lunes, marzo 21, 2011

Ascensión al cerro Cisne desde la aldea del Acebuchal por puerto Blanquillo y final en Frigiliana descendiendo por el río Higuerón

Entorno: Parque Natural Sierra Tejeda-Alhama y Almijara, sector Sierra Almijara
Pueblo de referencia: Frigiliana-Torrox
Cómo llegar al punto de encuentro: Por la N-340, dirección Motril, tomaremos la primera salida que nos señala Nerja-Frigiliana y nada mas llegar a la rotonda giramos a la izquierda, hacia el interior, dándole la espalda a la costa y llegaremos a Frigiliana en poco menos de 10 minutos. Al entrar en el pueblo podemos llegar a la plaza del Ingenio tanto por la calle de abajo como la de arriba, pero la de abajo es mas directa.
Una vez en la plaza del Ingenio cogemos la calle que va hacia la izquierda dirección oeste, saliendo de Frigiliana en dirección Torrox y a unos 3-4 km debemos estar atentos a un desvío que nos señala aldea del Acebuchal, donde llegamos siguiendo siempre el ramal principal de la pista. Al llegar a un cruce en “Y” vemos la bonita aldea del Acebuchal asentada en un angosto valle a nuestra izquierda, por lo que tomamos el carril que desciende hacia la izquierda encontrándonos en pocos minutos en la recóndita aldea del Acebuchal que está resurgiendo de sus cenizas gracias al turismo rural.
Distancia aprox. 21 km.
Desnivel aprox. 1.300 m
Punto de partida: aldea del Acebuchal (550 m)
Punto mas elevado: cerro Cisne (1.484 m)
Tiempo aprox. 9 horas
Puntos de agua: aldea del Acebuchal, cabecera del río Higuerón y varios manantiales tributarios a lo largo del río.
Nivel dificultad: Muy alto tanto física como psicológicamente..
Tipo suelo: Pista forestal, sendero arenoso y la mayor parte de la ascensión torrenteras y sendero pedregoso.
Tipo de recorrido: Lineal, con posibilidad de retorno alternativo, según la facilidad o dificultad con la que lleguemos a la cumbre.
Mapa: Torrox (1.054-II), Canillas de Albaida (1.040-IV) y SICAP
Recomendación:
Llevar botas de trecking y un par de bastones mejor que uno. Los que tengáis las rodillas más delicadas, no os olvidéis las rodilleras para sujetar bien tan delicada articulación, así como ibuprofeno. Tan poco está de mas llevar una gorra, gafas de sol, protección solar y un frontal por si nos pilla la noche durante el regreso.
Se recomienda refrescarse bien en la cabecera del río Higuerón antes de la ascensión y volver a llenar las botellas a tope después de haber bebido todo lo que podais.
Fecha de realización: sábado, 12 de marzo de 2011
Meteorológica: cielos despejados con suave brisa de levante, que nos posibilitó disfrutar de un paisaje espectacular y grandioso la mayor parte del recorrido.
23 Parciticantes:
Desde Sevilla vinieron: Pepe-Koete, actualmente federado con “Los Batolitos” que fue un hombre nuevo tras dejar colocado estratégicamente tres mojones, uno en cada pico del cerro Cisne, después del almuerzo recuperando una buena velocidad de crucero y Felix “El Lector” que gusta de ir haciendo la goma en la cola del pelotón, descolgándose en los descensos pronunciados, pero buen sufridor en las ascensiones sin perder el contacto con el grupo. Tras desavencias con su mister desde la pasada temporada, está estudiando ofertas para fichar por otros clubes mas próximos a su lugar de residencia.

Desde La Línea (Cádiz): Juan Luis España “El Messner Andaluz”, el calor, unido a las duras rampas de la ascensión al cerro Cisne, le hicieron reconocer que se le hizo mas duro que la ascensión al Toubkal, con el que recientemente ha entrado en la Champions League del Montañismo. Su GPS nos resultó de gran utilidad en el último tramo de la ruta donde una bifurcación de senderos se prestaba a confusión. Coordinador del COMANDO PERRO BURGUÉS y montañero incombustible donde los haya muy implicado en el proyecto de los techos provinciales de España, su gran movilidad geográfica lo están llevando a convertirse en un senderista de leyenda. El arte de Cádiz corre por sus venas poniendo la nota de humor en cualquier momento de la ruta.

