lunes, junio 18, 2012

Garganta o cañón del río Cacín (tajos de Los Bermejales, comarca de Alhama de Granada)

Entorno y alicientes principales: extremo norte embalse de Los Bermejales. Situado en la parte baja del aliviadero del embalse de los Bermejales está rodeado por una agradable extensión de pinos, encinas y otros tipos de plantas características del bosque mediterráneo. En la zona se pueden encontrar desde vestigios de antiguas civilizaciones (Dolmen megalítico), pasando por paisajes impresionantes, una estrecha y profunda garganta, por donde fluye el rio Cacín, con más de 100 metros de profundidad y 5 km de largo.

El valle del río Cacín esta formado por numerosos depósitos cuaternarios asociados a la dinámica fluvial del río. Entre los depósitos más destacados, cabe mencionar varios niveles de terrazas encajadas. Los materiales más abundantes están formados por conglomerados, arenas y arcillas, en función a su cercanía al lecho fluvial. Una formación de gran interés paisajístico es la gran garganta por donde discurre nuestra ruta y que ha formado el río a costa de excavar en los materiales más blandos.
Este sendero es muy poco conocido  hasta la fecha, ya que se terminó de acondicionar en otoño de 2011. 
Cómo llegar al poblado del embalse de Los Bermejales: la referencia principal debe ser Alhama de Granada. Si venimos por la A-92, unos 8 km mas allá de dejar atrás Huétor Tájar, tomamos la salida deMoraleda de Zafayona-Alhama de Granada y unos 2 km antes de llegar a Alhama toma el desvío a la izquierda por la A-338 Alhama-Pantano de los Bermejales-Ventas de Huelma.
Si venimos por Ventas de Zafarraya, atravesamos Alhama de Granada y la dejamos atrás, saliendo en dirección norte por la A-402 y unos 2 km mas allá llegamos al mencionado cruce donde debemos tomar por la A-338 dirección Pantano de los Bermejales-Ventas de Huelma. Si por casualidad tomamos la A-4155, como en ocasiones anteriores dirección Fornes-jayena, al llegar a Arenas de Rey, tomamos el desvío por la GR4303 que nos llevará hacia la zona norte del embalse, donde se encuentra el poblado de Los Bermejales, junto a la presa. Punto de encuentro y comienzo de ruta.
Pueblos de referencia: poblado de Los Bermejales, Alhama de Granada o Arenas de Rey
Con una flecha amarilla (en la foto) señalamos la ubicación de la iglesia donde iniciamos la ruta.
Distancia aprox. 5 km
Tipo de ruta: teóricamente es circular, pero para evitar la tediosa pista que discurre paralela al este del cañón, dejaremos unos coches en las proximidades del “puente romano”.
Cota mínima: 721 msnm 
Cota máxima: 856 msnm 
Desnivel: subiendo: 130 m, bajando: 110 m
Punto de partida: poblado de Los Bermejales 
Tiempo aprox. 6 horas 
Nivel dificultad: medio/bajo
Tipo suelo: sendero pedregoso
Tipo de recorrido: lineal
Fecha de realización: sábado 16 de junio de 2012
19 Participantes: Desde Huelva vino: Teresa “La Enfermera Quin”, desde distintos puntos del litoral gaditano: “Los Senescales de la Bahía” Reinaldo y Manuela (Rota) y Juanlukita “Klose” (La Línea). Desde Granada capital: Yoli “como corre” y Ramiro “Correcaminos Gárgamel”. Y desde distintos puntos de la Costa del Sol: Valentín “El Rey de la Montaña”, Carlitos “El Poeta de las cumbres”, Silvia “Silvestre”, Vicky “La Botánica”, Juan Antonio Mena “El Elfo de la Malaguetaa”, Paco Jaime “El catavinos”, Eduardo “El padre Carras”, Juani “El Comandante”, Paco Batista y cuatro amigos mas del club Santopítar: Mª Carmen, Ana, Reme y Dani.
Mapa: Loja (1.025), 1:50.000, margen inferior derecho.
Bibliografía: http://meteocacin.blogspot.com.es/  (por José Enrique Morteno Moles)
A tener en cuenta:
1º) Una vez en el punto de encuentro, con los coches vacíos, nos acercaremos hasta el “puente romano”, final previsto de recorrido para dejar allí el mayor número de vehículos posible. Para llegar aal puente romano tenemos dos opciones, bien por la polvorienta pista terriza por donde se propone completar el trazado circular, que salvo por el polvo se encuentra en buen estado. O bien, volvemos a travesar la presa y tomamos la carretera comarcal que va hacia el pueblo de Cacín y que pasa justo al lado del puente romano, donde es recomendable dejar varios coches.
