martes, junio 17, 2014

El Mulhacén (3.479 msnm) desde el Alto del Chorrillo y regreso por Siete Lagunas

El Mulhacén (3.479 msnm) desde el Alto del Chorrillo (2.710 msnm) y regreso por Siete Lagunas (2.930 m-3.091 msnm).
Punto de encuentro: a las 8.15 en el Centro de Interpretación de las Altas Cumbres de Capileira (travesía principal del pueblo, no tiene pérdida). Aquí es donde retiraremos los tickets de los minibuses que nos llevan directamente hasta el Alto del Chorrillo, previa llamada a los teléfonos 958 76 34 86 y 671 56 44 06, en la actualidad el precio es de 10€ por persona a ingresar en el número de cuenta para reserva SIAC SUR SIERRA NEVADA: ES26 0487 3137 4590 0000 3804.

Además el personal de esta oficina nos facilita el conocimiento de las características más relevantes de este entorno privilegiado, el Parque Nacional y el Parque Natural de Sierra Nevada, a través de un agradable paseo por la historia, medio físico, paisaje y biología de la parte alta del macizo.

El email de esta oficina es: pi.capileira.cma@juntadeandalucia.es  Entorno Natural: Parque Nacional de Sierra Nevada, en el mismo corazón del parque. Localidad de referencia: Capileira (Alpujarras granadinas) Cómo llegar a Capileira:

Si venimos desde la Costa del Sol:

Nuestra referencia es la A-7, autovía de La Costa, dirección Motril-Almería y justo antes de entrar en Motril nos desviamos en dirección a Granada por la A-44. A unos 18 Km cogemos el desvío a Órgiva, localidad que atravesaremos, llegando inmediatamente después a un cruce que nos indicará Lanjarón a la izquierda y a la derecha: Campaneira, Trevélez, Capileira. Al pasar junto a la localidad de Pampaneira, estaremos atentos al cruce que ya nos anuncia: Bubión, Capileira, siendo este último el pueblo mas alto a donde llegaremos en unos 15 minutos desde este último cruce.

Si venimos desde otros puntos del interior por la A-92 al llegar a la circunvalación de Granada, tomamos el ramal de autovía hacia Motril, al llegar a la altura del embalse de Béznar (que veremos a la derecha de la autovía) estaremos atentos al desvío hacia Lanjarón, que será nuestra puerta de entrada a las Alpujarras, a partir de aquí nuestra referencia coinciden con las indicaciones Campaneira, Trevélez, Capileira. Al pasar junto a la localidad de Pampaneira, estaremos atentos al cruce que ya nos anuncia: Bubión, Capileira, siendo este último el pueblo mas alto a donde llegaremos en unos 15 minutos desde este último cruce.

Terreno: 17% deteriorada pista terriza, 40% sendero pedregoso, 35% ladera con grandes lascas y tremendos bloques de pizarra en el tramo de descenso del Mulhacén a Siete Lagunas (¡ojo a quienes tengan problemas de rodilla, porque este sí es un tramo rompepiernas!, aunque de espectacular belleza). Y 7% dócil terreno de prados (borreguiles) almohadillados y en ocasiones parcialmente encharcados en el paraje de Siete Lagunas.

Inicio y final de ruta: Alto del Chorrillo (2.710 m)
Altura máxima: 3479 m (Mulhacén)
Tipo de recorrido: Circular con tramo lineal coincidiendo con el inicio y final.
Distancia aproximada: 14 km
Desnivel aproximado acumulado tanto de subida como de bajada: 1.100 m
Puntos de agua: No hay, salvo en las chorreras de Siete Lagunas, teóricamente NO POTABLES, pero bebibles para gente curtida en montaña.
Nivel de dificultad: Puede ir de alto a muy alto, dependiendo de cómo se adapte ese día nuestro cuerpo a la altitud, pues al acercarnos a los 3.000 m, a mucha gente empieza a dolerle la cabeza, se pueden sufrir leves mareos y a veces tenemos sensación de ir a cámara lenta. Por lo que es muy recomendable empezar a ritmo de viejo achacoso, para llegar como joven mozo. Se recomienda ritmo tranquilo y varias paradas bebiendo un poco en cada una de ellas.

Mapa: Archivos Secretos de Don Manuel manzanares "El Cartógrafo del NATIOMAL GEOGRAPHIC"
Crónica y fotografías: Juan Ignacio Amador con la colaboración del Doctor Leal, Antonio Francisco Gallego "La Locomotora de Alhaurín"(blog: por la Nariz del buey) y Fidel "El Senderista Romántico".

Fecha de realización y meteorología: sábado 14 de junio, cielos despejados con algunos intervalos nubosos, con una ligera llovizna al abandonar el paraje de Siete Lagunas y un chaparrón tras la copa de despedida en la localidad de Capileira. Agradable temperaturas durante la ruta entre unos 12 y 20º C, según hora y altitud y suave brisa en zona de cumbre.

31 Participantes:

Desde Huelva vino Santa Teresa de Mágina, única compañera de Pasos Largos que ha conseguido sellar su pasaporte en todos los techos provinciales de Andalucía esta Temporada 2013-14.
Desde Rota (Cádiz) vinieron: Reinaldo “El Senescal de la Bahía” y Manuela “La Dama de Hierro” (6 techos realizados esta  temporada 2013-14: Tiñosa, Maroma, Torrecilla, Torreón , Mágina y Mulhacén)


Desde Jerez (Cádiz): Paco Pérez Mariscal, (2 techos realizados  esta  temporada 2013-14: Torrecilla y Mulhacén). Desde Sevilla vinieron: Ángel “El Gladiador de Itálica” con 5 techos realizados esta temporada 2013-14: Bonales, Tiñosa, Chullo, Torrecilla y Mulhacén. Rafael Sancho con tres techos realizados esta temporada: Chullo, Torrecilla y Mulhacén. Desde Cabra (Córdoba): Rafael García “El Califa” con seis techos realizados esta temporada 2013-14: Tiñosa, Terril, Torrecilla, Torreón, Mágina y Mulhacén.

