sábado, octubre 01, 2016

Circular área recreativa de Los Sauces - Peñón de Ronda


Imagen del apostol Santiago, desde atrás al fondo el área recreativa de los Sauces con la encina tricentenaria a la derecha y el perímetro de la finca donde se encuentra la ermita del Desierto de Nuestra Señora de las Nieves a la izquierda.
 Entorno: Parque Natural Sierraa de Las Nieves (sector, área recreativa Los Sauces, El Burgo)
Pueblos de referencia: El Burgo y Yunquera
Cómo llegar a la entrada del carril de acceso al parque natural Sierra de las Nieves (Área recreativas La Fuensanta & Los Sauces):
Si venimos desde Ronda por la A-366, un kilómetro y medió mas allá del puente que atraviesa el río Turón, a la salida de El Burgo, nos encontraremos en el margen de la carretera la entrada de la pista con el cartelón de acceso al parque y un par de señalizaciones hacia el área recreativa de la Fuensanta (3 km) y hacia el área recreativa de Los Sauces (9,7 km), a ambas áreas se llega manteniéndonos en todo momento en el ramal principal de la pista y tomando algunos baches con cuidado se puede llegar a Los sauces con un turismo normal (no está muy mal en comparación con otros carriles que hemos visto).
Si venimos desde la Costa  tomaremos dirección Coín y una vez en Coín seguiremos siempre dirección Ronda, pasando primero por Alozaina, después por Yunquera, preciosa carretera paisajística donde las haya con magníficas vistas hacia las sierras Prieta, Cabrilla y de Las Nieves. Y una vez que dejamos atrás Yunquera, unos 7 km mas allá, siguiendo siempre dirección El Burgo, poco antes de llegar a esta localidad, ya encontramos el mencionado acceso al carril. 
Inicio de la pista-área recreativa de Los Sauces: Antes de nada hay que decir que a fecha de 1 de octubre 2016, salvo algún bache esporádico, la mayor de parte de la pista presenta un piso firme y perfectamente alisado, para poder llegar sin ningún problemas con cualquier tipo de turismo hasta el área recreativa de Los Sauces, si bien nosostros aparcamos en el cruce que hay 200 mantes de llegar, justo donde se encuentra el último de los tres cruceiros que nos encontramos por esta pista.
Sus primeros kilómetros son muy llanitos, discurriendo en paralelo al arroyo de La Fuenfría, que en todo momento llevaremos a nuestra izquierda, que le daa nombre al área recreativa que antes de llegar al km 3 ya dejamos a nuestra derecha. Poco después a nuestra izquierda dejamos la finca La Rejertilla, con su campo de futbito, alquiler de caballos y otras actividades propias del turismo rural.
En el km 6,5 coincidiendo con un cruceiro, sale a nuestra derecha, un ramal de pista que sube hacia el puerto de La Mujer, pero nosotros nos mantendremos en todo momento en el ramal principal de pista. A partir de aquí la pista empieza a empinarse, sobre todo a partir del punto donde la pista atraviesa un vado hormigonado por el que pasan las aguas que caen por la chorrera de Los Perdigones, que si bien podemos ver desde el coche a pocos metros a nuestra derecha, es lugar recomendable para bajarse del vehículo cámara en mano y hacer alguna que otra foto.
La parte mas alta del camino coincide con una pronunciada curva de herradura a la izquierda y a renglón seguido a la derecha que nos sitúa en un cruce con forma de “Y”, el ramal de la derecha nos llevaría hasta finaliza en el sendero que nos lleva hasta otra bifurcación de pistas que desembocan el el cortijo del Palancar o cerca de la casa de Huarte (que son dos de las posibles variantes para completar el trazado de nuestra ruta circular). Mientras que el ramal de la izquierda es el que en 200 m nos lleva hasta el área recreativa de Los Sauces con su emblemática encina tricentenaria, vigilada por la cercana estatua de lo que parece un peregrino o tal vez el Apostol Santiago.
Hay un tercer ramal que sale también a la izquierda y que continúa dirección Este hacia las ruinas del Convento de la Virgen de Las Nieves, pero una berja de hierro nos corta el acceso a lo que actualmente es propiedad privada.
Abajo: Mapa correspondiente a la ruta que realizamos en noviembre de 2012, repitiendo el mismo camino de ida hasta la cumbre del Peñón de Ronda, que no aparece en este mapa y que se situaría en la esquina inferior izquierda.


