domingo, mayo 17, 2015

Valles del Higuerón y Chíllar (Parque Natural de Sierra Almijara)

Entorno: Sierra Almijara, Valle del Higuerón y curso medio Chíllar
Localidades de referencia: Nerja-Frigiliana (Salida 292, autovía A-7)

Hora y punto de encuentro:

8.00 am Gasolinea-bar GALP (Salida 292, Nerja –Frigiliana, de la autovía A-7) para desayunar o a las 8.30 am ya desayunados.
Desde allí saldremos en los coches dirección Frigiliana, para dejar los coches 1 km antes de llegar a Frigiliana, a la entrada de la urbanización La Molineta (inicio de ruta)

Distancia a recorrer: 24 km.
Desnivel a superar: 1.300 m
Dificultad: Muy Alta, especialmente por el desnivel a superar y el tramo psicológicamente duro de la ascensión a Puerto Umbrales, así como el tortuoso descenso por el interminable barranco de Pradillos.
Punto de partida: Entrada urb. La Molineta (250 msnm) km 0
Punto mas bajo: cahorros bajos del Higuerón (180 msnm), km 1,5
Punto mas elevado: puerto Umbrales (1.032 msnm), km 12
Tiempo aprox. Unas 10 horas (mínimo)
Nivel dificultad: Muy alto por el desnivel acumulado (abstenerse de hacerla en verano o en jornadas de más de 30).
Principales escollos: la localización del inicio y seguimiento de algunos tramos del sendero de Pichirri no siempre resultan fáciles de localizar. Así como algunos tramos de sendero alternativo por fuera del barranco de la cueva de Parra. El sendero de la senda de Enmedio ya en el tramo final de la ruta con sus constantes sube y baja se hace interminable para quien vaya justo de fuerzas.
Tipo de caminos: 35% cuenca del río Higuerón muy pedregosa, 30% tramos de sendero terrizo y pedregoso: cerro Pichirri, vereda de puerto Umbrales y sierra de Enmedio, 15% descenso por los bloques rocosos de la cuenca seca del barranco Pradillos, 20% sendero paralelo al río Chíllar.
Mapa:Sierra Almijara (Miguel Ángel Torres Delgado)
Bibliografía: Disfrutar caminando por las sierras Tejeda y Almijara (Edit. ARGUVAL) 
y Sierras Alhama, Tejeda y Almijara, guía del excursionista (Edit. La Serranía). 
Fecha de realización: sábado 16 de mayo, temperatura máxima 26'c. Suave brisa del Sur que hizo muy llevadera la ascensión hasta puerto Umbrales, así como el resto de la jornada.
15 Participantes: Mariano "El Ingeniero de Telecomunicaciones" a sus 60... Años anda como un cañón. Pepe Guerrero "Maestro Geobotánico" disfrutó de lo lindo con los aspectos geológicos del entorno. Ilse "La Gacela de la Selva Negra" última ruta antes de su obligado retiro estival a Alemania, sigue recordándonos por qué fue Medalla de Plata en la Maratón de las Olimpiadas de Múnich 1972. Ángel "El Gladiador de Itálica" siempre con ganas de más, se quedó con ganas de subir al Cisne desde Puerto Umbrales. María Jesús "La campesina bolchevique" va camino de convertirse en montañero revelación de la temporada. Romualdo "El Trovador de la Senda" al igual que Mariano, su magnífico estado de forma y su espíritu de aventuras te impiden adivinar su edad, disfruto de lo lindo en los tramos más escarpados y recónditos del barranco de la Cueva de Parra. Maria Jesús Rider: magnífico estado de forma física  "mens sana in córpore sano" una versión femenida de "El Increible caso de Benjamin Button" aguantó con estoicismo espartano una herida en su hombro izquierdo provocada por un encontronado con una rama gruesa y supo sufrir de forma ejemplar en los tramos mas duros de esta exigente ruta.  Javier Ruzafa "El Reportero de los Lavaderos de la Reina" magnífico ciclista y senderista, generoso en su voluntaria labor de gregario en los tramos más duros de la ruta. Eduardo "El Padre Carras" gran sufridor donde los haya, aunque se desinfló en el tramo final de la ruta, se marcó un gran detalle para el grupo dejando el coche en la plaza del Ingenio y saliendo a nuestro encuentro en el inicio de ruta. Paco "El Generoso" en la Primavera de su segunda juventud, siempre cordial, amable, humilde y atento, compañero ideal de aventuras, que volvió a hacer honor a su apodo en la cerveza de final de ruta en el bar VIRTUDES.