Desde Ronda: Herminia “La Centella do O Cebreiro” , con 5 techos realizados esta temporada 2013-14: Bonales, Tiñosa, Chullo y Torrecilla y Mulhacén. Y Bartolomé Ortega con 3 techos realizados: Terril, Torreón y Mulhacén. Desde distintos puntos de la Costa del Sol: Don José Guerrero “El Maestro Geobotánico” (8  techos realizados esta temporada 2013-14: Bonales, Tiñosa, Terril, Maroma, Chullo, Torrecilla, Mágina y Mulhacén); Doctor Leal, Precursor de esta segunda edición de los techos provinciales de Andalucía: (7 techos realizados con Pasos Largos en la presente temporada 2013-14: Bonales, Tiñosa, Terril, Maroma, Chullo, Mágina y Mulhacén). Romualdo Estévez “El Trovador de la Senda” y Mª Jesús Rider “La Duquesa de Baqueira Beret”(6 techos realizados esta temporada 2013-14: Bonales, Tiñosa, Terril, Chullo, Mágina y Mulhacén).


Eduardo “El Último Samurai” (6 techos realizados esta temporada 2013-14: Terril, Maroma, Chullo, Torrecilla, Mágina y Mulhacén). Eduardo “El Padre Carras” (4 techos realizados esta temporada 2013-14: Chullo, Torrecilla y Mágina y Mulhacén). Juan Antonio Villalba “El Corsario de Sierra Almijara” (5 techos realizados esta temporada 2013-14: Tiñosa, Terril, Maroma, Chullo y Mulhacén)

Antonio Francisco “La Locomotora de Alhaurín” (3 techos realizados esta temporada 2013-14: Tiñosa, Terril y Mulhacén).

Fidel González “El Senderista Romántico”  (3 techos realizados esta temporada 2013-14: Chullo, Mágina y Mulhacén); Javier Ruiz"El Hombre tranquilo" (3 techos realizados esta temporada 2013-14: Chullo, Mágina y Mulhacén) Javier Reyes Ruzafa “El reportero de Los Lavaderos de la Reina” (2 techo realizado esta temporada 2013-14: Chullo y Mulhacén); Antonio Cano Trillo “El Cordobés Errante” (2 techo realizado esta temporada 2013-14: Maroma  y Mulhacén). Y otros compañeros que aunque ya habían realizado numerosas salidas con nosotros, curiosamente debutaban en esta ocasión en el programa de los 8 techos provinciales aprovechando tan emblemática ascensión: Marlem “La Perla Venezuela”, Miguel Fortes, Paco Castillo “El Generoso” , María del Mar Castellón de la Hoz “La chica de la camisa a cuadros”, José Andrés Alonso Lopera,  Faco Farlince “El Hombre que reconoció a Valentín en un labrador blanco”.

Como guías de lujo volvimos a tener a Carmen Cabello “Galadriel” y Manuel manzanares “El Cartógrafo del NATIONAL GEOGRAPHIC”.

Y un humilde servidor: Juan Ignacio Amador.

Bibliografía: www.ideal.es, granadapedia, www.nevadensisis.es

A tener en cuenta: 1º) La ruta que describimos en esta crónica es la opción mas asequible para hacer el Mulhacén en una sola jornada. 2º) Una vez que la minbús nos deja en el Alto del Chorrillo (2.710 msnm), las opciones mas tradicionales que se suelen realizar para coronar el Mulhacén son:
1º) La Lineal por la Loma del Mulhacén.
  2º) La que teníamos pensado realizar en un principio descendiendo desde el cruce de senderos cercanos al Alto del Chorrillo (2.710 m) hasta el refugio de Poqueira (2500 m) y desde allí ascender hasta el Mulhacén (3.479 m) pasando por la Laguna del Majano (2900 m), el refugio y la laguna de la Caldera 3000 m) y una vez en la cumbre del Mulhacén, descender por la loma hasta el Alto del Chorrillo, pasando por el Mulhacén II (3.362 msnm
      3º) Por último hay una tercera opción para coleccionistas, que a finalmente fue la que realizamos a petición de la Duquesa de vaqueira Beret, que fue la tradicional ascensión directa al Mulhacén (3.479 m), por la loma de su mismo nombre pasando por el Mulhacén II (3.362 msnm) y una vez coronado el Mulhacén, descenso hasta el mágico paraje de Siete Lagunas (2.930 m-3.091 msnm), desde donde regresamos al Alto del Chorrillo, puntualmente a las 16.15, tal y como estaba previsto para que la minibuses nos llevaran de vuelta a Capileira.