Desde Ronda: Herminia “La Meiga das rías Baixas”, que junto con Salvadora Rivas “La Dama de Acinipo” y Agustín Macías “El bandolero del puente Nuevo” se han convertido en uno de los mejores montañeros de Ronda de los últimos tiempos además de magníficos compañeros de ruta con los que da gusto compartir cada aventura. Especial mención merece la arriesgada trepada que hicieron por la pared izquierda de uno de los encajonamientos del Higuerón para evitar meterse en el agua, si bien poco después Herminia terminaría reconociendo que se mojó hasta el “chichi”. Juan Luis de La Rosa “El Doctor House”, una de las mejores incorporaciones de Ronda en los últimos años, la fama y el prestigio de la famosa serie detelevisión no se le ha subido a la cabeza y en un tiempo record desde su estreno en la 2ª edición del Pinsapar de Grazalema a mediados de febrero se está ganando la admiración y el aprecio de todos los compañeros por su saber estar en todo momento y lo bien que se está desenvolviendo en los tramos mas duros. Paco Domínguez “El Reportero de las Cumbres”, estrenaba el prestigioso galardón de ganador del concurso fotográfico “IV Travesía del Jurásico”, hombre de pocas palabras que suele decir mucho mas a través de sus fotos con un don especial para captar como pocos la belleza del paisaje a través de su cámara, fue la mano amiga de un servidor para salir de uno de los peores atolladeros donde me he metido en mi vida senderista.

Y desde distintos punto de la costa del Sol: Valentín “El Rey de la Montaña”, que llevaba toda la semana convaleciente de sus cervicales con mareos y nauseas durante toda la semana y al que ya creíamos haber convencido para que descansara y no viniera a esta ruta. Tras una prueba secreta a la que el mismo se sometió pateando 20 km el día antes por los Montes de Málaga, no sólo nos dio la gran sorpresa de presentarse, sino que una vez mas vió la tarjeta amarilla por adelantarse al guía de cabeza en varias ocasiones, sin que a penas nadie del grupo pudiera seguir su ritmo. Una vez mas volvió a coronar en primer lugar y no contento con ello al día siguiente coordinaría otra ruta por los Montes de Málaga con el Doctor Leal. Eduardo Campos “El Profeta del tajo Gómer” afrontó muy bien la ascensión al cerro Cisne, sorprendiéndose a sí mismo, pero en el regreso por el río Chillar protagonizó una espectacular caída de espaldas, en el lugar conocido como el Embudo de Silvia, cayendo sobre unas rocas resbaladizas, a una poza, pero por suerte su mochila le amortiguo la caida protegiéndole la espalda y la cabeza, aunque terminaría metiéndose en el agua hasta los mismísimos cojones literalmente. No obstante, el truco de guardar su cámara digital dentro de un preservativo hizo que esta se salvara del agua. Ruslan “El Espartano”, que durante toda la jornada lució un llamativo gorro de su reciente viaje a Tailandia volvió a ser otro compañero de aventuras de auténtico lujo al igual que Kostas “El Pirata Chipriota” que ha ido de menos a mas a lo largo de la temporada y que está siendo uno de los fichajes mas rentables, si bien sus compromisos familiares no le per5miten venir tantas veces como le gustaría. Fran “El Niño de Atapuerca” una de las últimas incorporaciones del Comando Perro Burgués, auténtico todo terreno de gran potencia, llegando incluso a la temeridad a la hora de asomarse al filo de lo imposible, sigue con la carta de libertad cotizando en el mercado de valores. Ilse “La Gacela de la Selva Negra”, con su entrañable acento alemán de “Los Morancos de Triana” ante todo es una magnífica persona que hace honor a su sobrenombre en cada ascensión, su envidiable forma física sigue mostrando el vigor de quien fuera medalla de plata en las olimpiadas de Los Angeles 84 representando a Alemania en la Modalidad de Marathon.
Pepe Guerrero “El Naturalista”, un auténtico lujo cada salida al campo con él domina a partes iguales la geología, botánica y zoología, y de forma didáctica y generosa nos ilustra de cada una de las pequeñas maravillas del camino al pasar junto a una flor curiosa, al cruzarse con nosotros algún animal por el camino o a la hora de explicarnos el origen y las características de las rocas que nos rodean. Francisco José Pino Leal “El Doctor Leal” este hombre es ante todo un monumento al ser humano, al amigo fiel y haciendo honor a su apellido a su segundo apellido: la persona leal que siempre va de frente, dispuesto a escuchar a todos, aportando buenas dosís de humor y entusiasmo en cada ruta, persona muy detallista donde los haya y por supuesto, siempre presto a echar una mano a quien lo necesite. Además de un inagotable fondo físico, que con el aparato en mano hace que no se le resiste ninguna cumbre.

Como estrellas invitadas estuvieron: Dani “El Montaraz de la Axarquía”, Juan Morente “El Historiador de las montañas” que nos dio una charla memorable sobre la historia de los maquís en Sierra Almijara justo antes de la ascensión al Almendrón, junto con tres de sus compañeros mas potentes del grupo Almoradú de Mijas: Luis Barrios “el de los Pies Alados”, Paco Gámez “El Silencioso” y Paco “el Córdobes” que se adelantaron para hacer cumbre tan pronto como se enteraron de que Juan se veía obligado a dar media vuelta por sobrecarga en los gemelos.

