jueves, febrero 27, 2014

Ascensión al Chullo desde el puerto de La Ragua

Entorno: Sierra Nevada Almeriense
Pueblo de referencia: La Calahorra
Inicio de ruta: puerto de La Ragua (2.000 msnm).
Para quienes tengan intención de hacer el doblete Chullo & Almirez lo ideal es comenzar la caminata antes de las 9.00 am, siempre y cuando no este nevado de lo contrario la marcha se ralentizaría demasiado. En cualquier caso, incluso en las mejores condiciones el doblete Chullo & Almirez requiere de un ritmo de marcha muy alto para que no te pille el toro en los meses invernales.
Cómo llegar al punto de encuentro: La forma más fácil de llegar al puerto de la Ragua es por la autovía A-92. Primero vamos dirección Granada y al llegar al desdoble de Santa Fé ya seguimos dirección Almería-Murcia. Unos 20 minutos después de dejar atrás el puerto de La Mora (siempre por la A-92), dejaremos a la derecha el desvío hacia Guadix y poco después estaremos atentos para tomar la salida que anuncia Puerto de la Ragua- La Calahorra, desde donde ya veremos a nuestra derecha el curioso castillo encantado de estilo renacentista, todo un símbolo de la Comarca del Cenete.
Al pasar por el pueblo hicimos una parada técnica para sacar unas fotos del Castillo de la Calahorra, sobre una colina situada a 1.250 msnm que domina la mayor parte del marquesado del Cenete y sus principales vías de comunicación. 
Con el telón de fondo de la vertiente norte de Sierra Nevada.El castillo está catalogado como Bien de Interés Cultural y está declarado como monumento según aparece publicado en la Gaceta de Madrid del año 1922. Actualmente pertenece a Don Íñigo de Arteaga y Martín, que desde 1997 es el actual Duque del Infantado.
Como la mayoría de los castillos que se encuentran en la antigua Al-Andalus, tienen su origen en una antigua fortaleza musulmana. Mientras que hoy nos encontramos con uno de los castillos mas curiosos de toda España, de estilo renacentista mas concretamente, mandado a construir a principios del S.XVI por el hijo ilegítimo del cardenal Mendoza, que fundó en esta comarca un mayorazgo a favor de su heredero, que sería bautizado como don Rodrigo Díaz de Vivar y Mendoza, primer marqués del Cenete y conde del Cid, título último relacionado con su posesión de la fortaleza del mítico Cid campeador en Jadraque (Guadalajara), personaje del que se declararía sucesor (¡manda huevos!) y del que adopta sus apellidos. Así que Don Rodrigo Mendoza se construye su “chalecito renacentista” en forma de castillo-palacio en el sur de la meseta, desde donde se obtiene el mejor control visual del territorio circundante.
El edificio fue pionero en la introducción del estilo renacentista en la arquitectura civil española. Sobria mole de carácter militar al exterior, ofrece una equivocada imagen de la distinguida decoración de su interior. Construido en un breve plazo (la decoración se completa en el periodo 1509-1512, ahora tardaría décadas), para su ejecución se aprovecha parte de la cantería de la fortaleza árabe que se asentaba previamente en el cerro y, para su ornato, se importan de Italia materiales, técnicas y artistas. Desconociéndose en la actualidad la traza original del edificio, la dirección de obras se encarga en un principio al arquitecto segoviano Lorenzo Vázquez que, por desavenencias con el Marqués del Cenete se traslada al genovés Michele Carlone. Éste trabajaría primero en su taller de Génova, desde donde enviaría los mármoles de Carrara ya labrados al puerto de Almería, para posteriormente ejercer la dirección en el propio castillo para inspeccionar el montaje y el trabajo con materiales locales. La Calahorra es considerada la primera obra de envergadura en la que se documenta el trabajo de artistas italianos en nuestro país, si bien el diferente origen de los autores que labran sus piezas (lombardos, genoveses, carraresis), explica las diferencias estilísticas en la decoración del inmueble, que no obstante exhibe una sorprendente armonía.
Representa un caso anacrónico en una época en la que la monarquía ordenaba derribar las fortalezas para consolidar su presencia ante el pueblo, con el fin de evitar que se perpetuaran las relaciones de la vieja nobleza feudal, órdenes que cuentan con esta excepción realizada a la poderosa casa militar de los Mendoza. 
En su interior destaca la amplia escalera monumental, de claras reminiscencias genovesas en cuanto a concepción y perspectiva, se localiza en el centro compositivo del ala oeste del patio. Compuesta de tres grandes tramos, su construcción obligó a ampliar el perímetro de la fortaleza, anulando buena parte de sus capacidades defensivas pero demostrando que el carácter netamente militar del castillo-palacio había pasado a un segundo plano.
El castillo fue habitado por Rodrígo de Mendoza  y María de Fonseca tan sólo durante ocho años tras concluirse las obras, y sería tomado en heredad por sus hijas. Recobrará un importante protagonismo durante la Rebelión de Las Alpujarras o Guerra de los Moriscos (1568-1571), especialmente violenta en el marquesado del Cenete, sirviendo de refugio de los proclamados cristianos viejos y acuartelamiento del marqués de Mondéjar. Posteriormente fue abandonado durante siglos, hasta que a principios del siglo XX, estuvo a punto de ser vendido y trasladado a Estados Unidos antes de pasar a su actual propietario.
En cuanto a los restos documentados de la fortaleza árabe de época anterior se conservan muros de torres y de un bastión, así como dos pequeñas albercas y parte de una muralla. Debido a la concentración de teja y mortero de cal en el interior del primitivo recinto, es muy probable que la fortaleza albergara una pequeña población.


