miércoles, mayo 15, 2013

Desde Zuheros a Las Chorreras de La Nava por el cañón del río Bailón


Entorno:  Sector norte Parque natural Sierras Subbéticas Cordobesas
Pueblo de referencia: Zuheros, “la perla blanca” de la Subbética cordobesa, es un pequeño pueblo situado al sureste de la provincia de Córdoba; en la comarca de la Subbética Cordobesa. Por su
situación, es frontera natural entre el Parque Natural de la Sierra Subbética y la campiña cordobesa.
Cuenta en la actualidad con 741 habitantes, cuyo gentilicio es "Zuhereños", y se halla a 662 m. sobre el nivel del mar. Zuheros es uno de esos pueblos que han sabido mantener el encanto de otra época a través del tiempo. Sus calles son estrechas y sinuosas, con numerosas placitas y rincones llenos de sabor tradicional. Y de fondo, entre el pulcro caserío encalado, la sierra, con sus crestas y tajos salpicados de olivares.
 Zuheros es una puerta Natural para acceder al Parque natural de las sierras Subbéticas Coprdobesas, a través del majestuoso cañón del río Bailón, paisaje de contrastes entre agrestes roquedos al sur y redondeadas colinas al norte donde nos encontramos con la fértil campiña cordobesa.
Su principal actividad económica está basada en la agricultura, concretamente en el cultivo del olivar, y en la ganadería principalmente enfocada a la producción de queso ecológico.
El turismo rural ha jugado un papel muy importante, con grandes atractivos como la emblemática ruta de senderismo del río Bailón (arroyo), la famosa Cueva de los Murciélagos, declarada en el 2002 por la Junta de Andalucía como Monumento Natural y amén de todo el municipio declarado también como Bien de Interés Cultural en su modalidad de Conjunto Histórico-Artístico en el año 2003. El paseo por la Cueva de los Murciélagos se ve complementado con la visita al Ecomuseo (Centro de Interpretación de la Cueva) y al Museo Arquelógico de la localidad, donde se recogen hallazgos relacionados con la Cueva de los Murciélagos y otros yacimientos vecinos.
Además de este Museo, existen otros dos en Zuheros. En el Museo de Costumbres y Artes Populares Juan Fernández Cruz hallamos un gran número de objetos que supusieron un “modus vivendi” para los habitantes del pueblo. Por otra parte, la casa Museo-Estudio del pintor Francisco Poyato, ubicada en un recinto típicamente andaluz, alberga en su interior obras fundamentalmente surrealistas (dibujos, pintura y escultura principalmente).
Otro atractivo añadido es el hecho de ser un punto de paso de la Vía Verde del Aceite (adaptación de las infraestructuras ferroviarias en desuso y que están siendo coordinadas por la Fundación de los Ferrocarriles Españoles), todo ello dentro del Parque Natural de las Sierras Subbéticas. Impulso reconocido y del que se aprovecha este municipio, naturalmente y valiéndose de esa simbiosis, ya introducidos de lleno en esta naturaleza tan verde. Paseando por el laberinto de cuestas y adarves que conforma sus calles descubrimos el Castillo de Zuheros, que ocupa una espectacular posición sobre un enorme risco; y la Iglesia de los Remedios, construida al parecer sobre la antigua mezquita de la villa.En definitiva, Zuheros nos brinda multitud de opciones para disfrutar del patrimonio cultural, natural y etnográfico, todo ello en un entorno privilegiado que no decepcionará al excursionista mas exigente.
Pasajes de la Historia:
Según nos cuenta Don Antonio Arjona Castro: Miembro numerario de la Real Academia de Ciencias ,Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba, Cronista Oficial de Zuheros: No se sabe mucho de que aquellos árabes Banu Himsi, que en el siglo VIII-IX decidieron instalarse en esta comarca construyendo dos fortificaciones en sendos peñascos que en árabe ellos llamaban sujayra/s.Estos peñascos donde hoy se asienta el castillo y le recinto amurallado de la villa, Según el geógrafo Ahmed al-‘Udri ,la Sujayra de los Banu Himsi ( Zuheros) era un distrito rural de la provincia musulmana de Ilbira (Granada).Estos árabes se rebelaron contra ‘Abdalraham III pero a mediados del siglo X,en el año 309 H(921-922)consigue el califa al-Nasir someterlos a la obediencia demoliendo sus fortificaciones, no obstante la población sigue existiendo simplemente como “lugar de los Banu Himsi”.Así, según el historiador cordobés Ibn Hayyan, en marzo del año 929 el lugar de los Banu Himsi(Zuheros ) es agregado al gobernador de
la cora de Priego Ahmed ben Qasim al-Kalbi,cora que a efectos militares y administrativos es desgajada de la cora de Ilbira( Granada).Como los habitantes de estas Sujairas además de árabe hablaban romance andalusí , el llamado mozárabe, transcriben Sujayra por Zuhera añadiéndole un plural en-os=Zuheros.En el siglo XII el Imperio africano de los almohades reconstruye el castillo y el recinto amurallado de la villa.
Es conquistado Zuheros en mayo del año 1941 por Fernando III convirtiendo la mezquita en Iglesia de Santa María,y los moros ,es decir los “mudéjares “ son obligados a abandonar el recinto de la villa y vivir al este del recinto fortificado viviendo en las callejas,adarves y barreras de las calles después llamadas del Horno, Cerrillo y Llana hasta principio del siglo XIV en que emigran al vecino reino de Granada.
Los cristianos viven apretujados en la “villa “ hasta que termina la conquista del Granada 1492.Desde entonces se inicia la expansión hacia las calles Horno,Mirador, Llana, Nueva y Cerrillo.
En el siglo XV pasó a ser propiedad de la Casa de Aguilar, para seguidamente pertenecer al linaje de los Fernández de Córdoba; construyendo éstos el palacio renacentista anejo al castillo, del cual se conserva algunos restos y señales del mismo.
En 1996 contaba con 931 habitantes, mientras que en 2012 contaba con 741.
Zuheros, abrazado por tajos de piedra,
Almendros, olivos, higueras y flores
Siento mucho como te quedas
Despoblado, Solo, tú no me llores.
Pronto regresarán a tu seno, los hijos
repartidos por tantas y diversas tierras,
y devolverán la alegría a tus calles
con sus retoños de sangres nuevas.
Tu plaza se verá de vida llena
en semana santa, verano y fiestas,
tus hijos rezan, disfrutan y juegan
y recordaran viejas vivencias.
Todo el mundo disfruta y conoce
tus rincones, escominillas y placetas,
en el que de niños, las disfrutamos
y donde hoy, nuestros pequeños juegan.