Y compartiendo labores de guía y coordinadores de ruta: Juan Antonio Villalba “El Corsario de Sierra Almijara” sin duda alguna el senderista revelación de la Temporada 2010-11 en Pasos Largos que desde su llegada a la asociación ha supuesto un nuevo soplo de aire fresco con espectaculares propuesta llevadas siempre a cabo con éxito en sus amadas Sierras tejeda y Almijara, haciendo honor a su sobrenombre. Éste día era muy especial para él por tratarse de una ruta tan largamente esperada, el estreno de la bandera de su nueva sección “LEGIÓN FENIX”, logo del pájaro en amarillo sobre fondo negro no podría haber tenido mejor estreno, para una jornada donde estuvo inconmensurable como guía de principio a fín, demostrando ser un gran conocedor de esta sierra y estupendo guía a pesar de su juventd.
Y Juan Ignacio Amador “El Comandante” que poco tuvoque aportar ante la impecable labor de Juan Antonio Villalba, la sapiencia de nuestros compañeros mas heruditos y la magnífica armonía de todo el grupo de principio a fín. Su ímpetu estuvo a punto de llevarle al camino a la Perdición, cuando tomó la decisión erronea de continuar por la cañada cuando tenía que haberse incorporado al sendero, cumpliendo la máxima de en caso de duda no abandones el camino mejor marcado, como se comenta mas detalladamente en la crónica.


Rutas alternativas y puntos de fuga: Para quien sólo tenga pensado llegar hasta la base del cerro Cisne existen varias posibilidades, pero la mejor de todas sería la de haber dejado previamente un coche en Frigiliana, para llegar hasta allí siguiendo el cauce del río Higuerón con la única salvedad de llevar unas zapatillas extra para algún tramo acuático de obligado paso. A pesar de las últimas lluvias el caudal es muy parecido al de su hermano Chíllar y aunque irá mas cargado de lo que lo vemos en verano se puede realizar sin problemas, de hecho a diferencia del Chillar nos permite caminar por fuera del agua la mayor parte de su recorrido.

Si la opción que se escoje es la de regresar al Acebuchal existen algunos tramos alternativos que ya se explicarán sobre el terreno para no hacer el regreso totalmente lineal.

Alicientes principales: La ascensión al cerro Cisne está considerada como la mas dura de todas las cumbres de Sierra Almijara, de ahí que entre los amigos se la conozca como el K2 de la Almijara, no tanto por su dificultad técnica sino física. Las dos jorobas que forman su cumbre nos brindan unas vistas magníficas del entorno. Pero tras el esfuerzo extenuante de algunos montañeros que han conseguido llegar a su cumbre, no son pocos los que han jurado que ya no volverían a repetirla jamás. Éste hecho fue sin duda alguna la clave para que esta mítica montaña que se yergue desafiante ante el caminante fuera escogida como principal refugio para los makis en los duros años de represión y persecución durante la postguerra.


Descripción de la ruta:

Como punto de partida salimos de una curva justo antes de la aldea del Acebuchal donde una baliza ya nos indica que el camino a seguir el remontando el mismo cauce del arroyo del Acebuchal, donde el amigo Pepe nos mostró algunos ejemplos de marmitas de jigantes sobre los marmoles de su lecho donde cada vez nos íbamos encontrando mas agua e incluso pequeños rápidos conforme remontábamos su cauce. Este inicio supone una cómoda ascensión ya que la pendiente es suave y además discurre por un valle en umbría, en el margen izquierdo del arroyo, a la derecha según el sentido de nuestra marcha nos encontramos con una calera muy bien conservada. El cauce del arroyo lo abandonamos poco antes de salir a la pista forestal que une a la aldea del Acebuchal con Cómpeta por el cortijo del Daire. Viniendo a salir a la altura de las ruinas del cortijo del Jaro o Cebolleros contruida en el s. XVIII como reza su maltrecho panel informativo, con el correspondiente logo del Ayuntamiento de Frigiliana, al que se le agraadece la colocación de este panel, pero al que le tenemos que recordar la importancia de una eficaz y periódica labor de limpieza y mantenimiento de senderos, balizas, señales y paneles informativos de la que tanto nos queda por aprender de otras comunidades autónmas, que saben cuidar su entorno y el mantenimiento de sus caminos bastante mejor.

