lunes, enero 21, 2013

Ruta circular La Maroma (2.065 m) desde Sedella (689 m)

Ruta circular La Maroma (2.065 m) desde Sedella (689 m)
Hora y Punto de encuentro e inicio de ruta recomendado: No mas tarde de las 9.00 am en la entrada de Sedella, muy próximo al Ayuntamiento y al Restaurante-bar El Chiringuito, buen lugar para ponerle el colofón a esta espectacular ruta, con una buena merienda o cena, según la hora de finalización de ruta. Sin descartar el almuerzo, para quienes se den la media vuelta antes de lo previsto, pues se trata de una ruta de gran dureza.
(Sedella vista desde la carretera hacia la vecina localidad de Salares, foto de mi buen amigo Juan Carlos Bernal).

 Pueblo de referencia Sedella: situada al noreste de la comarca de la Axarquía. Su zona de mayor altitud limita con la provincia de Granada. El núcleo urbano se halla a 690 metros sobre el nivel del mar y dista 54 kilómetros de Málaga, 23 de Vélez Málaga y 8 de Canillas de Aceituno, que es el pueblo más cercano. La precipitación media en la zona es de 670 l/m2 y la temperatura media anual se sitúa en 17º C.

(En primer término Salares y mas arriba con la Loma de la Cuscuadra al fondo, vistas desde la carretera hacia Archez, foto de Juan Carlos Bernal). 
El municipio de Sedella conforma un prisma rectangular cuyo lado norte arranca en la cima de la Sierra de Tejeda, donde, próximas al pico de la Maroma, ya en la provincia de Granada, se alcanzan cotas de 2.000 metros. La sierra baja de manera abrupta hasta las inmediaciones del pueblo, no sin antes haber perfilado profundos barrancos en los que, cuando la orografía lo permite, aparecen algunos bosquetes de pinares que amortiguan la agresividad geográfica del entorno.

A partir del pueblo, el paisaje se suaviza y ya empiezan a verse casas dispersas en algunas lomas, matorrales, cultivos y pastos que se alternan con los frondosos pinares. Dos arroyos, uno que nace en el Pardillo y otro en la Fuente Chaparro, se unen a pocos kilómetros de su nacimiento y forman el río Sedella. El lugar en el que estos dos arroyos se unen, conocido como los Cerillales de la Fuente, tiene un gran valor paisajístico. Por este municipio también discurren los arroyos Matanzas y Granados, a cuyas aguas se unen sendas leyendas basadas en antiguas batallas y hechos más o menos sobrenaturales.

Como llegar:

Desde la Costa del Sol hay que tomar la autovía del Mediterráneo (A-7; N-340) hasta la circunvalación de Vélez Málaga. En este punto hay que acceder a la A-335, dirección Alhama de Granada. Tras recorrer unos 9 kilómetros a partir de la circunvalación de Vélez Málaga, hay que desviarse por la MA-125 hasta Canillas de Aceituno. De esta localidad parte la MA-126 que conduce a Sedella. 
Entorno: Parque natural de las sierras de Alhama, Tejeda y Almijara, concretamente vertiente sureste de Sierra Tejeda, limitando con zona de transición hacia sierra Almijara
Duración aprox: 9-10 horas
Distancia aprox: 22 Km.
Desnivel aprox: 1.500 m. Ya que entre los 689 m del Ayuntamiento de Sedella desde el que partimos, hasta los 2.065 m del vértice geodésico de La Maroma hay varios descensos tras los que hay que volver a recuperar altura como en inicio hacia el puente Romano, algunos puntos intermedios entre Las Llanadas de Sedella y La Tacita de Plata o en plena bajada, al pasar por la base del cerro Fuerte de Sedella, que tenemos un pequeño repechón hacia arriba.
Dificultad: Muy alta. Por el exigente desnivel con rampas muy duras, sobre todo desde el puente Romano hasta el cortijo Picaricos por la Loma de la Cuascuadra y por las casi siempre traicioneras condiciones meteorológicas de La Maroma, con fuertes rachas de viento, que hacen necesario ir muy bien pertrechado para el frío la nieve y si se tienen gafas de ventisca (anti báo) mucho mejor.
Punto de Partida: Ayuntamiento de Sedella (689 m)

Fecha de realización: domingo 20 de enero de 2013

Pronóstico meteorológico: Tras un sábado con madrugada muy lluviosa y amenaza de ciclogénesis explosivas en varias zonas de la península. El pronóstico era de intervalos de cielos nubosos y soleados con ligero riego de precipitaciones, pero sobre todo rachas de viento superiores a los 70 km/h en zona de cumbre.

