domingo, mayo 15, 2011

Sendero del Canuto del Risco Blanco y La Cruz del Romero

Entorno: Parque natural de Los Alcornocales (sector sur)
Pueblo de referencia: Los Barrios (Cádiz)
Punto de encuentro: 9.00 am ya desayunados en la La venta " El Frenazo",
Cómo llegar al punto de encuentro: La venta " El Frenazo", vía de servicio.
Carretera antigua Los Barrios-Jerez.(Salida de la autovía Nº 80 Los Barrios-Jerez)
Distancia aprox. 11,7 km
Desnivel aprox. subida 619 m
Desnivel aprox. bajada 650 m
Punto de partida y punto mas bajo de la ruta: Cancela de acceso al sendero “Canuto del Risco Blanco” (200 msnm)
Punto mas elevado: La Cruz de Romero (781 msnm)
Tiempo aprox. 4-5 horas (ruta de media jornada)
Nivel dificultad: medio/bajo, pero los tramos de cumbre pueden llegar a tener su dificultad según condiciones meteorológicas (frecuentemente azotados por los vientos del Estrecho).
Tipo suelo: Pista terriza, sendero por terreno de arenisca con mucha hojarasca y parte alta de la ruta, cortafuegos que nos conduce hasta la mole de arenisca de la Cruz del Romero.
Tipo de recorrido: circular, con tramo lineal
Mapa: Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía
Fecha de realización: viernes 13 de mayo de 2011
Hora puesta de sol 13 de mayo de 2011: 21:24 p) y ciclo lunar: creciente-media
Participantes: Pepe Guerrero ”El Geobotanista”, Eduardo Campos “El Profe”, Mª Teresa “Arwen de Rivendel”, Carlos tapia “El Retratista de atardeceres y amaneceres” y Juan Ignacio Amador “El Comandante”.
Participantes ruta otoñal (miércoles 02 de noviembre de 2011): Pepe Guerrero ”El Geobotanista”, Ilse "La Gacela de la Selva Negra", Juan LUis España "Juanlukita", Juan Carlos Bernal "El Motorista Fantasma", valentín "El Rey de la Montaña", Silvia "Silvestre" y Juan Ignacio Amador “El Comandante”.  
Meteorológia: cielos nubosos por la mañana, que se fueron despejando a partir de las 15.00. Vientos de levante que llegaron a superar los 40 km/h en la cumbre de La Cruz del Romero.
Principal interés de la ruta: Canuto, que nada tiene que ver con los porros, formado en este caso por arroyo con bosque de galería. Y la mística atalaya del risco blanco, que se eleva como una isla alrededor del mar de vegetación casi subtropical que lo rodea.
Bosque mediterráneo de alcornoques, quejigos gigantescos y una gran aliseda envolviendo el canuto.
Formaciones rocosas (areniscas de los flisch del campo de Gibraltar),
Vistas panorámicas desde esa roca enorme que sobresale de la espesura del bosque; como es el Risco Blanco y posteriormente La Cruz del Romero.
Flora muy diferente a la de las calizas que hemos visto frecuentemente. Auténticas joyas botánicas.
Vistas a las Sierras de Ojén (dentro del p. nat. Los Alcornocales, no confundir con la de la vecina sierra de Mijas) y sierra de La Luna. Además del embalse de Almodóvar.y algún que otro buitre en su nido.
Para mas información: Parque natural de Los Alcornocales, Guía del Excursionista (ruta 11, pág. 220, Editorial La Serranía)
A tener en cuenta:
1º) Esta ruta requiere de una autorización previa para la que debemos dirigirnos a:
Oficina del Parque Natural Los Alcornocales, en Alcalá, con horario de 8:00 a 15:00 horas de lunes a viernes, enviándonos su solicitud por escrito vía fax o por correo, en cualquier caso deberá hacer constar el nombre de la persona responsable del grupo, con sus datos personales (D.N.I. y domicilio), teléfono de contacto, número de personas que componen el grupo y fecha de la visita.
Dirección: Plaza de San Jorge, 1. Casa del Cabildo
Municipio: Alcalá de los Gazules
Teléfono: 956 413 307 / 956 413 305
Fax: 956 413 288
E-mail:
pn.alcornocales.cma@juntadeandalucia.es
2º) Los 7,5 km de carril que van desde el inicio de pista en la antigua carretera Jerez-Los Barrios hasta la cancela de inicio de ruta a esta ruta, por donde por cierto discurre el GR.E-7, se encuentra en líneas generales en buen estado, pero de vez en cuando hay algunos baches tremendos que parecen piscinas sin agua, por lo que se hace muy recomendable llegar con un 4x4
Introducción de la ruta y aproximación hasta el inicio: Este itinerario es uno de los más bellos y mejor conservados que podemos realizar en el sector centro-sur del parque natural de Los Alcornocales. Un gran bosque de quejigos centenarios nos da la bienvenida para más tarde mezclarse con alcornoques y alisos.
Para llegar a esta zona acedemos a la A-381 en dirección Jerez o bien la vía de servicio que hay al norte de Los Barrios y a la altura del puente hierro, nos desviamos a la izquierda, para coger la pista terriza por donde discurre el GR E-7 y que atraviesa una buena parte del parque pudiendo llegar hasta Facinas o a Tarifa, si bien nosotros tan sólo recorreremos 7,5 km hasta la verja donde comienza nuestra ruta.
Descripción de la ruta:
El punto de inicio de este sendero, se encuentra a unos 7,5 km desde el inicio de la pista, aproximadamente medio km pasado el cortijo en ruinas de San Carlos del Tiradero(antiguo cuartel de la guardia civil, estratégicamente ubicado en esa zona del parque conocido como “Tejas Verdes”, desde el que se organizaban patrullas para la lucha contra los maquis tras la guerra civil). Llegará un momento en el que nos encontraremos con una cancela a la derecha por la que se accede a una pista forestal por la que iniciamos nuestra caminata, encontrándonos a los pocos metros con un panel indicativo de la ruta del Canuto del Risco Blanco, que ya nos certifica encontrarnos en el camino correcto.
La subida al canuto del Risco Blanco se inicia por una pista terriza que en prolongado pero suave ascenso que no cansa en ningún momento, pues desde el principio la sensación es la de adentrarnos en un mundo mágico, estando rodeados de una increíble belleza y frescura, que nos transportará a otras épocas, cuando no existía contaminación alguna y el hombre vivía de la naturaleza. Los magníficos quejigales crecen a ambos márgenes del camino flanqueados por un mar de helechos y sus troncos son abrazados por grandes enredaderas que han extendido su dominio por los troncos de estos viejos árboles, dando una impresión de selva subtropical en todo momento.
Siguiendo las sugerencias del Maestro Don José Guerrero, regresamos en otoño para realizar la misma ruta, concretamente el miércoles 2 de noviembre y aunque a penas habían llegado las primeras lluvias, las condiciones de humedad de este privilegiado parque narural de Los Alcornocales son tan grandes, que ya pudimos deleitarnos con varios tipos de setas en el primer tramo del recorrido, que va desde la verja de entrada hasta el comienzo del sendero del Canuto, propiamente dicho. 

