domingo, noviembre 02, 2014

Ascensión al cerro Cisne (1.484 m) desde el Acebuchal (550 m)

PARQUE  NATURAL  DE SIERRA  TEJEDA, ALHAMA Y ALMIJARA (Sector sierra Almijara)
Punto de encuentro clásico: a las 9.00 am (ya desayunados) en la Plaza del Ingenio de Frigiliana.

Cómo llegar al punto de encuentro: Por la N-340, dirección Motril, tomaremos la primera salida que nos señala Nerja-Frigiliana y nada mas llegar a la rotonda giramos a la izquierda, hacia el interior, dándole la espalda a la costa y llegaremos a Frigiliana en poco menos de 10 minutos. Al entrar en el pueblo podemos llegar a la plaza del Ingenio tanto por la calle de abajo como la de arriba, pero la de abajo es mas directa.

Cómo llegar al inicio de ruta (aldea del Acebuchal): Una vez en la plaza del Ingenio cogemos la calle que va hacia la izquierda dirección OESTE, saliendo de Frigiliana en dirección Torrox y a unos 3´5 km debemos estar atentos a un desvío que nos señala aldea del Acebuchal, donde llegamos siguiendo siempre el ramal principal de la pista. Al llegar a un cruce en “Y” vemos la bonita aldea del Acebuchal asentada en un angosto valle a nuestra izquierda, por lo que tomamos el carril que desciende hacia la izquierda encontrándonos en pocos minutos en la recóndita aldea del Acebuchal que está resurgiendo de sus cenizas gracias al turismo rural, que también está cuidando del mantenimiento de la pista terriza medianamente aceptable, para cualquier tipo de turismos.

Itinerario: Aldea del Acebuchal-venta Cebollero-collado Blabquilla-cabecera del río Higuerón-senda de Los Maquis-chimena cara norte-lapiaz de cumbre
Localidad: Frigiliana 

Recorrido: Lineal

Dificultad: Alta

Longitud aproximada: 17,7 km
Punto de partida: aldea del Acebuchal (550 m)

Punto mas elevado: cerro Cisne (1.484 m)

Desnivel  acumulado aprox: 1.240 m (tanto de subida como de bajada)
Tipo de caminos: Senda , pista terriza, vereda y lapiaz por la chimenea, y zona de cumbre.
Mapa:  Iberpix, sectores: Torrox (1.054-II) y Canillas de Albaida (1.040-IV)

Fecha y meteorología prevista en la zona para ese día:

Sábado 1 de noviembre de 2014,cielos despejados con nubes altas de evolución, una agradable temperatura de unos 20ºC al medidodía y una suave brisa norte al llegar a la cumbre.


14 Participantes:

10 Socios:Santa Teresa de Sierra Mágina” (Aunque venía desde Huelva),

Javi " El hombre tranquilo" en fase de recuperación de su reciente lesión de rodillas que le echó bastantes huevos al asunto, al igual que el incombustible “Padre carras” que tiene la ventaja de tener a Dios de su parte, Mari Carmen " la coleccionista de techos continentales", Antonio "Cocodrilo Dundee", Rafa "El Califa”, Pepe "El Maestro geobotánico", Ilse “La Gacela de la Selva Negra”,  Paco Castillo "El Generoso"  al frente de la clasificación de “pichichis” como el asocio con mayor número de rutas en su haber esta temporada. Y como guía de lujo, nuestro coordinador de la sección de Alta Montaña: Fidel “El Senderista Romántico”.

4 NO Socios, entre los que se encontraba gente mítica como el mísmisimo Kostas “El Pirata Chipriota” ex socio de Pasos largos, que precisamente no venía con nosotros desde la última vez que estuvimos en el Cisne con Valentín; Mariano Navarro de la “Sociedad Excursionista de Málaga” y del club de Montaña Almoradú de Mijas: Juan Luis Vega y Salvador Gómez.

Recomendación:

Es imprescindible estar en muy buena forma para realizar  esta exigente ruta.

Llevar botas de trecking y un par de bastones mejor que uno.

Tan poco está de mas llevar gorra, gafas de sol, protección solar y frontal (siempre).

Se recomienda refrescarse bien en la cabecera del río Higuerón antes de la ascensión y volver a llenar las botellas a tope después de haber bebido todo lo que podáis. 
Alicientes principales: La ascensión al cerro Cisne está considerada como la mas dura de todas las cumbres de Sierra Almijara, de ahí que entre los amigos se la conozca como el K2 de la Almijara, no tanto por su dificultad técnica sino física. Las dos jorobas que forman su cumbre nos brindan unas vistas magníficas del entorno. Éste hecho fue sin duda alguna la clave para que esta mítica montaña que se yergue desafiante ante el caminante fuera escogida como principal refugio para los makis en los duros años de represión y persecución durante la postguerra.