Una vez finalizada la sesión de fotos desde la distancia,  volvimos a situarnos en el cruce que desde el centro del pueblo de La Calahorra, nos señala 17 km hasta el Puerto de La Ragua, una carretera de montaña a la antigua usanza, es decir: tortuosa y con numerosas curvas de horquilla donde nos vimos obligados a tocar el claxon en mas de una ocasión. Curiosamente conforme va ganando altura la carretera se va ensanchando e incluso en los últimos kilómetros nos encontramos en los márgenes de la carretera las típicas barras de hierro que marcan la altitud de la nieve, hasta que por fin llegamos al Puerto de La Ragua situado a 2.000 msnm donde nos encontramos con una amplia explanada para dejar los vehículos delante del refugio-bar-restaurante de madera que hay a la izquierda de la carretera.
Ficha de ruta
Puerto de La Ragua (2.000 msnm)- Morrón de las Tres Lindes (2.174 m)- El Chullo (2.612 msnm)-Lagunilla Seca (2.377 msnm)-Cañada Real del Castillejo-barranco de Los Helechales-Vivero del Granizo-puerto de La Ragua
Distancia aprox. 19 km
Desnivel aprox.  subida 680 m.
Punto de partida: Puerto de La Ragua (2.000 msnm)
Punto mas elevado: El Chullo (2.612 msnm)
Tiempo aprox. Puede oscilar entre las 6 y 8 horas dependiendo del estado de la nieve.
Nivel dificultad: Medio o Medio-alto, dependiendo del estado de la nieve y la fuerza del viento.
Tipo suelo: senderos 30% y tramos con grandes bloques de roca entre El Chullo y la Lagunilla Seca, el resto es pista terriza 70%.
Tipo de recorrido: circular
Mapa: Parque Nacional de Sierra Nevada, sector oriental
Previsión meteorológica: http://www.eltiempo.es/puerto-la-ragua/
A tener en cuenta:
En caso de estar muy nevado es recomendable llevar crampones y piolet, aunque los compañeros que mas frecuentan esta zona nos recomiendan que las raquetas suelen ser mucho mas prácticas para progresar por estos cerros de perfil mas bien redondeado, que de hecho suelen ser ideales para la práctica del esquí de travesía. Ni que decir tiene que la ropa de abrigo, también jugará un papel importante, para permitirnos disfrutar de esta ruta que en su totalidad discurre por encima de los 2.000 msnm. No olvidar gorro de lana, bragas y guantes gordos.
Fecha de realización: sábado 22 de febrero, se da la circunstancia de que los dos sábados previos se tuvo que suspender la ruta por inclemencias meteorológicas. Si embargo, las elevadas temperaturas de los días previos a esta ruta hizo que desapareciera gran parte de la nieve, encontrándonos un decorado muy distinto al que nos habíamos imaginado en un principio.
Bibliografía:
Participantes:
Desde Huelva vino Teresa “La Doctora Queen”.
Desde Sevilla: Isi “El Último Superviviente andaluz”, El Indomable Jaime, Ángel González “El Hombre que paseo la bandera del SFC desde el círculo polar Ártico hasta el Machu Pichu y La Patagonia”, Fernando Diaz, Israel y Rafa Sancho.
Desde Puente Genil (Córdoba):
Héctor “El caimán de Puente Genil” y Mª Luisa “El Duendecillo de Sierra Horconera”.
Desde Ronda: las hermanas: Sonia y Pilar Castro, María “La Fisoterapeuta”, Paco Bastida “El Triatleta” y Raul “El que escaló del Cervino”.
Desde Campillos: Macarena “La Ninfa de la laguna Dulce” y el tío Tom.
Desde distintos puntos de la Costa del Sol:
Ilse “La Gacela de la Selva Negra”, Pepe Guerrero “El maestro Geobotánico”, La Marquesa de Baqueira Beret”, Romualdo “El Trovador de la Senda”, Eduardo “El Padre Carras”, Juan Antonio Villalba “El Corsario de Sierra Almijara”, Fidel González, Javier Ruiz Reina, El Doctor Leal, Eduardo “El Último Samurai”, Patri “La Chica que miraba a las estrellas”, Migue “El Hombre que sabía demasiado” y un servidor Juan Ignacio Amador.
Desde Granada: Yoli “como corre”, Javier Ruzafa “El Reportero de Los lavaderos de la Reina” y Maria José “La Princesa de la Alhambra” y algunos compañeros mas hasta superar las treintena de compañeros.
El Puerto de la Ragua es un paso natural que se encuentra situado dentro del Parque Nacional de Sierra Nevada, a caballo entre las provincias de Granada al oeste y Almería al este, y al mismo tiempo entre dos comarcas bien diferentes que han sabido conservar intactas sus tradiciones como son Las Alpujarras almerienses al sur y al norte el Marquesado del Zenete.
El puerto consta de varios circuitos de esquí de fondo. El visitante también puede disfrutar de una pista de deslizamiento de trineos con una superficie de 600 metros cuadrados. El caminante puede pernoctar en el refugio de la estación habilitado con una capacidad 32 plazas para el alojamiento y con un aforo de 100 personas en el restaurante. Los alojamientos del Refugio Puerto de la Ragua deben pedirse por escrito mediante una solicitud que deberá remitirse a la sede del consorcio a la dirección Carretera del Puerto de La Ragua s/n, Nevada (Granada) por correo, o por fax al número 958-760106. Tienen que estar en poder del consorcio del día 1 al 15 del mes anterior a la utilización solicitada.