Llega una momento que la pista comienza a descender suavemente, encontrándonos con un ramal de sendero a la derecha, que sólo debemos tener en cuenta a la vuelta, para regresar a través de él, pero ahora debemos ignorar, manteniéndonos en todo momento en la pista hasta llegar al puente que salva el arroyo-canuto del Risco Blanco. He aquí donde empieza la ruta propiamente dicha, si bien lo que llevamos visto hasta aquí ya deja maravillado al senderista mas exigente, adentrarnos por el sendero del Canuto del Risco Blanco, ya es adentrarnos en un paisaje de fantasía, donde los amantes a la fotografía, no podrán resistirse a hacer varias fotos a cada paso, porque miremos para donde miremos tenemos una auténtica postal, que hecha con una cámara medianamente buena pueden ser de concurso. En nuestro caso, además de ir con un gran maestro de la fotografía como Carlos Tapia, tuvimos la suerte de contar como guía y anfitrión con el gran Pepe Guerrero “El geobotanista” un auténtico maestro de maestros, que no sólo se conoce los nombres científicos de la gran mayoría de especies de plantas, animales y setas de la zona, sino que además, te habla de sus características, sus propiedades, todo ello explicado de una forma muy didáctica con la pasión del que hasta hace poco ha sido profesor de Ciencias Naturales, absolutamente enamorado de su profesión y al mismo tiempo con la humildad, de quien gusta compartir sus conocimientos, sin hacer alardes de los mismos.
Llega un momento en que el sendero atraviesa el arroyo, cuyas cantarinas aguas nos van acompañando todo el tiempo junto con el cántico de los pájaros, ó los rododendros que entre abril y mediados de mayo alcanzan su esplendor, pues no hace falta decir que el lugar rezuma vida y belleza por cada rincón. Una vez que hemos vadeado el arroyo, tenemos dos alternativas, iniciar el descenso por el sendero que discurre mas o menos en paralelo por la vertiente contraria a la que hemos ascendido, o bien tomar a la izquierda, por lo que sería la prolongación de ese mismo sendero pero hacia arriba, afrontando varias numerosas rampas cortas de fuerte desnivel, por la que nos sigue acompañando una frondosa vegetación que nos lleva hasta un pequeño claro del bosque, donde nos encontramos con un alcornoque tirado en el suelo. En este punto volvemos a encontrarnos con dos opciones una continuar por la misma senda que llevamos que en dirección norte nos llevará ya por campo abierto cubierto de matorral bajo hasta un cortafuegos, que discurre en paralelo a una valla metálica que nos acompañará hasta situarnos a los pies de la curiosa formación Arenisca de la Cruz del Romero.