Descripción de la ruta:

Aproximadamente a las 9.30 el grupo se ponía en marcha desde la curva cerrada que hay justo antes de la aldea del Acebuchal donde una baliza ya nos indica que el camino a seguir el remontando el mismo cauce del arroyo del Acebuchal, a media pasamos al lado de una antigua calera que queda a la derecha del sendero. Es este un tramo de ascensión muy suave, por el cauce normalmente seco o con muy modesto caudal, con pequeños bancales arenosos y algunas marmítas de gigantes (curiosas concavidades cilíndricas provocadas por el efecto de la erosión del agua, en las pocas ocasiones que baja por aquí, sólo en épocas de lluvias torrenciales). La mayor parte de este tramo de ascensión se realiza bajo la sombra de los abundantes pinos de esta zona.

Conforme vamos aproximándonos a la pista, la vegetación se torna mas pobre y debemos abandonar el cauce, remontando la ladera de la derecha, entre matorral bajo con abundante aulaga, esparto y romero. Antes de las 10.00 ya habíamos alcanzado la pista forestal que une a la aldea del Acebuchal con Cómpeta por el cortijo del Daire. Viniendo a salir a la altura de las ruinas del cortijo del Jaro o Cebolleros construida en el s. XVIII como reza su maltrecho panel informativo, con el correspondiente logo del Ayuntamiento de Frigiliana, al que se le agradece la colocación de este panel, pero al que le tenemos que recordar la importancia de una eficaz y periódica labor de limpieza y mantenimiento de senderos, balizas, señales y paneles informativos de la que tanto nos queda por aprender de otras comunidades autónomas, que saben cuidar de su entorno y el mantenimiento de sus caminos bastante mejor que aquí, donde las autoridades se vanaglorian los días de las inauguraciones, pero después se olvidan del mantenimiento de los paneles y las señalizaciones

Desde la venta de Jaro ó de Cebolleros, vamos a seguir caminando por la pista hacia nuestra izquierda, dirección norte y un poco más adelante, tomamos un ramal a la derecha por una pista de arenas blanquecinas, que al principio discurre en paralelo a la cabecera del arroyo del Acebuchal, dejando a nuestra derecha las ruinas de otra antigua venta, hasta aquí la pendiente que hemos traído por el carril es muy suave, pero en los próximos minutos el ramal de pista se transforme en sendero y este discurre directamente por el mismo cauce del arroyo del Acebuchal, mientras que la pendiente se va tornando cada vez mas empinada, pero el grupo iba a un ritmo tan rápido que a las 10.30 am ya estaba en el collado Blanquilla, donde quien haya llegado por primera vez se quedará impresionado por la desafiante silueta del cerro Lucero al ESTE de nuestra posición y si ya hemos otras veces, nunca dejaremos de maravillarnos. 
En este punto comenzamos a tomar conciencia de la exigencia física de nuestro desafío, pues la silueta del cerro Cisne, se va haciendo progresivamente mas puntiaguda conforme iniciamos el descenso hacia su base, hasta el punto de hacernos pensar que es imposible llegar allí arriba sin cuerdas de escalada, (como se puede comprobar en la fotografía de aquí abajo).

Es el collado Blanquilla, un lugar ideal para hacer una pausa y recrearnos ante la imponente y desafiante del cerro Cisne frente a nosotros. Reiniciada la marcha, la pista nos da una tregua encarando ahora un prolongado descenso hacia la base del coloso. Poco a poco vamos ganando vistas sobre la cabecera del río Higuerón, cuyos tributarios se unen a los pies del cerro Cisne, donde observamos una gran balsa de agua, junto a un helipuerto. Ni que decir tiene, que nos encontramos ante un escenario digno de Dioses, porque aunque siempre tendemos a destacar las vistas desde la cumbre, desde aquí abajo, al mirar hacia arriba, tomamos aún sin cabe mayor conciencia de nuestra insignificancia al lado de los grandes colosos que tenemos ante nosotros. 
A lo largo del descenso tenemos una preciosa panorámica del los cerros Lucero y Lucerillo frente a nosotros, dirección NORTE, que nos acompañarán durante toda la ascensión y que seráa nuestro hito mas significativo en esta dirección. Destacan también este tramo tregua de descenso, la presencia de los tajos del cerro de las Tres Cruces bastante mas cercanos a nuestra izquierda, llevando de momento el Cisne a nuestra derecha.