Los parajes del Puerto de la Ragua son de los menos conocidos de Sierra Nevada. Los caminos de esquí se encuentran rodeados de pinos silvestres que permiten al visitante disfrutar del paisaje y la naturaleza al mismo tiempo que va esquiando, sin embargo, la altura media de estos caaminos oscila entre los 2.000 y los 2.500 msnm y es por ello que aquí la nieve dura mucho menos tiempo que en Sierra Nevadas, a parte de que el apoyo en cuanto a infraestructura es mucho mas pobre y rudimentario que la masificada estación de Prado Llano, si bien el contacto con la Naturaleza es mucho mas directo e inmediato.
Mientras dura la nieve las actividades se suceden en la estación, las diputaciones de Granada y Almería organizan jornadas en la nieve para grupos. Otra de las actividades que mas se practican en el puerto de La Ragua son el senderismo y los cursos de orientación, sobre todo en verano, una época en la que la estación registra unas agradables temperaturas que oscilan entre los 20 y los 5 grados.
El Consorcio del Puerto de la Ragua es el encargado de gestionar la estación, formado por las diputaciones de Granada y Almería y los Ayuntamientos de Nevada, Ferreira y Bayárcal, los tres términos que confluyen en el territorio.
El entorno del Puerto de La Ragua es conocido por los lugareños como ‘La Ravah’ (de los andalusíes). Entre las distintas rutas de senderismo que se pueden realizar por la zona las dos grandes clásicas son:
1º) VERTIENTE OESTE (prov. Granada) Ascensión al Morrón del Hornillo con sus distintas posibilidades de alargue hasta el Morrón Sanjuanero, del Mediodía e incluso hasta el Puerto del Lobo y Las Chorreras Coloradas.
2º) VERTIENTE ESTE (prov. Almería) Ascensión al Chullo con dos variantes circulares para retornar al Puerto de la Ragua, la clásica por la vertiente norte o la menos conocida por la vertiente sur y oeste del Chullo por la pista de los esquiadores de fondo.
Además de la posible extensión hasta el cerro Almirez, segundo techo de Almería, si bien esta variante ya requiere de un ritmo de marcha mucho mas exigente al aumentar considerablemente distancia y desnivel.
Descripción de la ruta:
Una vez reunidos en el puerto de La ragua a donde llegaron directamente muchos compañeros, sin coincidir como en otras ocasiones en el punto de desayuno, finalizada la sesión de saludos, entre ayúdame a colocarme esta polaina, alguien tiene un par de guantes de sobra y no cierres todavía el maletero que no se si llevarme al final el chaquetón gordo…nos pusimos en marcha, subiendo en paralelo a la hilera de pinos del margen derecho de esa especie de gran cortafuegos a la espalda de esa cabaña de madera que s el albergue-bar-restaurante del puerto de La Ragua, comenzando a ganar altura rápidamente, de vez en cuando pasamos junto algunos troncos apilados procedentes de la extracción de madera como parte de los tratamientos selvícolas en la zona... Por en medio del cortafuego discurre la antigua Cañada de Castillejo, por la que vamos a caminar al llegar al cordal.
Sin duda alguna la ascensión al Chullo desde el puerto de la Ragua es la mas sencilla y minimalista de los ocho techos provinciales de Andalucía. En su versión lineal se podría resumir como un dócil paseo por cortafuegos y senderos. Sin embargo, casi siempre existe la alternativa de enriquecerlo con una variante circular y realizada en octubre de 2006 la clásica circular retornando desde la Lagunilla Seca por su vertiente norte. En esta segunda edición, ocho años después, para el camino de regreso, nos decantamos por la variante de su vertiente sur u oeste. Popularmente conocida como la de la pista de los esquiadores de fondo.
Al llegar a la parte alta del cortafuego dejamos a nuestra izquierda (NORTE) una modesta cumbre conocida como el Morroncillo de la Fuente Fría, pero nosotros giramos a la derecha dirección SE, de forma casi rectilínea, adentrándonos ahora en la meseta de Los Prados Altos, hasta la cumbre del Chullo cuyo achatado perfil ya aparece a unos 4 km, sin embargo, no veremos su su vértice geodésico hasta pocos metros antes de llegar al mismo. El Chullo forma parte de esa línea de cumbres de la Sierra Nevada almeriense que, que con frecuencia pasa desapercibida para los visitantes convencionales de Prado Llano. Aún así atesora una gran diversidad biológica, geológica y botánica (en cuanto a pequeñas flores de alta montaña).