Compañeros que repetían la aventura vivida aquel 7-junio-2008 (invitados especiales): Celia "La Hechicera Du Sao Paulo" sin más entrenamiento que la motivación de encontrarse con su hijo y algunos viejos amigos completo un recorrido con tremendo mérito. Dario "El Magnífico" ¡MAS MAGNIFICO QUE NUNCA!, siempre amable, alegre, culto, prudente y con gran espíritu de aventuras, el yerno que toda madre quisiera para su hija. Juan Antonio Mena "El Elfo de la Malagueta" senderista de leyenda, humor inteligente, generoso en las ayudas, magnífico estado de forma y compañero de lujo. Al igual que el Doctor Leal, mientras mayores son las dificultades y los obstáculos más se crece, si hubiera sido por el hubiéramos repelido (sin cuerdas) todos los saltos del barranco de la Cueva de Parra. Juan Ignacio Amador "El Comandante" con estos compañeros de lujo (y algunos que no pudieron venir) no se le puede pedir más a la vida.
Resumen itinerario: Urb. La Molineta-cahorros bajos- pozo Batán- valle del Higuerón, río arriba -breve visita a los cahorros Altos-sendero cerro Pichirri - Alto Higuerón -vereda de Puerto Umbrales-Barranco de Pradillos - barranco de la Cueva de Parra-Alto Chillar-casa de La Presa-Cuesta Jiménez-Senda Sierra de Enmedio-Pozo Batán-Frigiliana.
1ª parte, río Higuerón, desde los cahorros bajos hasta la balsa del Cisne
Una vez en la entrada de la Urb. La Molineta, descendemos por la pista hormigonera que en empinado descenso nos lleva hasta el cauce del  expoliado río Higuerón en apenas diez minutos, siendo el primer hito una casa con su fértil huerto de frutales a los pies de un tajo. A partir de aquí nuestro camino a seguir es el mismo valle del Higuerón, río arriba.
Tal y como le ocurre al Chíllar en su cauce bajo (ayuntamiento de Nerja), el cauce bajo del rio Higueron (ayuntamiento de Frigiliana) se pasa por los cojones la ley de dejar un mínimo caudal ecológico, de manera que haya al menos un pequeño regato de agua y alguna poza para no alterar de forma tan radical la vida de la sufrida fauna y flora que habita o intenta sobrevivir en los cauces bajos de los expoliados cauces bajos del Chíllar e Higuerón, mientras los responsables de Medio Ambiente siguen machacando sistemática estos delicados ecosistemas, a base de robarles todo su caudal a excepción de esos pocos días al año que se producen lluvias torrenciales (muy poco frecuentes) cuando ya no les queda más remedio.
Como íbamos diciendo, en escasos minutos llegamos a los desconocidos cahorros bajos del Higuerón, que con sus enormes tajos a ambos lados, revestidos de tobas calcáreas y sus abundantes cantos rodados y conglomerados, tienen todos los ingredientes para ser calificado de MONUMENTO NATURAL. (Lastima que el ayuntamiento de Frigiliana le consienta a la comunidad de regantes robarle al río el 100% de su caudal en su curso bajo).
Sin duda, el rincón más emblemático, es el lugar donde nos encontramos con una rudimentaria escalera de obra y una precaria barandilla de cuerdas, que salva un salto de unos 15 metros. A partir de las escaleras, el sendero discurre fuera del cauce quedando éste la mayor parte del tiempo a nuestra izquierda, mientras que el sendero se abre paso  entre abundante vegetación de ribera, algunos tramos escalonados y taludes erosionados, hasta que al llegar al lugar donde finaliza la pista asfaltada conocida como la cuesta del Apero que parte de la Plaza del Ingenio, el valle se abre un poco más y caminamos por pista terriza durante los dos próximos kilómetros, entre bellísimos tajos colonizados por pinos, allí donde sus bancales lo permiten, paisaje éste muy parecido al que nos encontramos entre la cantera y el salto grande del río Chíllar.