Participantes: Desde Huelva vino Teresa, la valiente “Arwen de Rivendel” que en sabia decisión, compartió vehículo con sus amigos de Sevilla: Magda “La Pimentonera de Aguilas”, “El Indomable Jaime”, Manolo Montaneitor y Montse. Desde Ronda vinieron: Rafa Flores “El Mago Gandalf de la Serranía”, Geyperman Salvador y Javier. Desde distintos puntos de la Costa: Rumualdo y Mª Jesús (que debutaban con nosotros desde Marbella), Celia “La Hechicera du Sao Paulo”, Patri “La Chica que miraba las Estrellas”, Migue “El Hombre que sabía demasiado” y Juan Ignacio Amador “El Comandante”.

A tener en cuenta:

1º) Junto con la clásica ascensión desde Canillas del Aceituno por el sendero de La casa de la Nieve. La versión que aquí proponemos es la mas dura y exigente para ascender a La Maroma después de su posible inicio alternativo desde Salares, por lo que para realizar esta ascensión se requiere estar en buen estado de forma. Se requiere ir a un ritmo razonablemente rápido. (Sin prisas, pero con pocas pausas y muy constante).

2º) Llevar frontales (o linternas) por si acaso. Además de rodilleras o/y tobillera, mas pequeño botiquín ante posibles lesiones, rozaduras, donde no falte ibuprofenos u otros anti inflamatorios porque el machaque para las rodillas en estos descensos larguísimos están prácticamente asegurados.

3º) En caso de previsión de nevadas en los días previos o para ese mismo día, será necesario que cada persona que vaya a participar se presente en la ruta debidamente pertrechado con ropa de abrigo y equipado con crampones e incluso piolet, sobre todo si se viene en caso de subir desde El Robledal (vertiente norte), donde no es raro encontrarse placas de hielo cubriendo numerosos tramos de sendero por las zonas de umbría del sinuoso zig-zag previo al Salto del Caballo.

4º) Debido a la distancia y al desnivel a superar es fundamental presentarse en el punto de encuentro puntualmente. ¡Ojo! Que a Sedella se tarda en llegar porque son carreteras de montaña con mucha curva donde no se puede correr, salid con tiempo de antelación. De hecho si se puede empezar un poco antes de la hora prevista mejor.

Bibliografía de referencia y descripción de ruta, de nuestro itinerario de ida (ascensión):

Sierras Tejeda y Almijara, guía del Excursionista  (Rafa Flores)

Ruta 36: Sedella-La Maroma


Breve descripción del itinerario:

Desde la misma calle donde tenemos estacionados los vehículos, ¡Ojo porque al entrar en Sedella, tal y como venimos desde Canilllas del Aceituno, nos encontramos con dos calles paralelas, nos referimos a la de arriba!. La que pasa por delante de un antiguo abrevadero-fuente y el mencionado Restaurante bar El Chiringuito donde ya podemos marcar el primer “way-point” como punto de interés de la ruta. Seguimos avanzando en dirección este por la calle de la Villa del Castillo, donde nos encontraremos con algún que otro mural de azulejos, que hace referencia a algún episodio histórico de esta población.

Aunque no se sepa la ubicación del mal llamado puente Romano (en todo caso “puente Medieval”), callejeamos, siempre en dirección este, sin meternos por ninguna calle que nos lleve hacia la parte de abajo del pueblo, (a la derecha en el sentido de nuestra marcha), ni hacia muy arriba (a la izquierda en el sentido de nuestra marcha), hasta que pasamos junto a un cartelón que nos indica: “Puente Romano 806 m”. 
Tomando un carril que parte en sentido descendente del extremo noreste del pueblo de Sedella, cuyas últimas casas vamos dejando atrás y desde donde comenzamos a ver frente a nosotros, allí arriba, los tajos nevados del Morrón. Buen momento para hacerse la foto de grupo en este inicio de ruta. Ya que se trata de itinerarios muy duros, donde rara vez acaban todos los que empiezan.