Este arroyo tan abrupto y marchoso
al que de apellido pusieron bailón,
tan visitado, fotografiado y famoso
que hoy en día, es toda una institución.
Tu castillo robusto, majestuoso y centinela
Desde su altanera y grandiosa atalaya,
Vigila, todos tus quehaceres diarios
mientras mi corazón, lejos de ti suspira
Zuheros cuanto te añoro y extraño.
Poesía de: Caballero Tempario1
Ficha de ruta Cañón del río Bailón-Las Chorreras
Punto de encuentro recomendado (inicio y final de ruta):
Zona de parking inmediatamente anterior o posterior al puente que salva el cauce del río Bailón a la entrada de Zuheros.
Cómo llegar al punto de encuentro: Tomando como referencia la localidad de Antequera, en el gran cruce d caminos de la A-92, tomaremos dirección Córdoba por la autovía N-331 y tomaremos la salida que nos anuncia “Lucena NORTE”, entrando ahora en otro ramal de autovía que nos lleva directamente hacia Cabra, una vez dejamos la localidad de Cabra a la derecha, este ramal de autovía se transforma en carretera autonómica de doble sentido A-318, sin tomar ningún desvío la misma carretera nos lleva dirección Doña Mencía, Luque, que nos llevan hacia nuestro destino y justo al llegar a las puertas de Doña Mencía entramos en una gran rotonda, donde por primera vez vemos un cartel que nos anuncia “Zuheros” a la derecha a unos 4 km por la recóndita carretera comarcal CO-6203, se trata de una carreterilla tipo “Indiana Jones” estrecha, pero con buen firme por la que en cuestión de minutos llegamos directamente al mencionado puente a los pies del cañón que será nuestro inicio y final de ruta.
Resúmen de itinerario: "PR-A" a la entrada de Zuheros, junto al puente, Área Recreativa de Las Cruces, Mirador de la Atalaya (por la Cueva de Los Murciélagos), Fuente de la Mora, Cortijo del Barranco, Fuenfría (según como vayamos de tiempo y la cantidad de agua que lleven los arroyos al llegar a la Fuenfría tomaremos un ramal de ida y vuelta para visitar Las Chorreras, por el camino del Poldje de La Nava, regresando sobre nuestros pasos hasta La Fuenfría, rodeo del Cerro Bramadero, Arroyo Moreno, Cerrada del río Bailón, Zuheros.
Distancia aprox.  19 km
Desnivel aprox.  subida 600 m
Punto de partida: Puentecillo a los pies del cañón del río Bailón.
Tiempo aprox. 6-7 horas
Nivel dificultad: Medio-bajo.
Tipo suelo: sendero pedregoso y terrizo, si no ha llovido en varias semanas (y no hay mucho barro) se puede realizar en zapatillas de travesía.
Tipo de recorrido: La ruta aquí descrita propone tres tramos circulares que nos proporcionarán un mayor conocimiento del entorno y nuevas perspectivas.
Fuentes y manantiales: Fuente de la Mora, Fuenfría, Fuente de Rebola, Las Chorreras, Arroyo Moreno.
Fecha de realización y meteorología: sábado, 11 de mayo de 2013, resultó ser un día de cielos despejados con temperaturas que rondaron los 25ºC, pero una ligera brisa de poniente y la abundancia de bosques de encina en el tramo central de la ruta hicieron muy agradable la jornada.
Participantes: Desde Rota (Cádiz) vinieron: Reinaldo y Manuela que apara amortizar tan largo desplazamiento se quedaron a pernoctar en el camping de Iznajar aprovechando para hacer al día siguiente: “el Cañón del río de La Hoz”, otra interesante sugerencia de nuestro libro de referencia: “Las Mejores excursiones por la Sierras Subbéticas” (Edit. El Senderista). Desde Granada vino Yoli: nuestra campeona de España de Raids, que cuando su agenda se lo permite gusta de compartir con nosotros, rutas de postal, que para ella son un pequeño paseíto de relax, en buena compañía. Desde Ronda: el mítico Rafa Márquez “El Aristóteles de la senda”, Don Fernando “El Diácono” con su hijo Javi, que se portó como un campeón. Y la encantadora pareja: Salvador y Mari Carmen que parecen los hermanos mayores de sus hijos. Desde Campillos: Fran y Macarena, magníficos senderistas donde los haya. Y desde distintos puntos de la Costa del Sol: Eduardo “Mister Ship”, Eduardo “El Padre Carras”, Vicky “La Botánica”, Manuel Manzanares “El Cartógrafo de su Majestad” y Juan Ignacio Amador, un servidor junto con  Juan Antonio Mena, que optó por hacer en bicicleta, parte de la vía Verde de las Subbéticas, con su hija Ana, uniéndose a nosotros al final de la ruta para visitar la Cueva de Los Murciélagos. 
A tener en cuenta:
1º) Para la realización de la versión lineal de esta ruta, entre la Nava de cabra, Las Chorreras y el cañón del río Bailón, se requiere autorización por parte de la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente que podemos solicitarla en el Centro de Visitantes Santa Rita. Ctra. A-339 Cabra-Priego, km 11.2, 14940-Cabra. Teléfono 957 506 986. - Delegación Territorial de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente en Córdoba. C/ Tomás de Aquino, s/n. 7ª planta. Edificio Servicios Múltiples, 14071–Córdoba. Teléfono: 957 001 300
2º) El tipo de roca caliza por donde discurre el río o mejor dicho arroyo Bailón es muy permeable, de manera que bajo su cauce, casi siempre seco, salvo en época de lluvias, se formado un conjunto de galerías, simas y lagos subterráneos. Si bien resulta espectacular en épocas de lluvia. En las denominadas Chorreras, el agua dura algunas semanas mas, al menos hasta mediados de mayo, pero también quedan completamente secas desde finales de primavera, sin embargo, igualmente en época de lluvias son espectaculares, claro que para llegar a las mismas tendremos que atravesar zonas muy embarradas..
Con las abundantes lluvias del otoño de 2012, se terminó de abrir un gran agujero en el cauce del río que actúa como sumidero del mismo, tragándose la totalidad del agua que lleva. Dicho sumidero se encuentra en el paraje conocido como "Alameílla Negra", en una finca privada cerca de su nacimiento en el “Polge de la nava de Cabra”, lugar en el que ya se filtraba el agua anteriormente cuando el río llevaba poco caudal. Y uno de los motivos principales por los que queda muy mermado su caudal a poco que deja de llover, a pesar de contar con algunos tributarios maas aguas aabajo, como el idílico arroyo Moreno.
Salvo en época de lluvias, los pocos vados existentes se salvan sin ninguna dificultad.
3º) Sobre la vía ferrata de Zuheros y práctica de la escalada en la zona:
Según informa la Federación Andaluza de Montaña en su web: la práctica de la escalada y la ferrata de Zuheros ya está regulada por la Consejería de Medio Ambiente, y se pueden solicitar permisos, entre el 15 de julio y el ocho de enero, http://www.fedamon.com/?q=noticias/la-consejer%C3%AD-emite-una-regulaci%C3%B3n-para-el-uso-de-v%C3%AD-de-escalada-en-el-parque-natural-de-las ...El grupo de puntos de escalada sin restricciones lo forman Malos Vientos, El Control, Las Cruces y Zorreros, todos ellos en Zuheros; Cueva del Grajo y Rosa Alta, en Rute; y Peña López, en Cabra. El que sí cuenta con restricciones lo integran Cueva del Fraile, Mirador, Placa de los Seises, Petit Cañón, Cañón del Bailón y Vía Ferrata, en Zuheros; Cerro del Algarrobo, Tajo del Algarrobo y Cantera, en Luque.
La información regula que sólo se podrá practicar la escalada en los lugares designados; que el acceso se producirá a través de la vía de uso público más cercana, mediante itinerarios que eviten las zonas más sensibles o vulnerables; prohíbe el deterioro del paisaje; minimiza las emisiones acústicas; se aconseja evitar molestar a la fauna existente; prohíbe los animales de compañía; y marca otras normas diversas para la práctica de la modalidad.
En los puntos de actividad restringida, puede practicarse únicamente entre el 15 de julio y el ocho de enero, con un cupo máximo de 50 personas al día, divididas en dos grupos de 25. Para la práctica en estas zonas, los deportistas deben notificar su actividad al menos dos días hábiles antes de su realización, mediante el fax 957 506985, o el correo electrónico pn.subbeticas.cma@juntadeandalucia.es...”
Bibliografía:
Las mejores excursiones por las Sierras penibéticas (Editorial El Senderista).
http://miradasdeencanto.blogspot.com.es/p/paisaje_16.html
http://josemerutass.blogspot.com.es/2007/05/zuheros-ro-bailn-la-nava.html
Breve descripción del recorrido:
1ª parte, Del puentecillo al área recreativa de Las Cruces-mirador de La Atalaya por la carretera de la cueva de Los Murciélagos y descenso al río Bailón a la altura de la fuente de La Mora:
Una vez reunidos con puntualidad, en el pequeño aparcamiento inmediatamente anterior al puentecillo que completamos con todos los vehículos en los que llegamos los compañeros venidos desde distintos puntos de Andalucía. Donde podemos ver un mapa detallado de las Sierras Subbéticas y su entorno, desde el embalse de vado Mojón al noreste hasta Palenciana al suroeste.
Echamos a andar ignorando el panel y sendero de inicio de ruta del Cañón del río Bailón, que será por donde regresaremos. De manera que nosotros atravesamos el mencionado puentecillo, cruzamos la siguiente explanada de parking, bastante mas amplia, y tiramos a las bravas ladera arriba en perpendicular a la calle que asciende al pueblo, dejando la parte de atrás de las casas a nuestra izquierda, dándonos cuenta unos 100 m mas allá, que deberíamos haber tomado esta calle que sube directamente al pueblo e inmediatamente después tomar la primera a la derecha, donde ya enlazamos con el sendero, ahora sí, perfectamente dibujado.
Que en cualquier caso pasa por detrás de las casas y unas arboledas dispersas, que iban quedando a nuestra izquierda, hasta alcanzar la actualmente abandonada área recreativa de Las Cruces, situada en la parte alta de Zuheros. Donde unos viejos bancos-mesas de madera son testigos mudos de una época de mayor esplendor, semioculto entre la maleza que crece por doquier, hay que recordar que en muy pocos años este pequeño pueblo ha sufrido un fuerte descenso de población.
Dejamos a la izquierda un bar aledaño a este área recreativa, que posiblemente sólo se abra en fiestas mayores y romerías, como por ejemplo el día de La Cruz, primer domingo de mayo, Romería de San Isidro 15 de mayo o día de La Asunción 15 de agosto, siendo digna de mención su Semana Santa y su Carnaval que mantiene la tradición de los corros callejeros del “Melenchón” donde se bailan y cantan letrillas satíricas y amorosas.
Inmediatamente después, siempre ladera arriba, alcanzamos la carretera paisajística que sube a la cueva de Los Murciélagos, por la que vamos a describir una cerrada curva de horquilla a nuestra derecha, tras la cual iremos ganando altura en dirección suroeste, protegidos del sol de la mañana por los tajos que llevamos a la izquierda coronado por una gran cruz blanca de hierro y unas vistas cada vez mas aéreas sobre Zuheros;
 y el inicio del zigzagueante sendero que se dirige a la entrada del Cañón por donde regresaremos a nuestra derecha, que bien justifican esta interesante opción como inicio de ruta. Unos 700 m mas allá de la cerrada curva de horquilla pasaremos por el mirador de La Atalaya, aunque para los lugareños siempre ha sido el Balcón del Coño, por aquello de " Coño que alto está esto", a la entrada del  curioso sistema de terrazas metálicas distribuidas en distintos niveles nos encontramos con un panel dedicado al cañón del río Bailón.
Ni que decir tiene que bien merece la pena una primera parada en este punto del recorrido, que sin ser el mas alto, si nos proporciona una mayor sensación de altura con diferencia: A nuestros pies tenemos una perspectiva inmejorable sobre el cañón del río bailón con amplios tramos de su famoso sendero que coincidirán con el tramo final de nuestro recorrido, hacia la izquierda (SUR), donde el valle se va abriendo cada vez mas, podemos observar como se alternan en el paisaje agrestes roquedos con dóciles laderas, donde crece la hierba en primavera con intermitentes bosques de encinas.
Al fondo el redondeado cerro Bramadero, con su impenetrable vegetación que posteriormente vamos a rodear. De frente (OESTE), la vertiginosa caída a nuestros pies, sobre la parte mas espectacular del cañón por cuya vertiente opuesta discurre el sendero junto al cual podemos distinguir una de las muchas eras que podemos distinguir a lo largo de este itinerario. Y a la derecha (NORTE), parte del pueblo de Zuheros, que podemos ver en su totalidad junto con la campiña olivarera que rodea a la localidad de Luque al fondo, si caminamos hasta el extremo de la derecha de la pasarela, que coincide con el tramo final donde finaliza la vía ferrata. Por debajo de Zuheros observaremos también parte del trazado de la Vía Verde de las Sierras Subbéticas que llega hasta la provincia de Jaén (vestigios del antiguo proyecto del “tren del aceite”).