En la imagen aparece Isi "El Último Superviviente Andaluz" en la zona media del grupo seguido por El Doctor Leal y Teresa "Arwen de Rivendel" planificando el fin de semana temático de DOÑANA.
Mientras tanto, a un ritmo de ultra trail encabezaban la expedición por la antigua cañada del Castillejo: Yoli “como corre”, Juan Antonio Villalba “El Corsario de Sierra Almijara”, Raul “La Ardilla del Cervino”, Paco “El Triatleta” y María “La Fisioterapeuta”, seguidos muy de cerca por Ilse “La Gacela de la Selva Negra” y un servidor Juan Ignacio Amador, sin apenas tiempo de sacar una sola foto. Mientras el pelotón se estiraba como un chicle gigante, atravesando unos páramos pedregosos en contraste con las extensos pinares de Pinus nigra, silvestre o albal, que van quedando a ambos lados del camino. 
A nuestra espalda iban quedando de izquierda primero y a nuestra espalda después iban quedando: el Morrón del Hornillo (2.377 m), Morrón Sanjuanero (2.609 m), Morrón del Mediodía (2.754 m), Alto de San Juan (2.786 m), Peñón del Puerto (2.754 m), cerro Pelado (3.182 m), Puntal de Juntillas (3.184 m) y picón del Jerez (3.088 m).
Un poco mas adelante pasamos por el Morrón de las Tres Lindes, donde el bosque de pino silvestre o albal que tenemos ala izquierda forme un ángulo de 90º y poco después el camino por el que vamos se bifurca formando un “Y” siendo nuestro ramal a seguir, el de la derecha, por el que continuamos para adentrarnos en un páramo conocido como “Los Asperones”. 
Como bien nos recuerda nuestro amigo Manuel Limón en su magnífico blog rutas y fotos, este paisaje es típico de terrenos silíceos en los que empezamos a encontrarnos con algunos bloques de rocas agrupadas formadas principalmente por los micaesquistos tan característicos de Sierra Nevada, rocas metamórficas parecidas a las pizarras con un alto contenido de mica que le da un aspecto casi metálico especialmente cuando están mojadas y brillan al sol.
Tal y como vamos ganando altura, la pendiente aumenta su inclinación y lo que desde la distancia parecía una asequible loma, se torna cansina. A nuestra espalda se van ampliando la panorámica sobre el altiplano de la hoya de Guadix, donde llama la atención la planta de energía solar Andasol-1, una de las mayores de Europa, instalada en el término municipal de Guadix, capaz de generar en un año 182 GWh (millones de kilovatios hora) -equivalente al consumo anual de 50.000 familias, que se ha conectado a la red eléctrica general.
Además como la ascensión es muy directa, prácticamente recta, si no se dosifica bien al principio a mas de uno se le puede atragantar esta ascensión aparentemente facilona.
Al suroeste ya comenzábamos a ver como un mar de nubes subía desde las Alpujarras hacia la crestería de los tresmiles, sin llegar a superar los dos mil metros de altitud.
Dos promontorios rocosos aparecen frente a nosotros, primero dejaremos uno a la izquierda, y después otro que queda justo a la derecha del sendero, resulta ser el rudimentario refugio de piedra del Chullo, que sólo nos servirá en un caso extremo de ventisca, a juzgar por su aspecto tal y como nos lo encontramos, con su interior completamente nevado, mientras fuera a penas había nieve.
Por lo que mucho nos tememos que este refugio provoca mas bien un efecto frigorífico.
Una vez en el refugio, situado a unos 90 m por debajo del vértice geodésico,  hicimos una parada de reagrupamiento para tomar algo y sacar algunas fotos.
Reemprendida la marcha, el grupo volvió a estirarse de nuevo como un chicle mientras las cumbres del Mulhacén y Alcazaba comenzaban a aparecer a nuestra espalda, llegando los primeros unos 10 minutos después al vértice geodésico del Chullo (2.611 msnm) donde se sucedieron las fotos personalizadas, de subgrupos y la del grupo en general, además de otras con el Mulhacén de fondo o el curioso efecto muy característico en esta zona, viendo como un mar de nubes que cubría parte de la Alpujarra granadina y almeriense subía desde el sur, quedando encalladas en cualquier caso por debajo de los 1.800 m de manera que durante todo el día disfrutamos de unos cristalinos cielos azules cuya pureza parece multiplicarse en la alta montaña. Si bien el viento no era fuerte, la ligera brisa que llegaba desde el norte hacía que la sensación térmica nos hiciera sentir casi a 0ºC por lo que prácticamente durante todo nuestro tramo de crestería lo hicimos echando mano de toda la ropa de abrigo disponible que llevaba cada uno.

