domingo, agosto 01, 2010

XII Descenso Angosturas del río Guadalmina (BENAHAVÍS).










Todavía recuerdo mis primeras visitas a Benahavís allá por 2001, cuando uno dejaba atrás la saturada travesía de San Pedro y, a penas 10 km tierra adentro se llegaba al precioso pueblo de Benahavís, que parecía un oasis de paz enmedio de un entorno idílico con sus casitas encaladas en pleno valle del río Guadalmina, rodeado de montañas, a la entrada no era raro encontrarte con algún abuelete con su burrito viniendo de su huerto y una señora encantadora que te atendía en una tienda de ultramarinos que había nada mas entrar en el casco urbano a la derecha.

Hoy en día, casi diez años después de aquella bucólica imagen de postal que era Benahavís se ha transformado en una especie de urbanización para la jet set europea, mas concretamente alemana, que a base de parcelas, adosadas y chalets de lujo ha colonizado un pueblo que en cierto modo le ha vendido su alma al diablo, perdiendo su señal de identidad como pueblo andaluz eclipsado por las urbanizaciones que lo han profanado, a cambio de convertirse en referente internacional y lugar de culto para el turismo de lujo, incluida la familia Obama y residentes aristocráticos, que poco a poco fueron atraídos por la campaña de marketing de algunos de sus mas afamados restaurantes con el lema de “Benahavís: paraíso gastronómico de la costa del Sol”. Ya el burrito a la entrada del pueblo, ha sido sustituido por un ferrari y la amable señora de la tienda de ultramarinos por una camarera con aires de grandeza que sale a atenderte a la terraza de un lujoso bar, mirándote con desprecio, por temor a que le espantes a la glamourosa clientela. En definitiva una especie de Puerto Banús del interior donde sólo falta el cartel de “nos reservamos el derecho de admisión”, y que desde el pueblo hasta la costa ha invadido ambas márgenes del río Guadalmina con ostentosos complejos hoteleros, rodeados de no menos lujosos campos de golf. ¡Pero señores!, no confundamos progreso con borrar las señales de identidad de un pueblo, profanar su estructura urbana original, hasta el punto de engullirla y destrozar el entorno natural.


Afortunadamente, aguas abajo del pueblo de Benahavís, el río Guadalmina ha quedado encajonado en un pequeño desfiladero de apenas 2 km, un terreno lo suficiente abrupto como para que a penas haya quedado espacio para construir la carretera por la que llegamos al pueblo, o alguna pequeña zona recreativa para disfrutar de las preciosas paredes que encajonan este pequeño pero bellísimo desfiladero conocido como “Angosturas del Guadalmina” y catalogado como paraíso natural. Que esperemos que aunque sólo sea por el interés que supone contar en su término municipal, con tan privilegiado paraje natural, cada vez mas demandado y valorado por un turismo de calidad, cada día mas exigente y mejor informado, sepan valorar y mantener como oro en paño durante mucho tiempo. Bastante daño se le hace ya a todos los ríos de pequeño o mediano caudal que llegan a la costa completamente secos, porque en sus kilómetros finales, terminan de expoliarle hasta la última gota, a base de desviar su cauce por medio de acequias, presas, etc… para el mantenimiento de campos de golf, huertas, piscinas, riego de jardines, fuentes, etc… que no es mas que un fiel reflejo de la sobre explotación de la costa, donde en las últimas décadas se ha construido muchísimo mas de lo que los recursos naturales de la zona podían dar de sí.

Angosturas del Guadalmina, Monumento Natural:

FICHA DE LA RUTA:

Localidad de referencia: Benahavis

Distancia aprox. 5 km (2,5 km ida + 2,5 km vuelta), Tipo de recorrido: circular (paralelo)

Desnivel aprox. 50 m.

Nivel dificultad técnica: bajo para personas acostumbradas a descenso de barrancos. Medio/alto para personas no acostumbradas.

Tiempo aprox. Unas dos horas y media ida y menos de una hora la vuelta, a lo que habría que añadir: pausas, comida, etc...

Tipo suelo: El mismo lecho del río es un terreno bastante rocoso, con rocas muy resbaladizas, que requieren de buen calzado para caminar, preferentemente botas de trecking o unos tenis fuertes y resistentes con suela que tenga bastante agarre.

Recomendaciones: si bien no es imprescindible en verano, por llevarnos como mínimo dos horas en contacto con el gaua, no está de mas llevar un neopreno, aunque sea uno tipo surpero de manga corta. Y bastón, mejor dos que uno, por lo accidentado del terreno.

