jueves, diciembre 27, 2012

Mis diez álbunes favoritos de 2012

Aquí os dejo mis diez álbunes favoritos de 2012 en lo que a música internacional se refiere, con algunos descubrimeintos sorprendentes como Los Maccabees, Emile Sande, Of Monters and Men, Metric o Two doors cinema club:
Nº1.- MUSE: “THE 2ND LAW
Es un disco arriesgado, diferente e innovador en su propio estilo. ‘Madness’ es precisamente un prodigio en ese sentido. Gran idea, gran canción. Pero que decir también  de la épica de ‘Supremacy’, con las armonías a lo  John Barry, un tema que hubiese sido uno de los mejores temas del 007 de toda la historia. ¿Ha llegado Matt Bellamy a la verdadera cima de su talento como compositor y guitarrista?. En cualquier caso Muse certifica que es uno de los grandes grupos de la actualidad. Es una banda adorada incluso por los fans del rock más auténtico (en esto son los nuevos Queen), de aquellos que valoran la técnica por encima de todas las cosas.
The 2nd Law compienza comienza con Supremacy. Intrigante, hace que coloques el oído estratégicamente, como si estuviéramos ante la presentación de un truco de mágia al que todos queremos pillar el truco, convirtiéndose en un tema que coge forma volviéndose demasiado frenético en una carrera en la que melodía y voz luchan por destacar la una más que la otra. El segundo Madness, al igual que el tema 9: Big Freeze tema me recuerdan un montón  al  U2 de los 80.
Panic Station, tercer single del álbum, me hizo pensar que se me había colado por en medio un tema de los “INXS” mezclado con los  “Scissor Sisters”.  Tan divertido y bailable como pegadizo. Antecedido por Prelude se encuentra Survival, una de las canciones oficiales de los Juegos Olímpicos de Londres 2012. El tema queda bastante mejor encajado en medio del tracklist del álbum que escuchado por separado, si ya de por sí la canción suena totalmente épica con las imágenes del vídeo ofrece un resultado aún más espectacular.
En el tema 6: Follow Me podemos ver el famoso asomo de cabeza a la música dubstep que Muse venía anunciando, con un Matt Bellamy vestido de crooner sideral en el que a la postre es uno de los mejores cortes del disco . La verdad es que no es algo abusivo y está justificado como impulso acelerativo a la canción. Se podría decir que es demasiado pop, los fans más fieles del grupo probablemente la tiren a la basura a la primera de cambio, pero la verdad es que no está mal
En el Tema 10: “Save Me”, el bajista Chris Wolstenholme lleva el peso de la voz principal con bastante autoridad. Coronan la canción unos deliciosos punteos de guitarra, por momentos deudores de The Edge.
The 2nd Law termina explicando el porqué de su concepto en un tema homónimo compuesto de dos partes: la ya conocida ‘Unsustainable’ y su coda, titulada ‘Isolated System’. No podían cerrar el álbum de mejor manera, para deleite de quienes nos consideramos fans de este grupo. En la primera de éstas, plasman su intento de hacer dubstep con los instrumentos que dominan y, francamente, salen bastante bien parados del envite, para acto seguido dar rienda suelta a la electrónica en una segunda parte soberbia, con una melodía que envuelve a la vez que escuchamos la voz de una narradora que nos habla de los peligros de una economía basada puramente en el crecimiento y en la distopía que supone la insostenibilidad de tal sistema.
Con este lanzamiento, Muse sigue aportartando oxígeno a su fórmula y en definitiva sigue teniendo mucho que decir, aunque para ello hayan tenido que echar mano del estilo U2 en algunos momentos. Al abrirse este abanico de posibilidades, justificarán cualquier préstamo si en el futuro confirman que estos pasos que han dado son firmes y no un capricho.
