martes, marzo 18, 2014

Ruta circular Mirador Luis Ceballos-Torrecilla

Cómo llegar a Yunquera: Si venimos desde Málaga capital hay que tomar la carretera A-357 dirección Campillos. Tras recorrer unos 14 kilómetros se llega Cártama, e inmediatamente después de este pueblo hay que acceder por la A-355 hasta Coín. O bien seguimos y a la altura de Pizarra tomamos el desvío que nos indica a la Sierra de Las Nieves, pasando por Zalea, dejando a nuestra derecha Casarabonela y continuando hasta Alozaina, donde empieza el tramo paisajístico que nos llevará hasta Yunquera. Si venimos desde la zona de Ardales o Teba hacia Ronda, tomamos el desvío que nos lleva hasta Serrato y después continúa hasta El Burgo, que también es el pueblo de referencia si venimos desde Ronda por la A-366, El Burgo se encuentra a unos 25 km de Ronda y 9 km mas allá llegamos a Yunquera.
Entorno: sector oriental P. Nat. Sierra de Las Nieves
Pueblo de referencia: Yunquera, cuenta con una población superior a los 3.300 yunqueranos, lo que la convierte en la población con mas habitantes de la comarca de la Sierra de Las Nieves. Su término municipal abarca 55 km² que van desde la falda occidental de Sierra cabrilla, hasta el interior del parque natural sierra de Las Nieves incluyendo numerosas hectáreas de pinsapar y lugares tan emblemáticos como el tajo de La Caína o el peñón Enamorados. El ayuntamiento se encuentra situado a 681 msnm.
En el escudo heráldico de Yunquera se hace gala de la riqueza de su patrimonio histórico y natural con la torre vigía de Yunquera en el centro, flanqueada por dos pinsapos y bajo la torre una cabra montés como animal mas representativo de la fauna del parque.
Yunquera debe su nombre a la gran cantidad de juncos que existía en su emplazamiento, lo cual da idea de la abundancia de agua, abundancia natural que se prolonga hasta la sierra. Posiblemente de origen romano, aunque no se conservan restos, los visigodos antes de que llegaran las tropas berebéres ya se asentaban en estas tierras. En la época romana fue paso obligado para las legiones durante la conquista de Hispania, cuando se desplazaban entre Malaca, Acinipo y Ronda.
De la excepcionalidad paisajística y ecológica de la Sierra de las Nieves se beneficia por entero el municipio de Yunquera, el cual no sólo forma parte del Parque Natural de la Sierra de la Nieves propiamente dicho, sino también de su Entorno, declarados por la UNESCO Reserva de la Biosfera y en 2008 premio EDEN de la Unión Europea al desarrollo del turismo sostenible y la conservación del patrimonio intangible. El viajero se adentra, por lo tanto, en una de las zonas de más alto valor paisajístico de la provincia de Málaga y mejor protegidas, dadas las estrictas normas por las que se ha de regir cualquier actividad que se realice en este territorio tras haber obtenido esa declaración internacional.
Incluso fuera de los límites del Parque Natural, las tierras de Yunquera obsequian al viajero con algunos lugares en los que la conjunción de lomas y valles -con la ineludible presencia del pinsapo como principal especie arbórea- crea unos espacios de sorprendente belleza, como el que puede observarse en las inmediaciones de las ruinas del convento de Nuestra Señora de las Nieves, en el límite con el municipio de El Burgo. La simple enumeración de lugares ‘únicos’ que pueden contabilizarse en el término municipal de este pueblo resultaría tan prolija como ocioso insistir en el poderoso atractivo de un territorio que ha recibido casi todo por parte de la naturaleza. 
Punto de encuentro recomendado para desayunar: Bar Sierra de Las Nieves (junto a la rotonda de acceso al centro del pueblo, pero en la travesía principal de la carretera que lo atraviesa).
Cómo llegar al inicio de ruta: justo antes de salir de la localidad de Yunquera hacia El Burgo, tomamos la pista, justo a cuya entrada hay un gran cartelón del parque, que ya nos lleva directamente hacia el interior del mismo, al llevar 4 km recorrido por este carril, se bifurca en 2 formando una “Y”, siendo en este punto donde tomamos el ramaal de la izquierda que nos llevará al Mirador de Luis Ceballo, también conocido como Puerto del Caucón. Ya que de tomar a la derecha iríamos hacia “Puerto Saucillo” que es otro punto de partida clásico del parque, pero no será el nuestro en esta ocasión.
Breve descripción del recorrido: Mirador Luis Ceballos-tajo de La Caína-Cañada de La Perra-cabeceras de la cañada de las Carnicerías, cañada del Froncaire-cerro del Pilar-Torrecilla-pilar de Tolox-peñón Enamorados-Peña del Cuco-cañada de Juanisco Huelva- Mirador Luis Ceballos


Distancia aprox.  23 km
Desnivel aprox.  subida 1.200 m 
Punto de partida: Mirador Luis Ceballos (puerto del Caucón: 942 msnm). Sobre estas lineas, aparezco junto a Eduardo, que se trajo una pequeña bandera para felicitar a su hijo "Eduardo junior" actualmente trabajando en un hotel de Berlín.