Fecha de realización de la ruta: sábado 31 de julio de 2010, cielos nubosos en toda la zona del estrecho pero temperatura muy agradable.

Participantes: Un total de 8 participantes mas Chuckie, de Estepona vino María “Sentido y Sensibilidad”, que al igual que Silvia “La Piotonisa del Pico del Convento” que venía de Torremolinos, van acumulando experiencia en rutas acuáticas y comienzan a desenvolverse como pez en el agua, incluso en los tramos mas complicados. De Fuengirola vinimos: Patricia “La Sirena del Mar del Plata”, Cristian, Radostina, Salva y Nacho que se lo pasaron en grande, casi tan bien como Chuckie. Hasta el punto que Salva que puede llegar a aparentar ser un niño frío y de pocas palabras en ocasiones, le dio las gracias en varias ocasiones a un servidor, Juan Ignacio Amador por enseñarles tan bello paraje, en el que ninguno/a de ellos/as habían estado previamente.

Breve descripción del recorrido:

Sin lugar a dudas es una de las rutas acuáticas mas divertidas y agradecidas de todas las que conozco, que se puede realizar de tres maneras distintas, según el nivel de destreza del grupo con el que vayamos y por supuesto el nivel de las aguas del río. Ya que en hacerlo en época de crecidas como puede ser el invierno o en primavera después de lluvias recientes puede ser una auténtica temeridad por la tremenda fuerza con la que baja el agua por las angosturas, capaz de hacer rodar piedras de considerable tamaño. Por lo que es mas recomendable a finales de primavera o verano.

La versión mas asequible sin duda alguna es la que comienza en la afamada poza de las mozas, al pie de magníficos tajos, que suelen salir fotografiados en muchos reportajes que se encuentran en la red. A esta primera poza llegamos por las escalinatas que nos llevan desde el inicio del paseo fluvial junto a la carretera de entrada al pueblo hasta el mismo cauce del río. En esta poza se suele quedar casi el 50% de los visitantes que llegan a Benahavís con ánimo de darse un baño en el río Guadalmina, porque además de ser una de las pozas mas grandes y profundas del último tramo del río es la mas asequible para llegar y nos ofrece una gran variedad de alturas para saltar a ella desde cualquiera de las rocas que la flanquean. Otro de los motivos porque muchas personas prefieren quedarse aquí es porque, lo que viene a continuación de la poza de las mozas es un destrepe, tipo tobogán empinado, sobre el que resulta muy difícil volverse atrás, a no ser que sean personas con experiencia en trepada y a pesar de la poca distancia que hay hasta la carretera, también resulta difícil llegar a ella como vía de escape por lo escarpado de sus laderas.

Una vez dejamos atrás la poza de las mozas, pasamos por un tramo encajonado entre grandes rocas redondeadas, según la fuerza de la corriente y la profundidad de la misma entre otros factores, nuestra recién iniciada caminata por las aguas del Guadalmina, se suele hacer mas o menos resbaladizas. De entrada unas buenas botas de trecking nos proporcionarán mas agarre y nos harán llevar los tobillos mas protegidos ante posibles golpes o torceduras. Las primeras pozas de cierta profundidad que superan la altura de la cintura y que será la primera toma de contacto con el agua para todo aquel/la que no se haya bañado en la poza de las mozas puede resultarnos un tanto fría, pero nada mas coger la temperatura del agua, descubriremos que los tramos mas fáciles para avanzar por el río son aquellos por donde podemos avanzar nadando, o dejándonos llevar por la fuerza de la corriente, mientras que nuestras mochilas provistas de botes estanco o similares hacen de flotador.

No tardaremos en descubrir que nos encontramos en un auténtico parque temático natural del agua, de la geología y de la flora, pues son diversas y muy interesantes las plantas y florecillas que crecen en el mismo cauce del río y sobre las paredes que lo encajonan. En los tramos de poca profundidad, se suele aglutinar mas el verdín que tanto resbala en algunas zonas, siendo recomendable el uso de bastones, dos mejor que uno. Hay pasillos encajonados entre los que tenemos que pasar nadando, pequeñas plataformas a las que podemos subir sin demasiada dificultad, servirán de trampolín a los mas intrépidos e incluso los tramos con poco agua, están llenos de vida pués son abundantes las ranas, peces y libélulas que certifican la calidad de las aguas.