Arriba a la izquierda veremos cómo se asoman algunas casas de Frigiliana, incluido un lateral de la fábrica del Ingenio, en el lado derecho veremos la cueva del Pinto, actualmente vallada para evitar expolios. 
Unos 500 m mas allá, llegamos a una alberca enorme conocida en Frigiliana como el Pozo Batán (km. 2,7), sobre la que cae una catarata de más de 100 m de altura, aunque esto sólo se ve en época de lluvias abundantes, para evitar el desborde de la Alberca de Lízar, en la zona alta del pueblo, hasta donde llega la acequia del mismo nombre, que recoge sus aguas de la toma que mucho mas adelante nos encontraremos a la altura de las ruinas del cortijo de Conca. El nivel de esta gran alberca de aguas cristalinas, de más de 6 m de profundidad está supeditada a horarios de riego, aquella mañana nos la encontramos a la mitad de su capacidad y a la vuelta, por debajo de un tercio.
Un poco después dejamos a la derecha el cartel (km 2,8), que nos indica el comienzo de la “Senda de la Sierra de Enmedio” (por donde tenemos previsto regresar) y que los responsables del diseño de la Gran Senda de Málaga han tenido a bien utilizar para enlazar las localidades de Frigiliana a Nerja, para evitar en la medida de los posible el contacto con la carretera.
 Mas allá del Pozo Batán, continuamos por pista terriza a nuestra izquierda nos acompaña la acequia que permanente alimenta la Alberca, este inicio de recorrido es muy llano y discurre a la sombra de un denso pinar, no por casualidad el área recreativa junto a la que pasamos recibe el nombre del Pinarillo Espeso, donde los vecinos de Frigiliana acuden en romería para celebrar la festividad de su patrón San Antonio de Padua cada 13 de junio. A la altura de esta área recreativa han creado un pequeño dique en el curso del Higuerón formando el equivalente a una piscina infantil, para darse un baño (tumbado).
Un poco más adelante, a la altura de un “pino doble” (280 m., km. 1,5) que dejamos a nuestra derecha, podemos ver el comienzo de un pequeño sendero que pronto se torna en escalonada torrentera que nos lleva  hasta la senda de “La Sierra de Enmedio”, seguimos caminando por una comodísima pista forestal. A ambos lados nos acompañan preciosos tajos, que en cualquier lugar serian emblemáticos hitos paisajísticos, pero que entre los imponentes escarpes de Sierra Almijara, nuestros DOLOMITAS ANDALUCES, pasan casi desapercibidos.
A penas 600 m más allá de la mencionada área recreativa, el Higuerón comienza a cruzarse varias veces en nuestra trayectoria. Al principio resulta fácil de vadear, pero otras veces no tanto, especialmente si baja con el caudal crecido, siendo lo más recomendable calzado tipo sandalias de velcro o zapatillas de deporte a partir de ahora, pero eso sí con suela gruesa y muy buen agarre, pues nos queda un tremendo pedregal por delante (nada de suelas finas, ni lisas que nos amargarán el día)  y llevar colgadas por fuera de la mochila, las botas de trekking, que utilizaremos a partir del inicio de la Verdad de Puerto Umbrales. Tarde o temprano es inevitable el contacto con el agua, por lo que insistimos en la recomendación de llevar dos calzados paara esta ruta (para agua y para seco).
Poco antes de dejar atrás la agradable sombra de los pinos, el Higuerón describe un suave giro a la derecha, hacia la trayectoria de una espectacular atalaya que con su imponente cumbre cónica, se antoja inexpugnable, se trata del tajo Castillejo (883 m), uno de los hitos paisajísticos mas espectaculares del primer tramo del recorrido.
Poco antes de llegar al km. 6 de recorrido, donde dejaremos atrás la protección de los pinos, el cauce se ensancha y entramos en unaa zonaa de aluvión donde el pedregal se hace monótono, enormes adelfas que a principios de verano alcanzan el esplendor de su floración han colonizado aquí y allá amplios sectores de este ancho corredor.  A partir de aquí ya tenemos que ir mucho mas pendiente de donde colocamos el pié a cada paso. No obstante, conviene levantar la mirada de vez en cuando, porque en esta zona (la mas abierta de todo nuestros recorrido por el “Higuerón”), podemos contemplar la impresionante mole del cerro Cisne, hacia cuya base caminamos.
 El final de este tramo ancho del río, coincide con una un corto encajonamiento, (km. 6,7), coincidiendo con una pequeña curva del cauce, cerca de este lugar se encuentra la conocida como“Cruz de Napoleón” donde parece ser que mataron a un vecino de Frigiliana durante la Guerra Civil. Y poco después llegamos a la altura de las ruinas del antiguo del cortijo de Conca o (Alcóncar), donde se encuentra la toma de agua de la acequia y es por ello que a partir de aquí el cauce del Higuerón se torna más cantarín. 