2º) Aunque de momento el sendero se encuentra en muy buen estado de mantenimiento, no estará de mas llevar alguna cuerda extra y unas tijeras de poda para cortar algún tramo de zarzas, ya que estos son ecosistemas donde la vegetación crece rápidamente y los senderos requieren de un mantenimiento que rara vez se mantiene a lo largo del tiempo, aunque al menos a finales de esta primavera de 2012 está impecable.
3º)El sendero discurre en todo momento paralelo al cauce del río sin que el contacto con el agua sea obligatorio, salvo que queramos darnos un baño o caminar por su cauce en el último tramo del recorrido, (tal y como se ve en esta imagen), si bien conviene tener en cuenta que sus aguas son muy frías.
4º) El sendero cuenta con varios alicientes a lo largo del recorrido,  como una escalera metálica por la que tendremos que subir, cuerdas de gran grosor instaladas en varios puntos para facilitar el descenso y ascensos por algunos terraplenes, no siempre necesarias para los mas expertos, si bien las personas con vértigo podrían tener algunos problemas  en zonas muy puntuales.
Breve descripción de la ruta: Se puede empezar desde la parte alta del muro del embalse de los Bermejales, junto al tajo dirección río abajo o empezar desde el aliviadero del embalse, por un carril de tierra que han hecho para bajar las piedras al aliviadero a nuestra izquierda. No obstante, en nuestro caso, una vez que cruzamos la presa con nuestros coches y aparcamos en la primera plazoleta que nos encontramos a la izquierda. Tomamos una pista en dirección este y a escasos 200 m de donde hemos dejado los vehículos subimos unas escalinatas que nos llevaron a otra plazoleta donde nos encontramos con un panel de nuestra ruta y m,as allá:  la iglesia de la Inmaculada, donde nos encontramos con otro panel que nos habla de su construcción y la del embalse de Los Bermejales y su poblado, iniciada en 1947 y finalizada en 1954.
El proyecto inicial del embalse tenía un presupuesto de 1.900.000 pts pero se reformó y acabó costando unos cinco millones y medio  que se abonaron en cuatro anualidades. Se inauguró en 1958. También nos encontramos sobre el panel con el trazado del sendero de los tajos de Los Bermejales sobre un mapa topográfico. Si bien, nos parecería mas correcto denominarlo sendero del cañón o la garganta del río Cacín, para evitar confusiones.
En cualquier caso tomando la iglesia como punto de referencia para el inicio de la ruta, pasaremos por delante de su puerta bajando por la rampa que nos lleva en dirección norte, dejándonos enfilados hacia el comienzo de un corto tramo de pista por donde van a discurrir los primeros metros de nuestra ruta. 
A penas 400 m mas allá de la iglesia, llegamos al mirador del embalse, con un panel que lleva su mismo nombre y que nos habla de la naturaleza del terreno, el poder de la erosión, el hallazgo de la hoya de Cacín, fechado en 5.000 aC (actualmente en el museo nacional de Arqueología de Madrid), en el último párrafo del panel podemos leer: “Adentrarse en este barranco significa viajar en el tiempo, contemplar el poder del agua frente a la roca”. Antes de reiniciar la marcha, merece la pena echar un último vistazo a la cara norte de los colosos de sierra Almijara y la sierra de Alhama donde destaca el alomado cerro de Las Chapas a la derecha, mientras que a la izquierda llama la atención, la piramidal silueta del cerro de La Mota, siendo la doble joroba de su izquierda el Lucerillo y el de la izquierda el Lucero, que desde esta perspectiva no lo vemos tan piramidal como desde la costa, pero sí prestamos atención, si podemos distinguir los restos del antiguo cuartelillo de la guardia civil sobre su cumbre.
Antes de adentrarnos en el cacñón del río Cacín, podemos comprobar el contraste entre el monótono paisaje de campiña y cultivos dee secano que lo rodean con la espectacularidad de las paredes que lo flanquean y la frondosidad de su interior.