Ó bien, tomar a la derecha por una senda bastante perdida hacia el este, que mas que verse se adivina y que en escasos minutos nos deja muy cerca de la emblemática mole de arenisca del Risco Blanco, a la que de no ser por pepe nos hubiera costado muchísimo llegar, pues aparentemente es inaccesible, rodeada de un espeso matorral, por el que él nos condujo con muy buen criterio, descendiendo hacia una vaguada aledaña a su base, desde la que contemplamos a muy poca distancia a una pareja de buitres que custodiaban con gran celo a sus polluelos sin quitarnos la vista de encima. Rodeando su base por la cara oeste, hacia el norte, para darle la vuelta por detrás a través de un tremendo tobogán que nos dejó muy cerca de su cumbre, en la que estuvimos el tiempo justo para no molestar a los buitres, haciendo unas rápidas fotos de rigor y desde allí mismo, sin regresar sobre nuestros pasos, prolongamos por lo alto de la loma en dirección norte a través de senderos de cabra, hasta llegar al mencionado cortafuegos a través del cual llegamos hasta la Cruz del Romero. Disfrutando de magníficas vistas del entorno, con el único inconveniente del viento que parecía ir en aumento, llegando a superar los 40 km/h en el momento de hacer cumbre, hasta el punto de que Eduardo perdió su sombrero y Mª Teresa sus gafas “Rayban” de 120€ (ó algo así). Ante la imposibilidad de rescatarlas por haber caído en una grieta inaccesible nos refugiamos en uno de los recovecos que tiene esta peculiar cumbre, disfrutando de un buen almuerzo montañero.