3º)Para disfrutar plenamente de esta jornada lo suyo es pasar la noche antes en algún alojamiento de la zona, de lo contrario nos espera madrugón y palizón de kilómetros, he aquí algunos enlaces:






Pampaneira, Bubión y Capileira, pueblos y leyendas en el corazón de la Alpujarra granadina: La Alpujarra está llena de misteriosas leyendas. En Bubión, Pampaneira y Capileira se localizan algunas de estas leyendas que han pasado de padres a hijos y que tienen como escenario diferentes parajes y construcciones de algunos de los pueblos más altos de España, situados en el barranco de Poqueira, por donde ya estoy empezando a trazar en mi imaginación una ruta gastronómica-senderista para la próxima temporada. Entre los pueblos de Bubión y Capileira hay un bonito paseo que se puede desarrollar sin ninguna dificultad ni sobresalto. Salvo que se aparezca una gallina con doce polluelos. Si alguien va a cogerlos desaparecen rápidamente. La gallina se aparece en el antiguo camino real, cerca de la villa turística de Bubión. Cuentan los hogareños que esta leyenda surgió hace muchos años y que algunos la han visto.
Bubión, colgado en el barranco de Poqueira, fue declarado junto a Pampaneira y Capileira Conjunto Histórico Artístico. Conserva la fisonomía propia de los poblados bereberes. Y también se puede visitar aún la torre de una mezquita, que ahora es iglesia, y en la que dicen que aparece el espíritu de una joven mora. La habitación en la que la tuvo prisionera su padre también se puede visitar.
Según la leyenda la mora se enamoró de un castellano y el padre la encerró en la habitación de la torre y no la dejó salir. Las joyas y fortuna que le pertenecían dicen que las enterraron frente a la iglesia, en el barranco de Poqueira. Ha habido gente que ha pagado a otros para que vayan a buscar este tesoro. Y es que, según relatan los lugareños, en la Alpujarra se ha encontrado más de un tesoro. No han sido pocas las gentes que han llegado de Marruecos con llaves y con mapas en busca de tesoros.
Además de estas leyendas Bubión conserva muy bien las características de un pueblo alpujarreño con estrechas calles donde perdura la memoria de su pasado morisco.
Capileira es el más alto de los pueblos del barranco de Poqueira, de hecho, gran parte de su término municipal pertenece al Parque nacional de Sierra Nevada, llegando hasta las cimas del pico Veleta y del Mulhacén, techo de  la península ibérica, que comparte con Güejar Sierra y Trevélez, convirtiendo a estos tres municipios en los más altos de la península, y segundos de España tras la Orota en la falda del Teide.

Todo el municipio de Capileira está declarado Conjunto Histórico Artístico y Paisaje Pintoresco, además de haber sido declarado por el Consejo de Europa  como modelo de arquitectura popular. Entre los monumentos del pueblo destaca la Iglesia Parroquial de Ntra. Señora de la Cabeza, que fue reconstruida en el siglo XVII. Dentro de la misma se puede apreciar un retablo de estilo barroco en madera dorada del siglo XVII y una imagen de la Virgen de la cabeza donada por los Reyes Católicos en el siglo XV. Capileira es un lugar ideal para relajarse y disfrutar del saber de los vecinos. Para conocer sus costumbres se puede visitar el Museo ‘Pedro Antonio de Alarcón’ fundada en 1972 y restaurada en 2013 por la Diputación de Granada, está dedicada a la vida y obra del escritor de Guadix: Pedro Antonio de Alarcón, además de funcionar como museo de  usos y costumbres alpujarreñas. Se conservan también dos lavaderos públicos bajo las fuentes de Hondera y La Pileta, que estuvieron en uso hasta el año 1965. Este hermoso triángulo rural lo cierra Pampaneira que también mantiene el aspecto bereber en su arquitectura. En Pampaneira también dicen que hay tesoros escondidos y en Capileira existen otras leyendas sobre las campanadas. Dicen que traen buena suerte a las personas que las escuchen en los tajos o en las cuevas. Durante los días de estancia se pueden visitar los tres pueblos y realizar diferentes rutas y visitas a los monumentos, así como degustar el famoso plato alpujarreño y demás viandas. El barranco de Poqueira está en la vertiente sur de Sierra Nevada y desciende desde el pico del Veleta.
De Capileira al Alto del Chorrillo:

Se trata de un tramo de 19 km del carril terrizo en el que se ha convertido la antigua carretera que comunicaba la zona de Prado Llano y el Veleta con las Alpujarras, operativa hasta  los años 80.

Las minibuses parten justo frente a la puerta del Centro de Interpretación de las Altas Cumbres de Capileira (pequeña oficina de información, donde retiramos los tickets que hemos reservado previamente y desde allí salimos inmediatamente del pueblo, por una pista sólo asfaltada en su inicio, que poco después pasa a ser terriza, como se puede comprobar en el mapa, los 7 primeros kilómetros son los mas sinuosos hasta la Hoya del Portillo donde el carril queda cortado por una barrerera vigilada donde sólo pueden continuar los vehículos autorizados. Por lo que es hasta aquí es donde pueden llegar los coches particulares, existiendo una amplia explanada a ambos lados de la pista para dejar los vehículos, si bien la pista no está en muy malas condiciones, es preferible llegar hasta aquí en 4x4. Cabe advertir que aún quedan desde aquí algo mas de 11 km de pista hasta llegar al Alto del Chorrillo que se suelen hacer larguísimos y muy monótonos si vamos andando.

Una vez que pasamos la barrera del Alto del Portillo, vemos un sendero que sale a la izquierda y que llega directamente hasta el refugio de Poqueira, distante a unos 14 km, esta suele ser la opción mas recurrente, para quienes suelen hacer noche en el refugio. Unos dos kilómetros mas allá llegamos al Prado de Las Juncias, coincidiendo con la penúltima curva cerrada de la pista, desde donde comenzamos a dejar atrás el bosque de pinos de repoblación que nos ha acompañado desde Capileira. A lo largo de la pista veremos algunos refugios de piedra, algunos de los cuales fueron construidos como nidos de ametralladoras por parte del bando Republicano en los inicios de la Guerra Civil, para defender el paso por la antigua carretera que unía la zona de Pradollano con Capileira, estos construcciones de piedra se repiten cada x quilómetros a lo largo de la pista, paradógicamente con el paso del tiempo muchas de ellas se utilizan como improvisados refugios vivac en la Alta Montaña de Sierra Nevada.