El mencionado panel informativo también nos habla sobre las ventas que se encuentran en el siguiente tramo de nuestro recorrido, y que hasta tiempos no tan remotos en muchos casos cumplían la función de posada para alojar a los arrieros, comerciantes, ganaderos, resineros, bandoleros, makis, contrabandistas ó pequeñas patrullas de la guardia civil que atravesaban estas sierras en su constante ir y venir entre la vertiente costera y la vega de Alhama de Granada. Vestigios de una época tan dramática como apasionate, en la que estos caminos y otros muchos senderos hoy perdidos o tapados por la maleza se mantenían en perfecto estado y eran escenario de cruentas emboscadas y encarnizados enfrentamientos.

Desde la venta de Jaro ó de Cebolleros, vamos a seguir caminando por la pista hacia nuestra izquierda, dirección norte y un poco más adelante, dejamos a nuestra derecha las ruinas de otra antigua venta y 20 m mas allá el camino se bifurca: el de la izquierda se dirige hacia el cortijo del Daire y a la altura de Paez Blanca, y por él podemos llegar al collado Blanquilla, pero el de la derecha aunque ligeramente mas empinado nos lleva de una forma bastante mas directa hasta el collado Blanquilla ahorrándonos todos los zig-zags de la pista por el relajante lecho del arroyo Acebuchal.

Ya desde el collado Blanquilla, podemos divisar como se yergue desafiante el imponente cerro Cisne, así como la parte alta de la cuenca del río Higuerón, frente a nosotros, todo un espectáculo visual por donde va a discurrir nuestra ruta a partir de este momento, siendo por ello un lugar recomendable para la foto de grupo. Al principio la pista gira hacia el norte regalándonos otra panorámica dolomítica impresionante como son los cerros Lucero y Lucerillo al fondo, los tajos del cerro de las Tres Cruces bastante mas cercanos a nuestra izquierda y con el Cisne a la derecha.
Desde el collado Blanquillo la ruta nos da tregua iniciando un relajante descenso que nos permite recrearnos ante tan grandioso escenario. Al cruzar el barranco del Marmol nos encontramos a nuestra izquierda con la Cruz de Simón, junto a un gran matorral de bog, protegida por una pequeña hornacina al fondo de la cual se encuentra una foto plastificada del tal Simón, “El Héroe de Nador”, hijo de un pastor de Sierra Almijara ó Sierra de Los Verdiales. 200 m mas allá nos encontramos con un cartelón que nos indica por esta pista hacia adelante: “Puerta Verde: Torrox-Frigiliana-Sierra Almijara”. A la derecha: Verdera del puerto de los Umbrales. Si bien también podemos llegar a la misma siguiendo por la pista hasta llegar al río Higuerón y tras descender un corto tramo junto a su lecho ya damos con ella. Al final de la bajada después de pasar el vado del barranco del Atajo, dejamos a la derecha la balsa contra incendios y el heliperto que ya nos indican la proximidad al inicio del sendero. Para encontrar el inicio del sendero, debemos continuar unos 400 m por la pista que a partir de aquí comienza a ascender, salvamos el vado del barranco de Las Angustias que con los anteriores forma la cabecera del río Higuerón y poco después de superar el segundo zig-zag de la empinada pista, nos encontramos a la derecha una pequeña torrentera normalmente seca y dos hitos de piedra que nos indican el inicio del sendero de ascensión al cerro Cisne.

Antes del inicio conviene saciarse y refrescado bastante bien en el arroyo, además de llenar nuestras botellas a tope. Desde el inicio la pendiente es fortísima, poco mas de 2 km nos separan de la cumbre, pero tenemos que salvar un desnivel de 750 m por lo que conviene tomarse la ascensión con mucha calma haciendo buena la clásica frase de “Sube como viejo achacaso para llegar como joven mozo”. Antes de iniciar la ascensión Juan Morente nos dio una magnífica charla sobre la forma de vida y organización de los makis en Sierra Almijara y entre otras muchas cosas nos contó como una vez que la guardia civil consiguió arrebatarle a los makis el fortín que tenían instalados en la cumbre del Lucero, construyendo allí el mítico cuartelillo cuyas ruinas aún quedan hoy en pié, el cerro Cisne que por su situación y difícil acceso siempre ha sido un inexpugnable nido de águilas, pasó a convertirse en el principal reducto de resistencia durante los años de la postguerra hasta que a principio de la década de los 50 fueron apresados los últimos reductos de resistencia y ordenados fusilar en Granada.


En las descripciones que habíamos leido anteriormente se hablaba de la doble posibilidad para afrontar el primer tramo de subida:

a) la empinadísima torrentera pero sin el incordio del matorral que fue por donde salvamos los primeros 100 m de desnivel.
b) Ó bien, la senda de “los makis” que se encuentra a la derecha de la torrentera y que sin duda alguna es la opción mas recomendable, ya que de vez en cuando nos da una tregua con algún zig-zag, y actualmente no está tan cerrada como comentaban en las mencionadas descripciones.