De regreso a la pista por la que veníamos retomamos dirección noroeste con la caída hacia la garganta del Cacín a nuestra izquierda, que es precisamente hacia donde sale un sendero, que en un cómodo zigzag nos va a ir acercando al interior del mismo. 
Pero antes podemos asomarnos a los restos de unas casas construidas en la misma base de los primeros tajos que tenemos a nuestra izquierda y hacia donde merece la pena desviarse unos minutos, llegándonos a encontrar con un par de jóvenes ejemplares de cabraa montesas, para aa renglón seguido, continuar por el sendero que nos sigue acercando hacia el fondo de la garganta.
Siempre por el margen derecho del río Cacín, avanzaremos con el a nuestra izquierda, en algunos tramos el sendero discurre paralelo a escasos metros de su orilla, pero la abundante vegetación de ribera y especialmente de zarzas, hace muy difícil acceder de forma directa al río, que casi siempre vamos escuchando, pero que muchas veces no podemos ni ver a pesar de tenerlo a pocos metros, excepto cuando el sendero vuelve a ganar altura con su curioso perfil de dientes de sierra, convirtiendo las subidas y bajadas en una constante de este entretenido recorrido.
Justo a la altura de una especie de ventana que se ha formado a partir de una gran roca desprendida de uno de los tajos que tenemos a nuestra derecha, nuestra amiga Silvia “Silvestre” descubrió unos fósiles de conchas marinas en la pared. 
Aproximadamente poco antes de completar el segundo kilómetro de ruta el sendero nos lleva al pie de una corta escalera metálica de unos 5 m de altura, que si bien no suponen ninguna complicación para cualquier persona medianamente habilidosa, si puede suponer un gran problema si llevamos un perro grande o incluso uno pequeño y mediano y no llevamos un arné para facilitar su subida entre dos personas. 
Por otra parte, conviene que pase primero el mas habilidoso del grupo, porque una vez finalizada la escalera, las personas con vértigo pueden necesitar ayuda hasta al menos dos o tres mas allá de finalizar esta hasta llegar a un terreno mas horizontal que vertical.
Con frecuencia podemos contemplar grandes bloques de roca que han rodado hasta el fondo del cañón y que se han desprendido de la parte de arriba de los tajos entre los que vamos caminando, bien los de la izquierda o bien los de la derecha, junto a cuya base vamos a ir caminando hasta el penúltimo kilómetro de esta corta pero interesante ruta. A veces llegamos a pasar bajo algunos bloques o paredes, mientras cruzamos los dedos, diciendo aquello de que “¡ojalá no sea hoy el día que echen a rodar ladera abajo!”. Y es que hay que curiosamente desde la Axarquía malagueña, hasta Murcia, pasando por Granada y Almería, nos encontramos en una de las zonas con mayor número de movimientos sísmicos de toda la península ibérica.
Poco después de bajar de la zona donde nos dejó la escalera metálica, podemos contemplar uno de los rincones mas bellos de un recorrido que de por sí ya es muy fotogénico. Unos 300 m mas allá podemos contemplar como el sendero serpentea hacia la zona alta de otro tramo de pared mas adelante, pero para acceder a este bonito tramo de sendero, lo haremos echando mano a una cuerda que ha instalado el ayuntamiento de Arenas de Rey, que tienen a mucho orgullo encargarse del mantenimiento de todos los senderos que se encuentran dentro de su término municipal. 
Lo cual están cumpliendo con gran eficacia para disfrute de los amantes de la naturaleza, por lo que aprovechamos para felicitarlos y agradecer su buen hacer, al menos hasta la fecha. El tramo con la cuerda es fácil y divertido, mas que por necesidad, están instaladas para facilitar la progresión por una rampa un tanto resbaladiza.
El sendero sigue ascendiendo hasta llevarnos a una de las partes mas altas del recorrido ofreciéndonos unas panorámicas privilegiadas sobre el cañón del río Cacín y llevándonos hasta un cruce de balizas, 
que nos invita a tomar una variante a la derecha hacia las ruinas del cortijo del Cura, unos 600 m a nuestra derecha, o bien continuar por nuestra trayectoria, acompañando por dentro del cañón, hacia cuyo interior emprendemos un nuevo descenso, por regla general muy fácil y cómodo.