Ni que decir tiene que desde la cumbre del Chullo (2.611 msnm) en un día despejado podemos ver al sur: la alpujarra almeriense, la cuenca del Adra, y parte del litoral almeriense de poniente. Al oeste: los morrones San Juanero, del Mediodía, Picón del Jérez e incluso las desafiantes cumbres del Mulhacén y Alcazaba . Al norte el altiplano de la Hoya de Guadix por encima del cual destacan: al noroeste la Sierra de Huétor, al norte Sierra Mágina y al noreste la sierra de Baza y Los Filabres por encima de la cual asoma la parte final de la gran pirámide de la Sagra y al fondo parte de Cazorla. Mientras que al ESTE lo que tenemos son los crestones del morrión del Chullo y la llamativa silueta de la cumbre bicéfala del cerro Almirez al fondo.

En un antiguo libro de Sierra Nevada, publicado en 1931, el médico e historiador granadino Fidel Fernández, comparaba a Sierra Nevada con un inmenso leopardo “cuya cabeza es el Cerro del Caballo, el lomo se extiende desde el Veleta al Mulhacén, y la cola viene a morir en el Cerro del Chullo.

Una vez finalizada la sesión de fotos en la cumbre, retomamos la marcha dirección ESTE por el alomado cordal conocido como Morrón del Chullo, que no catalogaremos como crestería, si bien este tramo es el mas entretenido de la ruta. Al fondo, en dirección ESTE, siempre tendremos la silueta del cerro Almirez (segundo techo de Almería). 