Lugar ideal para relajarnos, respirar aire puro de la sierra, deleitarnos contemplando el paisaje, escuchando el cántico de los pájaros en primavera que nos acompañaron de principio a final atentos, y en definitiva disfrutar del espectáculo grandioso que nos hará olvidar los sinsabores del día a día y de camino cargar baterías. Una vez mas ante tan majestuosos tajos volvemos a comprobar lo ínfimos que somos en medio de la Naturaleza.
Volveremos de nuevo a la carretera que justo a la altura de este mirador traza una curva de unos 60º, que nos orienta hacia el sureste con un trazado mas o menos rectilíneo hasta que llegamos a una curva de derechas, que coincide con un puentecillo que salva el cauce de un pequeño tributario, generalmente seco, a la altura de un viejo poste metálico de la luz, que queda a la izquierda de la carretera, mientras que a la derecha vemos un abrevadero dividido en dos bañeras.
Siendo este el lugar donde abandonamos definitivamente la solitaria carretera, para adentrarnos ahora por un antiguo sendero que mantiene dirección predominantemente SUROESTE, que al principio discurre por una zona llana entre olivos y almendros, pequeñas eras y restos de huertos, divididos en bancales, donde para poder labrar la tierra fue necesario extraer abundante cantidad de piedras, que fueron reagrupadas en distintos montículos conocidos en Andalucía como majanos.
Conforme el descenso se va haciendo algo mas pronunciado y las encinas y majuelos comienzan a ganar protagonismo, aquí y allá, pequeños roquedos flanquean el camino, no tardaremos en divisar la cueva del Fraile en la otra vertiente de los tajos del cañón del río Bailón, donde según dicen se han encontrado pinturas neolíticas.
Hasta que unos 20 minutos después de haber abandonado la carretera, alcanzamos el sendero que discurre propiamente dicho por el cañón del río Bailón, que vadeamos nada mas llegar al mismo, justo en el punto a partir del cual deja de verse agua río abajo, si bien, a partir de ese vado remontamos el cauce que lo llevamos a nuestro costado izquierdo por un precioso sendero que nos recibió con un impresionante predominio de los majuelos en el apogeo de su floración, llegando unos 50 m mas allá a la emblemática Fuente de La Mora.