Salvo algunos tramos con empinados terraplenes donde se vuelve a agradecer la instalación de varias cuerdas que facilitan el descenso aunque Valentín “El Rey de la Montaña” las usaba pegando grandes botes sobre la pared, “El padre Carras” y “Paco Jaime-Catavinos”, a penas las utilizaron al igual que nuestros campeones “Yoli como corres” y “Gargamel Ramiro”.
Nos encontramos en el corazón de la garganta propiamente dicha, conocida local, ente como “la Encerrona” donde la presencia de árboles de ribera comienzan a protegernos del sol con su sombra, al tiempo que comenzamos a observar la presencia de viviendas rupestres en los tajos de la vertiente izquierda, la opuesta a nosotros, 
en muchas ocasiones superan los 50 m de altura sobre el cauce del Cacín, lo que demuestra el nivel al que discurría el río en aquella época y hasta donde ha llegado su poder erosivo.
Un nuevo tramo de cuerda en ascenso, nos acerca a una gran oquedad que sería un lugar ideal para realizar la parada del almuerzo en época invernal, pero en cualquier caso teníamos previsto almorzar en el Ventorro de la pantaneta de Alhama y la parada táctica la queríamos hacer cerca del agua, a la que de momento seguíamos sin tener acceso directo. 
Pero pronto pasamos, bajo unos espectaculares bloques de arenisca extraplomados, de manera que sobre nuestras cabezas se alzan toneladas de roca, cuya base ha sido erosionando el río al cual pudimos por fin acceder, al pie de una de estas paredes abovedadas. 
En categoría femenina la mas valiente fue Reme (del grupo Santopítar) que fue capaz de sumergirse en las congeladas aguas del Cacín, que prácticamente te cortaba los tobillos de lo fría que están sus aguas, también se sometió a un rápido bautizo el “Padre Carras” con disciplina franciscana como si de las aaguas del Jordán se trataran, tan sólo el “Elfo de la Malagueta” fue capaz de superar mas de un minuto de tiempo dentro de aquellas frías aguas gracias a sus escarpines, ¡eso sí!, sin pasar de las rodillas.
Aprovechando el rato distendido y la peculiaridad del lugar nos hicimos la foto de grupo en este rincón tan pintoresco de la ruta, donde ya comienza prácticamente el último kilómetro de la ruta, con una sucesión de dos puentes colgantes que le dan un toque aventurero a la ruta y otros dos pequeños puentes con una plataforma fija de madera, todos ellos recientemente colocados y en muy buen estado, llevándonos alternativamente de una orilla a otra en la zona mas frondosa o selvática de la ruta.
Una vez que dejamos atrás el cuarto puentecillo, debemos estar atentos a un sendero que sale a la derecha, por donde saldremos definitivamente del cañón, se trata de un antiguo sendero de  mulas, 
que aún se conserva empedrado en algunos tramos y que viene a desembocar en una pista terriza que nos lleva hasta el mal llamado “puente romano” ya que se construyó en el año 1906. 
En la parte de arriba del puente podremos ver una deformación, y es que en la época de la guerra civil intentaron volarlo con una bomba para impedir el paso por la carretera que unía Granada con Alhama de Granada, pero la construcción debió ser muy concienzuda porque no lo consiguieron. Y a ambos lados del puente fue donde habíamos dejado la mayoría de los coches antes de iniciar esta preciosa y entretenida ruta desde el poblado de Los Bermejales.
Al finalizar la ruta, tal y como teníamos previsto, nos desplazamos hasta el Ventorro de la pantaneta de Alhama, donde tuvimos la suerte de que nos acomodaran en una gran mesa y salón casi exclusivamente para nosotros. Donde la mayoría disfrutamos de un magnífico menú fin de semana 12€ por cabeza, donde no faltaron las risas, siendo nuestro amigo Valentín “El Rey de la Montaña” el gran protagonista con sus bromas, anécdotas y adivinanzas. Una vez finalizado el almuerzo en El Ventorro, iniciamos desde allí mismo la ruta circular que Rafa Flores nos propone en su libro: “sierras Tejeda, Alhama y Almijara, ruta 41: Pantaneta de Alhama-Alhama de Granada-puerta de La Mina”.