En cuestión de minutos llegamos al Puente Romano, completando el primer kilómetro de ruta que discurre en comodo perfil llaneando y en bajada. Ni que decir tiene que se trata de un rincón mágico de La Axarquía, donde el puente de piedra que salva las aguas del río de La Fuente conserva una perfecta armonía con el entorno. 
Nada mas cruzar el puente hay que tomar el sendero de la izquierda que pocos metros después gira a la derecha y a partir de aquí nos lleva en escalonados zig-zags hasta las ruinas del cortijo de La Herriza, con sus bancales abandonados, que dejaremos a nuestra derecha, hasta que poco después llegamos a lo alto de una loma, donde enlazamos con lo que sería la variante que vendría desde el cercano pueblo de Salares, unidos entre sí por el GR-242, cuyo trazado hemos seguido hasta este punto. Se trata de uno de los GR, que se han creado con la iniciática de dar a conocer los pueblos cuyo termino municipal forma parte o simplemente delimitan el parque natural, en este caso de las Sierra Tejeda y Almijara en su vertiente malagueña, correspondiente a la Alta Axarquía.

Al llegar a lo alto de esta mencionada loma por encima del cortijo de La Herriza, resulta recomendable hacer una primera parada táctica, para echar un primer trago, quitarse la primera capa de Cebolla, recuperar el aliento o simplemente recrearnos con las vistas de Sedella, que va quedando atrás cada vez mas abajo y del Morrón de La Maroma, que paulatinamente iremos viendo cada vez mas cercano, conforme vayamos ganando altura.

Conviene aclarar que en este punto es donde abandonamos las referencia de las balizas rojiblancas del GR-242, de hecho, abandonamos este lugar dirigiendo nuestros pasos hacia el ramal de sendero, en dirección norte, que con una “X” nos indica, que por ahí no sigue el GR-242 (y que en nuestro caso, a partir de este punto querrá decir, que vamos bien). A los pocos metros de tomar este ramal de sendero que se asoma a la Hoya de Salamanca, vamos a tomar otro ramal aún mas secundario a la derecha, donde nos cruzamos con una pequeña acequia que salvamos sin dificultad y a partir de aquí todo tieso para arriba y “¡a morir por Dios!”, en constante ascensión con una pendiente, que si hasta aquí ya había sido dura, hasta el punto de provocar nuestra primera baja en la persona de Javier (de Ronda), a partir de aquí se endurecía mucho mas, haciendo tan duro el esfuerzo físico como psicológico para no rendirte y desistir del esfuerzo, mientras que a nuestra espalda empezaban a sonar los cohetes de Fiesta de san Antón en Sedella. Ahora caminábamos hacia una loma poblada de pinos que sería nuestra siguiente referencia visual, empezando a encontrarnos con algunos puntos de pintura roja, que nos indican que vamos por el buen camino.

El esfuerzo era grande, pero aún mayor era el ánimo que te inspiraba caminar junto a tan magníficos compañeros de ruta con los que ya has librado mil batallas, casi todas con éxito y siempre con una lectura muy positiva. No obstante, la fresca temperatura de aquella mañana, el viento todavía moderado y la creciente belleza del paisaje, te animaban a continuar.

A la izquierda comenzábamos a ver perfectamente dibujado el trazado en zig-zag del sendero por el que teníamos previsto regresar a los pies del cerro del Fuerte de Sedella y por la loma de la derecha, hacían acto de presencia un pequeño grupo de senderistas que de forma muy compacta y a gran ritmo ascendían como una centella hacia el cortijo Picaricos, coincidiendo en nuestra trayectoria por la temida Loma de la Cuascuadra.

Es éste el lugar de la ruta, sin lugar a duda que nos exige un mayor esfuerzo tanto físico como mental, por la dureza de la pendiente que no te da tregua en ningún momento y es por ello que resulta recomendable, tomársela con relativa tranquilidad, marcarse un ritmo cómodo de zancada y respiración, desconectando el coco si es necesario, olvídate de fotos, pon el piloto automático y cuando te des cuenta ya habrás llegado al idílico emplazamiento del cortijo Picaricos o Casa Cuascuadra, cuya encalada vivienda mantiene un buen aspecto de conservación en contraste con las ruinas de sus cuadras anexas. Situado estratégicamente a los pies de un pequeño cerrito redondeado que lo protege del viento norte, frente a una dócil pradera, ideal para el pastoreo, donde a veces se encuentran caballos en semi libertad. En cualquier caso es un prado que recorremos antes de llegar a él, mientras que dejamos una antigua era a la derecha,  lugar desde el que disfrutamos de una vistas privilegiadas desde el roquedo que se encuentra a la izquierda de la casa, sobre el Morrón los tajos Volaeros y gran parte de la cara sur del ese gran coloso que es La Maroma y que ahora tenemos ante nosotros.