Cada 50 o 100 m nos vamos encontrando con grandes agrupaciones de bloques rocosos formados en su mayoría por micaesquistos y pizarras metamórficas, siendo mas ocasionales anfibolitas, serpentina, gneis, mármoles, y algunas rocas de origen volcánico bastante metamorfizadas y formaciones de filitas vinosas del Triásico, compuestas por fragmentos de poca consistencia constituyentes de la "launa", roca utilizada como impermeabilizante en muchos de los techos típicos de la zona. 

Que en cualquier caso tendremos que ir esquivando, generalmente por el lado derecho de la loma (vertiente sur), caminando por su parte alta cada vez que podamos para hacerlo mas entretenido. Sin duda alguna, desde el punto geológico se trata del tramo mas interesante de la ruta, donde también nos encontramos con intermitentes mantos de nieve que nos acompañarían hasta bien avanzado el camino de regreso.

Poco antes de finalizar el tramo de crestería pasamos junto al Morrón del Chullo (que aperece en la imagen de arriba, nombre con el que muchos conocen a toda la loma del Chullo hasta la caída previa hacia la Lagunilla Seca. Aprovechando la pendiente hicimos una improvisada y rudimentaria carrera de trineo-autoculín donde podemos ver de izquierda a derecha a: Teresa, Patri y Javier.

Una vez dejado atrás el Morrón del Chullo, caminamo sobre un amplio tramo de ladera nevada que con el telón de fondo de las nubes que aparecían por el sur nos hacían sentir en latitudes casi himalayescas, a pesar del dócil perfil de este terreno, para nada complicado yal alcance de cualquier senderista con una mínima experiencia en montaña.

