domingo, diciembre 07, 2014

Ruta circular: Illora-Sierra de Madrid

Pueblo de referencia: Íllora (Comarca del Poniente Granadino) 

Entorno: Sierra de Madrid, a cuyos pies se asienta la localidad de Íllora .
Hora y punto de encuentro 1: a las 8,30 horas en la Venta de Riofrio para desayunar,los que vengan desayunados a las 9,00 horas. Una vez reunidos, nos dirigiremos – con nuestros vehículos - al punto de inicio de ruta.
Inicio de ruta (segundo punto de encuentro): a las 10.00 horas en los aparcamientos de la gasolinera GALP (logo color naranja) que está a la derecha , al poco de salir de Illora en dirección a Alcalá La Real.

Como llegar a Illora: La referencia es la autovía A-92, tal y como vamos dirección Granada, unos 15 km después de dejar atrás la localidad Loja, nos saldremos de la autovia en la salida 206 - Villanueva de Mesia. Llegaremos a este municipio en 2,5 kms. Lo atravesamos y cogemos dirección Tocón. Llegamos a Tocón en 5,5 km para continuar otros 6 kms hasta Alomartes (pueblo de referencia si quisiéramos subir a la sierra Parapanda). Atravesamos este pueblo y en 5 kms, nos llevará hasta Illora. Atravesamos toda la localidad por su calle principal, siempre dirección Alcalá La Real y a 200 m. de la salida del pueblo nos encontramos a la derecha una gasolinera GALP, que tiene una amplia plataforma de aparcamiento, pero si por casualidad no hubiera sitió, unos 50 m mas allá en el mismo margen de la carretera existe una amplia. Desde que abandonamos la A-92, son estrechas carreteras comarcales pero presentan buen firme en el asfalto.

Tal y como vamos llegando a la localidad de Íllora, nos llama la atención ver en el centro del pueblo,  una gran peña de cumbre llana done se encuentran las ruinas de su antiguo castillo, aunque de él apenas se conservan algunos restos de las murallas, si bien se observaba una grúa allí arriba, con la que imaginamos se estará trabajando para su restauración. ¡Ojalá todos los pueblos con patrimonio histórico en ruinas, ya fuera de castillos o antiguas cortijadas en enclaves mágicos que perfectamente se podrían restaurar como alojamientos rurales, siguieran este ejemplo. Dicho castillo data del periodo califal (siglos IX-X) y está estructurado en tres recintos: la villa, la alcazaba y el arrabal.
Cuenta las lenguas antiguas, que en junio de 1319, cuando los infantes Pedro y Juan de castilla se dirigían a devastar la Vega de Granada, se apoderaron de la villa de Íllora y de su arrabal y si se hubieran quedado otro día, según afirma la Crónica de Alfonso XI, también habrían tomado su castillo, pero cegado por su fanatismo y exceso de confianza el infante Pedro no quiso permanecer más tiempo allí, pues su voluntad era asediar nada menos que Granada y tenerla cercada “hasta que la ganasen, o morir en el intento”, según consta en la Gran Crónica del mismo Rey,  muriendo poco después ambos infantes  en el Desastyre de la Vega de Granada, acaecido el día 25 de junio de 1319.

Asociadas a ese castillo, existen una serie de torres vigías, entre las que destaca la torre Brácana. En la cercana localidad de Tocón, existe otra torre de la misma época, en este caso de una alquería, que hacía las veces de pequeño castillete rural.Todas ellas de época nazarí.

Íllora cuenta con otro monumento histórico-artístico (catalogado como Bien de Interés Cultural desde 1980), la iglesia de Nuestra Señora e la Encarnación, proyectada por Diego de Siloé,  constructor de la mismísima catedral de Granada, en el S. XVI con la intervención de su discípulo Juan de Mesa y Diego de Pesquera entre otros maestros.

Recorrido: Circular
Dificultad: Media
Desnivel aprox: 650 m.
Longitud aprox: 17,500 kms
Tipo de camino: Senda , veredas y antiguos caminos forestales.
Alicientes principales: La llegada a la cumbre por un denso bosque de pinos que nos acompañará durante todo el descenos, los tajos del Sol a escasos metros al sur del vértice geodésico y las magníficas vistas hacia la línea de cumbres de Sierra Nevada, la sierra de Huétor, Sierra Elvira y la Vega de Granada hacia el ESTE y hacia el SUROESTE la omnipresente vertiente NE de la sierra Parapanda.  
Fecha de realización: Sábado 6 de Diciembre de 2014, cielos despejados y temperaturas bajas que a penas superaron los 10ºC al mediodía en la zona alta de la Sierra.

 Mapa: Procedente de los Archivos Secretos de Don Manuel manzanares "El Cartógrafo de su Majestad"




17 participantes: Manolo y Carmen, que una vez mas hicieron una magnífica labor como guía, con la curiosidad de que en varios tramos del sendero, Carmen fue la guía de cabeza, controlando muy bien todos los puntos claves.