Punto mas elevado: Peñón Enamorados (1.919 msnm)
Tiempo aprox. 8-9 horas (dependiendo de paradas, sesiones exploratorias por lugares como el tajo de La Caina y su fuente, tajos de Añicle, si se sube a Enamorados o no, tiempo de estancia en cumbres y miradores, etc…)
Nivel dificultad: Alta por la distancia y el desnivel, si bien no tiene ningún paso técnico complicado ni peligroso.
Tipo suelo: sendero terrizo y pedregoso.
Bibliografía: Ruta Nº 11 “Del Mirador Luis Ceballos al peñón Enamorados” del libro Sierra de Las Nieves, guía del excursionista (por Rafa Flores, editorial la Serranía)
A Tener en cuenta: ésta ruta surgió a modo de ampliar la variante descrita en la ruta circular: Mirador Luis Ceballos-tajo de La Caina-Enamorados, descrita en este mismo blog y que podéis ver pinchando en el enlace:
Con el aliciente añadido de hacer cumbre en el Torrecilla y pasar por algunos lugares muy poco transitados entre la cabecera de la Cañada de Las Carnicerías y el cerro del Pilar.
las siguientes fotografías están hechas en el tramo de poco mas de 200 m de longitud, concretamente en el senderillo con algunos tramos de vuelo que va del mirador del tajo de la caina, hasta la Fuente del mismo nombre.
Pinsapos centenarios sobre la plataforma del tajo de la Caina.
Caminando sobre la plataforma cercana al mirador de la Caina con la sierra de Tolox al fondo.
Fuente de La Caina.
Regresando de la fuente de La Caina hacia el mirador, para retomar el sendero que minutos mas tarde nos llevaría hasta los tajos de Añicle y de allí a la Cañada de la Perra.
Tajos de Añicle. Al fondo el final de la pista por donde nuestros compañeros habían empezado la travesía Sierra de las Nieves unas horas antes y a la derecha, las lomas del cerro Corona.
Breve descripción de la ruta: Una vez que llegamos a la parte alta, final de la cañada de la Perra, tal y como se describe en la ruta del enlace anterior, llegando a la Loma de los Quejigos, en vez de continuar por el sendero que nos acercaría hasta el Peñón Enamorados, atrochamos campo través sobre un terreno plagado de lascas, pero dócil de caminar, desde donde El Torrecilla aún se parecía lejano.
Pasando junto a numerosos quejigos de silueta fantasmagórica como los entes del Señor de Los Anillos, continuamos en busca de la cabecera de la cañada de Las Carnicerías, donde nos encontramos con un angosto senderillo, que en un principio pasa junto a unos pequeños diques, construidos para frenar la erosión del terreno en épocas de fuertes lluvias, tomando nosotros este sendero a la izquierda, es decir, en dirección SUR, al principio se mantiene casi llaneando pero poco a poco empieza a perder altura, cada vez de forma mas pronunciada e incluso zig-zagueante conforme nos vamos acercando a la cabecera de la cañada del Froncaire, que una vez atravesemos, vamos a abandonar, remontando un ramal a la derecha cuyo trazado en zig-zag hemos visto perfectamente dibujado ladera arriba, tal y como veníamos descendiendo desde la otra vertiente de la cañada. A partir de allí y hasta el Torrecilla, coincidía con el trazado de vuelta de los compañeros que en ese mismo momento estaban realizando la “Travesía Sierra de Las Nieves 2014” con quienes esperábamos encontrarnos de un momento a otro, pero la larga sesión de fotos con la que nos recreamos en el senderillo de la Fuente del tajo de La Caína, así como nuestro ritmo mas sosegado, en contraste con su ritmo mucho mas elevado y el hecho de haber empezado antes de las 8.00 am a caminar, hicieron que fuera imposible cruzarnos con ello, pues ya habían pasado por allí, al menos media hora antes. De hecho, al día siguiente, el Padre Carras nos comentaba que después de coronar el Torrecilla, se hizo una pausa en el Pilar de Tolox, sobre las 12.30 pm.
Es esta una zona muy poco conocida del parque y la sensación de paz y soledad es tan grande como espectaculares los tajos del Froncaire que se adivinan al ESTE de nuestra posición, mientras tanto el cerro Estepilar o de la cueva del Oso, va quedando a nuestra derecha y nuestra espalda, según vamos trazando los zig-zags (NORTE).
Conforme vamos ganando altura ya se comienza a adivinar en lontananza la cumbre del Torrecilla al sur donde ya podemos distinguir un nutrido grupo de personas en su cumbre, muy visitada los fines de semana.
Este tramo de ascensión que finaliza cerca del puerto de Los Valientes, dejando a nuestra derecha un pequeño bosquete de pinsapos y dando paso a una zona muy dócil tapizada de hierba con perfil ondulado, como si fuera un prado, donde comienzan a formarse algunas cañadas donde volvemos a encontrarnos pequeños diques y corralitos acotados por una alambrada, para la protección de pequeños retoños de quejigos y pinsapos, intercalados con algunos troncos secos de gran envergadura tendidos por el suelo, testimonio mudo de quienes en su día fueron árboles colosales, recordándonos una vez mas que todo pasa y hasta las mas altas torres acabarán cayendo en su día pues nada es para siempre y mucho menos nuestra efímera existencia.
