipo de largas travesías acuáticas conviene llevar calzado fuerte, tipo botas de trecking ó incluso llevar un par de calzados. Por ejemplo: unas zapatillas de deporte con buena suela de agarre para el tramo acuático y las botas de trecking para el 2º tramo. Llevar un tika o frontal.
A tener en cuenta: Esta ruta requiere de una buena preparación física y un ritmo acorde al desafío que tenemos por delante hasta llegar a la cascada final. En caso de que no nos encontremos bien, siempre estamos a tiempo de darnos media vuelta. Se recomienda comenzar a las 9.00 am como muy tarde. Importantísimo llevar una cuerda de mas de 3 m para poder superar la cascada del 2º cahorro alto.
Fecha de realización: sábado 7 de agosto 2010
Participantes: Bernardo “El artesano de las pieles” (desde Ubrique), magnífico caminante a la antigua usanza. Isaac, “el Pirata de la Pata de jamón” (desde Alhaurín de la Torre) siempre muy combativo en las primeras posiciones y generoso en la ayuda a los compañeros para afrontar la trepada y posterior destrepe en la cascada del 2º de los cahorros altos, magnífico contador de chistes. Y desde distintos lugares de la costa del Sol: Valentín, “Espécimen 1934” tras la pájara de Sierra Nevada debido a sus dolores de cervicales, volvió a mostrarnos su mejor versión, hiperactivo, relaciones públicas, rememorando efemérides y calificando esta salida como “ruta 10”. Karen, la mejor relaciones públicas de toda la costa y su primo, que venía como estrella invitada llegaron vivos al final y la cerveza posterior les supo mejor que nunca. María “Sentido y Sensibilidad” ó como diría Valentín “La chica de la sonrisa cautivadora” hizo honor una jornada mas a ambos apelativos, desde que comenzara a hacer rutas con nosotros, a mostrado una condición física impresionante y lo mejor de todo, jamás pierde la sonrisa. Juan Antonio “El Elfo de la Malagueta” magnífico compañero de aventuras donde los haya completando una jornada magnífica junto a su querida Vicky la Botánica, que tres semanas antes había hecho esta misma ruta con rafa Flores, teniéndose que quedar al pié de la desafiante cascada del 2º cahorro alto, vio cumplido su deseo de llegar a la cascada final gracias a la cuerda élfica. Juan Antonio, “El Mago Blanco” que se estrenaba en ruta con nosotros, completo el recorrido de forma impecable dando muestras de ser otro buen compañero de aventuras, al igual que Oscar “el alpinista” que también consiguió llegar hasta la cascada final haciendo todo el recorrido de vuelta con nosotros y cargando de forma heróica con su perra herida de 20 kg al hombro en el tramo mas incómodo de la ruta que es el que va desde las inmediaciones de la cascada final hasta la cascada del 2º cahorro. Una cosa es decirlo y otra verlo. Un servidor, Juan Ignacio Amador, apodado “El pequeño Saltamontes” (por Miguel Becerra) y que tuvo el honor de coordinar esta ruta con tan magníficos compañeros, si bien cometió el imperdonable error de no percatarse que la cámara digital que llevaba estaba en modo “tamaño de foto pequeña” y de esperarse haber conseguido un magnífico reportaje, se encontró con la gran decepción de unas fotos ridículamente pequeñas y sin a penas resolución.

Nuestra compañera Tatiana “Ginger” (la mujer de Isaac), que venía acompañada por dos chavales y una muchacha prefirió quedarse a disfrutar del día con ellos en el curso bajo del río Chíllar, despidiéndose de nosotros, en el lugar conocido como la laguna, entre el 2º y el tercer cahorro.

Descripción de la ruta: Integral del río Chillar desde la cantera hasta la cascada final y regreso por la acequia:

El primer tramo de esta ruta que es la que va desde la cantera hasta la llamada poza grande es todo un clásico de las rutas acuáticas cuando llega la temporada de verano. Precisamente la popularidad y fama de esta ruta se ha convertido en su propia maldición, de manera que el ecosistema del río Chillar podría verse en grave riesgo de no ponerle freno a la saturación incontrolada de visitantes que sufre este bellísimo ecosistema, sobre todo por parte de aquellos excursionistas que no cuidan y respetan este paraje que es un auténtico santuario natural. No obstantes, nos queda la tranquilidad de que ya se han tomado algunas medidas al respecto, colocando una barrera con grandes bloques de roca a todo lo ancho del cauce que impide el paso de cualquier vehículo motorizado y nos encontramos el cauce bastante mas limpio que en anteriores ocasiones, si bien volvimos a finalizar la ruta acarreando 4 bolsas de basura ajena que sacamos de allí. Precisamente para huir de la saturación que se suele producir en temporada de verano, nuestra propuesta consistió en llegar hasta la recóndita cascada final (699 msnm), el alto Chíllar es de los lugares mas recónditos de toda Sierra Almijara. Remontando los 610 m de desnivel que hay entre la cantera (90 msnm) hasta el pie de la cascada final. Un recorrido de unos 22,5 km entre ida y vuelta, con el aliciente de los recónditos parajes del curso alto del río, la majestuosa presencia del imponente Almendrón y los tajos del Sol y como premio final el camino de vuelta por la acequia desde la casa de la Presa hasta la fábrica de luz en el Salto Grande.
Mientras que en la primera parte del recorrido, casi siempre vamos caminando por el agua, al menos desde la fábrica de luz, hasta el enlace con el sendero de la Sierra de En medio, unos 500 m aguas arriba de la poza grande. A partir del enlace con este sendero, que tan sólo lo cruzamos, dejando a nuestra izquierda la parte que se dirige a Frigiliana y a la derecha la que sube por la Cuesta de los Galgos y llega hasta la Fuente del Esparto. Podemos continuar mas de la mitad del trayecto por fuera del agua, sobre los cantos rodados de la parte seca del río que sólo queda cubierta en época de crecidas invernales.
Una vez superada la poza grande hasta donde no nos detendremos a dar explicaciones por tratarse de la zona mas conocida del río Chillar, la sucesión de hitos y parajes mas significativos es: el tramo cahótico de grandes bloques rocosos entre los que se abre paso el río Chíllar, la umbría del Rincón de los Hermanos, pequeño tajo que se encuentra en la orilla izquierda del Chíllar (en el sentido de la marcha), donde confluye el mencionado sendero de la Sierra de Enmedio con el río. En poco mas de 15 minutos llegaremos a la entrañable Casa de la Presa, actualmente la casa está en estado ruinoso, un albaricoque es testigo mudo del trasiego que llegó a tener aquel lugar con la familia que lo habitaba. La casa de la Presa, es uno de los lugares claves de nuestro recorrido, pues en el camino de vuelta, al regresar aquí, ya no continuaremos por el mismo cauce del río, sino por la acequia que nace en este lugar y que en la camino de vuelta nos llevó por la margen izquierda del Chillar con algunos tramos vertiginosos que en ocasiones te hacen recordar al caminito del Rey, si bien en los tramos mas expuestos hay un pasamanos de alambre que aporta cierta seguridad, aunque en cualquier momento podemos caminar por dentro de la acequia si lo deseamos salvo en las zonas donde está cubierta. Ni que decir tiene que en nuestro regreso por la acequia disfrutaremos de unas panorámicas espectaculares del valle del Chíllar, especial mención merece el sendero de la Sierra de En medio, subiendo la cuesta Jiménez al pié del pandera Garzón o Alto de la Garza, la recóndita ubicación del cortijo del Imán cuando echamos la vista atrás, la localidad de Frigiliana asomando por la Sierra de En medio al oeste, así como Nerja y la línea de costa al sur poco antes de iniciar el descenso hasta la central hidroeléctrica para regresar al cauce del Chíllar.
A partir de la casa de la presa la senda que acompaña el cauce del río, predominantemente en dirección norte, va pasando de una orilla a otra por lo que resulta casi inevitable caminar por el agua en algún momento. También nos encontramos con dóciles tramos llanos poblados por bosquecillos de pinos, como el que hay a la altura del barranco de la Parra por donde todavía bajaban cantarinas sus aguas ferruginosas, aportando un intenso color rojizo, que delata la presencia del mineral de hierro en esta zona. Casi a la misma altura, pero a mano derecha, otros hitos de piedra nos marcan el inicio de la senda que va al Cortijo del Imán, pero el senderista que decida aventurarse por él deberá tener en cuenta las curvas de desnivel que lo sitúan a mas de 100 m por encima del río, a través de un angosto sendero que por encontrarse en estado de abandono ha quedado invadido de maleza, no siendo recomendable si se va en pantalón corto.
Mas adelante llegaremos a la altura del Cerrajón, un pequeño, pero afilado cerro que queda a nuestra izquierda, y que el Chillar rodea formando un pequeño encajonamiento a través de una sucesión de pequeñas cascadas, que en ocasiones nos obliga a utilizar las manos, aunque también podemos evitar abandonando el cauce por las rocas de la orilla izquierda, hablando siempre en el sentido de nuestra marcha. Llegamos ahora a una zona donde el cauce se ensancha de forma impensable para quien sólo conozca el bajo Chillar, en este tramo el río y sus tributarios han ido acumulando una enorme cantidad de piedras, que se han visto aumentadas por las copiosas lluvias del invierno 2010 y las riadas de septiembre de 2007. De manera que el cauce discurre discretamente por su extremo occidental, buscando siempre la parte mas baja del lecho, bajo los verticales paredones que quedan a nuestra izquierda, mientras que vamos llegando a una zona de juncos y cañaverales que es la antesala de otro llanito donde por desgracia casi siempre nos solemos encontrar restos de alguna acampada ilegal.