Abajo: Mapa tradicional de la versión circular que se suele hacer entre Los sauces y el Peñón de Ronda, si bien el 90% de los senderistas no suele tomarse las molestia de encarar las pedregosas laderas del Peñón por carecer de sendero oficial (noosotros lo coronamos en las dos ocasiones).
Tras coronar el peñón de Ronda en noviembre 2012, regresamos por la Casa de Duarte (mapa de arriba).
Tras coronar el peñón de Ronda en octubre 2016, rodeamos el peñón y regresamos por el cortijo del Palancar (mapa de abajo). 
Ficha de la ruta circular Los Sauces-Peñón de Ronda:
Distancia aprox: 18 km (si realizamos la ida por la Cueva del Agua, cerro Camaretas y peñón de Ronda, regresar por el cortijo del Palancar o por la casa de Duarte) nos da casi la misma distancia y desnivel, en ambos casos el retorno es predominantemente descendente.
Desnivel aprox: 750 m.
Duración aprox: 7 horas (en plan tranquilo y con tiempo para recrearnos con las fotos)
Tipo de ruta: circular
Dificultad: MEDIA
Material: Botas, impermeable (por si acaso), ropa de abrigo, comida y bebida suficiente para echar el día.
Bibliografía y mapas: Parque natural sierra de Las Nieves de Rafa Flores y Andrés Rodríguez;
Por la Montaña Penibética de Juan Morente, ambas guías del excursionista (Edit. La Serranía).  
mapa topográfico de la Editorial Alpina.
Fecha de realización: viernes,  02 de noviembre de 2012
7 Participantes: Desde Jerez vino: Miguel Becerra “El Maestro Jedi”, desde Ronda: Jorge “Aterriza como puedas”. Desde la Costa del Sol: Ana Serrano “La Venús de Boticcelli”, “El Padre Carras”, Eduardo “El Profe”, “GPS-Chuckie” y “El Comandante”. 
Fecha de realización: sábado,  01 de octubre de 2016

29 Participantes: Paco "El Generoso", Amaya "Dora la Exploradora", Antonio Cano "Cocodruilo Dundee", Isa Terroba, Rafa castillo "El Hombre de las Mil cámarads", Sonia "Catwoman", Manuel Maeso "El Correcaminos", Lourdes Ceron y su perrito podenco "Bobi",  José Guerrero (Málaga), Pedro, Pepe Mayorga "El Cicerone de Los Sauces", Emilia "Mafalda" , Eduardo "Padre Carras", Fali "El Retorno de Elvis", Paqui "La Pacificadora", Margarita van Goor, Mariano "El Ingeniero de Telecomunicaciones", Marivi "la Dama de Violeta", Manuel Limón "Premio Nobel de senderismo",  Ana "La Arqueóloga",  Manuel Serrato "Tocando el Vacío", Dolores Villanueva "La Reina del Trivial Pursuit", Brida, Marlis Hoffer, Manuel,  Isabel "Una senderista de Malaga", Martín y un servidor: Juan Ignacio Amador.
 A tener en cuenta:
1º) Si bien salvo el peñón de Ronda esta ruta no afronta la subida a ninguna cumbre significativa del parque, aunque pasamos a escasa distancia de la cumbre del cerro Camaretas, se trata de un trazado tipo montaña rusa, donde en los dos primeros tercios del recorrido se alternan prolongadas subidas y bajadas que se le pueden atragantar a cualquier persona que pretenda realizarla sin tener la preparación física adecuada.
Descripción de la ruta circular: área recreativa de Los Sauces-Cueva del Agua-cerro de Las Camaretas-Peñón de Ronda.
OPCIÓN 1 DE RETORNO al A.R. Los Sauces: Por la casa de Huarte
OPCIÓN 2 DE RETORNO al A.R. Los Sauces: Por el cortijo del Palancar
Desde la encina centenaria que nos da la bienvenida al área recreativa de Los Sauces, empezaremos a caminar en dirección sur, ladera abajo, hacia la zona de bancos madera del área recreativa, mas concretamente tomaremos como referencia la zona de barbacoa junto a la cual pasaremos.
Desde donde descenderemos  hasta el arroyo de la cañada de La Encina, donde ya nos encontraremos con el sendero balizado con colores rojo y blancos correspondientes al GR. 243, Sierra de las Nieves y verde y bvlanco, correspondientes al S.L.-a 141 Los Sauces-Cueva del Agua-Yunquera, convirtiéndose en una útil referencia durante el primer tercio de nuestro itinerario. Durante los primeros 200 m caminamos junto al arroyo, algunas veces incluso por dentro de su mismo cauce, que permanece seco la mayor parte del año.