Como decíamos anteriormente, llegado el mes de noviembre de aquel mismo año, volvimos a repetir esta ruta por dos motivos principales, el primero para disfrutar del encanto de la atmósfera otoñal, con la proliferación de setas en la primera pàrte del recorrido y en segundo lugar, porque la vez anterior, solo llegamos hasta la Cruz del Romero, habiéndonos quedado con las ganas de encontrar la ubicación del impresionante arco de arenisca en plan "Monument Valley" del Cañón del Colorado (versión Alcornocales que habíamos visto en el blog de mi amigo manuel de Algeciras, que amablemente nos envió  las claves para encontrarlo y que os resumo a continuación, a través de varias imágenes:
1º) A la hora de descender de la atalaya rocosa que es La Cruz del Romero, habíamos pasado al otro lado de una valla metálica, que en esta ocasión no volvemos a rebasar, sino que nos quedamos dentro, caminando en paralelo a la valla tal y como le damos la espalda a la CRuz del Romero, pasando junto a un pequeño bosquete de encinas y poco después girando a la derecha en águlo recto (90º), de manera que lo que tenemos de frente es el paisaje que os mostramos en la siguiente fotografía:
 A nuestra izquierda llevamos un murete de piedra, y a nuestra derecha vamos dejando formaciones de arenisca tan curiosas como ésta, que admiraremos sin seguir el ejemplo de nuestro acróbata "Valentín", que a sus 77 años sigue disfrutando de su eterna juventud.


 Llegará un momento en que nos topamos con el perfil de un gran promontorio rocoso, junto a cuya base debemos caminar quedando ésta a nuestra izquierda y dejando a la derecha un curioso pináculo rocos que os muestro en la imagen de abajo:


Unos 100 m mas abajo, siempre manteniéndonos en paralelo al farallón de arenisca que tenemos a nuestra izquierda, nos adentramos en un curioso bosquete de encinas (imagen de arriba),  que es la antesala del mágico y espectacular paraje de nuestro particular "Monument valley" al que accedemos superando un escalón por el que llegamos a este auténtico monumento natural como podís ver a continuación en la siguiente secuencia fotográfica cronológicamente ordenada. 


Cabe destacar que a 

pesar de que los cortafuegos están asociados caminos feos y monótonos, a través de él atravesamos algunas rocas de areniscas que el viento ha esculpido de maneras muy curiosas. Aquí el maestro Pepe aprovechó para darnos unas nociones sobre el predominio de la arenisca en el Parque natural de Los Alcornocales, debido a la estructura de las unidades del Flysch del Campo de Gibraltar, de las que entre otras cosas nos comentó que: Geológicamente es un complejo conjunto tectónico formado por un apilamiento de mantos de corrimiento compuestos por diferentes unidades litoestratigráficas (unidades del Aljibe, Bolonia, Algeciras y Alrnarchal) que se sedimentaron, fundamentalmente des­de el Cretácico al Oligoceno, mediante procesos de corrientes de turbidez y gravitacionales en una cubeta de sedimentación que parece aceptado que ocuparía el cen­tro del actual Mediterráneo. De ahí el mimbre de unida­des alóctonas del Campo de Gibraltar, porque han sido “arrancadas” de su zona de sedimentación por los movi­mientos alpinos y sometidas a violentos corrimientos hasta que han llegado a ocupar su situación actual como conjunto de mantos apilados. Ello, junto al carácter flyschoide (1) propio de estas unidades litoestratigráficas, explica los fuertes buzamientos (2) de estratos próximos a la vertical, la densidad de líneas de fractura, que favo­recen la erosión e instalación de la red hidrográfica y, en general, la complejidad tectónica. La historia geológica se completa con la apertura del Estrecho de Gibraltar a principios del Plioceno y con la instalación de una red hidrográfica de gran potencial erosivo, al tener un nivel de base muy próximo.

Las características de las unidades litoestratigráficas tienen una clara influencia en las formas de relieve y, por tanto, en el paisaje. Destaca en primer lugar la Unidad del Aljibe, que presenta, a techo de la serie, una formación denominada `arenisca del Aljibe” (areniscas numidienses) que se sitúa sobre las series arcillosas de base de su misma unidad y, al ser de litología más resistente, forma los relieves más abruptos y destacados del Campo de Gibraltar, caracterizados por las formas duras, laderas pendientes y barrancos encajados. Esta unidad se dife­rencia nítidamente del resto (Bolonia, Algeciras y Almarchal), que ocupan una posición topográfica infe­rior ene! Apilamiento de mantos de corrimiento y presen­tan abundante material deleznable, margoso o arcilloso, lo que da lugar a relieves de formas menos abruptas en los que los valles se van ampliando paralelamente a la denudación de las colinas.
Tras estos rasgos generales podemos señalar que la Geomorfología, en estrecha relación con las formaciones superficiales constituyen los criterios básicos que estructuran el paisaje en el Campo de Gibraltar. En base a estos criterios se han delimitado 5 grandes unidades de paisaje: 1) Sierras de areniscas del Aljibe; 2) Piedemonte detrítico de las Sierras del Aljibe; 3) Colinas; 4) Vegas; 5) Litoral