Afortunadamente llegados a una altura de la torrentera donde se veía claramente la senda a la derecha, la mayoría de los compañeros optaron por esta alternativa bastante mas lógica y que a la postre resultaría un gran acierto. Sin embargo, un servidor que llevaba grabado a fuego las descripciones que hablaban de que cañada y sendero coincidían mas arriba, cometió el gran error de continuar por la cañada, sin darse cuenta de que ya habían llegado a ese punto de confluencia entre sendero y cañada. De hecho, cuando me quise dar cuenta, la cañada ya no sólo no se mantenía en paralelo con el sendero, sino que cada vez se alejaba mas por un terreno tan empinado que ya casi resultaba imposible descender. Un hito geológico muy llamativo que nos puede servir de referencia es una aguja rocosa a la que nos vamoss aproximando al inicio de la ascensión y que la senda deja a la izquierda, mientras que si erroneamente sigues cañada arriba vas a dejar a tu derecha pasando junto a su base como fue mi caso.

Animado por el ágil avance de Ruslan “El Espàrtano”, Kostas “El Pirata Chipriota” y Luis Barrios de Almuradú “el de los Pies Alados”, decidí seguir adelante con la esperanza de llegar a una loma desde donde poder enlazar con la cada vez mas anhelada senda, donde con gran envidia veía a mis compañeros animándome a bajar entre risas y bromas para unirme a ellos, pero ya era demasiado tarde si el ascenso estaba siendo duro bajar por allí era muy peligroso, porque hacía varios minutos que no caminaba, sino que trepaba. De hecho, los bastones ya iban colgados de la mochila. Todavía llevaba detrás de mí a Juanlukita “El Messner andaluz” y Paco Domínguez “El Reportero de las Cumbres”, llegados a una zona donde se presentaban tres pasos alternativos a cual peor, cada uno decidimos progresar por uno diferente, siendo la opción que escogí la peor de todas. Encontrándome a los pocos metros en un angosto paso, donde casi me había quedado encajonado con la mochila. Por unos momentos me sentí como Tom Hanks al principio de “Salvar al Soldado Ryan” cuando le explota una bomba al lado y pierde la audición momentaneamente con todo el caos a su alrededor.

En esos momentos de soledad en aquel encajonamiento, casi podía oir los latidos de mi corazón en pleno esfuerzo, así como el jadeo de mi respiración entrecortada, de vez en cuando oía la voz de Juanlukita diciendo” ojú quillo, esto está mu chungo”. En un momento dado me agarré a un tonco para impulsarme hacia arriba y tal y como me impulsé el tronco se vino abajo y tras él comenzó a desprenderse de la pared una piedra del tamaño de una bombona de butano que comenzaba a caerse sobre mí lentamente, amortigué su caida todo lo lentamente que pude sobre mi pierna flexionada, pero tal y como me iba girando para soltarla ladera abajo el degradado suelo empezaba a ceder bajo mis pies debido al peso y la fuerte pendiente por un terreno con tanta arenilla y piedra suelta. Fueron unos segundos eternos, hasta que por fín solté la piedra, con la pierna casi acalambrada por la posición tan forzada, la tensión acumulada y el suelo que pisaba a punto de desaparecer con una larguísima caída bajo mis pìes. Curiosamente la sensación no era de miedo ó pánico, sino de cabreo conmigo mismo por tener que hacer esperar a los compañeros por mi culpa. Pero con eso no solucionaba nada, mas bien todo lo contrario, por lo que intenté tranquilizarme y animarme todo lo que pude y recordando unos consejos del “Rey de la Montaña” consegí sostenerme en el encajonamiento en el que me encontraba apollando las piernas en la pared de enfrente y en la otra pared la espalda o mejor dicho la mochila y así fui acercándome poco a poco a la posición de Juanlukita, al que escuchaba muy cerca, pero no podía ver y tampoco podía llegar a mi posición porque aquello era un sálvese quien pueda y nadie iba sobrado. Agarrándome a ramas de aulagas cuyas puas aún siento mientras escribo en el teclado, y con el instinto de supervivencia trabajando a mil por hora para salir de aquel atolladero, me encontré con la mano salvadora de Paco Domínguez “El Reportero de las Cumbres” que descendió hasta mi posición para sacarme de allí, hasta que por fin llegamos a una loma donde ya se podía caminar sin necesidad de ir a cuatro patas como hasta ese momento que había estado emulando a la ardilla de “Ice Age” como si el lugar donde se encontraba el grupo de compañeros esperándonos fuera “la bellota deseada”.

