domingo, marzo 06, 2011

Valor de Ley

"Valor de Ley" es un remake de “True Grit” (1969) dirigida por Henry Hathaway, y que le valió su único oscar al mítico John Wayne. No obstante es un western impresionante, que se adentra en los salvajes códigos del lejano Oeste donde prima la violencia y el "ojo por ojo". Una historia clásica muy bien narrada, mejor filmada y excelentemente interpretada por un recuperado Jeff Bridges, un Matt Damon en la cumbre su carrera y una desconocida y jovencísima actriz llamada Hailee Stenfield que borda su papel de niña redicha y vengadora… Será difícil que estos tres actores que representan tres generaciones distintas, tanto en la película como en la vida real consigan igualar una interpretación tan magnífica como en esta película donde sobran las palabras, hay que verla.


Desde los títulos de crédito la película ya promete con una aproximación de cámara que se va acercando lentamente al cuerpo de un hombre tendido en el suelo, recién asesinado, mientras comenzamos a escuchar la voz en off de su hija: la jovencita Mattie Ross, de 14 años. “Que nos habla de cómo un homre malvado ha matado a su padre a sangre fría y que ha salido huyendo a mitad de la noche sin que nadie mueva un dedo por perseguirlo pero…en esta vida todo el mal que se haga se paga tarde o temprano, porque no hay nada gratis, excepto la gracia de Dios”.
Y para no perder mas tiempo en la escena siguiente ya podemos ver a Mattie Ross (Hailee Steinfeld) llegando al pueblo con un único fin: encontrar a alguien que le ayude vengar la muerte de su padre. Entre las opciones, elige al comisario más sádico conocido por su "temple de acero" para matar, interpretado por Jeff Bridges. A quien consigue convencer después de varios intentos y se internan junto a LaBoeuf (Matt Damon) en la expedición para hallar a Tom Chaney (Josh Brolin), asesino de su padre.


Esta película de los hermano Coen que llegó a la noche de los oscars con 10 nominaciones y prácticamente se fue de vacío es un auténtico peliculón que probablemente cualquier otro año habría arrasado, si bien aún no he visto “el discurso del Rey” para poder compararlas. En cualquier caso el pulso narrativo, los personajes bien construidos, los manejos de cámara acentuando los puntos de vista, demuestran en los directores a los grandes realizadores que son, incursionando –y dominando a la perfección- un género como el del “western”, de manera clásica pero a la vez imponiendo su estilo y visión del mundo.


La violencia es el tema de la película. No hay personajes "buenos" al estilo John Wayne en esta versión, aquí todos están poseídos por el instinto asesino de buscar sangre: la niña quiere la muerte del asesino de su padre (no quiere justicia, sólo matarlo), Rooster Cogburn (Jeff Bridges) demostrar que no le tiembla el pulso cuando de matar se trata y LaBoeuf que llegado el momento su ética de “ranger de Texas” no se interpondrá entre el objetivo y su pistola. Tres generaciones dispuestas a derramar la sangre necesaria para cumplir su plan.


Los Coen. como en "No es país para viejos", realizan un discurso sobre la violencia en el subtexto de "Valor de ley / Temple de acero", y cómo ésta despoja a los protagonistas de un futuro prometedor. El tiempo adquiere un lugar primordial y el paso del mismo queda marcado "físicamente" en los personajes. Todo el film apela a la construcción de un western clásico, la toma panorámica, los planos americanos, la fotografía gran angular, los primeros planos en los duelos y a nivel temático, el bien y el mal, la falta de justicia, el orden contra la barbarie, elementos excelentemente trabajados para atrapar al espectador con la historia y los personajes. De forma inteligente, los Coen infiltran su discurso de sangre por debajo de la trama, como en el mejor cine clásico, donde un gran tema es acompañado por un gran relato.

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