El que se haya esforzado en evitar el contacto hasta aquí, pronto se daaráa cuentaa quee todo el esfuerzo ha sido inútil, pues a partir de ahora el río HIguerón se va a ir encajonando cada vez mas, a veces de maanera intermitente, pero otras vecesd, forrmando modestos cahorros, donde al igual que en el Chíllar el contacto con el agua resulta inevitable y por lo general recompensándonos no sólo con el frescor del agua, sino con terreno mas dóciles que si intentamos esquivarlo remontando grandes rocas o abriendonos paso entre abundante veegetación de ribera.
Pasamos junto a un par de manantiales que vemos en su orilla derecha, según el sentido de nuestra marcha y pronto llegamos a los cahorros intermedios, un par de pequeños pasillos (imagen de arriba), por donde el cauce discurre por una especie de bañeras alargadas que aunque pequeñas nos obliga a meternos en el agua mientras caminamos entre preciosos bloques de mármoles blancos pulidos por la erosión del río.
El siguiente hito después de los cahorros medios es una bifurcación que describe la cuenca en modo de “Y”, el ramal de la izquierda es el barranco del Mármol, generalmente seco, y el de la derecha el río Higuerón, desde aquí apenas quedan 400 m para el inicio de los cahorros Altos del Chíllar, pero antes debemos estar atentos a unos hitos de piedra en la orilla izquierda del río que nos marcan el inicio del sendero del cerro Pichirri, que en esta ocasión nos encontramos marcado con dos hitos de piedra, coincidiendo con el tramo final de una barranquera que queda a nuestra izquierda, unos 100 m antes dee llegar al primer salto de los cahorros Altos hasta donde llegamos la mayoría de los compañeros, incluso rebasándolo un poco mas allá, sin llegar al salto de los 7 m, donde ya se hace imposible continuar. 
De manera que regresamos sobre nuestros pasos y comenzamos a remontar el casi perdido sendero del cerro Pichirri, que en sus primeros metros se confunde con la torrentera por donde discurre, remontando algún tramo expuesto con bastante vuelo, hasta quee una prolongación de zig-zags, nos haace ganar altura en escasos minutos, situándonos sobre un promontorio (km. 8,5 a 660 msnm.), desde el que tenemos unas vistas magníficas del intimidante cerro Cisne, justo frente a nosotros en dirección NE y el Lucero y Lucerillo en dirección N. 
Cuando volvimos a descender a la cuenca del Higuerón, caminamos aproximadamente un kilómetro aguas arriba y unos 300 m antes de llegar a la balsa contra incendios, que se toma de referencia paraa subir al Cisne,estamos aatentos a los hitos de piedra que nos marcan el sendero que sale a la derecha y que en sus primeros metros asciende entre frondosa vegetación, pero antes conviene hidratarse muy bien e incluso darse un buen baño.
2ª Parte, sendero de ascensión a Puerto Umbrales y descenso por el barranco de La Cueva de Parra:
El comienzo de la senda (km. 9,9, situado a 710 m.), que nos lleva hasta “Puerto Umbrales” (1.032 m) coincide con un rincón de densa vegetación de ribera y pinar, en el margen derecho del río Higuertón tal y como lo vemnimos remontando, al principio zigzaguea por una fuerte pendiente que  discurre entre un mar de aulagas gigantescas, faldeando el “Cerro Cisne” por su cara sur. Primero llegaremos a un pequeño colladito que nos da un respiro, para a renglón seguido llegar segundo collado (situado a 865 m.km. 10,7 de ruta). Echando la vista atrás tendremos el cauce del Higuerón cada vez mas abajo y el carril que va de “Puerto Blanquillo” a “Venta Panaderos” y que cruzando el arroyo Zarzadillos se dirige al “Cortijo del Daire”, durante un buen trecho llevaremos el cerro Cisne a nuestra izquierda que se alza imponente. Casi todo el tiempo, la senda, discurre por una penosa zona de solana con vegetación muy pobre, que debido a un gran incendió que asoló esta zona de la sierra parece “Mordor”. Unos 500 m. mas adelante, km. 11,2 a unos 934 m. de altura llegaremos a un tercer collado, desde donde volvemos a contemplar a nuestra izquierda (N-E), el “Cerro Cisne” y al fondo dirección sureste “Puerto Umbrales”, pero conviene tomarsee esta ascensión con paciencia, pues son numerosos los collados que debemos superar, para perder algo de altura y volver a ganarlaa en repetidas ocasiones, atravesando también numerosas torrenteras que forman la cabecera del “Arroyo de La Carriüela" cuya pendiente queda a nuestra derecha. La mayor parte del trayecto llevamos la ladera hacia la cumbre del Cisne a nuestra izquierda y la caaída hacia el fondo del valle a nuestra derecha, hasta que de repente, la senda discurre por lo anto de una loma, teniendo ahora caída a ambos lados, estamos ya muy cerca de nuestro objetivo, los metros finales discurren por una escalonada y dócil torrentera, llegando  por fin llegamos al mítico “Puerto de Los Umbrales” (km. 12,4, situado a 1.032 m., punto mas alto de nuestra ruta). Donde decidimos almorzar bajo la sombra de su pino solitario, mientras nos recreamos con el entorno y la tranquilidad de estar cumpliendo el horario previsto.