Poco antes de abandonar el interior de la cañada, ya nos encontramos con la primera de varias bocaminas y pozos de ventilación correspondientes al conjunto de la minas de San Eulogio de donde se extraía: antimonio, plata, y principalmente plomo. La extracción del mineral, se realizaba en galerías horizontales, comunicadas con el exterior por rampas muy inclinadas y pozos verticales.
Conforme vamos ganando altura a través de la sucesión de zig-zags, podemos contemplar en la vertiente contraria de la Cañáda de la Encina, el tramo final de la pista, que se prolonga a través del angosto, pero muy bien dibujado sendero que llega a la casa de Huarte, que también podemos contemplar a los pies de la crestería del Filar de Los Ermitaños, continuando dicho sendero hasta el cortijo del peñón de Ronda, siendo este el camino que tomaremos para regresar hasta completar el círculo. 
Así mismo cabe destacar la picuda silueta del cerro de Las Camaretas al fondo de la cañada.
Llegando al puerto de Huarte, primer hito significativo de nuestra ruta, veremos un ramal de sendero que sale a la derecha que debemos ignorar, tras superar el mencionado puerto, perderemos de vista la cañada de La Encina, reencontrándonos con ella en el tramo final del recorrido. 


Porque ahora  vamos a trasponer el cordal hacia la vertiente que nos lleva hacia el arroyo de Los Baños. Pero la llegada a este puerto, bien merece una pausa de descando mientras nos recreamos con sus curiosas formaciones rocosas o con sus vistas sobre la curiosa silueta del Filar de los Ermitaños hacia el oeste.
Una vez que dejamos atrás el mencionado puerto, comenzamos a encontrarnos con algunos pinsapos, cuyo verde oscuro, destaca sobre el predominante verde claro de los pinos, que nos rodean durante la mayor parte del inicio y final de esta ruta.  Ahora vamos a caminar durante un trecho en dirección este y posteriormente en dirección norte, de manera que vamos a ir dibujando una especie de herradura a la izquierda, hasta el punto que recorreremos un corto trecho de sendero que por unos instantes nos lleva por fuera del perímetro de la masa forestal que nos rodea, permitiéndonos obtener unas vistas privilegiadas sobre las ruinas del Convento de Nuestra Señora de las Nieves, convento de frailes de la orden de los carmelitas Descalzos.
Tal y como recoge nuestro amigo Juan Morente en su libro por la Montaña Penibética: durante la guerra de la Independencia, parece ser que el general Ballesteros en 1812 instaló en este convento, un importante destacamento desde el que hostigar a las tropas francesas. Posteriormente, durante la Desamortización de Mendizábal en 1835, pasó convertirse en propiedad privada.
Poco a poco el sendero comienza a girar hacia la derecha, retomando la dirección sur, y no tardamos en encontrarnos un ramal secundario a la derecha que de tomarlo nos llevaría en prolongada ascensión y breve descenso final a las proximidades de la Cueva del Agua, ahorrándonos unos 2 km. Pero en cualquier caso, el sendero por el que vamos discurre por suaves pendientes muy agradables que también vienen bien para hacer piernas y entrenar un poco, continuando dirección: sureste hasta enlazar con el carril que parte de 1 km mas allá del puerto de Las Abejas en dirección El Burgo y llega hasta la Cueva del Agua y que debemos tomar a la derecha, dirección sur y por la cual nos mantendremos a lo largo de un kilómetro de suave subida. Cuando veamos el borde de una pequeña loma a unos 15 m de distancia a la derecha  de la pista, merecerá la pena abandonarla por unos instantes, para recrearnos con el maravilloso mirador natural que tenemos a la derecha, donde podemos volver a disfrutar de gran parte del valle del arroyo de la Encina, presidido por el cerro de Las camaretas al oeste y el Filar del Ermitaño al norte, con una magnífica masa forestal a nuestros pies.