Mención especial merece el hecho de que Juan Antonio Villalba “El Corsario de Sierra Almijara” con quien mantenía comunicación por walkie, y a quien a pesar de haberle dicho que lo peor ya había pasado, llegó raudo cual centella desde su privilegiada posición, ofreciéndose a llevarme la mochila mientras recuperaba el resuello que aún me faltaba. Un detalle que núnca olvidaré porque aunque el tramo de campo través que aún teníamos que superar hasta enlazar con los compañeros, habría sido considerado de agrío e incómodo en circunstancias normales, después de lo que habíamos dejado atrás, ya parecía un paseo por el Plaza mayor. Con el ánimo ya recuperado aunque bastante mermado físicamente llegué hasta al punto de reagrupamiento donde ya nos esperaba el resto de compañeros entre bromas y palabras de ánimo, a los que les pedí que reanudaran la marcha inmediatamente.


El hecho de pensar que lo peor ya había quedado a tras y sin mas dificultad que el desnivel a superar pero siempre por sendero, que hasta me pareció una autopista, me ayudó a recuperar fuerzas y buen ánimo rápidamente. El sendero es predominantemente este por lo que llevamos el sol a nuestra espalda o a la derecha. Conforme nos vamos acercando a las dos picos de esta montaña, el perfil se suaviza en una zona de pequeños pinares dispersos y hay un ramal con varios hitos que se dirige a la derecha, de forma muy directa hacia un escarpado collado entre las dos cumbres hacia donde tiró en un primer momento la cabecera del grupo siguiendo la inercia de los hitos. Pero recordando un reciente e-mail del “Padre Carras” que no pudo venir ese día, donde me decía que en todo momento debíamos continuar manteniendo las paredes de la cumbre a nuestra derecha, rectificamos la trayectoria de la cabecera del grupo y decidimos apostar por el sendero que avanzaba en dirección este, dejando en todo momento los tajos de la cumbre a la derecha, como si fuésemos a pasar de largo. Colocando al “Messner Andaluz” en cabeza con su GPS confirmándonos que caminábamos de forma correcta sobre track.

Tras superar un par de troncos de pinos caidos sobre el sendero, llegamos al denominado collado de “Los Makis”, con unas vistas espectaculares sobre el Navachica y todo el cordal de los Altos de la Mina, el Nío del Buitre y el imponente Almendrón, bajo el cual podíamos distinguir el cortijo del Imán y a la derecha del Almendrón en un segundo plano el alto del Cielo. Llegados a este punto con una gran caida ante nosotros, el sendero gira a la derecha en una curva de orquilla, adentrándonos en un gran embudo encajonado, entre dos de los tres picos que tiene esta peculiar montaña. Por unos momentos me recordó al embudo de la cara norte de La Sagra, aunque mucho mas corto, a penas 100 m de discurrir entre paredes, de fuerte pendiente, que se ve compensada con una roca caliza bien compactada de fácil agarre y casi de forma escalonada, que te da tranquilidad en caso de un resbalón o caida. A media subida nos encontramos con una covacha o abrigo en la pared de la derecha y poco después llegamos a una especie de valle o pequeño circo que se encuentra entre los tres picos que por unos momentos me recordó a la antecumbre del Torreón ela Sierra del Pinar, un lugar con una magia especial donde existe un pequeño pinar. Tal y como llegamos de frente, podemos observar un pequeño buzón en la ya muy cercana cumbre, compuesta por un accidentado canchal que se presta a ser coronado de muy distintas maneras, aunque tal y como nos acercamos al mismo, existe un sendero por la izquierda, que entre arenilla y rocas, nos lleva de forma muy cómoda hasta la misma cumbre, pasando junto a un pino aislado. Poco antes de hacer cumbre, nos despedíamos de Dani y de los tres compañeros de Almuradú que ya habían coronado primero, acelerando su marcha para reencontrarse con su líder espiritual que no había podido subir.

Esta cumbre, aunque vista desde el oeste (collado Blanquilla) parece que tiene forma de aguja, en realidad, lo que se está viendo es el perfil del pico mas occidental, de los tres que forman la cumbre de esta impresionante montaña. Una vez en ella es como una pequeña crestería cuyo punto mas alto está considerada la cumbre en cuestión, pero a simple vista el pico vecino que tiene dos metros menos, parece tener prácticamente la misma altura o incluso un poco mas por efecto óptico. A pesar de lo que nos habían comentado de que no caben mas de 4 personas en su cumbre, si bien aquellos son agujas rocosas, tiene una especie de pequeña loma o repisa hacia el sur que nos permitió movernos con comodidad hasta el punto de poder comer allí algo todos juntos, mientras unos hacían su correspondiente reportaje fotográfico, otros hacían la llamada de rigor y finalmente nos hacíamos la foto de grupo antes de iniciar el descenso, para almorzar con mas tranquilidad en terreno mas firme, concretamente a la salida del embudo.