2ª parte, Desde la Junta de Ríos hasta Las Chorreras:
Una vez repuestas las botellas en la Fuente de la Mora. Continuamos por el sendero donde nos cruzamos con un pequeño grupo de senderistas que venían desde Las Chorreras y poco después con un grupo de unos 5 ciclistas, ya que esta ruta se ha puesto de moda en su versión lineal desde el mismo pueblo de Cabra. Mientras tanto Chuckie aprovechaba para meterse en todas las pozas pidiéndonos que le tirásemos “el palito”.

A veces el sendero llanea junto al agua, otras veces ganamos altura sobre el cauce, pero en todo momento nos mantenemos a pocos metros del arroyo Bailón. Resultaba extraña la ausencia de abejas, a penas vi ninguna durante el recorrido, a pesar de que el campo era una explosión de flora por todas partes. Unos 400 m mas allá de la Fuente de La Mora, volvemos a vadear el arroyo sin ninguna dificultad, llevando ahora el cauce a nuestra derecha. 

Además del blanco cegador de los ramilletes de majuelos en flor(espino albar), destacaban junto al cauce del Bailón, rosales silvestres, lentiscos, escaramujos y acebuches entre otros, pero estos mucho mas dispersos. En cuanto a las flores que nos podemos encontrar con mas frecuencia a lo largo de este recorrido destacan: narcisos, lirios, orquídeas, peonías y gamones.
Tal y como ya habíamos visto al inicio de la ruta desde el privilegiado mirador de La Atalaya, conforme el sendero remonta el cauce del arroyo Bailón, las paredes van perdiendo altura y las laderas sembradas de rocas caídas de los costados de las altas paredes rocosas se van suavizando a ambos lados. Conforme el valle se va abriendo, encinas y quejigos, van ganando protagonismo. Llega un momento que llegamos a un lugar conocido como la Junta de Los Río, que prácticamente pasa desapercibido, sobre todo porque en primer lugar porque en realidad son dos pequeños arroyos, de hecho, a no ser que haya llovido recientemente a penas nos daremos cuenta. En cualquier caso, se trata de una pequeña unión de arroyos, donde se forma la típica “Y” de maanera que el ramal de la izquierda es el arroyo Moreno, que suele mantener su pequeño caudal mucho mas tiempo y el de la derecha es el Bailón, que normalmente desde mediados de mayo ya va seco.  En cualquier caso nuestro sendero es el que va hacia la derecha y el tenue sendero que queda semi oculto entre la abundante vegetación que envuelve al arroyo Moreno es por donde regresaremos, después de completar nuestro segundo trazado circular.
Pero ahora, tomaremos el sendero de la derecha, que nos va a llevar en dirección OESTE, descubriendo a nuestro paso restos de lo que fue este antiguo camino empedrado, hasta que unos 500 m después, describe un par de zig-zags por los que ganamos altura en un corto espacio, empezando a girar a partir de aquí en dirección SUROESTE-SUR, adentrándonos en un espeso bosque de encinas y quejigos, muchas de ellas centenarias, dejando a nuestra izquierda un antiguo cortijo semioculto entre grandes encinas que bien puede pasar desapercibido y que nos anuncia la cercana presencia del lugar conocido como La Fuenfría.
Un par de abrevaderos alimentados por un caño de agua fresca delatan la presencia de un cercano nacimiento con hileras de juncos y vegetación de ribera que delata la trayectoria del pequeño regato que atraviesa esta pradera, de obligada parada para quienes vamos o venimos entre los dos destinos que vemos señalados en un poste de balizas: PR.A (sin numerar): Ermita de Cabra, hacia el oeste 7 km unas 2 h. es laa dirección que debemos seguir, aunque nos quedaremos a medio camino. Y Hacia el norte, de donde venimos se nos indica: 3,7 km, 1 h. 5 min.
En nuestra no corta experiencia pateando senderos de todo tipo, podemos dar fe de que las estimaciones de tiempo son tan subjetivas y dependen de tantos factores que rara vez coincidirán con el tiempo que hagamos nosotros, sobre todo si vamos en grupo y además resulta ser un grupo muy heterogéneo. En el entorno de este prado donde se encuentra La Fuenfría, nos encontraremos con los esqueletos de algunos arces y almeses que se repetirán en otros puntos del recorrido, y que se han secado no por falta de agua, sino por la vida que les ha arrebatado.