El ejemplo mas espectacular para comprobar el devastador fenómeno erosivo lo tenemos al llegar al punto donde al río se le une una espectacular torrentera en forma de pedrera, procedente nada mas y nada menos que de la base del Almendrón que ahora tenemos a nuestra derecha. Y que deja muy a las claras la vulnerabilidad del terreno en las zonas donde no hay suficiente masa forestal para frenar la avalancha de piedra y todo tipo de sedimentos. Después de superar un caótico tramo de rocas y grandes troncos arrastrados por las avalanchas, el siguiente hito de nuestro recorrido es el primero de los cahorros altos, también conocido como cahorro del Imán, una especia de santuario natural con magníficos ejemplos de tobas calcáreas, rezumando agua de ambas paredes de la que suelen colgar líquenes, helechos, algunas plantas de forma inverosímil y hasta una higuera.
Poco después de dejar atrás el primero de los cahorros altos, pasamos por un tramo del río que pasa entre grandes paredes, al echar la vista atrás podemos ver el imponente tajo del Almendrón que antes teníamos a la derecha y unos 300 m mas allá el río traza una cerrada curva a la derecha donde nos encontramos con dos cascadas seguidas que nos cierran el paso pues son la puerta de acceso al segundo y último de los cahorros altos. La primera cascada mide unos 3 m y se puede superar realizando una trepada por la parte derecha, por donde siempre nos podrá echar una mano el compañero mas habilidoso que haya subido primero, siempre y cuando llevemos una cuerda. La segunda, a penas supera los 2 m de altura y resulta mucho mas asequible.
Mas allá del segundo y último cahorro nos espera el tramo mas salvaje y desconocido del río Chíllar que no es especialmente dificultoso pero se hace muy incómodo para caminar, porque ya no queda el menor rastro de sendero, el lecho del río en algunas zonas está invadido de troncos atravesados que nos obliga a pasar por encima o por debajo, adelfas secas que a modo de lanzas apuntan hacia nosotros, con lo que no sólo tenemos que mirar hacia abajo para ver donde caminamos, sino también hacia delante de vez en cuando para no pincharnos con una rama cuando levantemos la cara. Por lo que en muchas ocasiones estamos tentados de abandonar el cauce y avanzar por fuera, pero lo suyo es caminar por el agua, hasta donde nos permitan las enmarañadas adelfas. Según como se encuentre el cauce del Chillar el agua pasa al pie de una roca muy llamativa, junto a la base de una de las paredes que quedan a nuestra derecha. A estas alturas del recorrido la ruta se ha convertido en una jincana y la incomodidad del terreno puede mermar la moral del senderista no acostumbrado a este tipo de rutas, pues al afrontar una montaña por dura que sea, siempre tienes una referencia, clara o aproximada de cuánto te falta, pero aquí no ves el final, hasta que lo tienes delante de las narices. No tardamos en llegar a otro pequeño llanito, donde las lomas que flanquean al Chillar se suavizan a ambos lados, pudiendo ver a nuestra derecha restos de una incipiente senda que conduce al cortijo del Imán, y que por alguna zona cubierta de maleza, continúa ascendiendo por la orilla izquierda hasta la antigua fábrica del Imán. Antes de darnos cuenta nos encontramos de frente con los tajos del Imán donde parece imposible que el río pueda continuar, pero justo delante de su base, el río se divide en dos, formando una “Y”, que nos lleva a dudar unos instantes por primera vez en todo el recorrido sobre cual será el Chillar, por la izquierda tenemos el denominado barranco Sin Salida y por la derecha el barranco del Suazo. Pero tras una breve comparativa de ambos cauces, nos decidimos por el de la derecha pues parece algo mas ancho y por lo tanto el principal, continuando ahora en paralelo a la base de los tajos del Imán que llevamos a nuestra izquierda, hasta que tras una curiosa curva que describe el río en forma de interrogación nos encontramos con la mítica cascada final del Chillar, que en realidad mas bien deberíamos llamar del principio, puesto que el Chíllar se forma unos metros arriba de la cascada fruto de la unión del barranco del Ceazo y del Agujero.

7 comentarios :

  1. Una ruta 10 si señor Que palizón os pegasteis, digno de una buena panda de espartanos !!!

    Un saludo, Javi

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. la verdad, la ruta fue genial, me gusto tanto que al dia siguiente estaba alli con mi mujer y mi hijo, jejeje, como si no hubiese tenido bastante (en verdad la playa estaba mala, y me los lleve a chapotear al rio)

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  4. Según Valentín una ruta 10.

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  5. Enhorabuena a todos los participantes, expecialmente a Vicky, que por fin pudo ver la cascada final. Al Comandante un 1o por la organización y por esta estupenda crónica. Un abrazo para todos.

    Rafafló

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  6. Anónimo11:33 p. m.

    Despuès de leer por pura casualidad tu crónica, me has hecho un poco más feliz. Pareceis un grupo de buena gente que disfrutais de la naturaleza y al compartirlo con nosotros traes un poquito de esperanza en el ser humano. Ultimamente pienso ''cuanto mas conozco a las personas... mas quiero a mis perros''. Gracias.

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  7. Anónimo1:00 a. m.

    Mañana vamos a intentar hacerla, ya os cuento.

    Luis

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