Todo lo que sea llegar al cortijo Picaricos en menos de dos horas o dos horas y poco, es casi nos garantiza el éxito para poder realizar esta ruta en su totalidad. En cualquier caso es lugar de obligada parada para recuperar el resuello, echar un trago, disfrutar de las vistas grandiosas que podemos contemplar y en nuestro caso, pertrecharnos bien para el previsible frío y sobre todo viento al que nos enfrentaríamos al poco de reanudar la marcha. 
Si en su momento las ruinas del cortijo la Herriza quedaban a nuestra derecha en la primera parte de la ascensión. Retomaremos la marcha, dejando a nuestra izquierda el idílico cortijo Picaricos, para desde allí tomar la pista que nos lleva en dirección noreste hacia Las Llanadas de Sedella, se trata de un tramo del itinerario tan rectilíneo, como de suave perfil ascendente que si bien nos permitía caminar a un ritmo muy cómodo y deahaogado, también se convirtió en el lugar donde empezamos a entrar en contacto con la nieve y sobre todo con un viento que durante los siguientes minutos se convertirían en el peor enemigo a superar tal y como ya habíamos advertido. 
Resultaba significativo comprobar como el estado de la nieve se veía mucho mas alta y compacta el cordal de transición hacia Sierra Almijara, con el redondeado cerro Malascamas, frente a nosotros. 
A partir de aquí el cielo también empezó a cubrirse y algunos cambiamos las gafas de sol por las de ventisca, realmente útiles y agradecidas para estas situaciones. Aunque en circunstancias normales hay un sendero que abandona la pista saliendo a la izquierda para llegar directamente a Las Llanadas de Sedella, como la nieve lo cubría casi todo, menos la pista por la que caminábamos, continuamos por alla hasta el lugar donde esta se desdobla, de manera que de continuar recto en dirección ESTE, como nos recuerda Rafa Flores en su famosa guía además de servirnos de aproximación para subir a cerros tan emblemáticos como el de Malascamas, Las Chapas o El Lucero, nos llevaría cerca del cordal que une este sector de Sierra Tejeda con la sierra de Játar, ya en la vertiente granadina, pasando por lugares legendarios como el cortijo del Agüaero, barranco del Malinfierno, cortijo del Nevazo, puerto Blanquillo o la Resinera de Fornes. Pero nosotros tomamos a la izquierda, llegando en escasos minutos al paraje conocido como Las LLanadas de Sedella
Donde empieza el idílico sendero de uso público que desde este lugar nos llevaría hasta el aún mas idílico paraje de La Tacita de Plata, a través de un precioso sendero tipo montaña rusa donde se intercalan subidas y bajadas, no exento de zig-zags, y preciosos paisajes de alta montaña que encontrándose nevados resultaban aún mas alpinos, haciéndonos sentir en latitudes muy lejanas que nada tendrían que ver con el increíble milagro de estar a tiro de piedra de la Costa del Sol.

Sin duda alguna, la clave para que pudiéramos culminar con éxito esta ruta, además de mantener el ritmo de marcha adecuado de principio a fin, estuvo en que los Dioses de Las Montañas, nos dieron una tregua con ausencia, casi total de viento, desde el mismo momento que llegamos al panel informativo del inicio del itinerario en Las Llanadas de Sedella, es como si por arte de magia el viento hubiera desaparecido. Sin embargo, al llegar nuestros último compañeros a este punto de reagrupamiento, nos comentaron que: Rumualdo, Mª Jesús y Montse decidieron darse media vuelta en medio de la ventisca en su razonable sospecha de que la cosa podría ponerse aún peor conforme fuésemos ganando altura. 
Haciendo bueno el principio de que una de las claves del buen senderista radica en saber cual es el lugar idóneo para darse media vuelta en caso de necesidad, mirando siempre por su seguridad, sabiendo medir el límite de sus fuerzas y no convertirse nunca en un lastre para el grupo por haber forzado la máquina habiéndose apuntado a una ruta para la que no esta preparado/a. 
Aprovechamos estas líneas para felicitar a nuestros compañeros por haber tomado tan sabia decisión. Además no fueron los únicos, ya que poco antes de llegar a las Llanadas de Sedella, nos cruzamos con el grupo que llevábamos por delante, después de que decidieran darse la vuelta al Llegar a las Llanadas y no verlo nada claro con la ventisca arreciando y el cielo oscureciéndose cada vez mas.
Al llegar a las inmediaciones de La Tacita de Plata donde se encuentran las balizas que nos indican: “El Robledal 6 km” (Norte), “La Maroma 2,5 km” (oeste) y “La Tacita de Plata a sólo 50 m” al oeste. Hicimos una parada de avituallamiento, quedándonos la mayor parte del grupo debajo de unos pinos de gran tamaño que allí se encuentran, mientras que el Mago Gandalf, Geyperman y Montaneitor, optaron por esa pequeña covacha refugio muy parecido al que nos encontramos en Cueva Secreta (Vereda de la Estrella), unos cuantos metros por encima de la fuentecita conocida como “Tacita de Plata”, cuyo manantial nace precisamente en esa cuevecilla.