A partir de este punto el sendero se orienta claramente hacia el OESTE, abandonando la Fuenfría encarando una pequeña subida por los restos de una pista dañada por las cárcavas que ha excavado el agua de la lluvia, los restos de lo que en su día fue una pista se van transformando en sendero y este otra vez en restos de pista tapizada por la vegetación, describiendo un suave perfil ondulante donde se alternan pequeñas subidas y bajadas y muchos tramos prácticamente llanos, al mismo tiempo que se alternan bosquetes de encina y quejigos con pequeños claros o prados como el siguiente donde nos encontramos a nuestra derecha un panel titulado La Paleodolina, a los pies de un solitario arce, donde se nos explica de forma muy didáctica el origen de la dolina que tenemos ante nosotros desde el Jurásico Medio hasta el Cretácico Superior.
Volviendo a atravesar pequeños bosquetes de encinas encontrándonos ahora con un panel mas pequeño dedicado al Bosque Mediterráneo, con mención especial a la encina, las peonías, el majuelo y la coscoja. Que ya nos anuncia la inminente entrada en el inicio (o final) según el punto donde hayamos iniciado el recorrido del gran poldje de La Nava de Cabra, conocido por los lugareños como Los Llanos de La Virgen.
La entrada en el poldje de La Nava resulta impactante si tenemos en cuenta el contraste entre los terrenos escarpados y el encajonamiento del cañón del río bailón con la gran llanura cubierta de hierba que tenemos ante nosotros. Llanura que queda parcialmente cubierta de grandes charcas en época de lluvias, en el otro extremo de la Nava, mas cercana a la ermita, nace el río Bailón y poco después las abundantes lluvias del otoño de 2012, terminaron de abrir un gran agujero en el cauce del río que actúa como sumidero del mismo, tragándose la mayor parte del caudal que viene desde su nacimiento. Pero dicho sumidero se encuentra en una fincaa privada, mas concretamente en el paraje conocido como "Alameílla Negra", lugar en el que ya se filtraba el agua anteriormente cuando el río llevaba poco caudal. El hundimiento del terreno sobre el que se asienta el lecho del río ha producido esta nueva sima por donde cae su agua formando una catarata y alterando el curso posterior de esta corriente de agua que, en época de intensas lluvias, llegaba a anegar parcialmente el paraje donde nace que no es otro que la Nava, junto al cerro de la ermita de cabra, donde comienza (o finaliza) esta preciosa ruta geológica lineal. En la zona existen otras simas de gran interés, también de origen hidrológico, como la sima de La Cabra. Pero nosotros, no llegaremos en esta ocasión a pasar por estos parajes.
Cuando llevamos 1 km caminando por este impresionante llano dejamos a la derecha un círculo de piedra que nos habla de la existencia de una antigua era y unos 500 m mas allá, la trayectoria del llano, se ve interrumpida por una hilera de juncos, y alguna que otra encina que delatan la presencia del pequeño arroyo de la Fuenseca, cuyo curso remontaremos por una pista muy transitada por senderistas, ya que nos acercamos al conocido paraje de Las Chorreras, al que llegamos tan pronto como dejamos atrás el llano, y el arroyo describe una “L” hacia la derecha adentrándonos ahora en el bosque de encinas donde se encuentra el idílico paraje de Las Chorreras.
Donde interrumpimos por unos minutos la paz de un joven matrimonio con dos niñas pequeñas, mientras llevábamos a cabo la sesión de fotos, con el baño del Padre Carras como gran protagonista.
Tal y como ya nos imaginábamos después de casi un mes desde las últimas lluvias ya se encontraban muy mermadas de agua, pero aun caía agua suficiente para que nos hiciéramos una idea de la espectacularidad que deben tener en épocas de lluvia. El padre de familia allí presente nos dijo que tan solo una semana antes, llevaba bastante agua. Ésta es sin duda alguna la foto mas vista cuando buscamos en internet una imagen de Las Chorreras de la Nava de Cabra, sin embargo no es la cascada o chorrera mas ancha, aunque sí la mas alta.
Para llegar a la mas ancha, remontamos el desdibujado sendero que parte ladera arriba unos 30 m a la izquierda de esta primera cascada o chorrera, el inicio es muy empinado, pero también escalonado, por lo que ascendemos fácilmente, ganando unos 10 m de altura casi sin darnos cuenta y a partir de aquí agachando la cabeza para esquivar la rama de algún joven chaparro, nos adentramos en un idílico paisaje de sotobosque que remontando el escalonado curso del arroyo, aguas arriba que unos 200 m mas allá, nos lleva hasta una cascada que tal y como nos describía Manuel Manzanares “El Cartógrafo de su Majestad” presenta un aspecto imponente resultando ser una ensordecedora cortina de agua de mas de 10 m de ancho por unos 5 m de altura, que por encontrase ya muy mermado su caudal a penas presentaba una pequeña chorrera haciendo honor a su nombre.
Llegados a esta segunda cascada o chorrera la versión mas fácil sin temor a pérdida posible sería regresar sobre nuestros pasos, hasta la Junta de Ríos, sin embargo, a continuación proponemos una interesante alternativa con dos tramos circulares, muy poco frecuentados a diferencia de la concurrida versión lineal entre la ermita de cabra y Zuheros o viceversa.

3ª parte, regreso alternativo desde Las Chorreras a la Junta de ríos rodeando el cerro Bramadero:
Al igual que cuando estamos en la primera chorrera, para superar la segunda, tomamos un escalonado sendero que nos encontramos a la izquierda de la misma, tal y como la miramos de frente, continuando aguas arriba, vadeando en varias ocasiones el arroyo de agua cristalina que desciende a lo largo de una sucesión de escalones, junto a los cuales avanzamos a veces sobre la roca viva, a veces por el desdibujado senderillo que mas que verse se intuye entre la alta hierba o bajo el sotobosque plagado de chaparros a ambos lados. No obstante, mientras caminemos al lado del arroyo vamos bien.

A penas cinco minutos después de haber dejado atrás la segunda chorrera, remontando el arroyo aguas arriba, llegamos a otro poldje, mucho mas pequeño que el de La Nava, pero igualmente idílico y a buen seguro mucho menos conocido. En este último tramo del recorrido hemos mantenido dirección SUR, pero a partir de aquí, comenzaremos a girar a nuestra izquierda (ESTE), de manera a que a la derecha dejaremos la dehesa donde se encuentra el cortijo de Don Francisco Camacho, al que le vamos a dar la espalda y encaminaremos nuestros pasos hacia la alambrada que bordea la vertiente sur del gran prado-dolina, que tenemos ante nosotros, alambrada que vamos a ir dejando a nuestra derecha. Mientras vamos encaminando nuestros pasos hacia los restos de una antigua cantera, que va a ir quedando a nuestra derecha conforme encaramos la pequeña pendiente por donde abandonamos la idílica dolina. Echando la vista atrás veremos perfectamente el emplazamiento del mencionado cortijo.