Por esta zona la erosión del terreno ha dejado al descubierto parte de las raíces de algunos quejigos centenarios, que a buen seguro tendrán en su agenda el “Grupo de Voluntarios Sierra de Las Nieves” para poder arreglarlos en la medida de lo posible. 
El caso es que cuando nos dimos cuenta ya estábamos rodeando el cerro del Pilar por su vertiente noroeste y una vez situados a los pies del Torrecilla, renunciamos a la tradicional pausa en el Pilar de Tolox para aprovechar el ritmo de crucero y comenzar a remontar la agradecida loma del Torrecilla por su sendero tradicional de ascensión, que a pesar de que en ocasiones se pierde con facilidad debido a las abundantes lascas, a poco que estamos atentos rápidamente identificamos las balizas que comparten el trazado del P.R. A-351: Caucón a Enamorados+P.R-A 351 Saucillo-Torrecilla y el S.L. A-140 Quejigales-Torrecilla, que coinciden desde las cercanías del Nevero de Tolox hasta la cumbre del Torrecilla.
Como íbamos diciendo estando en una forma física medianamente buena, el Torrecilla (en su versión tradicional), es una de estas ascensiones muy cómodas que puede realizar cualquier persona, pues sus rampas rara vez superan el 20% de desnivel, salvo algún escalón de vez en cuando. ¡Eso sí!, en caso de estar nevado todo se hace mucho mas dificultoso: si la nieve está blanda por lo mucho que nos podemos ir hundiendo en la nieve, exigiendo un esfuerzo mucho mayor y si la nieve está dura o incluso hay placas de hielo pueden llegar a ser necesario incluso el uso de crampones y piolet. No obstante, sin nieves, es decir en condiciones normales es una ascensión muy llevadera debido a su cómodo trazado en zig-zag y como una vez iniciada la ascensión, no ves la cumbre hasta que prácticamente la tienes encima, tampoco te agobias pensando que hay que llegar hasta allí, porque cuando te das cuenta ya estás en la cumbre, donde tradicionalmente solemos encontrarnos muchos excursionistas cada fin de semana. Llegando a la cumbre a eso de las 14.30, nos cruzamos primero con Manuel Esteban y su mujer Marlise Hofer Junker, con quienes habíamos coincidido por última vez en la Transmijeña, a principios de febrero, al igual que con Jenny Valerezo , con quien también nos cruzamos unos metros antes de llegar a la cumbre, que aparece en la imagen de arriba, camiseta roja y pañoleta negra, acompañando a dos compañeras de la legión que descendían casi corriendo, en pantalón corto, después de haber dado buena cuenta de unas morcillas, chorizos y huevos fritos que habían frito con un infiernillo en la cumbre para envidia de todo el personal que se encontraba por allí. 
Aunque teóricamente La Maroma (2.065 msnm) es el techo de Málaga, al ser compartida toda su vertiente norte con Alhama de Granada, podríamos considerar el Torrecilla (1.919 msnm) el techo de la provincia, 100% malagueña, y no sólo eso; porque además ostenta el honor de ser el techo de todo el cuadrante suroeste de la Península Ibérica, si trazamos una línea recta desde Málaga capital hacia el norte. Al igual que hemos hecho las últimas veces que hemos subido al Torrecilla, nos acercamos a la plataforma que se encuentra a unos 300 m al suroeste de la cumbre, un lugar muy curioso que nos recuerda a un paisaje lunar, erosionado como si hace millones de años hubiera formado parte de unantiguo glaciar, en cualquier caso, un magnífico mirador hacia la Sierra Canucha, Sierra Blanca, Valledel río Verde, una amplia franja litoral de San Pedro de Alcantara hacia Estepona, Los Reales y en días despejados el Peñón y las cumbres del Rif, no obstante, en esta jornada tuvimos mucha calima en el horizonte.Finalizado el almuerzo montañero, la sesión de exploración por la plataforma sur, y las fotos de rigor junto a la placa “Torrecilla 1.919 m” donde casi había que hacer cola para “hazme tú la foto y yo os la hago a vosotros”. Descendimos  en cuestión de 15 minutos hasta el Pilar de Tolox, donde ahora sí hicimos la parada de rigor, para hidratarnos un poco y terminarnos el postre, cuyas migajas parecía pedirnos un simpático ejemplar de acentor alpino, tan cerca nuestra que casi podíamos tocar con las manos.Tras breve pausa en el Pilar de Tolox, al que pertenecen las imágenes de arriba, con el sol, ya comenzando a caer en el horizonte, nos pusimos en marcha, por el bien marcado sendero P.R.-A 351 Saucillo-Torrecilla pasando junto a magníficos ejemplares centenarios de quejigos y enormes sabinas,