Tras el avituallamiento nos pusimos en marcha en dirección oeste, directamente hacia el cercano tajo Volaero, pero al desviarnos unos 50 m a la derecha del sendero oculto por la nieve, nos vimos obligados a remontar una redondeada loma, que si bien en circunstancias normales resultaría muy asequible presentaba un estado muy regular bajo aquel manto de nieve. 
De tal modo que igual te hundías con la nieve por las rodillas, que pisabas encontrándote con una fina capa de nieve que ocultaba una roca resbalosa e incluso alguna placa de hielo, que con paciencia y sobre todo siempre con buen ánimo, fuimos dejando atrás hasta desembocar en el extremo oriental de Los Tajos Volaeros, desde donde teníamos previsto realizar el descenso hacia el cerro del Fuerte de Sedella. 
Planteándose en este punto la posibilidad de crear dos grupos: uno que ya iniciara el descenso, añadiendo el aliciente de subir al cerro del Fuerte de Sedella y el otro que intentara hacer cumbre a pesar de la ventisca que ya empezaba a arreciar de nuevo. ¡pero que coño, eran las 14.10 pm y todos los allí presentes éramos Pasos Largos, así que a pesar de que iniciar el descenso desde allí ya hubiera sido un rutón. No rematar aquella jornada haciendo cumbre, hubiera sido poco menos que no llegar al orgasmo tras un polvazo espectacular. Así que todos para arriba y además por el sendero bien conocido por la mayoría de nosotros que va del cortijo del Robledal-La Maroma con el que ya habíamos enlazado desde la tacita de Plata.

Una vez pasamos con precaución por el filo de los tajos Volaeros,  por donde discurre el sendero, para evitarnos entrar en una gran hondonada de complicado tránsito, tomamos por la gran loma hacia arriba que ya nos sitúa en la gran meseta somital de La Maroma, donde llegamos en medio de una gran ventisca, con el grupo muy estirado, a pesar de que habíamos iniciado este último tramo de ascensión con el grupo muy compacto. 
Pero ante la tremenda ventisca, era normal, que sin llegar a perder el contacto visual con quienes llevábamos por delante y por detrás. Cada uno viviera a su propio ritmo aquel desafío contra la montaña y contra uno mismo, concentrado en ir pisando las huellas que te marcaba el compañero de alante y aguantar el último tirón. 
Hasta que por fin nos reagrupamos al pié del imponente vértice geodésico de La Maroma, para hacernos la foto de grupo en tan histórica y memorable jornada. Que son de las que núnca se olvidan y en futuro te animan a decirte a ti mismo: “si yo aquel día hice cumbre en La Maroma, esto es pan comido”. 
Regresando sobre nuestros pasos en tiempo record mientras nos íbamos recreando con las bonitas vistas sobre Salares, Sedella, Cómpeta y otras localidades de la Axarquía con el sol brillando sobre el Mediterráneo al fondo. volvimos a situarnos en el filo del los Tajos Volaeros, no sin parar de vez en cuando para maravillarnos con los rayos de sol que se posaban de vez en cuando sobre nosotros, filtrados entre las nubes que a muy escasa distancia pasaban sobre nuestras cabezas a gran velocidad. Distinguiendo allí abajo, muy en la lejanía: Sedella a laa derecha y Salares a la izquierda.