Desde Cabra Córdoba: vino “Rafa “El Califa” y desde Granada: Manolo “Supersónico”. El reso de copañeros de la Costa del Sol, entre los que se encontraban: Paco Jaime “El Florentino Pérez del Senderismo Andaluz”, Paco Castillo “El Generoso”, Paco Leal “Doctor Leal”, Paqui y Rafael, Eduardo Campos “Padre Carras”, Ilse “La Gacela de la Selva Negra”, Ana Serrano “La Venus de Bottichelli”, Pepe Guerrero “El Maestro Geobotánico”, Luciana “La Garza de Montevideo”, Marlen “La Perla de Venezuela”,el debutante Eduardo Ortuño y un servidor: Juan Ignacio Amador.

Breve descripción del recorrido:

Tomando como punto de partida la mencionada gasolinera GALP, nos pusimos a caminar por el margen izquierdo de la carretera en dirección Íllora, para atravesar la carretera unos 100 m mas allá de la gasolinera y adentrarnos por el perímetro izquierdo de un sembrado, avanzando en fila india lo mas cerca posible de la valla, encaminando nuestros pasos hacia el pié de la sierra. Al llegar a la altura de una pista forestal, la tomamos a la derecha (dirección NORTE), de manera que durante todo el primer tramo del recorrido vamos a ir dejando la parte alta de la sierra a nuestra izquierda y vamos a ir pasando junto a distintas fincas, mientras los perros que la guardan (detrás de sus correspondientes vallas) nos van ladrando a nuestro paso.

Poco a poco vamos ganando altura, a veces la pendiente se hace mas fuerte, pero se alterna con tramos mas suaves y algunos mas llanitos que nos dan una tregua, mientras nos vamos recreando con las vistas hacia nuestra derecha (ESTE), de Sierra Nevada que aquel día lucía un blanco magnífico, por encima de Sierra Elvira. A ambos lados de nuestro camino grandes parcelas de almendro y olivar, donde nos encontramos a una persona vareando que nos confirmó, que el pueblo que veíamos relativamente cercano en dirección NE, era Puerto López, con su antigua torre vigía, vestigios de la ocupación musulmana.

A la altura del cortijo de La Fábrica, abandonamos la pista por la que vamos, a nuestra izquierda, remontando un empinado tramo de ladera por un tenue sendero que se abre paso entre el amplio manto de esparto que predomina en ese tramo de la sierra. 
Nos situamos en la parte alta de una loma y avanzamos abriéndonos paso por una bosquete de coscojas y encinas, buscando el terreno mas propicio para descender hasta las ruinas de un cortijo, donde nos encontramos con una tablilla que nos indica la “Fuente Grande”, que renunciamos a visitar por sugerencia de manolo y Carmen, ya que en su opinión no merecía la pena, por no coincidir su estado actual, con lo que sugiere su denominación.


En estas ruinas hicimos una breve parada de fotos boys and girls. Y desde aquí tomamos otra pista secundaria que nos permitía seguir rodeando la sierra, llevando a partir de aquí dirección predominantemente OESTE, SO, encontrándonos con una curiosa señal de  tráfico de “contramano” en el margen izquierdo del camino por el que avanzábamos entre un cerrado pasillo de encinas y coscojas. Encontrándonos mas tarde con otra tablilla indicativa que nos señalaba la “Fuente de La Roza” en la dirección que llevábamos y a la que llegábamos minutos mas tarde, situada junto a una finca, donde un olvidado manzano repleto de sus todavía frescos frutos sobre el suelo y en las ramas, invitaba a entrar para hacer una pequeña recolección, que llevaron a cabo varios compañeros para repartir instantes después con el resto del grupo que nos habíamos quedado junto al camino a reponer agua en la Fuente de La Roza.


A partir de esta zona disfrutamos de una magnífica panorámica de la vertiente NE de la sorprendentemente cercana sierra Parapanda, de aspecto magnífico, a la que habíamos subido el año anterior. 
Continuamos por la pista que traemos y comenzamos a ganar altura, virando en dirección ESTE, el bosque originario de encinas, se alterna con fincas donde destacan algunos frutales como los manzanos, cerezos y almendros, con olivares y tierras de labor cultivadas de cereal con sus primeros brotes verdes, que bañados por el sol de la mañana, añadían al paisaje un intenso color verde en la paleta de colores, en perfecta armonía con el cristalino cielo azul de aquella fría mañana, preludio del cercano invierno. 
Mientras avanzamos la pendiente sigue aumentando progresivamente y pequeños tajos calizos en el margen izquierdo del camino delataban que ya nos vamos acercando a la zona de cumbre propiamente dicha.
En la parte alta de esta pista dejamos a nuestra derecha un campo de cereal cuyo suave perfil contrasta con las dos cumbres que se encuentran mas allá y que coronan la parte alta de la sierra de Madrid, siendo la mas alta la de la derecha, casi totalmente cubierta por un denso bosque de pinos por el que pronto llegamos a la cumbre. 
Pero antes dejamos a nuestra izquierda dos grandes y modernas cortijadas, en la primera unos preciosos caballos de color marrón nos regalaron una preciosa estampa típicamente andaluza y en la segunda un rebaño de cabras se paseaba a sus anchas alrededor de una lujosa y gran cortijada.