Temas destacados:  ‘Supremacy’, ‘Madness’, ‘Follow me’
Nº 2.- BRUCE SPRINGSTEEN.- BRECKING BALL
Brecking ball es el más desesperado, polémico, y musicalmente turbulento álbum que Bruce Springsteen ha hecho nunca. Se muestra enfadado y acusador en estas canciones, hasta el punto de quedar exhausto, con gran razón. La América de aquí es una tierra quemada: arrasada por los usureros, sufre una vergonzosa erosión de valores democráticos y caridad nacional. La rendición de la marcha de encadenados y el rugido de río pantanoso de Springsteen en Shackled and drawn; el cargamento de dobles significados de la balada This depression; el reproche que impulsa We take care of our own, una canción tan obviamente dedicada a los ideales abandonados y llena de reproches mutuos que ningún candidato se atrevería a tocarla: esto es una oscuridad que va mucho más lejos de los límites de la ciudad, al corazón de la república.
Wrecking ball es el primer álbum de Springsteen con canciones nuevas sin el fuego disciplinado de la E Street Band al completo desde Devils & dust (2005). Es el primero, también, con un nuevo co-productor, Ron Aniello, cuyo bagaje, más orientado al pop, incluye un disco en solitario de 2007 de la mujer de Springsteen y vocalista de la E Street, Patti Scialfa. Springsteen le deja un par de solos protagonistas a Tom Morello, de Rage Against the Machine, incluido el cálido lamento que contrarresta el abatimiento de My depression. Pero en la mayoría de los casos, Springsteen y Aniello funcionan como un único combo: tocan la mayoría de instrumentos antes de meter las cuerdas, el acordeón folk, los metales repicantes y las voces de los coros.
El efecto es un frenético, convincente péndulo entre la intimidad y la exuberancia, entre la angustia y el subidón, que complementa los zig-zag emocionales y temperamentales en la composición. “La sangre en nuestras manos volverá a nosotros por duplicado”, se lamenta Springsteen en el himno para los sufridores Rocky grown, por encima de una tensión de hip-hop y coros de capilla. Bruce también está preparado para la pelea. “Venga, tira tu mejor tiro/Quiero ver de qué eres capaz”, se mofa Springsteen en Wrecking ball, una canción que estrenó en directo en 2009 como despedida al antiguo estadio de los Giants pero que reencuentra aquí su propósito como una batalla de voluntades (“Aférrate a tu furia/Y no caigas en tus miedos”) con munición de big band y chulería de Jersey. Estando en año electoral, Wrecking ball es un disco fuertemente político. La premisa básica es que el verdadero negocio de la política –el gobierno responsable, la gestión de las retribuciones compartidas– está roto, con mucha culpa que repartir. Puede ser una señal de cómo afrontar el difícil optimismo el hecho de que Springsteen se versione a sí mismo –reviviendo Land of hope and dreams, originalmente publicada en Live in New York City (2001)– para insistir que no todo está perdido. Es glorioso. Los nuevos arreglos suenan como Phil Spector en una iglesia con la ayuda de Curtis Mayfield. También hay una dosis de resurrección. El fallecido Clarence Clemons aparece al saxofón, una bella extensión de su vida con Springsteen.
Pero la canción nueva más adherente de en Wrecking ball es la que termina en la peor forma de frustración. En el abrumador gemido, acompañado de un piano de paso lento, que es Jack of all trades, Springsteen interpreta a un tipo de la nueva clase obrera, cualificada y a la deriva, sin beneficios, seguridad ni, al final, paciencia. “Si tuviera una pistola, encontraría a los bastardos y les dispararía sobre la marcha”, maldice entre las ráfagas ametrallantes de la guitarra de Morello. Porque no existe la empresa libre. Alguien, generalmente en lo más bajo de la cadena, paga por sus cotizaciones. Algún día, esa piedra puede exigir sangre como pago. 
Nº 3.- KEANE.- STRANGELAND.-
Cuarto disco de Keane, banda británica al estilo Coldplay. Pianos melódicos como eje instrumental, ritmos relajantes, estructuras y arreglos que a pesar de ser poco arriesgados, son verdaderamente himnóticos, textos con un tanto nostálgicos, otro poco de sermón paternalista o de hermano mayor… Baladas agridulces, donde a veces pecan de exceso de medios tiempos y un tono ligeramente optimista.