Ni que decir tiene que desde la cumbre las vistas son espectaculares al norte el cerro Lucero, el Lucerillo, La Cadena, Piedra Sillada y el puerto de Frigiliana. Al sur toda la prolongación de la Sierra de Enmedio a la que pertenece el cerro Cisne, con el Alto de la Garza o Pandera Garzón como segundo gran apendice de esta subsierra que separa los valles del Chillar a nuestra izquierda a los piés del Almendrón al este y el Higuerón a la derecha oeste a los piés del cerro Pichirri, avanzando en su camino hacia el Mediterráneao que con sus azules aguas cierra el horizonte al sur y al oeste el collado Blanquilla por donde llegamos, la vertiente oriental del cerro Verde, el cerro de las Tres cruces y la mítica crestería de Los Civiles sin duda alguna todo un espectaculo visual, que dada la estratégica ubicación nos brinda una panorámica 360º de Sierra Almijara realmente magnífica.

El regreso lo realizamos sobre nuestros pasos manteniéndonos en todo momento dentro del sendero, de una forma mucho mas cómoda y rápida de lo que cabría imaginarse en un principio, pués en todo momento se intentó llevar un ritmo sin prias, pero sin pausa y antes de darnos cuenta ya habíamos llegado a la pista donde mas de uno aprovechó para cambiarse de calzado, como quien pasa de neumático seco al de mojado pues muy pronto empezaríamos el último tramo de la ruta el descenso por el río Higuerón hasta Frigiliana.

Unos 400 m pista abajo, concretamente justo antes de llegar a la balsa contra incendios volvíamos a abandonar la pista, para iniciar un memorable descenso por el mismo cauce del río Higuerón sobre el que todavía lucía un sol espectacular. Las aguas bajaban abundantes y cristalinas, mientras unos iniciaban una larguísima jinkana entre saltos de roca en roca para no mojarse los pies unas veces acelerando el paso para coger impuilso y otras frenándose para estudiar como salvar el siguiente tramo. Otros íbamos caminando por el agua estrenando las rutas acuáticas 2011 como preludio de primavera. No tardamos en dejar a nuestra izquierda el inicio del mítico sendero hacia puerto Umbrales de inolvidable recuerdo para quienes hicimos la inolvidable circular de los ríos Higuerón y Chillar en junio de 2008 y muy recientemente un rutón de mas de 30 km que hicieron El Corsario de Sierra Almijara y el Profeta del tajo Gómer. Conforme nos íbamos acercando a la base del cerro Pichirri con sus imponentes agujas a la derecha empezamos a estar atentos para localizar el inicio del sendero que faldea este cerro para esquivar la insalvable cascada donde comienza el precioso tramo de los cahorros altos del Higuerón, con la silueta del imponente silueta del Lucero a nuestra espalda dejábamos atrás un tramo abierto del río adentrándonos ahora en una zona de bosque de pinos e isletas de adelfas, junto a las cuales encontramos la entrada/salida del sendero del cerro Pichirri, que esquiva los cahorros unos 200 m antes de llegar a la gran cascada.

Se trata de un tramo de a penas 1,5 km de sendero bastante aéreo en algunos tramos, pero sin llegar a ser peligroso, que nos ofrece unas vistas espectaculares sobre algunos tramos de los cahorros a nuestra izquierda, mientra pasamos cerca del filo de algunos de los desfiladeros bajo los que quedan encajonados dichos cahorros. Una auténtica maravilla, mientras que la parte mas alta del cerro Pichirri con sus agujas rocosas queda a nuestra derecha. En la zona mas alta el sendero se une al que habíamos visto anunciado en las proximidades del collado Blanquilla anunciando “Sendero de Puerto Umbrales”. A partir de aquí en un vertíginoso descenso con los zig-zags contados para salvar el fuerte desnivel, vinimos a salir en pocos minutos al inicio o final (según se mire) de los cahorros. Terreno ya muy familiar para los asiduos de las rutas acuáticas por Sierra Almijara. Y es que el Higuerón es todo un clásico, aunque por suerte, bastante menos explotado que el Chillar, la única pega del regreso fue que ya desde la salida prácticamente todo el valle estaba en sombra y el sol sólo lo veíamos reflejado en las altas cumbres que nos rodeaban como por ejemplo sobre la cumbre del Cisne de la que se despidió de nosotros con una impresionante estampa de atardecer en una última mirada atrás. Antes de reanudar la marcha, salvando enormes telas de araña que a veces casi masticábamos quienes íbamos en cabeza y con la permanente jinjana en la que se encontraban enfrascados varios compañeros intentando evitar el agua, haciendo de éste tramo de la ruta una especie de simulacro de “Super Mario Bross” en vivo, que le llevó a Eduardo, “El profeta del tajo Gómer” a protagonizar la caída mas espectacular de la jornada” y rindiéndose finalmente a lo inevitable Herminia “A Meiga das rías Baixas” y por último ya cuando estaba a punto de hacerse de noche para evitar un mal mayor Ilse “La gacela de la Selva Negra” y valentín “El Rey de la Montaña”. La noche nos alcanzó llegando ya al área recreativa que tiene instalado el ayuntamiento de Frigiliana a unos 2,5 km del pueblo, marchando ya cual luciérnagas alineadas frontal en ristre y así pasamos junto a la impresionante alberca del pozo Batán, las posteriores cascadas de la acequia del Ingenio y el vertiginoso sendero al filo del acantilado donde pasamos por delante de la entrada de la cueva del Murciélago a nuestra derecha, al mismo tiempo que la mayor luna llena del año comenzaba a elevarse por el este a nuestra izquierda, haciendo nuestra entrada con el grupo perfectamente compacto en la plaza del Ingenio de Frigiliana, donde habíamos dejado algunos coches al inicio de la jornada. Viendo cumplido de esta manera un pequeño sueño que se nos había ido resistiendo desde nuestros inicios en el senderismo, pues ninguno de los compañeros que coincidimos en aquella jornada para la gloria de nuestro curriculum montañero.