Al llegar al puerto de la Molina (2.578 msnm), la pista traza su última curva de horquilla y a partir de aquí los últimos 5 km discurren por tramos mas rectos, en dirección predominantemente norte, noreste, sobre la desértica loma de Piedra Blanca (aunque allí casi todas sean marrones), llevando el valle del Poqueira a nuestra izquierda sobre el que contemplábamos gran parte del cordal de los tresmiles que va del Veleta hacia la hoya de La Caldera, con amplias lenguas de nieve dispersas por la zona de cumbres, que serían nuestro telón de fondo durante la primera parte de la ruta. Y a la derecha el valle del Trevélez a nuestra derecha, hasta que llegamos al llano conocido como el Alto del Chorrillo. 
¿Y por qué del Chorrillo, si allí no hay ni un triste acequia?, pues por el chorrito que suele echar mas de uno, después de los interminables 19 km de pista, por lo que os recomendamos salir meados y cagados de Capileira.
Breve descripción del Mulhacén (3.479 msnm) al Alto del Chorrillo (2.710 msnm) y regreso por Siete Lagunas (2.930 m-3.091 msnm). 
Una vez que llegamos al Alto del Chorrillo, si nos asomamos al borde la loma sobre la que estamos en dirección ESTE,  podemos ver parte de la localidad de Lanjarón unos 1.000 m por debajo de nosotros.

Iniciamos nuestra ruta en el Alto del Chorrillo, por una pista por la que comenzaremos a caminar en dirección NORTE, con la silueta del Mulhacén II en el horizonte y gran parte del cordal del Veleta hacia Los Crestones y la hoya de la Caldera con grandes manchas de nieve dispersas, típicas de finales de Primavera. Unos 200 m mas adelante, sale un ramal a la derecha que se encamina hacia la Loma del Tanto y del Mulhacén, en su versión de ascenso mas directa que fue la que escogimos nosotros, una que decidimos cambiar la alternativa de descender hasta el refugio de Poqueira (2500 m) y desde allí ascender hasta el Mulhacén (3.479 m) pasando por la Laguna del Majano (2900 m), y la laguna de la Caldera 3000 m) y nos decidimos por la directa al Mulhacén y regresar descendiendo por el mágico paraje de Siete Lagunas a sugerencia de la Duquesa de vaqueira Beret. 
Una vez que tomamos el mencionado ramal de sendero que sale a la derecha, el camino hacia la cumbres es mas que evidente, la mayor parte del tiempo el sendero a veces rectilineao, a veces zig-zagueante va remontando la loma del Tanto y después la del Mulhacén, alternándose en algunos tramos con una vieja pista secundaria prácticamente mimetizada por la roca marrón-rojiza del terreno.De frente a nuestra izquierda en el sentido de la marcha, en dirección noroeste, se alza altiva y elegante la desafiante cumbre del Veleta (3.394 m). (Abajo: Antonio "La Locomotora de Alhaurín").
La ladera es dócil y tendida, pero conviene tomársela con tranquilidad porque tal y como nos vamos acercando a los 3.000 msnm, la altitud, sobre todo para quienes no estén habituados, comienza a notarse en nuestras sienes, empezamos a sentirnos las palpitaciones mas altas, y podemos llegar a sentir incluso nauseas, afortunadamente no fue el caso de ningún compañero, si bien la altura, lo notamos la mayoría en mayor o menor medida salvo Ángel González “El Gladiador de Itálica” y Rafael Sancho González “La Maromota de Katmandú”  acostumbrados a sus ya tradicionales escapadas de trecking por el Himalaya y otros puntos del Globo.

 Poco antes de llegar a un primer promontorio rocoso, pudimos disfrutar de la presencia de un nutrido grupo de machos de cabra montes, que nos contemplaba desde un saliente de la ladera, unos 40 m a la derecha del sendero.


En el tramo de ascensión que compartí con el catedrático geobotánico Don José Guerrero, recuerdo que nos iba comentando que Sierra Nevada se formó hace unos 25 Millones de año, debido al choque de las placas africanas y euroasiática adoptando la forma de una joroba que se fue desgastando en su parte central por la acción de los agentes climatológicos.
La zona que ocupa Sierra Nevada se encontraba bajo las aguas del antiguo mar de Thetis hace unos  200 Millones de años donde abundaba la vida primitiva: amonites, Plesiosaurius, Liopleorodon, queenslandicus,quelonios,  algas, microorganismos, etc…

Las arcillas y limos de las partes más altas se acumularon en el fondo del mar formando capas laminares que fueron sometidas a fuertes transformaciones metamórficas dando lugar a esquistos con su característica foliación y coloreados por los tonos grises del grafito. Este es el profundo manto Nevado-filabre, conocido por lastra.

Hace unos 170 Millones de años que sobre la capa de lastra se empezaron a acumular calizas y dolomitas debido a la precipitación química del agua del mar formando el manto Alpujárride o calar. 
Entre ambos mantos se interponen las filitas que son rocas pizarrosas de la misma naturaleza que el calar. Las pizarras por descomposición dan la launa que se utiliza para impermeabilizar las cubiertas y es de aspecto arcilloso y de coloración gris-violáceo-azulado.