Sobre las 11.20 am el grupo ya estaba en la base del cerro Cisne, desde donde el grupo iniciaba la mítica ascensión por el denominado sendero de “Los Maquis”, una ascensión de poco mas de 2,5 km, que nos separan de la cumbre, salvando un desnivel de 750 m por lo que conviene tomarse la ascensión con mucha calma. Sin embargo, Antonio Cano “Cocodrilo Dundee”, mari Carmen López “La coleccionista de techos continentales” e Ilse “La gacela de la Selva Negra” impusieron un ritmo demoledor, que provocó el estiramiento del grupo, quedando un poco mas rezagados. Salva, Santa Teresa de Mágina, Paco el Generoso y el padre Carras, que iban con una marcha menos, pero sin perder el buen ánimo, ni la sonrisa y posiblemente disfrutando mucho mas del paisaje. En medio, avanzaban el resto de compañeros haciendo de puente y nuestro guía Fidel, haciendo de enlace intentaba tener controlada la rapidísima cabeza de grupo y motivaba a la cola del grupo al grito de: “¡preparaos para La Gloria!”.

Conforme vamos ascendiendo el sendero atraviesa varias veces una cañada de manera que el sendero se transforma en cañada o la cañada en sendero, las cumbres circundantes e imponentes pináculos dolomíticos a media ladera, contemplan indiferentes nuestra esforzada ascensión, mientras mas de uno podría pensar, “como esto siga así de empinado todo el tiempo, no sé yo si seguiré”. En el primer tramo de ascensión pasamos junto a un imponente pináculo conocido como “La Peña del Centinela”, el nombre nos habla de aquellos años en que los maquis (también conocidos como “la gente de la Sierra”) se habían establecido en el cerro Cisne, por ser una de las atalayas mas difíciles e inexpugnables de toda sierra Almijara en aquellos años bárbaros de la postguerra en que numerosas patrullas de la guardia Civil, organizaban batidas por el monte, como quien organiza una cacería, con la consigna de disparar a matar. 
Y es que Sierra Almijara por su intrincada orografía, fue uno de los últimos reductos de los maquis hasta bien entrada la década de los 50, convirtiéndose todos ellos en auténticos supervivientes, que bajo la permanente amenaza de la muerte se convirtieron en los mejores conocedores y montañeros que haya conocido esta sierra jamás, los mas viejos del lugar, dicen que la gente de la sierra subían y trepaban los riscos por lugares imposibles. ¡Quien les iba a decir que 70 años después, estos lugares donde ellos vivían refugiados a la fuerza, serían visitados por grupos de excursionistas, por el mero hecho de hacer deporte, disfrutando de la Naturaleza y de sus maravillosas vistas.

La ascensión tiene una muy marcada trayectoria ESTE, por lo que llevamos el sol a nuestra derecha o nuestra espalda según las curvas del serpenteante sendero.
Conforme nos vamos acercando a las dos jorobas de esta montaña, que se observan mucho mejor desde el sur, a la altura del cerro Pichirri, (junto a los cahorros altos del río Higuerón), la montaña nos da una tregua, encontrándonos en una zona de pequeños pinares dispersos, encontrándonos con  un ramal con varios hitos que se dirige a la derecha, hacia la base de los tajos que vemos en esa dirección y que debemos ignorar, ya que en todo momento debemos continuar de frente en dirección ESTE, caminando en paralelo a la base de las paredes, que van quedando a nuestra derecha, pero sin acercarnos a ellas.

Poco antes de llegar al collado de Los maquis, donde disfrutaremos de unas vistas privilegiadas hacia el profundo valle del río Chillar, debemos paras por encima (o por debajo) de un par de enormes troncos de pino caídos, sobre el desdibujado sendero, desde este collado podemos distinguir el cordal que va del imponente Almendrón a los Altos de la Mina y por encima la alomada silueta del Navachica, a los pies del Almendrón distinguimos las ruinas del cortijo del Imán.
Llegados a este punto con una gran caída ante nosotros, el sendero gira a la derecha en una curva de horquilla, adentrándonos en un gran embudo encajonado, entre dos de los tres picos que tiene esta peculiar montaña. 
Dejando una covacha a nuestra derecha, que suele ser el hito mas destacable, en este precioso tramo de ascensión por esta chimenea, donde nos topamos con la pendiente mas fuerte de todo el tramo de ascensión, pero afortunadamente se compensa gracias a lo compacta que está la roca caliza en algunos tramo, si bien en otros caminamos por algunos embudos donde el suelo que pisamos está compuesto por tramos mas arenosos con abundantes piedrecillas sueltas que lo hacen muy resbaladizo en el descenso.