A nuestra izquierda, NORTE, tendremos una magnífica panorámica del cerro Abrevia (1.129 m) con su perfil alomado cubierto por un gran lapiaz, cuya divisoria de aguas comparten las localidades de Doña Mencía y Zuheros. Y a su derecha, mas cercano a nosotros el cerro de Las Melladas (1.121 m) por cuya base vemos la pista terriza que viene del cortijo de la Ventilla y de Las Melladas. Afrontando nosotros un prolongado descenso por los restos de una antigua cañada real, que ahora se ha convertido en los restos de un antiguo camino invadido por las piedras que arrastran las lluvias torrenciales ladera abajo. No obstante, en cuestión de minutos enlazaremos de nuevo con el sendero La Nava-Zuheros, por el que ahora caminaremos sobre nuestros pasos en dirección a La Fuenfría, dejando ahora el panel del bosque mediterráneo a nuestra derecha y el de la Paleodolina a la izquierda,  llegando por terreno ya conocido hasta La Fuenfría, donde realizamos la parada del almuerzo.
Finalizado el almuerzo, sin tiempo para una breve siesta, condicionados por la hora para la que habíamos hecho la reserva a la cueva de Los Murciélagos (17.00 pm), nos pusimos en marcha, pero no para regresar a la Junta de Ríos por donde habíamos venido por la mañana, sino rodeando el cerro Bramadero, redondeado cerro de modesta altitud (1.096 m) que es prácticamente impenetrable por su densa vegetación de chaparros, encinas, quejigos y alto matorral que en todo momento iría quedando a nuestra izquierda, rodeándolo en sentido contrario a las agujas del reloj. Para ello, abandonamos el idílico prado de La Fuenfría, tomando cualquiera de las dos pistas terrizas que parten en dirección ESTE, remontando una prolongada loma, que nos lleva hasta las ruinas del cortijo del Barranco, donde se unen ambas pistas que se quedan en un solo camino.
El paso junto al mencionado cortijo, próximo a los 1.030 m representa el punto mas alto del itinerario, a continuación la pista terriza que es nuestro camino a seguir, atraviesa un llano con vistas frontales (dirección ESTE) hacia el cerro de La Motosa (1.217 m) en cuya dirección vamos caminando, pasando junto a una vieja camioneta que abandonada a su suerte cuya rueda delantera izquierda había quedado hundida en el barro y que allí dejamos cual cadáver de viejo diplodocus hundido en arenas movedizas.
Aunque siempre resulta difícil encontrarse con fauna representativa de cualquier parque natural cuando se va en grupo, y sobre todo si se trata de una zona relativamente concurrida o no se espera en algún punto clave cual ornitólogo agazapado al amanecer o atardecer, fuimos testigos de numerosos lagartos ocelados que se cruzaron en nuestra trayectoria, no por casualidad este parque está catalogado como de gran valor ecológico, además de geológico; destacando entre sus especies mas emblemáticas: el águila real, el buitre leonado halcón peregrino, el jabalí y el zorro y otros pequeños mamíferos reptiles y anfibios, habitantes de ríos, arroyos y charcas.

Poco después de cruzar la cabecera del arroyo Canalejas, la pista se transforma en sendero y comenzamos a girar levemente a nuestra izquierda, cambiando rumbo este por noreste, volviendo a caminar de vez en cuando bajo la sombra de los numerosos bosquetes de encinas y quejigos. Hasta que sobrepasamos un collado que mirando a nuestra izquierda da vistas a una pista terriza que viene del cortijo Moreno, al que no tenemos que llegar, pero si conviene descender a nuestra izquierda, ladera abajo (afrontando un tramo de descenso asequible de unos 300 m campo través) hasta alcanzar la pista que tomaremos a nuestra izquierdaa y que poco después se convierte en un sendero que nos lleva directamente a una idílica pradera sobre una suave pendiente flanqueada por un gran abrigo rocoso donde el color rojizo-anaranjado denota la abundancia de mineral de hierro en la zona. Es este un lugar que bien merece una aparada, lugar mágico donde se escogió con magnífico criterio la ubicación de la casa Jarzadilla, donde aún quedan los restos de un antiguo huerto del que da buen testimonio un manzano.
Fue por aquí donde definitivamente dimos por perdida la posibilidad de llegar puntuales a la visita a la cueva prevista para las 17.00, enviando a Yoli por delante, que en su generoso ofrecimiento salió disparada corriendo como un cohete hacia el final de ruta donde teníamos aparcados los coches para acercarse a la cueva y dar el aviso de que no podríamos llegar hasta la visita de las 18.30, haciendo posible que posteriormente pudiéramos disfrutar de la misma donde nos esperaba el malvado “Gárgamel” como peculiar guía.
Volviendo a la ruta, superado el prado donde se encuentra la casa Jarzadilla, nuestro sendero va a discurrir a la derecha del arroyo Moreno, de manera que en todo momento, irá quedando a nuestra izquierda, a pesar de su modesto caudal, nos sorprende con pequeños rápidos y pozas semi oculto entre la abundante vegetación que ha crecido a su alrededor y que nos brinda alguno de los rincones mas bonitos y desconocidos del entorno, pues es esta una alternativa que pasa desapercibido para la mayoría de los senderistas que hacen el clásico sendero La Nava-Zuheros (como fue nuestro caso en mayo de 2006). Casi con pena llegamos a la Junta de Ríos completando de esta manera el segundo tramo circular, pero aún queda paisaje para deleitarnos.
4ª parte, de la Junta de Ríos a Zuheros por el cañón del río Bailón.
(Téngase en cuenta que cada vez que en esta descripción de ruta hablamos de ríos en realidad son pequeños arroyos). Desde la Junta de Ríos hasta la Fuente de la Mora, regresamos sobre nuestros pasos, volviendo a rellenar las botellas, esta vez la totalidad de los integrantes del grupo, para continuar en todo momento por el sendero principal
Que poco a poco nos va adentrando en el cañón del río Bailón, con las paredes elevándose cada vez a ambos lados, deleitándonos con la paz que se respira en este paraje de gran belleza en el corazón de la Andalucía profunda. Dejando a nuestra izquierda la famosa Cueva del Fraile, y otra aledaña también a nuestra izquierda que como comentamos anteriormente son en realidad abrigos rocosos con pocos metros de profundidad.
Poco antes de encarar el descenso definitivo hacia Zuheros, podemos distinguir a nuestra derecha arriba del todo la cruz blanca de hierro que corona uno de los tajos cerca de los tajos bajo los cuales habíamos pasado por la mañana y algo mas abajo podemos distinguir las barandillas metálicas del Mirador de la Atalaya donde nos habíamos hecho la foto de grupo. Señal inequívoca de que nos estamos aproximando al punto del recorrido donde disfrutamos de la idílica visión de parte del pueblo a través de las paredes del tramo mas espectacular del Cañón del río bailón, cuya caída pronto llevaremos a nuestra derecha.
Al llegar a una curva del empedrado sendero, tenemos a nuestra derecha un balcón natural que nos regala una perspectiva preciosa de esta ya de por si bonita localidad, elevando a la ruta a categoría de postal de principio a fin. Desviándose el sendero momentáneamente hacia la izquierda, NOROESTE, y alejarnos de la peligrosa caída hacia el fondo del cañón a nuestra derecha, para iniciar un prolongado descenso en zig-zag por el antiguo camino empedrado.
Donde ya nos reencontramos con Juan Antonio Mena y su hija Ana con quienes compartimos este último tramo hasta el lugar donde teníamos aparcados los vehículos, no sin antes echar un último vistazo ladera arriba, no hacia el cañón a nuestra derecha, sino a nuestra derecha deleitándonos con un precioso arco de roca, que bien podría ser primo hermano de la que en la Silleta de Padul (Sierra Nevada) se conoce como la Silleta de Padul.
Al llegar al aaparcamiento, como aún quedaba mas de una hora para las 18.30 (próxima sesión de visita a la cueva), aprovechamos para pasear por las calles de Zuheros y tomarnos un refrigerio en la plaza del Castillo.
La Visita a la Cueva de Los Murciélagos:
Finalizado el breve paseo por Zuheros, nada mas finalizar los helados y refrescos en el bar de la plaza regresamos hasta los coches trasladándonos hasta la parte alta del pueblo desde donde parte la que llaman carretera de Los Murciélagos, unos 4 km que acaban justo en la entrada de la cueva, todo un clásico para quienes practican ciclismo o carreras de montaña por la zona.
(Vicky y Mª Jesús en la entrada de la Cueva, las siguientes fotos de la cueva son imágenes de archivo obtenidas de internet).
Una vez finalizada la charla de introducción, previo pago de 6€/persona, iniciamos el tramo de escalera en descenso por donde iremos visitando distintas salas algunas de mayor importancia arqueológica y otra donde lo mas destacado son las formaciones geológicas, como la sala del fémur, sala de la celosía, sala de los estratos, sala de los órgano, sala de “Mari Pili” (en referencia a los restos de una mujer del paleolítico, cuyos restos están en el Museo Arqueológico de Córdoba), etc. Que nos fue mostrando el Antonio Jesús (conocido cariñosamente como “Gárgamel”), guía oficial y responsable oficial de la misma desde hace mas de 12 años, nos fue comentando los aspectos mas destacados de la misma en modo y tono “piloto automático” (incluido un chiste, previamente estudiado para cada parada). Como todavía hace pocos días de la visita creo recordar que nos dijo (entre otras cosas) que:

La primera vez que se exploró la cueva fue en 1938 por un grupo de soldados del bando nacional, no en persecución de nadie, sino como aficionados a la espeleología. Anécdotas de cualquier guerra en la que muchos soldados de buena gana disfrutarían explorando la naturaleza que entrando en combate. Aunque la primera exploración oficial realizada por un grupo de arqueólogas se realizó a mediados de los 70. Desde entonces, ha sido objeto de varias excavaciones arqueológicas de las que se ha obtenido información valiosa acerca del Neolítico y del Paleolítico Medio. Gracias a las últimas excavaciones se saben cosas como sus hábitos de vida, los artilugios que utilizaban e incluso qué comían por los restos de animales y de cereales carbonizados.
De este momento histórico se encontraron en su interior restos de caza y de la industria lítica, denominada Musteriense, desarrollada por el hombre de Neandertal que la habitó unos 35000 años atrás, a finales de dicho periodo (hojas de silex para cortar, colgantes y brazaletes, vasijas de barro, etc.). También se conserva el cadáver de un hombre en una posición que indica un enterramiento.
Existe, por otro lado, documentación de que fue ocupada por el  Homo sapiens, tal y como lo conocemos hoy día, durante el paleolítico Superior, lo cual es clave para la historia de Andalucía en este periodo, ya que existía un vacío de información referente a esta zona geográfica. EL Homo Sapiens dejó en su legado, además de útiles de piedra, grabados en las paredes con pinturas de diferentes animales (caballos, ciervos, etc) y otra figuras que datan de hace unos 18000 años.

La cueva volvió a ser ocupada durante el Imperio Romano a mediados del siglo III y IV d.C., periodo del que también se conservan restos de recipientes y se especula que algunos habitantes del pueblo se refugiasen en medio de una época de conflictos.
Por último, cabe destacar la belleza que poseen algunas de sus salas debido a los adornos naturales que estalactitas, estalagmitas, banderas y gours (charcos en las rocas), entre otras cosas, se han encargado de ornamentar gracias a la erosión de las agua de la lluvia que se han ido filtrando desde arriba de la montaña, ya que el origen de esta cueva se debe a que debido a un tremendo cataclismo que tuvo lugar hace unos 30.000 años la montaña se resquebrajo desde arriba, formándose una gran grieta por la cual cayeron no pocos animales en su día, pero con el paso de miles de año se fue cerrando con tierra, piedras y vegetación, no obstante, por allí arriba es donde se sigue filtrando el agua de la lluvia y es esta el principal agente erosivo de la cueva y no galerías subterráneas como ocurre en otras muchas cuevas de distinta naturaleza.

1 comentario :

  1. Eduardo Campos1:03 p. m.

    Algo ha pasado con la letra o con mis ojos... ¿Cómo te da tiempo a averiguar y escribir tanto? El agujero de las primeras fotos ya no estaba allí ¿no? ¡y el lagarto? (chulísimo)

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