Regresando sobre nuestros pasos, retornamos a la pista que en unos minutos finaliza formando una especie de plazoleta al final, donde nos encontramos con un gran espino blanco, una de las joyas del parque, y un gran pilar alimentado por el manantialdel que toma nombre la Cueva del Agua, de este pilar (abrevadero) mana un generoso caño de agua fresca, aunque a finales de verano, tan sólo sale un hilillo, a veces nada. El 1 de octubre de 2016, después de todo el verano sin lluvia, tan solo manaba un hilillo, sin embargo las aguas del pilar eran cristalinas y pequeños tritones que nadaban en ella, daban fede la pureza y calidad de sus aguas.

 A la derecha del abrevadero, tomamos el sendero que en pronunciados zig-zags nos llevará hasta la entrada de la Cueva del Agua, que en realidad es una gran oquedad esculpida caprichosamente por el agua en la roca caliza. Unos metros antes de llegar a la cueva pasamos junto a un ejemplar de "mostajo" árbol con fruto otoñal que da una especie de manzanas pequeñitas y que en otoño luce sus hojas de un intenso tono rojizo aportando gran belleza al paisaje, siendo especialmente abundantes en zonas húmedas como la Dehesa del Camarate (Sierra Nevada, sector Jérez del Marquesado).

Sin duda alguna, uno de los rincones mágicos que nos ofrece este parque natural y que nos recibe con un bonito ejemplar de pinsapo junto a su entrada y un pilón a sus pies, donde se puede reponer agua la mayor parte del año. Como no podía ser de otra manera en este mágico paraje realizamos la primera parada técnica de avituallamiento.
Tras abandonar la Cueva del Agua, regresamos sobre nuestros pasos por el sendero que nos ha llevado hasta la misma tomando el último ramal que en la subida dejamos a la derecha y que ahora será el primero que sale a nuestra izquierda, dirección suroeste, que durante el siguiente tramo vamos a mantener.
A partir de aquí comenzamos a disfrutar de la compañía de los pinsapos, al poco de adentrarnos en este sendero, vemos un ramal que sube hacia la izquierda, se trata del SL.A-141, Los Sauces-Yunquyera, que es el que hemos traído todo el tiempo a este punto en el que lo vamos a abandonar, pues este gira hacia la izquierda, dirección sur, remontando una ladera en dirección Puerto Saucillo, mientras que nosotros nos mantenemos en el sendero que continúa recto por la dirección que traíamos oeste, suroeste, en un momento dado el sendero gira a la izquierda y nos encontramos de frente con uno de los rincones mas sorprendentes de este recorrido. Una especie de conjunto de Chimeneas de Hadas que destacan por encima de un bello bosque de pinsapos, por el que poco a poco comenzamos a adentrarnos.