Como os iba diciendo, finalizado el almuerzo en la Cruz del Romero, regresamos sobre nuestros pasos, volviendo a disfrutar de unas vistas privilegiadas sobre el embalse de Almodóvar, cuyas aguas presentaban un color marrón debido al barro que arrastraban sus arroyos tributarios tras las recientes lluvias, mas tarde llegábamos al lugar donde habíamos dejado el hito de piedra, donde debíamos volver a introducirnos entre el mar de matorral bajo que nos había llevado hasta allí enlazando con el sendero que nos llevaría directamente hasta el mencionado claro del bosque, desde donde descendimos de nuevo al Canuto del Risco Blanco, realizando nuestra bajada por el sendero que discurre en paralelo a su margen izquierda, viniendo a salir a la ya conocida pistaterriza de la primera parte del recorrido, que tomamos a la izquierda, llegando en unos instantes al puente y un poco mas adelante, tomando el ramal del sendero que mencionábamos al principio y por el que llegamos hasta el inicio de ruta, a través de un magnífico bosque de alcornoques y quejigos, repletos de parajes mágicos, como el que alberga un antiguo horno de piedra. Completando una de las rutas mas bonitas del año, cuyo encanto no dejamos de elogiar todos los compañeros de principio a fin y que tal vez se podría resumir en la frase que dijo nuestro ínclito amigo Eduardo, cuando íbamos ascendiendo por el Canuto: “Esto mas que senderismo es PLACENTERISMO”.

Estimado amigo Pepe: Muchísimas gracias por habernos dado la oportunidad de conocer esta verdadera maravilla de ruta, a todos los que tuvimos la suerte de ser guiados aquel día por tu mano experta, además de tener la gran suerte de contar contigo como amigo y compañero de rutas, pues cada salida al campo con un MAESTRO de Maestros como tú es un auténtico lujo absolutamente impagable.

7 comentarios :

  1. ¡Qué capacidad para encontrar lugares asombrosos! Veo que estuvistéis por ahí viernes y sábado. A lo mejor algún viernes por la mañana puedo acompañaros si es cerca de Málaga

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  2. Un saludo, es una maravilla de rincón. Hicimos ese recorrido el 6 de enero y estaba precioso, pero ustedes habeis visto los Rododendros en flor... buena suerte...
    Ah!, me crucé con ustedes el sábado 14 en la travesía picacho-sauceda... ¡que calor!.

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  3. Efectivamente Eduardo el lugar es asombroso.
    Hola Fran, la verdad es que hizo calor en el tramo de solana entre el Picacho y el Aljibe, pero sus respectivos ascensos y descensos al amparo de su selvas casi subtropicales son un auténtico lujo.
    No obstante, ya mismo hay que ir empezando a intercalar rutas boscosas o laderas norte con rutas acuáticas.

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  4. fernando(D Juanar)11:03 a. m.

    Juani gracias por estas crónicas. Lo trabajas mucho. Toda esta información que recibimos de tí nos sale gratis y nos está volviendo vagos a los demás.
    Un abrazo.

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  5. Saludos Juani. Una crónica magnífica la tuya y la del maestro Pepe. Hoy he aprendido algo más. Una pena que mis obligaciones laborales me hayan impedido poder acompañaros. Otra vez será.
    Un abrazo.

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  6. EStimado amigo manuel:
    No pierdo la esperanza de que pronto podamos conocernos en persona, compartiendo una interesante ruta, que en buena compañía todas lo son.
    Un abrazo.

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  7. Hola,

    Paisaje espectacular, acompañado de unas fotografias que te trasladan alli.
    My buena cronica, como siempre.
    Saludos,

    José Antonio

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