en esa zona de perfil muy dócil que pasa cerca de Sima GESM, y Sima Honda, que quedan a unos 200 m a la izquierda del sendero (oeste), cuando ya vamos de regreso dejando el Torrecilla a nuestra espalda.

Poco antes de llegar al nevero de Tolox, el sendero se bifurca de manera que el que sigue recto, dirección oeste, es el S.L. A-140 Quejigales-Torrecilla, con sus marcas verde y blanca y nosotros tomamos el ramal de la derecha: P.R.-A 351 Saucillo-Torrecilla, con las marcas amarilla y blanca, llegando a los pies del peñón Enamorados en unos 20 minutos, renunciando a subir al Peñón, pues aunque se trata de una ascensión corta y muy escalonada, la kilometrada y el desnivel ya se iban notando, y el sol estaba cada vez mas bajo. En la foto de arriba aparece vemos la cabecera de La Cañada de Las carnicerías desde la base del Peñón Enamorados. En esta otra foto vemos el Torrecilla desde los pies del peñón Enamorados. Desde la zona conocida como Ventisqueros ya comenzamos a divisar un farallón rocoso, que queda a unos 400 m a la izquierda del sendero, bautizado con el curioso nombre de Los Andenes de la Cuchara al que las luces del atardecer teñían de un tono dorado, mientras que Sierra Cabrilla a la izquierda con Yunquera a sus pies y sierra Prieta a la derecha,comienzan a aparecer imponentes al ESTE, coincidiendo con nuestro horizonte en el sentido de nuestra marcha hacia el final del recorrido.Mientras que el tajo de La Alberca, al norte, a nuestra izquierda, mas lejano, por encima del cual se veía gran parte de la localidad de El Burgo. Conforme vamos descendiendo, volvemos a adentrarnos en un denso pinsapar, que cuya magia nos sumerge en un cuento de hadas, estando atentos a un desvío que nos encontramos poco antes de llegar a la peña del Cuco, donde tomamos a nuestra derecha, un ramal de sendero que sin margen de error, nos conduce a través del denso pinsapar de la cañada de Juanisco Huelva, por donde realizamos un serpenteante descenso contemplando desde la distancia la plataforma del mirador de Luis Ceballos o puerto del Caucón, donde habíamos dejado el coche, que ya era el último que quedaba a esa hora en que con las últimas luces de la tarde, la luna llena comenzaba a brillar cada vez mas elevándose por el este. Pero aún nos quedó tiempo para fotografiar la fuente de Juanisco Huelva e incluso algún que otro renacuajo en su interior, señal inequívoca de la llegada de la primavera. Llegando a la plataforma del mirador de Luis Ceballos, con las últimas luces del día, después de haber disfrutado de una ruta, que sin proponérnoslo en un principio, resultó ser una precioso itinerario circular por la sierra de las Nieves, intercalando algunos de sus parajes mas clásicos con otros tramos mucho menos conocidos

Comentario jocoso de Eduardo al final de la ruta.

2 comentarios :

  1. Anónimo12:49 a. m.

    Me ha encantado lo del Torrecilla como techo del cuadrante sur-oeste de la Península, algo que aún le añade más magia, ¡y además es verdad!.

    ResponderEliminar
  2. Anónimo6:44 p. m.

    Aparte de mi comentario anterior sobre lo del Torrecilla, quería daros las gracias porque vuestra entrada ofrece información toponímica útil sobre enclaves poco conocidos, un texto ameno, y buenas fotos. Saludos.

    ResponderEliminar