NOTA: Yo recomendaría a quien vaya a realizar esta ascensión que descarte directamente la opción de la cañada desde el inicio y vaya en todo momento siguiendo los hitos y la pintura verde del sendero, que al principio va a la derecha de la cañada, poco después cruza a la izquierda y un poco mas arriba a la derecha de forma definitiva. Los primeros 300 m de desnivel son los mas duros y a partir de ahí el grado de inclinación disminuye un poco, haciéndose mas llevadero. La verdad es que esta subida tomándosela con calma y parándose de vez en cuando, no es tan dura. La dureza está en cómo la plantee cada uno. Aún así los mas de 700 m de desnivel desde el inicio del sendero hasta la cumbre en poco mas de 2 km hacen de ella la ascensión mas dura y explosiva de Sierra Almijara. Echando la vista atrás sólo recuerdo una ascensión que se me hizo mas dura y que me dejó rebentado, si bien es cierto que en mis primeros inicios en montaña como fue aquella ascensión a La Maroma desde Canillas del Aceituno en enero de 2004, que se me hizo eterna y que me hizo hincar el pico 1 km después de dejar atrás la proa del barco. Ascensión que por cierto sólo os recomiendo que hagáis si tenéis pensado descender hasta El Alcazar o el Robledal, pues el retorno lineal hasta canillas del Aceituno se hace sencillamente eterno.

4 comentarios :

  1. Anónimo11:36 p. m.

    Es un placer dar con montañeros de tan buen talante y tanta cordialidad.
    salud y el la montaña nos vemos.Un fuerte abrazo para todos.

    Luis Barrios

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  2. Anónimo9:23 a. m.

    Seguro que esta ruta nunca la olvidaremos los que tuvimos el placer de realizarla. Fueron increibles la trepidante subida al cisne y el precioso regreso por el rio Higueron. No faltó nada para que esta enorme ruta fuera sobresaliente. El ambiente fue excelente y las labores de guía de Juan Antonio y de Juani, impecables, por el trazado de la travesía y por su atención en todo momento a los que integrabamos la expedición. Gracias Juani por haberme dado el empujón que necesitaba para afrontar este difícil reto y por esta maravillosa crónica en la que, como es costumbre, pero esta vez con mayor profusión de detalle; se refleja a la perfección cada momento de esta emocionante ascensión. Un abrazo a todos los compañeros de PAsos Largos que allí estuvimos.
    Juan Luis de la Rosa "Dr. House"

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  3. Estimados amigos Luis y Dr House:
    Gracias a vosotros por vuestras amables palabras y en general a todos los que vinisteis pués si bien la ruta fué de las mas espectaculares que he hecho en mi vida montañera. cada vez valoro mas el factor humano y sin duda alguna vuestra grata compañía y el buen hacer y saber estar del grupo en todo momento, poniendo una sonrisa o una palabra de ilusión y admiración allí donde podía surgir la dificultad o la incertidumbre fueron fundamentales una vez mas para que fuera un día prácticamente perfecto.
    Un saludo desde Fuengirola
    El Comandante

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  4. Bueno por fin subiste. Espero no haberte liado con lo de la cañada y, en todo caso, me alegro de que subierais el tramo final por los hitos: es lo más seguro. Pena de no haber estado...

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