Tampoco faltaron momentos de humor para simular un surfeo en grupo sobre una especie de piedra del equilibrio, de las muchas que nos llaman la atención a nuestro paso por el Morrón del Chullo. En la íagen de arriba de izquierda a derecha aparecen: Macarena "El Duendecillo de la laguna Dulce", Patri "la Chica que miraba a las estrellas", Teresa "Arwen de Rivendel" y Pepe Guerrero "El Maestro Geobotánico".

Finalizado el tramo de "crestería" (muy alomada,. insisto), iniciamos un prolongado descenso que nos llevaría hasta la Lagunilla Seca que se distinguía perfectamente en medio de una planicie nevada, estando gran parte de la laguna congelada, hasta el punto que cuando llegamos, algunos compañeros incluso experimentaron la sensación de estar haciendo esquí de fondo. 

Ya puestos estuvimos haciendo un simulacro de olimpiada de invierno donde no faltaron algunas carreras, risas y mas fotos.

Aquí vemos a nuestro amigo Javier Reyes Ruzafa "El Reportero de Los lavaderos de la Reina" la la búsqueda de nuevas perspectivas instantes antes de la improvisada carrera de esquiadores de fondo donde él mismo aparece en la imagen de abajo siguiendo Teresa (chaqueta verde), Paco (rojo) y Héctor (naranja), ante la atenta mirada de nuestro perro guía Chuckie siempre presente en todas las carrereas.

Minutos después tenía lugar la carrera de los 100 m sobre hielo y nieve donde participabaan los mismos protagonistas, a los que se sumaron Juan Antonio Villalba "El Corsario de Sierra Almijara" que llegaría en tercera posición, por detrás de Paco "El Triatleta" (segundo), siendo el ganador de la carrera Fernando "El Guepardo de la Lagunilla Seca" en primer plano.
Por último se hizo una simulación de esquiadores de fondo y tiro donde podemos ver a Héctor "El caimán de Puente Genil" en plena acción.
Finalizada la mini olimpiada invernal en la Lagunilla que no estaba seca, sino helada,  nos hacíamos la foto de grupo de rigor junto a nuestros ídolos de las olimpiadas de invierno.