No tardamos mas de 20 minutos, desde que abandonamos la Cueva del Agua, hasta situarnos en una especie de balcón natural, (siguiente imágen), que es la parte superior del lugar conocido como paso de La Colailla. 
que nos regala una de las vistas mas espectaculares de todo el recorrido, con el cerro de Las Camaretas al fondo y entre él y nosotros la tremenda Cañada de la Cuesta de Los Hornillos plagada de pinsapos.
(Arriba el paso de la Colailla el 2 de noviembre de 2012)
(Arriba el paso de la Colailla el 1 de octubre de 2016). Afrontando a continuación un corto, pero vertiginoso descenso por el denominado paso de La Colailla, con una vertiginosa caída hacia la derecha, que si bien no tiene por qué ser peligrosa, conviene pasarla siempre con precaución, sobre todo si el suelo está mojado o vamos con personas que tienen problemas de vértigo, a las que siempre debemos tranquilizar y echarles una mano, recordándoles además que es el único paso un tanto conflictivo del recorrido, discurriendo el resto del itinerario por lugares técnicamente sencillos, sin mayor dificultad que el esfuerzo físico del desnivel a superar y la distancia en sí. 
Una vez superado el escalonado paso de La Colailla, el sendero dibuja una gran herradura hacia la derecha, faldeando la cañada, mientras llegamos el tajo de La Alberca a nuestra izquierda, la primera parte de esta gran herradura la recorremos manteniendo dirección suroeste, con suave perfil descendente, hasta que cruzamos la cañada propiamente dicha, por el lugar conocido como la Roaera de Manchón, a partir de la cual el sendero gira a la derecha, dirección noroeste, ascendiendo de forma acusada hasta llevarnos hasta el puerto de Las Camaretas, que nos sitúa a muy poca distancia de la cumbre del mismo nombre que queda a nuestra derecha y que resulta tentadora conquistar, si bien no existe ningún sendero y sí bastante matorral bajo.
(En la image: "El padre carras" llegando al puerto de Las Camaretas con el tajo de La Alberca al fondo en noviembre de 2012).
 Sobre estas líneas la misma foto que laa anterior, 4 años después con Emilia, abriendo la comitiva.


 Panorámica de Manuel Limón con el tajo de La Alberca, que va quedando a nuestra espalda.
Panorámica de Manuel Limón con el cerro Camareta, a la izquierda de la imagen, al que nos vamos aproximando por el sendero).
 Una vez que dejamos atrás el puerto de Las Camaretas, el sendero mantiene dirección oeste, atravesando ahora un páramo desolado, en que nos encontramos con un ramal de sendero que parte a nuestra derecha, ladera abajo y que acortaría nuestro recorrido, en caso de necesidad. Y por el que érroneamente me desvíe el sábado 01 de octubre de 2016, viniendo a salir a un punto intermedio entre la Casa de Duarte y el Peñón de Ronda por un sendero en evidente estado de abandono, que se va cerrando entre aulagas. conforme vamos descendiendo. (Craso error por mi parte, pues si bien es cierto que no encontré el supuesto sendero que seguía a la izquierda, debería haber consultado el GPS, pero en mi creencia de que encontraríamos ese ramal mas abajo, cuando me quise dar cuenta, ya habíamos descendido demasiado, como para rectificar el rumbo.
En la imagen de arriba (octubre 2016), hacuiendo una pausa de reagrupamiento, poco antes de enlazar con el sendero Casa de Duarte-Peñón de Ronda, que tomaríamos a la izquierda, hacia la base del Peñón.
Pero aquel viernes 2 de noviembre de 2012, continúamos faldeando la ladera en dirección oeste, adentrándonos en Los Pinsapos del Pinar, otro bosque mágico con los que nos sorprende este parque de incalculable valor, una vez que comenzamos a dejar atrás el bosque de pinsapos y salimos a zonas mas descubierta, podemos ver abajo a nuestra derecha el sendero que nos llevará de vuelta hasta el área recreativa de Los Sauces, frente a nosotros, hacia el noroeste, la desde nuestra posición alomada silueta del Peñón de Ronda y justo antes de iniciar nuestra descenso, unos 300 m ladera arriba, a nuestra izquierda unas formaciones cavernosas, conocidas como La Fuente de Los Hornillos, que hace referencia a un pilar que allí se encuentra, lugar que no viene en los mapas oficiales, pero que dada su belleza, bien compensa el esfuerzo de acercarse ladera arriba, aunque sea sin sendero, siempre y cuando haya tiempo suficiente, que no era nuestro caso y mucho menos con la amenaza del inminente riesgo de lluvia y el consuelo de haber estado allí no hacía mucho.
Tras un prolongado descenso con numerosos zig-zags nuestro sendero enlaza con el que conecta la Casa de Huarte (ESTE) y el área recreativa de Los Sauces (NORTE), a nuestra derecha y el cortijo del Peñón de Ronda (OESTE) a nuestra izquierda, que fue hacia donde tiramos, realizando la pausa del almuerzo en las inmediaciones del puerto de Las Arenitas. Tras el almuerzo, la Venus de Boticcelli, que hacía tiempo estaba fuera de los circuitos montañeros, tomó la certera y prudente decisión de emprender el regreso hacia el área recreativa de Los Sauces, escoltada caballerosamente por Eduardo El Profe. 
Mientras que el resto del grupo nos pusimos rápidamente en marcha, rebasando la angarilla del puerto de Las Arenitas, poco después de la cual, parte un minúsculo sendero a la derecha, que comienza a ascender hacia el Peñón entre abundante matorral de espino por donde realizamos el descenso, pero que no vimos en aquel momento. Continuando nosotros hacia el cortijo del Peñón de Ronda, cuyo tejado ya podíamos ver relativamente cercano, desviándonos a la derecha, tomando como referencia una empinada ladera que deja a la izquierda los tajos del peñón y a la derecha un pequeño bosquete de grandes pinos, ganando altura trabajosamente, encaminando nuestros pasos hacia una especia de canchal, con forma de tobogán gigante, que pondrá a prueba nuestra resistencia física y mental. 