En el plegamiento que formó Sierra Nevada, la profunda lastra salió a la superficie y la erosión hizo que la capa de calar ocupara las zonas más bajas y perimetrales, en forma de ramblas o derrumbaderos como los que podemos ver por los Alayos de Dílar ó el valle del río Torrente(camino del cerro del Caballo), por ejemplo.


Con la llegada de las glaciaciones, hace tan sólo un Millón de años (antes de ayer en edad geológica), se incrementa la meteorización formándose los depósitos morrénicos en las cumbres y se forja el relieve actual. El clima periglacial con alternancias de heladas y deshielos que va destruyendo la roca y formando tremendos cascajares, como el que mas adelante nos encontraríamos en nuestro descenso del Mulhacén a Siete Lagunas.

Popularmente los cascajares eran conocidos como  pedregales, de donde los vecinos de la Alpujarra y otras localidades del perímetro del parque, se abastecían para construir sus casas, corrales y refugios. Si bien, actualmente la piedra está protegida por el Parque de Sierra Nevada y solo se puede obtener con un permiso especial; los colores de la piedra autóctona poseen tonalidades rojizas, azules, grises y plateadas que la diferencian de la pizarra negra de otras latitudes geográficas.

El movimiento que dio origen a Sierra Nevada continúa produciéndose de hecho se estima que sus cumbres siguen elevándose sobre el nivel del mar, según en que zona del parque. entre uno y dos cm al año.


Minutos mas tarde llegábamos al vértice geodésico del Mulhacén II (3.362 msnm), que en realidad es una especie de cumbre secundaria del Mulhacén propiamente dicho, situada aproximadamente a un kilómetro de distancia de la cumbre principal. Como no podía ser de otra manera aquí hicimos otra parada de reagrupamiento y aprovechando la ocasión la primera foto de grupo, al mismo tiempo que aprovechábamos unos minutos de descanso para soltar mochilas, echar un trago y seguir aclimatándonos de una forma mas reposada a la altitud. 
Finalizada la parada de rigor, reanudamos la marcha que en su último tramo se hace algo mas empinada, pero como la mayor parte del grupo ya nos habíamos aclimatado bien a la altitud, progresamos a buen ritmo recreándonos con el precioso paisaje que teníamos allí abajo a nuestra izquierda donde las aguas turquesas de la laguna de la Caldera, se fusionaban con la tardía nieve de su perímetro, cruzándonos de vez en cuando con algunos senderistas que ya bajaban después de haber hecho cumbre con sonrientes caras de “objetivo cumplido”, la misma que minutos mas tarde teníamos todos al llegar a la cumbre, retransmitiendo la llegada en directo compañero por compañero, desde la mismísima cumbre del Mulhacén (3.479 msnm) donde como no podía ser de otra manera nos hicimos la correspondiente foto de cumbre.
 Primer Mulhacén para algunos, segundo, tercero, cuarto o quinto para otros. Además de la foto de grupo tampoco faltaron las fotos paisajísticas como la del agreste y salvaje cordal que se extiende hacia el desafiante cerro Alcazaba (3.384 msnm) al noreste o las idílica Laguna de La Mosca unos 600 m por debajo nuestra, a los pies de la impresionante pared norte del Mulhacén, sobre la que conviene asomarse con mucho cuidado.
En la misma cumbre del Mulhacén el Doctor Leal, precursor de esta segunda edición de la segunda edición de los techos provinciales y yo nos dimos un fuerte abrazo en tan simbólica cumbre con la que completábamos este bonito proyecto que nueve meses antes había surgido en una de nuestras tertulias montañeras en el bar del May (Fuengirola), donde se han cocido una buena colección de rutas las seis últimas temporadas.
Antes de abandonar la cumbre Ángel González “El Gladiador de Itálica”, paisano y tío culto, cultísimo donde los haya, nos contó que esta montaña toma su nombre del rey nazarí Muley-Hassem, padre del monarca musulmán Boabdil, que fue el último rey árabe de Granada.

El rey Muley Hacen sucedió a su padre Muhammad XI en el poder en 1465. Cinco años después de acceder al trono, finalizó el tratado de paz que su padre había establecido con los cristianos. A partir de entonces las relaciones con éstos comenzaron a deteriorarse ya que Muley Hacen comenzó a hostigarles. Los cristianos, hartos de esta situación, se levantaron y en 1482 tomaron Alhama, plaza que ya no se pudo recuperar.

Mientras todos estos acontecimientos ocurrían el caudillo árabe tuvo que afrontar el clima de discordia creado entre sus dos favoritas, ya que Muley Hassem era un “picha brava” y al mismo tiempo romántico y se enamoró de una doncella de la sultana Aixa, llamada Isabel de Solís, la convirtió en su favorita y la llamó Zoraya (lucero de la mañana).

Axia, que era la madre de su hijo Boabdil, pretendía destronar a Muley Hacen y que su hijo se hiciera con el poder. En un principio llegaron a un acuerdo para dejar momentáneamente este enfrentamiento y unirse en la causa contra los cristianos. Sin embargo, al producirse la partida de Muley Hacen para entrar en combate, Boabdil tomó Granada. Cuando quiso enfrentarse a los cristianos le hicieron prisionero y su padre volvió a ocupar su reinado de Granada. Al recobrar la libertad, Boabdil se enfrentó de nuevo a su padre. Finalmente, llegaron a un acuerdo y Boabdil se quedaba con el trono de Almería, mientras que su padre permanecía en Granada.
Pero la sultana Aixa seguía muy enfadada y provocó un enfrentamiento entre su linaje (los abencerrajes), y el linaje de su marido (los cegríes) que llevó al ya muy debilitado Reino de Granada a una guerra civil que lo desoló.
 