Enlazando inmediatamente con la cercana pista que pasa a escasos 100 m del llano donde se encuentra la Lagunilla. De tomar esta pista a la izquierda (ESTE) nos llevaría hasta la vertiente sur del cerro Almirez, pero como no había tiempo en esta ocasión, por lo que actuamos según lo previsto, es decir, tomando la pista a la derecha, (OESTE) para iniciar el regreso hasta el Puerto de La Ragua. Unos 15 minutos después de adentrarnos en esta pista completamente nevada en muchos tramos, hicimos la parada de rigor para el almuerzo a la altura a la altura del Ventisquero Sanjuanero, que no sólo no hacía honor a su nombre, sino que nos ofreció una apacible ladera con una buena colección de piedras planas para disfrutar de un agradable almuerzo bajo el cálido sol del mediodía y ya, por fin, con ausencia total del viento norte del que nos protegía el Morrón del Chullo, mientras disfrutábamos de unas vistas sobre el barranco Murillo que forman la cabecera del río Paterna y que aguas abajo va cambiando de nombre según los pueblos por los que va pasando como por ejemplo Alcolea, otra población de la alpujarra almeriense.
Finalizado el almuerzo reiniciábamos la marcha por la pista que volvía a estar invadida por grandes lenguas de nieve que parecían cortarnos el paso sin interrumpir el perfil de la parte alta de la ladera que en todo momento llevábamos a la derecha, mientras que la caída hacia el valle siempre quedaba a la izquierda. 
Hasta que poco a poco conforme íbamos perdiendo altura la nieve fue desapareciendo. Mas adelante los barrancos que iríamos dejando a nuestra derecha serían el Anchuelo y el Palancón, que discurre paralelo a la carretera que baja del Puerto de la Ragua hasta las localidades de Bayárcal, Laroles o Paterna del Río entre otras localidades de la alpujarra almeriense, que no llegamos a ver ocultas tras las redondeadas laderas que van quedando a nuestra izquierda (SUR).
A la altura de la cabecera del barranco de Los Helechales, junto a una gran mole rocosa, donde se puede leer COTO DE CAZA, hicimos una última pausa de reagrupamiento, aprovechando la ocasión nuestro admirado y entrañable amigo Romualdo, para volver a hacer bueno su sobre nombre del “Trovador de la Senda”, deleitándonos  en esta ocasión, con el poema de León Fepipe “como tú”:
Así es mi vida,
piedra,
como tú. Como tú,
piedra pequeña;
como tú,
piedra ligera;
como tú,
canto que ruedas
por las calzadas
y por las veredas;
como tú,
guijarro humilde de las carreteras;
como tú,
que en días de tormenta
te hundes
en el cieno de la tierra
y luego
centelleas
bajo los cascos
y bajo las ruedas;
como tú, que no has servido
para ser ni piedra
de una lonja,
ni piedra de una audiencia,
ni piedra de un palacio,
ni piedra de una iglesia;
como tú,
piedra aventurera;
como tú,
que tal vez estás hecha
sólo para una honda,
piedra pequeña
y
ligera...
Finalizada la canción, me gustaría dejar constancia de que Romualdo tuvo el bonito detalle de regalarme una honda que días antes había elaborado con sus propias manos, lo cual hace que para mí tenga un gran valor sentimental. Honda, que en su exquisita meticulosidad tuvo la genuina idea de traer para lanzar una piedra al final del poema como tú, que viene totalmente al caso de la metáfora que el poema hace de la piedra en repetidas ocasiones, compañeras inseparables de tantos caminos y senderos pateados y por patear.
En la imagen de arriba vemos a Teresa y Romualdo camino por la rudimentaria pista por donde se practica esquí de fondo, también conocida como pista de Bayarcal, hacia el Puerto de La Ragua con Morrón Sanjuanero (2.609 m) al fondo.
A pesar de lo monótonas que podrían resultar los 11 km de pistas, que separan La Lagunilla Seca del Puerto de La Ragua, con un espectacular bosque de pinos de Pinus nigra, silvestre o albal, los pequeño9s nacimientos que nos encontramos cada vez que la pista atraviesa una cañada y por supuesto la agradable compañía, con interesantes charlas como las conversaciones literarias del Caimán de Puente Genil y la marquesa de baqueira beret, las recetas para los males del alma del Doctor Leal, las consultas de Sexología con el Profesor Don José Guerrero, la filosofía del Indomable jaime, Isi "El Último Superviviente Andaluz" o las vivencias que nos contó Rafa Sancho "La Marmota de katmandú" después de  su tercer víaje a Nepal haciendo treckink por El Himalaya el pasado mes de noviembre 2013, pasando por collados de mas de 5.500 msnm a los pies de colosos como el Ama dablán, Everest, Lotse, los sherpas, las distintas etnias que habitan Nepal, los rituales, los poblados, los yaks, los vertiginosos puentes colgantes... hicieron que antes de daarme cuenta ya hubi´ramos llegado al Puerto de La Ragua antes de las 18.00 pm

5 comentarios :

  1. Anónimo4:21 p. m.

    Insuperable !! Gran regalo para los sentidos esta crónica.
    Marlen

    ResponderEliminar
  2. Fernando (el guepardo de lagunilla seca)2:25 a. m.

    Espectacular cronica

    ResponderEliminar
  3. Eduardo Campos5:29 p. m.

    Me daba el ataque con lo del Tío Tom (Jorge, si no recuerdo mal) Vete pensando si quieres que hagamos hago el día 14 en el Insti, que está ya a la vuelta....

    ResponderEliminar
  4. Os sigo y os leo y me dais envidia, ojala pudiera unirme a esas excursiones tan maravillosas.
    Salúd

    ResponderEliminar
  5. Gracias, con todas esas fotos y detalles me has transportado al Chullo.

    Seguid así.

    ResponderEliminar