Mas o menos se puede afrontar por donde cada cual estime mas oportuno. 

Sin embargo, a nosotros nos resultó mas asequible aprovechando los restos de sendas de cabra que en sinuosos ziz-zags alternaban la parte derecha del lapiaz (en el sentido de la marcha) y el perímetro del manto de abundante matorral con el que limita a su derecha.

Vistas sobre el lugar donde se encuentran las ruinas del Cortijo del Peñón de Ronda (a la derecha), casi mimetizado con el paisaje. Y a la izquierda, algunos de los compañeros que decidieron quedarse a almorzar junto al mismo cortijo.
Sobrepasado un primer collado donde nos encontramos con unja plaquita de coto de caza lo mas duro de la ascensión ya ha quedado atrás, encontrándonos con un falso llano y una valla metálica que llevaremos a nuestra derecha, durante un corto trecho, hasta encontrar una zona por donde la podemos rebasar sin ninguna dificultad. 


Dirigiéndonos hacia el espolón final de su cumbre, que no ofrece mayor dificultad que el esfuerzo final de la última pendiente y una sencilla trepada que nos sitúa en su cumbre totalmente huérfana de vértice geodésico o incluso de un rudimentario montículo de piedra.
(2 de Noviembre de 2012: de izquierda a derecha: Chuckie, Juani, Jorge "El Titán del Guadalevín", Eduardo "El Padre Carras" y Miguel Becerra de Jerez "El maestro Jedi").
 (1 de Octubre de 2016: parte del grupo de unos 25 compañeros que subimos faltan Brida y Marlis, que huyen de este tipo de fotos y el mítico rafa Castillo "El Hombre de las Mil cámaras" autor de la misma).