Tras el reponedor almuerzo a laa sombre del pino de Puerto Umbrales y a escasa distancia del Punta de Pepe Navas, iniciamos el descenso en dirección E, en paralelo al modesto torrente seco que por estos lares se conoce como la cabecera del “Barranco Pradillos”, frente a nosotros presiden el horizonte de izquierda a derecha: Los tajos del Sol, el Nío del Buitre, El Almendrón, el Almendrillo y la Comatocha, que durante un buen rato serán nuestro espectacular telón de fondo.

El Maestro Geobotánico Don José Guerero  nos estuvo explicando que según sus investigaciones los mármoles dolomíticos de las Sierras de Tejeda-Almijara constituyen una potente formación estimada en más de un kilómetro de espesor. La atormentada historia geológica de estas montañas, con procesos erosivos de gran envergadura, unidos al progresivo levantamiento del macizo que cada año parece elevarse 2 cm, ha modelado a estos mármoles con un carácter altivo y salvaje, tallando profundos barrancos y cañones, y permitiendo la formación de un karst con características peculiares, que en algunas zonas de la sierras le dan un carácter alpino como si de los famosos dolomitas se tratara.
El sendero discurre bastante nítido a la derecha del cauce del barranco Pradillo, que en un principio llevamos a nuestra izquierda, hastaa que unos 400 m mas allá de Puerto Umbrales, pasamos junto al pináculo que aparece en la imagen de arriba y la senda comienza a describir una amplia curva de
herradura, que nos lleva al margen izquierdo del barranco, es decir, ahora el fondo del barranco Pradillos queda a nuestra derecha, alejándonos momentáneamente de él, mientras el sendero describe amplios zigzags pasando junto a algunos pinos dispersos por la ladera. Tras un prolongado tramo de bajada llegamoss al lecho del barranco; cercano a la conflueencia con otro barranco (km. 13,2 a unos 800 m.), y justo enfrente, vemos un hito de piedra que nos marcha, lo que va a ser el trecho mas largo de sendero por fuera del barranco, que un buen trecho va a quedar a nuestra izquierda.
De hecho, durante los primeros minutos el sendero no deja de subir, haciéndonos dudar de si hemos tomado el sendero correcto, pero el sendero no tarda en faldear la ladera, llevándonos ante la proximidad de unos tajos verticaales de unos 50 m de altura (foto de arriba).
Nos encontramos en una de las zonas mas espectaculares de la “Sierra de Enmedio”.
LLegados a este punto parece mentira que el sendero pueda continuar sin pasart por algún expuesto o con mucho vuelo, sin embargo, esta antigua vereda de arrieros, inicia una prolongada sucesión de zig-zags que hace posible lo que paarece imposible y después de unos 10 minutos de descenso hasta llegar a los pies de unos tajos que ya supeeran los 150 m de altura donde se encuentra el barranco de la Cueva de Parra, en un punto situado a 650 m. de altura, km. 13,7 de ruta, que a partir de ahora se va a convertir en nuestro camino a seguir.