Sin duda alguna uno de los lugares estrella es el que conocemos como la cueva, que en realidad no es tal, lo que ocurre es que el desfiladero entre cuyas paredes avanzamos río abajo, llegan a juntarse tanto sobre nuestras cabezas, que nos da la impresión de estar en una cueva, hasta el punto que mientras vamos nadando, pasamos bajo un sistema de estalactitas, formado a partir de las tobas calcáreas que ha ido originando la acción del agua durante milenios. Lo que popularmente se podría calificar como una auténtica pasada, una experiencia alucinante para la mayoría de mortales no acostumbrados a la espeleología y que tan sólo ha llegado a ver rincones mágicos como este, a través de documentales de “La 2”.

Unos 300 m, aguas abajo, llegamos a una pequeña presa, con una pared de unos 4 m de altura, donde vuelve a subir la adrenalina, especialmente para personas no acostumbradas a descender por la cuerda con nudos que normalmente dejan instaladas las numerosas empresas de turismo activo que suelen ofertar el río Guadalmina, como actividad de iniciación al barranquismo. Aunque nunca está de mas llevar nuestra propia cuerda. No obstante, tal y como llegamos a la presa, en su margen izquierdo, existe una especie de tobogán que ha esculpido la fuerza de la corriente, por donde podemos bajar, siendo tal vez la opción mas asequible para las personas con vértigo.

Superada la presa, ya estamos en los 200 últimos metros del cañón o desfiladero, antes de que éste se abra definitivamente, por lo que se recomienda recorrer sin prisas mientras nos recreamos con la frondosa vegetación que crece en sus paredes, sus bellas chorreras que forman rincones mágicos e incluso con una vieja tubería oxidada que se mantiene unos 4 m por encima del agua, que le aporta un toque histórico, respecto a los antiguos usos y costumbres del lugar.

Finalizado el tramo acuático de las Angosturas del Guadalmina, la mayoría de mortales, suele optar, por abandonar el río por su orilla derecha para acceder rápidamente a la carretera y volver al pueblo en poco mas de diez minutos. Sin embargo, existe, otra alternativa, que es regresar por la acequia que discurre por su orilla izquierda, si bien se cobra un peaje, que no todos los excursionistas, están dispuestos a pagar, ya que después de la relajada sesión de baños, supone superar de golpe un tramo de ladera arriba campo través de mas de 50 m de desnivel, pues el antiguo sendero ha quedado, abandonado a su suerte, ha quedado invadido de matorral de espino, que hay que superar con espíritu espartano, hasta llegar a la acequia. Eso sí, una vez en la acequia, de aguas cristalinas, el camino de regreso se convierte en una relajante e improvisada sesión se spa, mientras nos recreamos con nuevas perspectivas de las angosturas desde una nueva perspectiva, totalmente diferente a la que teníamos mientras íbamos río abajo. Llegando a la localidad de Benahavís sin ninguna dificultad, a través de un frondoso túnel de vegetación donde quejigos, encinas, pinos nos irán aportando sombra la mayor parte del recorrido perfumado por ramilletes de hierba buena.

4 comentarios :

  1. Anónimo11:05 p. m.

    Quien diria que este paisaje es típico andaluz? no sabemos la mayoria de los mortales los tesoros escondidos que tenemos en nuestra tierra
    Preciosa ruta¡
    Saludoos de Ana mari y Gabriel

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  2. Queridos amigos Ana y Gabriel:
    Efectivamente así es.
    Ya volveremos a coincidir en otra y recordarme cuando vengáis que os tengo que llevar vuestras camisetas.
    Un abrazo.
    Juani

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  3. hola Ana mari y Gabriel soy jorge me a encatado buestra ruta en benahavis y me gustaria que medieseis los detalles para hacer lamisma ke la buestra es ke mi mujer tiene un espiritu aventurero ke lo flipais e estado hoy pero solo vi la poza de la entrada del pueblo pues eso a ber si pudierais mandarme los detalles de la ruta por i-mail por favor mi correo es gotrun_ka@hotmail.com

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  4. Hola! Enhorabuena por tu blog, lo estoy siguiendo y gracias a él conocí esta ruta que pudimos hacer la semana pasada. Te dejo el vídeo que hicimos de toda la ruta!

    http://www.youtube.com/watch?v=EUnB6_LL104&feature=player_embedded#!

    Gracias de nuevo!

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