La fuerte pendiente, en mas de una ocasión, nos obliga a hacer uso de las manos, para ir superando los grandes escalones que tenemos que ir superando y que en el posterior tramo de descenso, nos obligan a redoblar la precaución para evitar resbalones. No hay ningún paso expuesto, pero la pendiente es muy fuerte pendiente, y una caída en este tramo nos haría rodar muchos metros ladera abajo y en caso de lluvias se puede tornar muy peligrosa.

Por unos momentos, la ascensión por este tramo de chimenea, nos recuerda al embudo de la cara norte de La Sagra, aunque mucho mas corto, apenas 200 m de discurrir entre paredes, pero la pendiente es igual de fuerte. 
Tras superar el tramo final de ascensión por esta chimenea, estando ya a tiro de piedra de la cumbre, nos sorprende un insospechado valle salpicado de pinos dispersos, severamente castigados por las fuertes rachas de viento. De este modo la montaña nos vuelve a sorprender, reglándonos este pequeño tramo de tregua, a muy pocos metros ya de su cumbre. LLegados a este punto la cumbre o joroba mas pequeña la desechamos, pero nos asaltará la duda entre la joroba de la izquierda, noreste tiene 1.482 m ó la de la derecha, sureste 1.484 m por lo que podemos considerarlo la verdadera cumbre del cerro Cisne. 
De la que tan sólo nos separan unos 150 m de distancia y poco mas de 40 m de desnivel. Siendo la opción mas recomendable, un sendero que serpentea entre el caos de rocas, por la derecha, que entre arenilla y lapiaz, nos lleva de forma muy cómoda hasta la misma cumbre, pasando junto a un pino aislado, que salvando algún paso delicado nos llevan hasta  la angosta cumbre que a modo de aguja a penas puede albergar mas de 4 personas hay un buzón montañero. 
Donde fueron llegando todos los compañeros poco a poco, hasta que a las 13.30, todos estaban disfrutando de un merecidísimo almuerzo montañero, en el punto mas alto de esta emblemática cumbre, huérfana de vértice geodésico.

Desde la cumbre las vistas son espectaculares al NORTE: el cerro Lucero, donde estaba situada la dotación de la guardia civil, mientras que el cerro Cisne era por su situación y difícil acceso el inexpugnable nido de águilas que durante los años de la postguerra fue el principal refugio de los maquis tras la guerra civil. 
Sobre estas línea observamos el Lucero y la doble joroba del Lucerillo o cerro Bartolo a su izquierda.
 Al ESTE: el Navachica, los tajos del Sol y el Almendrón y a sus pies el valle del Chillar y la peculiar ubicación del cortijo del Imán. Al SUR toda la prolongación de la Sierra de Enmedio a la que pertenece el cerro Cisne, con el Alto de la Garza o Pandera Garzón como segundo gran apéndice de esta subsierra que separa los valles del Chillar a nuestra izquierda este y el Higuerón a la derecha oeste, avanzando en su camino hacia el Mediterráneo que con sus azules aguas cierra el horizonte al SUR. Y al OESTE: el collado Blanquilla por donde hemos  llegado, la vertiente oriental del cerro Verde y la mítica crestería de Los Civiles sin duda alguna todo un espectáculo.

El descenso, a pesar de su empinado tramo por el embudo, se hizo, al igual que la ascensión, sin ningún incidente digno de regresar, y a las 17.30 todo el grupo estaba disfrutando de unas cervecitas en la Plaza del Ingenio de Frigiliana, brindando por tan magnífica jornada montañera y las que están por llegar. Desde estas líneas aprovechamos para felicitar a nuestro compañero Fidel, responsable de la sección de Alta Montaña, que no sólo es un guía de lujo, sino una magnífica persona con grandes valores, muy amante de la aventura, pero siempre con prudencia y sentido común.

1 comentario :

  1. Eduardo Campos12:03 p. m.

    Sí que fue un día bonito. La última y larga subida desde la pista se las trae en lata por la pendiente pero ell rato que pasamos arriba rodeados de montañas con el mar al fondo revalorizan este monte

    ResponderEliminar