El viejo Muley Hassem tuvo que salir al exilio en cuya marcha cayó mortalmente enfermo en el Castillo de Mondújar donde murió agotado  y hastiado de su trato con los hombres. En su lecho de muerte le pidió a su  amada Zoraya que tras su muerte llevaran sus restos al pico más alto del Reino, lo cual se llevó a cabo días después de su muerte y desde aquel momento el techo de Sierra Nevada y por consiguiente de la península Ibérica pasó a llamarse Muley Hacen, que posteriormente en lengua castellana derivó en Mulhacén.


El caso es que, una veces por H y otras por B, nuestro paso por las cumbres es tan efímero, como nuestra propia vida, en comparación con los Millones de años que seguirán permaneciendo estas montañas que hoy contemplamos y admiramos, mientras ellas nos contemplan a nosotros como si fuésemos pequeñas hormigas de paso, casi siempre esclavas del reloj, en este caso, de la hora que no podíamos perder de vista porque a las 16.15 ya nos estaría esperando la minibús en el Alto del Chorrillo, eran ya mas de las 12.00 y todavía había que bajar a Siete Lagunas, por lo que muy a nuestro pesar tuvimos que abandonar tan emblemática cumbre mucho antes de lo que nos hubiera gustado.

Al echar un vistazo a cualquier mapa de Sierra Montaña y comprobar lo relativamente cercano que se ve al Mulhacén del paraje de Siete Lagunas, uno tiende a pensar que la bajada a Siete Lagunas es poco menos que un paseo y puede que sea muy llevadera por la Loma del Resuello (en sentido descendente), pero nosotros la realizamos, dejando dicha loma a nuestra derecha, concretamente por el impresionante cascajar o derrumbadero formado por una tremenda cascada de grandes lascas de pizarra de todos los tamaños, desde pequeñas piedrecillas sueltas, hasta tremendos bloques que debemos esquivar, unas veces por la derecha, otras veces por la izquierda y a veces pasando por encima.

  Aunque desde el inicio del descenso vamos viendo la Laguna Hondera, allí abajo, lo accidentado del terreno ralentiza mucho la bajada, que en algunos momentos parece convertirse en una jinkana, donde a veces tenemos el comodín de chorrarnos con el culo a través de una lengua de nieve, que a modo de tobogán nos permite descender algunos tramos de mas de 20 m de desnivel en apenas unos segundos, con la precaución de ir frenando de vez en cuando, para poder frenar antes de llegar al final, donde volverán a esperarnos tremendos bloques y lascas gigantescas de pizarra. Las grandes nos obligan a poner precaución en cada paso, sobre todo a la hora de llegar algunos salientes, que nos obligan a dar pequeños rodeos o a trazar largos zig-zags para esquivar los tramos mas empinados de ladera, donde en ocasiones las lascas mas pequeñas ceden a nuestro paso y el suelo se hace muy resbaladizo.

El paisaje lunar a nuestro alrededor es de una belleza agreste y espectacular, pero sin duda alguna lo mas bonito es nuestra llegada al paraje de Siete Lagunas, donde podemos intuir como ha influido en el valle que tenemos ante nosotros, la existencia de actividad o episodios glaciares de finales del cuaternario, que junto con la orogenia alpina, son los responsables de este complejo montañoso.

La presencia de lagunas es una prueba de la existencia de glaciares con sus circos, de hecho cuando vas caminando por el interior del paraje de Siete Lagunas y miras en dirección norte (a nuestra espalda en el sentido de nuestra marcha), Los gigantes grises o marrones forman un espectacular telón de fondo que de izquierda a derecha está formado por el Mulhacén, el Peñón del Globo, Puntal de Siete Lagunas y Alcazaba, formando un buen ejemplo de circo glaciar, sin duda alguna Siete Lagunas es el paraje estrella de la vertiente sur de Sierra Nevada, como probablemente lo sea la cabecera del río Genil (Vereda de la Estrella) con el telón de fondo de Mulhacén y Alcazaba en su vertiente norte.
Al llegar al paraje de Siete Lagunas, algunos optaron por visitar varias de sus lagunas recreándose con la fotografía y otros continuamos andando junto a los canales y chorreras que comunican las lagunas entre sí, desde la Laguna Altera (3.091 msnm) y la mas baja la Laguna Hondera (2.930 msnm), 
junto a la cual estuvimos almorzando la mayoría, mientras el resto inmortalizaba el entorno con sus cámaras, siempre con mucho cuidado de no pisar las pequeñas florecillas endémicas, auténticas joyas a nivel botánico como por ejemplo:
Chaenorrhinum glareosum, espuelillas o dragoncillos (en la imagen de arriba).
La viola crassiuscula (en la imagen de arriba).
La gentia sierrae (imagen de arriba)
Estrella nevadensis o de las nieves, plantago nivalis, cuya adaptación  radica en sus pelos que la protegen de las bajas temperaturas y también evitan la evaporación del agua durante el día ya que esta planta retiene el agua en sus hojas.
Como casi todas las plantas simbólicas esta tiene también su historia o leyenda, se la considera la flor del amor eterno, los enamorados la regalaban para demostrar su amor, pero recordad que es una especie en peligro y no se puede coger a pesar de lo bonito de la leyenda.
Crece en los bordes de los borreguiles y también se le suele llamar a la estrella de las nieves por su forma estrellada.
 La flor roja de arriba es una "sempervium minutum" 