5 comentarios :

  1. Eduardo Campos10:16 a. m.

    Muy interesante la foto antigua de la presa. Yo sigo sin notar que tui camiseta de la selección sea de un chino...

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  2. Anónimo8:59 p. m.

    ME ENCANTA ESA RUTA LA CONOZCO COMO LA PALMA DE MI MANO PERO CUANDO YO LA ANDAVA NO EXISTIAN CUERDAD APENAS UNOS PUENTECILLOS QUE EL RIO LOS ARRASTRAVA LO IMPORTANTE ES HACER LA RUTA POR LOS DOS LADOS CADA UNO TIENE SU ENCANTO..AHH UNA COSA EN TODA ESA ZONA NO EXISTEN CABRAS MONTESAS SERIAN CABRAS DOMESTICAS JEJEJEJE.ME HA LEGRO QUE OSGUSTARA.EN EHORABUENA

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  3. Estimado amigo:
    Muchas gracias por tu sugerencia de hacer la ruta por los dos lados, imagino que en lo referente a la orilla OESTE, es decir, no la de las cuerdas, puentecito y senderitos junto al agua. Porque por la otra orilla no se veía ningún sendero a media altura o por abajo.
    ¡Por cierto!, las cabras aunque te parezca mentira y también las haya domésticas por la zona, eran MONTESAS, si, si digo bien, de esas pardas que se camuflan perfectamente con el paisaje. Concretamente las vimos al poco de adentrarnos en el sendero, al empezar a dejar atrás las paredes de la presa, hacia cuya base salieron huyendo.

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  4. Anónimo9:05 p. m.

    Hola amigo estupendo que me pongas estas letras y las fotos son una maravilla... jolines como que me he mociono y no es para menos vivi en el pantano dede los 5 años hasta los 24 pero ya hace mas de 40 que falto de ahi.... los tajos eran para mi y otros grupo de amigos nuestra escapada de aventuras y sobre todo en invierno en los dias de lluvia haciamos la comida y todo... bueno la ruta bajando por la izquierda partirndo des de el poblado es muy buena pero mas cumplicada..bueno amigo conrespecto a lad cabras montesa...!!!jolines pues nose me pasa como al cuento de caperucita¡¡¡ segun me dices las viste por la zona dondo ahi una cuva que teneis una foto hecha al prencipio de la ruta pues eso es la cueva de Juan Rivera.. y cabras montesa por ahi porfavor informate bien... los tiempos cambian.. saludos

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  5. Estimado amigo no estoy hablando de corzos, rebecos u otras especies de la altas montañas del Himalaya, estoy hablando de una cabra montés, que es junto con el jabalí, el zorro y unas cuantas especies mas el animal mas frecuente en la mayoría de sierras andaluzas. ¡No sé dónde está lo extraño o asombroso!. Sin embargo, si lo menciono es para resaltar un detalle de la belleza faunística de esta ruta tan poco conocida.

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