¡Eso sí!, cada vez que nos encontramos con un salto de varios metros, siempre nos encontramos con unos hitos de piedra, que siempre salvan los pasos mas expuestos, por el margen izquierdo del barranco en el sentido de nuestra marcha. Si bien, el Doctor Leal, expoleado por un eufórico Romualdo y un Darío el Magnífico con mono de aventuras montañeras, intentaron realizar el descenso íntegro del barranco, que a punto estuvieron de conseguir, mientras el resto preferimos el sendero alternativo, al que tuvieron que regresar en plan Spiderman, cuando llegaron a un último rapel verdaderamente insalvable. No obstante, el grupo renunció a un par de tramos del sendero comodín, afrontando una sucesión de toboganes que los mas intrépidos salvaron con gran facilidad y el resto con la infalibre técnica del autoculin.
Tan sólo el modesto cerro Cerrajón se interponía entre nosotros y el Chíllar y cuando ya se presentabaa el terreno mas abierto y aparenteemente dócil, nos adentramos en una zona bastante selvática con aulagas de mas de 2 m de altura, mezclada con altísimaa vegetación de ribera, donde las gafas de sol y la gorra servía para protegerse de arañazos en la cara, así como de los bastones y las manos, sin poder evitar numerosos arazaños en brazos, hombros y piernas, hasta que por fín llegamos a un aprisco, tipo casa cueva, (km. 14,7 a 490 m.), situado junto a una poza de aguas cristalinas cuyo fondo estaba cubierto por un tipo de alga muy característico de arroyos que discurren por terreno calizo. Este aprisco bien pudo ser la vivienda del antiguo pastor de apellido Parra, llegando hasta nuestros días el nombre del barranco de la Cueva de Parra.