Finalizado el almuerzo, reanudamos la marcha encarando la empinada ladera que se encuentra a la derecha de los tajos Negros por donde caen las aguas que forman en arroyo Culo de Perro o lo que es lo mismo la cabecera del río Trevélez por donde vimos a un pequeño grupo de tres excursionistas que descendían por un angosto senderoque a buen seguro los llevaría hasta Trevélez.
Sin embargo nuestro camino a seguir, consistía en remontar la empinada ladera, casi saliente que se asoma a la derecha (OESTE) de las Chorreras negras, por encima de la cual destacaba la silueta de un grupo de excursionistas que iban por delante nuestra, cual silueta de indios sioux en Fort Apache, destacando por encima del collado hacia el que dirigimos nuestros pasos para empezar a bajar la comida de forma contundente.
Una vez en el collado, aunque todavía quedaban mas de 3 km de ascensión continua, la subida ya era mucho mas llevadera, faldeando la ladera sureste del Mulhacén siempre a nuestra derecha y cada vez mas atrás, con amplios mantos de nieve por encima nuestra y por debajo, a nuestra izquierda, la Loma de Los Canchales por la que descienden los barrancos tributarios de la vertiente derecha de la cabecera del río Trevelez.
Hasta que enlazamos con el sendero por el que habíamos realizado la ascensión directa al Mulhacén, caminando a partir de aquí sobre nuestros pasos, los dos últimos kilómetros y medio de ruta, en suave descenso, por la Loma del Tanto, ya por terreno conocido, llegando puntualmente a Alto del Chorrillo a las 16.15 pm donde ya nos esperaban las dos minibuses que nos llevarían de vuelta hasta Capileira.
Una vez en Capileira, a sugerencia de Ángel “El Gladiador de Itálica” nos tomamos la copa de despedida en la agradable terraza del bar “EL TILO” en la plaza del Calvario, donde un azulejo reza:






Al pié mismo de una fuente,
en la plaza del Calvario,
retando a todos los vientos,
hay un tilo centenario.
Bajo su sombra tranquila,
Frente al toro de Guisando,
Se forma el mentidero
Y los zocos artesanos.
Donde acuden forasteros
De todos los meridianos
Mercaderes y viajeros,
Gente del mar y del campo.
Buscando hospitalidad,
En su fonda, relixario
De nuestra gastronomía,
Con el buen jamón serrano,
Con el vino de la Costa,
Esencia de nuestros campos.
(Rafael Gómez Montero)
En distendida charla, con magnífico ambiente de camaradería y con la satisfacción de que todo había salido a pedir de boca, estuvimos conversando entre bromas y brindis a nuestros guías, a todos los colaboradores y en general a todos los participantes de esta segunda edición de la segunda edición de “los 8 techos provinciales de Andalucía” que desde estas líneas quisiera dedicar muy especialmente a tres compañeros que además de magníficos compañeros de aventura, son excelentes personas, llenas de humanidad, sentido del humor, generosidad, positividad y un montón de cualidades que en muchas ocasiones nos transmiten, ayudándonos a cargar pilas para el resto de la semana como son: Santa Teresa de Mágina, que viniendo nada menos que desde Huelva y en muchas ocasiones teniendo que trabajar al día siguiente con guardias de 24 horas ha sido la única en completar todos los techos provinciales esta Temporada 2013-14. Al Doctor Leal, motor de tan magníficas ideas y proyectos como esta “Segunda Edición de los Techos Provinciales” o Romualdo “El Trovador de la Senda” en la imagen de abajo con su amada esposa Maria Jesús "La Duquesa de baqueira Beret",cuyas
canciones y poesías, vuelven a hacernos revivir los años dorados del mester de juglaría y ya de paso, una inyección de cultura y buen gusto por la buena literatura, cada vez mas lejana de nuestra vida cotidiana. En esta ocasión nos volvió a deleitar recitando la siguiente poesía de León Felipe, titulada “Romero solo…”:
Ser en la vida romero,
romero sólo que cruza siempre por caminos nuevos.
Ser en la vida romero,
sin más oficio, sin otro nombre y sin pueblo.
Ser en la vida romero, romero..., sólo romero.
Que no hagan callo las cosas ni en el alma ni en el cuerpo,
pasar por todo una vez, una vez sólo y ligero,
ligero, siempre ligero.
Que no se acostumbre el pie a pisar el mismo suelo,
ni el tablado de la farsa, ni la losa de los templos
para que nunca recemos
como el sacristán los rezos,
ni como el cómico viejo
digamos los versos.
La mano ociosa es quien tiene más fino el tacto en los dedos,
decía el príncipe Hamlet, viendo
cómo cavaba una fosa y cantaba al mismo tiempo
un sepulturero.
No sabiendo los oficios los haremos con respeto.
Para enterrar a los muertos
como debemos
cualquiera sirve, cualquiera... menos un sepulturero.
Un día todos sabemos
hacer justicia. Tan bien como el rey hebreo
la hizo Sancho el escudero
y el villano Pedro Crespo.
Que no hagan callo las cosas ni en el alma ni en el cuerpo.
Pasar por todo una vez, una vez sólo y ligero,
ligero, siempre ligero.
Sensibles a todo viento
y bajo todos los cielos,
poetas, nunca cantemos
la vida de un mismo pueblo
ni la flor de un solo huerto.
Que sean todos los pueblos
y todos los huertos nuestros.