En el álbum abundan temas con metáforas comunes sobre tránsito vital… Carreteras hacia mejores lugares, olvido de fantasmas, ríos que guían caminos, esperanzas de cambio, mapas señalados, vuelos en cielos grises. Temas sencillos, melódicos, pero que resultan ser un auténtico masaje para los oídos, que tienen en la expresión emocional de Ben Chaplin uno de sus principales valores.
En “On The Road” y “Day Will Come” muestran sus influencias de U2 con resonancias también de los noruegos A-Ha, con “Black Rain” se arriman a los Radiohead, “Watch How You Go” podría incluirse en un álbum radiofónico del Paul McCartney de los años 80… A destacar “Silenced By Night”, en donde agitan su melódico piano pop de forma grata, y el medio tiempo “Disconnected”.
Nº 4.- MACCABEES.- GIVEN TO THE WILD.-
Éste ´ñalbum salió a principios de año, pero no por ello se nos puede olvidar lo bueno, tremendo y sensacional que es. Para quien no los conozcan se podría decir que, los Maccabees son como Genesis de este nuevo siglo. 
En busca de los acordes perfectos para desarrollar una luminosidad entre lo acústico y lo  eléctrico, como si fuera una sinfonía, aunque esta  ni se lo parezca a nadie. Este tercer album es un premio a la constancia en el estudio, al trabajo de Orlando Weeks, como trabaja las voces y las sensacionales guitarras de Félix White. Robert Smith me dijo que es el mejor grupo del mundo. Claro, por eso, están en el mismo sello, Fiction.
Nº 5.- JACK WHITE: “BLUNDERBUSS
Jack White es probablemente uno de los mejores músicos de rock de la actualidad. Nadie como él. Si encima, se pone a trabajar con los mejores músicos de sesión de Nashville, el efecto lo mismo que un rock increiblemente sorprendente. Tiene las bases del rock tradicional, pero llega Jack con sus “riffs” y su manera de avalanzar los temas con la mezcla de lo moderno y lo clásico. Es fastuoso. Durante un mes no pude de dejar de escuchar al  disco. Está lleno de pequeñas magias, sobre todo con el poderoso ‘Sixteen Saltines’. No puedo olvidarme del prodigioso Brooke Waggoner, que es un maravilloso colaborador, en este primer album en solitario de Jack White, el gran Jack White.
Temas: ‘Love Interruption’, ‘Sixteen Saltines’, ‘Freedom at 21
Nº6.- OF MONSTERS AND MEN: “MY HEAD IS AN ANIMAL
¿Como salen estos grupos de Islandia?. Escuchas la impresionante ‘Lakehouse’ y te quedas pensando si es folk rock como dicen o es simplemente una explosión de energía, de creatividad, grandes melodías. Y, luego, esta la voz mágica de la que te enamoras inmediatamente, esa voz increíble de Nanna Bryndis, que parece llegada del cielo directamente. Of Monsters llevan a Sigur Ros a los avernos. Por fin, creo que tenemos nuestros propios Arcade Fire de Europa. No sé si las dictaduras que ejercen las compañías anglosajones nos dejarán vibrar con este debut de un grupo, simplemente, genial. Y a esto le llaman indie(?).-
Temas: ‘Lakehouse’, ‘Little Talks’, ‘Yellow lights’
Nº 7 .- EMILE SANDE.- OUR VERSIONS OF EVENTS.-
Cuando escuché por vez primera , Heaven, hace ya casi dos años, me sorprendió el timbre de esta nueva cantante , que tiene la magia de esa voz única, como la de Sade. El caso de sus padres es similar al de Sade. Ella es escocesa, pero de padre de Zambia y madre inglesa. El proceso da como siempre una voz diferente, con toques negros, pero también con la virtud de devorar las mejores armonías del pop británico. Tiene una voz sumamente fácil para que te pueda gustar. Aguda, sensible, penetrante. Encima es una buena compositora , como ya había demostrado con temas para Leona Lewis, Rihanna y muchas cantantes pop. Era de justicia que ella  haya vendido un millón de copias de este debut.