Unos metros mas allá la pista se transforma en vereda, al principio de la cual nos encontramos con un 4x4 y el deleznable remolque donde llevan hacinados a los pobres perros de la cacería, cuyos tiros habíamos estado escuchando relativamente cercanos toda la mañana, aunque afortunadamente no llegamos a encontrarnos con ningún cazador. 
Nos adentramos en un precioso pinar y sin dejar de perder altura dejamos a la derecha las ruinas de un antiguo cortijo, poco después llegamos a una preciosa balconada natural, donde aprovechamos para hacer algunas fotos con la sierra Parapanda al fondo y de allí en escasos 10 minutos alcanzamos la cumbre, poco después de pasar, junto a un interesante “aprisco”, que es esa especie de corralón o refugio improvisado, con un rudimentario murete de piedras resguardado junto a un gran roquedal que le sirve de abrigo.

La ascensión es continua por un lapiaz cada vez mas accidentado, sin llegar a ser excesivamente dificultoso en ningún momento, ni obligarnos a pasar por ninguna zona expuesta, mas allá del típico tropezón con alguna roca que sobresale del suelo. 
En la ligeramente inclinada y pequeña planicie donde se encuentra el vértice geodésico (1.258 m), llaman la atención unas tablas colocadas como las que aparecen en las películas del oeste para amarrar a los caballos. Y el la vertiginosa caída de la que debemos tener cuidado, a dos metros escasos, al sur del vértice geodésico, conocido como “Los Tajos del Sol”, privilegiado mirador hacia la sierra Parapanda y toda la vertiente sur de la Sierra de Madrid.

Aprovechando la ausencia de viento y la belleza del lugar, disfrutamos del almuerzo montañero a escasos 20 m al ESTE del vértice geodésico, bajo el agradable sol del mediodía, que en aquellas latitudes del Poniente Granadino, a penas calentaba, a pesar de los numerosos vasitos de vino y otras delicias, con las que una vez mas nos obsequió Paco “El Geneoso”, que el pobre, aunque lo hace con mucho gusto ya casi lo ha convertido en una obligación, además por si fuera poco, antes de empezar a comer, una botellita de vino dulce y ya a media comida, saca la de vino tinto y la vuelve a repartir ente todos, vasitos de plástico incluido, ¡que tío mas grande!.
Una vez finalizado el almuerzo, la baja temperatura invitaba a ponerse en movimiento. Había dos alternativas: la de regresar sobre nuestros pasos hasta la mencionada balconada natural en la zona de precumbre, donde enlazaríamos con la senda que pasa a los pies de los tajos del Sol y mas tarde nos lleva a través del denso bosque de pinos de la cara sur o bien, la segunda opción que fue la que llevamos a cabo, tomando directamente dirección SE-SUR, volviendo a disfrutar de unas vistas cada vez mas limpias hacia Sierra Nevada al ESTE, por encima de Sierra Elvira con la localidad de Pinos Puente a los pies y a la derecha de esta peculiar sierra, parte de Granada capital presidiendo su ampliavega; así como la sierra de Huétor al NORESTE donde destacaba la inconfundible silueta del peñón de La Mata con la bonita localidad de Cogollos vegas a sus pies cual portal de Belén. 
Hasta que definitivamente viramos dirección SUR, adentrándonos de lleno en el bosque de pinos, descendiendo un trecho de unos 200 mde longitud, ladera abajo, zig-zaguendo campo través sin mas referencia que el sentido de la orientación, hasta enlazar con el mencionado sendero, habiendo dejado ya los tajos del Sol a nuestra derecha y descendiendo por este mágico bosque que nos acompañó prácticamente hasta el pié de la sierra, viniendo a salir a un camino vecinal a la altura de la Fuente de Madrid, de cristalinas aguas que mas de uno aprovechamos para probar, realmente buena y fresca, posiblemente mejor que la de mas prestigiosa marca de cualquier supermercado

Desde allí, en escasos minutos enlazamos con el inicio del primer tramo que habíamos realizado por la mañana, regresando sobre nuestros pasos hasta la mencionada gasolinera, junto a la cual teníamos estacionados nuestros vehículos y desde donde nos desplazamos en caravana hasta un bar de Villanuevaa de Mesía a sugerencia de nuestros anfitriones, donde Rafael y Paqui por un lado y mas tarde Pepe Guerrero, tuvieron a bien invitarnos a la copa de despedida.

1 comentario :

  1. Eduardo Campos12:27 p. m.

    Nueva vista, para mí, de la Sierra Nevada y de la vega de Granada. Un descubrimiento

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