Sobre estas líneas Rafa Castillo "El hombre de las mil fotos" dando cuenta de su pitufo de "serranito".
 Ni que decir tiene que por su situación nos ofrece unas vistas espectaculares hacia el cerro del Viento de Sierra Blanquilla al norte, Alcaparaín, Huma y zona de los embalses al noreste, Sierra Cabrilla al este, puerto de Los Hornillos al sur, con la muela del Peñón Enamorados en la parte mas alta de la loma que tenemos hacia el sur, la dificultosa Cañada de la Cuesta del Gazpacho, que pondrá a prueba el sentido de la orientación y la resistencia de los senderistas que pretendan llegar aquí desde el cortijo de Quejigales al suroeste y La Peineta de sierra Hidalga al oeste. 
02. Noviembre de 2012: OPCIÓN 1 DE RETORNO al A.R. Los Sauces: Por la casa de Huarte
El viento que arrastraba el frente nuboso que teníamos cada vez mas encima, arreciaba cada vez con mas fuerza y la amenaza de lluvia se cernía sobre nosotros, por lo que descendimos en tiempo record, esta vez de forma mucho mas directa hasta el puerto de Las Arenitas desde donde tomamos dirección este.
El sendero que va desde el cortijo de Ronda hasta el área recreativa de Los Sauces, además de muy entretenido y mantener un perfil predominantemente descendente es verdaderamente precioso, sobre todo conforme nos vamos adentrando en la Cañada de La Encina y tenemos a nuestra derecha, en la vertiente opuesta de la cañada,  la cara norte del cerro de Las Camaretas. 
Una media hora mas allá de Las Arenitas se llega a la casa de Huarte, en un enclave verdaderamente privilegiado, cuyo casita blanca, con placa solar incluida, alberca y dóciles bancales sembrados en su mayor parte de caquis, contrasta con el gran pinar que lo rodea y la agreste silueta del cerro de Las Camaretas justo en frente.
A nuestra izquierda, volverán a llamar nuestra atención las caprichosas formas rocosas de la cresta del Filar de Los Frailes y a nuestra derecha al otro lado de la cañada, comenzamos a ver trechos de sendero paralelos al nuestro,  que coinciden con la primera parte de nuestro recorrido cuando ascendíamos camino del puerto de Huarte, pudiendo incluso divisar algunas de las bocaminas, por delante de las cuales pasamos al inicio de la jornada. El sendero que llevamos desemboca en una plazoleta, que coincide con el final de una pista que nos llevará de vuelta y sin margen de error, siempre en sentido descendente hasta el área recreativa de Los Sauces. A mediación de este tramo de pista, veremos un ramal que asciende hacia la izquierda, se dirige hacia el cortijo del Palancar, pero nosotros debemos ignorarlo.
Desde el área recreativa de Los Sauces hacia la salida del parque, ya en los coches recién iniciada la noche, se cruzaron en nuestro camino dos grandes ejemplares de jabalí y una salamandra, que estuvimos fotografiando, antes de sacarla cuidadosamente de la pista para evitar que la pudiera pisar aplastar algún coche.
1 de octubre de 2016; OPCIÓN 2 DE RETORNO al A.R. Los Sauces: Por el cortijo del Palancar
El descenso al igual que la vez anterior lo hicimos sobre nuestros pasos,  queda pendienbte para la próxima vez explorar la dorsal del Peñón de Ronda hacia su prolongación por el este, donde un gran abrigo rocoso cual gigantesca covacha llama la atención.
 Una vez reagrupados con el resto de compañeros en el cortijo del peñón de Ronda (asentado al suroeste de su base), estuvimos explorando su interior, donde nuestros expertos Pepe Guerrero, Pepe Mayorga y Paco El Generoso, estuvieron diseccionando las distintas partes de lo que habría sido cada rincón de su interior, incluido, un horno, una chimenea, el lugar para colocar los cántaros. Pepe Mayorga incluso recuerda la época en que este cortijo estuvo habitado por la última familia que trabajó en él, hastya que los hijos se hicieron mayores y prefirieron trasladarse a Ronda y a los padres ya les resultaba cada vez mas difícil, la vida en tan alejado paraje al que sólo se podía llegar en "bestias".
Pepe Guerrero, nuestro "Maestro Geobotánico" que viaja a Francia cada verano (donde se cuida muchísimo del Patrimonio Histórico, Cultural y Monumental, como cada año vemos en las retransmisiones del Tour de Francia), cada vez que visita un cortijo en ruinas, se lamenta del estado de abandono de los mismos, sin explicarse como un patrimonio etnográfico tan rico de un pasado, relativamente reciente, cada vez que la propiedad pasa a pertenecer a la Junta de Andalucía, ésta permite sistemáticamente que todos queden en estado de abandono hasta su total ruina o demolición (como por ejemplo "la histórica casa de la presa del río Chíllar que la Junta de Andalucía ordenó demoler).