Nº8.- METRIC.- SYNTHETICA.-
El timbre de voz de Emily Hines penetra en el cerebro con  toda facilidad. es un regusto para los oídos. No me extraña que a Lou Reed esa voz le cautivara y la utilizara para sus conciertos en Sydney. Lou le ha devuelto el favor en la mágica The Wanderlust. 
Pero es la impetuosa Youth without youth la que demuestra que en este quinto album del grupo canadiense ,  han encontrado un sonido equilibrado entre un sonido amateur y la confirmación de que estamos ante la calidad de un enorme grupo. El verdadero líder, James Shaw ha vuelto a comprobar que la combinación de sonidos con su agria guitarra producen resultados diferentes.
Temas. The Wanderlust, Youth without youth, Artificial Nocturne
Nº9.- TWO DOOR CINEMA CLUB: “BEACON
La voz angelical de Sam Haliday es la que dicta las normas del grupo. Es difícil calificar el estilo de este grupo de Bangor. Pero no es uno más de los típicos grupos de guitarras. Buscan una especie de estilo que esté más cerca de los Beatles que de Radiohead, pero no se parecen en nada a ninguno de los dos. Guardan una sencillez formal. 
Es posible que con la producción muy americana de Jacknife Lee también hayan llegado a formalizar más normas nuevas distintas  del rock antiguo. Pero creo que el grupo está por encima de ello. Este segundo álbum me gusta mucho.
Temas: ‘Sun’, ‘Beacon’, ‘Sleep Alone’
Nº10.- GARBAGE.- NOT YOUR KIND OF PEOPLE
Nuevo álbum de Garbage, tras 7 años desde el lanzamiento del Bleed like me. Mucha expectativa se había creado en torno al regreso la banda liderada por Shirley Manson (vocalista), que a sus 45 años de edad no ha permitido que el tiempo disminuya su tono vocal, pues sigue cantando de maravilla. A continuación un pequeño resúmen del álbum:
Automatic systematic habit es el tema encargado de darnos la bienvenida y anunciarnos que Garbage ha regresado. La canción más corta del disco es energética, ligeros efectos en la voz; buen comienzo
Big bright world va de menos a más. Comienza delicada y tranquilamente, y casi un minuto después el tema experimenta un golpe de emociones. La voz toma potencia, el sonido envuelve, pero cuando estamos por caer presos de la vibra que emana Shirley con su voz, el tema termina repentinamente.
Blood for poppies fue de los sencillos que la banda lanzo e incluso ya tiene video promocional pero no deja de ser uno de los temas más flojos del LP. En mi opinión Control, canción que sigue en el tracklist, hubiera quedado mejor como sencillo  ya que nos remite a aquel Garbage noventero, alejado de la realidad, el Garbage futurista.
Y es Not your kind of people la melodía mas pacifica del disco. Aquí Shirley nos da una cátedra con su vigorosa voz.
Regresa el ímpetu sonoro con Felt, guitarras y bajo toman el papel protagónico. En tanto I hate love  nos hace amar los sintetizadores de Garbage.
Pero Sugar nos regresa a una calma momentánea. Se nota que Garbage disfruta jugar con nuestra mente y alternar la quietud con el frenesí, ya que las siguientes melodías, Battle in me y  Man on a wire, son incentivos a mover la cabeza y los pies al ritmo de la batería de Butch Vig
Se cierra el telón con  Beloved freak. Una sutil despedida para un magnifico regreso.
Garbage es de esas bandas que se agradece se mantenga firme en sus convicciones, haciendo música a su modo sin dejar de lado sus orígenes. No será el disco del año pero Not your kind of people merece ser escuchado de principio a fin.



















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