El sendero se mantiene ahora por la orilla derecha en el sentido de la marcha, mientras nos vamos abriendo paso en una zona de alta vegetación selvática, que a veces te quita gran parte de la visión a tu alrededor. hasta el punto que a diferencia de la vez anterior, ni siquiera me dí cuenta de que ya habíamos llegado al río Chíllar y hasta que no llegamos a la presa donde se encuentra la toma de agua de la acequia del Chíllar, tenía el convencimiento de que aún caminábamos junto al barranco de la Cueva de Parra, tal fué mi sorpresa y mi despiste, en un territorio, que durante mis primeros años conocía bastante bien, pero que después de una larga ausencia he notado muy cambiado en esta zona.
3ª Parte, del barranco de la Cueva de Parra al Rincón de Los Hermanos (El Alto Chillar):
Se trata de un tramo del “Alto Chillar que ha cambiado mucho tras las crecidas de septiembre 2012 (y anteriores), no obstante, la mayor parte del recorrido se sigue realizando por fuera del agua, a través de alta vegetación selvática, con el cercano rumor del agua. Sin embargo, al llegar a las ruinas de la “Casa de La Presa” (km. 15,9 a 400 m.),  sentí un gran vacío al comprobar que habían echado abajo la casa y ahora se ve muy huérfano el viejo albaricoque en el huertecillo, que ya no es mas que un pequeño solar cada vez mas invadido por la maleza. 
Una pena que el Ayuntamiento de Nerja en cuyo t.m. se encuentra este paraje y prácticamente todo el río Chíllar, no restaurara esta casa, aunque fuera de manera muy rudimentaria a modo de refugio de montaña. Si resulta compensible que hayan vayado la toma de la acequia para evitar que la gente se bañe allí, sobre todo para evitar accidentes con algunas personas que se lanzaban alegremente al agua y después eran incapaces de salir de allí sin ayuda.
Después de una breve parada continuamos río abajo, al principio por dentro del cauce y después  por su margen derecho hasta llegar a la confluencia con la “Senda de la Sierra de Enmedio”, que nos encontraremos justamente al pie del “Tajo de Las Chorrerillas” en la recóndita umbría del “Rincón de Los Hermanos” donde hicimos la penúltima parada de reagrupamiento. 
Un buen momento para refrescarse bien mientras nos deleitamos con el sonido de la corriente del Chillar, mezclada con el canto de los pajarillos que habitan en su ribera, antes de acometer la corta pero intensa subida que nos espera. Estaconfluencia de sendas se encuentra en el km. 16,7 de ruta (360 msnm).
4ª Parte. Regreso a Frigiliana desde el Chillar por el sendero de “La Sierra de Enmedio”:
Desde la confluencia de sendas, afrontaremos la ascensión hasta el siguiente collado ubicado en la parte alta de “La Cuesta Jiménez” (Km. 17,5, y 580 msnm), donde se llega tras superar una serie de interminables escalones, que en ocasiones superan un metro de altura, a través de una pequeña barranquera convertida en senda o viceversa.
 Durante el primer tramo de ascensión vamos disfrutando de magníficas vistas hacia el tajo de Las Chorrerillas.
Este sendero que en circunstancias normales no resulta duro, con el desnivel y la distancia que llevamos acumulado en este punto, para quienes van un poco mas justo se suele hacer muy duro, ya que al repechón inicial de casi dos kilómetros de subida constante, nos esperan otros 3 km. de toboganes sube y baja hasta llegar al “collado del río Higuerón”. 
Ilse "La Gacela de la Selva Negra" posando en la calera que nos encontramos a la derecha del sendero de la Sierra de Enmedio (en dirección Frigiliana).
Juan Antonio Mena "El Elfo de la Malagueta" dejando atrás el cordal de la Sierra de Enmedio.
Últimas vistas hacia Nerja, el viaducto del Chíllar y el Litoral, justo antes de descender (ya de regreso) al Valle del Higuerón.
Este collado se encuentra en el km. 20,5 a 454 msnm y desde él, descenderemos por una empinada pero muy bien marcada senda hasta el cartelón que quedó a nuestra derecha por la mañana, dejándonos prácticamente a la altura del“Pozo Batán” junto al cual volvimos a pasar, esta vez para tomar el precioso sendero que desde allí sube de forma casi inversosimil hasta las proximidades de la Plaza del Ingenio, regalándonos unas panorámicas magníficas del Valle que ya vamos dejando atras. Hasta llegar a la Plaza del Ingenio, sobre las 20.30 pm con el grupo bastante compacto, llegando unos cinco minutos después el gregario de lujo DARÍO "EL MAGNÍFICO" y los grandes sufridores: Celia y El Padre Carras, con el "kit de extrema unción siempre a mano".
La Última SUPERVIVIENTE: Celia "la Hechicera du Sao Paulo" y su hijo Darío "El Magnífico" (Tercero de Historia, UNiversidad de Granada)..
De izquierda a derecha: Pepe Guerero "El Maestro Geobotánico", Paco "El Generoso" y Romualdo "El Trovador de la Senda"

1 comentario :

  1. Eduardo Campos9:44 a. m.

    Espectacular el sendero de la Cuesta Jiménez y la Sierra de Enmedio. Nos quedó una gran excursión. Para recordar.

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