Siendo nuestra propuesta que se rehabiliten como refugios de montaña, se rehabiliten y sean alquiladas como alojamiento rural, centros de yoga y meditación; que sean ofrecidas a cualquier pareja, familia o persona individual" que durante "x" años se comprometa a su mantenimiento, con su huertecito, sus animales, etc... ¡En definitiva!, cualquier cosa que ayude a su mantenimiento y a que no se arruinen y desaparezcan tantos cortijos de nuestras sierras. Cortijos queen la mayoría de los casos cuando muchos de nosotros éramos niños aún estaban en perfecto estado de funcionamiento y mantenimiento. Y hoy en día, en la mayoría de los casos, son sistemáticamente abandonados por la Junta de Andalucía (tal vez porque en estos cortijos hay poco margen para el trinque y el mangoneos políticos); y porque recuperar este Patrimonio debe ser algo mas propio de excursionistas o viajeros románticos con buena conciencia; que de nuestros corruptos políticos sin excrúpulos, sin vergüenza, sin conciencia del Patrimonio Etnográfico.
Para regresar hasta Los Sauces, en esta ocasión escogimos hacerlo por el cortijo del Palancar. Tomando como referencia el cortijo del peñón de Ronda, lo primero que debemos hacer es rodear el vallado que existe entre dicho cortijo y el peñón, de manera que durante los próximos minutos caminaremos con la alambrada a nuestra izquierda y las paredes del peñón relativamente cercanas a nuestra derecha. 
Al llegar a la altira de un collado a nuestra derecha, una línea de juncos delata la presencia del mantial del que se proveía el cortijo, que a finales de este verano 2016 estaba completamente seco.
El sendero está muy bien marcado y merece la pena recrearse con los magníficos tajos del peñón que en todo momento va quedando a nuestra derecha, conforme avanzamos direección N-E, los tajos van perdiendo altura, tal y como se observa en la imagen de arriba. 
Una verja metálica nos anuncia que estamos a punto de entrar a una propiedad privada que no es otra que la finca del Palancar.
En la imagen Pepe mayorga y manuel Maeso "El Correcaminos" llegando al cortijo del Palancar, al que se llega en a penas 45 minutos desde el cortijo del Peñón de Ronda, por un sendero predominantemente descendente y un terreno muy despejado, que con la referencia de los tajos siempre a nuestra derecha, nos permite orientarnos muy fácilmente.
De izquierda a derecha: Rafa Castillo "El Hombre de las mil cámaras", Sonia "Catwoman", Manuel Serrato "Tocanddo el vacío", Paco "El Generoso", Amaya "Dora la Exploradora", manuel Limón "Premio Nóbel de senderismo" y Ana "La Arqueóloga".
A partir del cortijo del Palancar hasta el área recreativa de Los Sauces, todo es pista terriza en suave pendiente de bajada, discurriendo el camino por un denso pinar, que a veces se intercala con el originario bosque de encinas y robles.
Siendo nuestra principal referencia orográfica Sierra Prieta y mas cercana a nosotros la pequeña aldea que ha crecido alrededor del convento de Nuestra Señora de las Nieves, rodeado por el denso pinar, muy cerca del cual se encuentra el área recreativa de Los Sauces donde se llega en menos de una hora desde el cortijo del Palancar, siendo un paseo muy relajante, disfrutando de una de las zonas de bosque mas densas de toda la provincia de Málaga, que oajlá permanezca muchísimos años tal cual la vemos hoy o incluso mejor.
Una vez de regreso al lugar donde teníamos estacionados nuestros vehículos no faltó una última foto junto al cruceiro, como esta donde aparece Paco "El Generoso".
Tampoco desaprovechamos la ocasión para aceptar la invitación de nuestro amigo Pepe Mayorga para visitar el cortijo en ruinas que compró en su día cerca de "La Rejertilla" y que con ayuda de su padre, reformó, habiéndola convertido hoy en una preciosa casita de campo con su piscina, jacuzzi, chimenea, gran cocina, biblioteca, baños de lujo y habitaciones de las mil y una noches, que nos encantó a todos. Amaya llegó a afirmar: "ésta es la casa de mis sueños". Y el Padre carras como ya es costumbre no desaprovechó la oportunidad de deleitarnos con una magnífica sesión de saltos y su peculiar estilo. 


















Sobre estas líneas la "mágica casita de Pepe Mayorga", actualmente alquilada como Centro de Yoga y Meditación. De Izquierda a derecha: Juani, Margarita "Van Goor", Amaya "Dora la Exploradora", Pepe Guerrero "El Maestro Geobotánico", Pepe mayorga "El Cicerone de Los Sauces", Eduardo "El padre Carras" y Sonia "Catwoman".

















4 comentarios :

  1. Eduardo Campos4:31 p. m.

    Qué buena idea mezclar las fotos de las ediciones: se ve la diferencia entre un día y otro, entre la humedad y la sequía. Genial

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  2. Muy bueno el video, y muy valiente Eduardo,, jajaja, se la pasó bomba...

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