Tampoco dejamos escapar la oportunidad de fotografiar a Geyperman y Arwen de Rivendel sobre el característico morrión que a modo de púlpito nos regala la postal mas emblemática de esta zona tan espectacular de La Maroma, cuyos vertiginosos tajos, contrastan con el alomado perfil de su cumbre, que acabábamos de dejar atrás. Justo detrás del mencionado y muy fotografiado morrión, sale a nuestra derecha, dirección sur, el angosto, pero perfectamente dibujado sendero, que en una larga sucesión de zig-zags nos lleva directamente hasta Sedella, en medio de un espectacular paisaje de alta montaña, enmarcado entre los tajos y frofundas barranqueras que llevamos a derecha e izquierda. Un auténtico espectáculo visual que no debe perderse ningún amante de la montaña y en especial los que hayan ido coleccionando las distintas versiones de ascensión a La maroma a lo largo del tiempo.

La parada del último avituallamiento la realizamos en las inmediaciones de la Fuente de La Yedra, lugar donde el sendero cruza uno de los arroyos que forma la cabecera del río de La Fuente, cuyo nombre tal vez proceda de este lugar y cuyas aguas, salvamos por el puente Romano al principio de la jornada. Finalizado el último avituallamiento reanudamos la marcha que hasta ahora había sido predominantemente sur-suroeste y que desde la Fuente de la Yedra gira al oeste hasta las inmediaciones del peñón de Vélez, desde donde ya se orienta definitivamente hacia el sur, en medio de una llovizna en forma de agua nieve que afortunadamente quedó en amago de chaparrón, mientras nos aproximábamos a los zig-zags que rodean la loma oriental del cerro del Fuerte de Sedella, que visto desde aquí y salvando las diferencias de tamaño y altitud nos recuerda al Lucero o Raspón de Los Moriscos. 
Al faldear el cerro del Fuerte Sedella, nos sorprenderá la belleza de esta pequeña pero preciosa montaña, eclipsada por las colosales dimensiones de La Maroma,  que vamos dejando a nuestra espalda. Este cerro es el punto mas alto de la divisoria de aguas entre el arroyo de Los Granaos a nuestra derecha (oeste) y el de La Fuenta a nuestra izquierda (este). Una vez que dejamos a nuestra espalda el cerro del Fuerte de Sedella, llegamos en escasos minutos a una gran explanada a donde llega por la derecha (oeste), el sendero que conecta el sendero de La Casa de la Nieve (Canillas del Aceituno-La Maroma), con la cabecera del barranco Almanchares y la Fuente de la Pisadica del Niño Dios, que sería el punto mas cercano a nosotros.

No obstante desde esta misma plazoleta muestro camino hacia Sedella es tan evidente como rectilíneo, a través del cortafuegos que en dirección sur, nos lleva directamente hasta la casa del Molino, donde volvemos a conectar con las balizas rojiblancas del GR-242 en su tramo correspondiente Canillas del Aceituno-Sedella, localidad a la que llegamos en escasos minutos completando el último kilómetro que al poco de dejar aatrás el camino, discurre en paralelo a una acequia, que mas adelante se desvía de nuestra trayectoria regresando a Sedella por una de las calles mas altaas del pueblo y que tomando a la derecha nos llevaran de vuelta al lugar donde dejamos estacionados los vehículos, no sin antes pasar por el “restaurante-bar El Chiringuito” o cualquier otro del pueblo, donde estará mas que justificado darse un buen homenaje.

6 comentarios :

  1. Espectacular...esta misma ruta la haremos próximamente con el Club, en un par de meses.

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  2. me pierdo las mejores.... que envidia!!
    Abrazo

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  3. Anónimo9:55 a. m.

    Hermano, los dientes largos como colmillos de elefante. Menudo rutón. Este sábado tengo que trabajar, pero el domingo me gustaría pisar nieve. A ver cómo me las ingenio. La foto de portada con Ilse y el Rey es maravillosa. Aún creo que me voy a encontrar con el Rey en cualquier ruta...

    Héctor.

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  4. La verdad es que se dieron muchas circunstanciaas para convertirse en una de las rutas mas espectaculares de la Temporada 2012-13.
    Un saludo para todos.

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  5. Anónimo1:17 a. m.

    que hartos estamos de chusma molestando la paz de nuestras sierras... gente de ciudad con ansia de campo, qué desgracia más grande, maldito sea el senderismo, que ha violado la paz de los campos masificando las sierras. Las águilas ya no saben donde meterse. Qué ruina. No os basta con masificar la costa, tenéis que ir los comemierdas por los campo dando voces y molestando a ganado, fauna y gentes sencillas con vuestra inoportuna presencia.

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    1. Anónimo4:47 p. m.

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