7 comentarios :

  1. Anónimo7:50 p. m.

    Juani...Genial.
    Maestro.G.B.

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  2. Eduardo Campos9:05 p. m.

    Pepe dile a Juani como se llama la última florecilla que ha puesto. No me enteré de la historia del nombre en la cumbre pero me he enterado ahora aunque me entran dudas sobre si Boabdil era el padre, el hijo, el nieto, el yerno o el suegro de la Zoraya

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  3. Boabdil en todo caso sería el yerno de Zoraya, ya que Zoraya era la favorita de Muley Hacén.

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  4. Comandante, ya nos tiene acostumbrado, pero nunca nos cansan sus crónicas llenas de detalles, apuntes geniales e imágenes fabulosas para transportarnos a los lugares descritos o hacernos revivir esos momentos de nuevo saboreando recuerdos maravillosos y viviendo escenas en las que no participamos en primera persona. Un día para recordar

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  5. Marisa(amiga del Dr.Leal)9:39 a. m.

    ...y en mi caso, que no fuí, para imaginar. Con tanto detalle logras transportarte a ese lugar e incluso a otra época. Gracias, monstruo!

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  6. ANTONIO CANO TRILLO1:21 p. m.

    MARAVILLOSA CRÓNICA, PARECE QUE HE SUBIDO DOS VECES SEGUIDAS, PORQUE LEYÉNDOLA, ESTABA REVIVIENDO EL GRAN DIA DE MONTAÑA OTRA VEZ.

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  7. Unos días después el Gran Marestro Romualdo "EL TROVADOR DE LA SENDA" me escribía este e-mail, que he estimado oportuno incluirlo en los comentarios:
    Mi admirado y querido comandante:

    Gracias a tu crónica y a las fotos con que la ilustras ya disponemos de una visión de conjunto de la experiencia vivida el sábado:
    Ya tenemos el nombre, la imagen y casi el olor de aquella flor que algunos no vimos.
    Ya sabemos la prehistoria y la historia de los lugares por los que pasamos.
    Ahora notamos la cercanía de aquellos compañeros que en la travesía estuvieron más alejados.
    Podemos reconocer lo que el silencio de las piedras y las nubes con su danza nos contaban.
    Volver a oír el murmullo de las aguas buscando el valle, el trino de las avecillas inquietas por la cercanía de su primer verano, ver la brisa en la copa de los árboles…
    Y sobre todo, ahora sentimos que todo ello fue compartido y nos hizo más humanos.

    Sin embargo, tiene dos defectos que voy a criticar:
    La desproporcionada alusión que haces de mí, atribuyéndome méritos que no reconozco, solo justificable desde la generosidad con que me tratas.
    Y lo que callas. Todos celebramos que al final, debajo de aquel tilo, El Doctor Leal tomara la palabra para recordarnos la idea de la que surgió, y los pasos que se dieron para llevar a cabo este proyecto de los ocho techos andaluces. Destacó a un protagonista, a un gestor, a un animador, a un trabajador infatigable y generoso sin cuya aportación, no hubiera sido posible: JUANI. El aplauso que se llevó fue prueba del reconocimiento que todos nosotros mostramos a cuanto dijo. Tuvo la elegancia de no incluirse él mismo entre los responsables del proyecto, pero tú lo corregiste, destacando su valiosa ayuda así como la de Manolo Manzanares ¡Y TODO ESTO TAMBIÉN OCURRIÓ EN LA RUTA! , aunque no se refleje en la crónica. ¡PUES QUE CONSTE!

    Otro aspecto a resaltar de la aventura de los ocho techos es la oportunidad que nos ofrecía de conocer o volver por otras rutas cercanas a la del techo en cuestión. Al tratarse de desplazamientos tan largos había la opción de ampliar hasta el día siguiente nuestra estancia por la zona. Por ejemplo, la de Bonales tuvo su continuidad por Aracena. La de Sierra Mágina, nos permitió volver a Cazorla y al Río Borosa. A la del Chullo siguió la Vereda de La Estrella. Y en cuanto a la del sábado pasado por el Mulhacén, había que aprovechar la ocasión para conocer algo más Las Alpujarras. Así que siguiendo el consejo del Cartógrafo Real, nos fuimos a Trevélez nada más despedirnos de vosotros en Capileira. Todo el pueblo estaba en la calle celebrando la fiesta del Patrón (S. Antonio). Música, fuegos artificiales, batallas entre Moros y Cristianos… El hotel estaba en la parte alta del pueblo y la terraza de la habitación era la mejor tribuna para presenciar estos festejos. La cena, después de asearnos y descansar un poco, me devolvió definitivamente el tono físico y el ánimo que durante toda la subida al Mulhacén me habían abandonado por lo de la altura. Ocho horas de sueño, desayuno apropiado en un buen bar de pueblo, y… al río Trevélez. Me acordé de tí, por lo que te gustan las rutas de agua. No sabes cómo disfrutamos. El tiempo, perfecto, ni frío ni calor. La luz, impresionante. Chorreras, puentes, acequias, cerezos, álamos, helechos, crestones, praderas…, y agua, mucha agua. Cristalina. Una maravilla. Nos quedamos a comer en el Horcajo disfrutando del encanto de ese lugar y del momento en que el sol está en su esplendor, durante más de una hora, por lo que no continuamos hasta Vacares (ya no había tiempo, ni ganas de abandonar el valle). Total, 18 kms. gozando de un paraíso y del recuerdo de la experiencia del día anterior. Estoy seguro que conoces la ruta y que estarás conmigo en recomendarla a cuantos tengan oportunidad de hacerla.

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