viernes, mayo 30, 2008

Siempre nos quedará la playa

Diario Sur, viernes, 30 de mayo de 2008 FUENGIROLA, mi ciudad de adopción:
La localidad encabeza el ranking de banderas azules de Andalucía con seis insignias
Sólo seis municipios de España superan al litoral fuengiroleño en el número de distinciones

FELIPE D. ÁLVAREZ /PDS/FUENGIROLA

Su gran extensión, su fina y clara arena y la limpieza de sus aguas han sido siempre el principal reclamo del litoral de Fuengirola como potencia turística del Mediterráneo. Una calidad que ha vuelto a ser reconocida por la Unión Europea, que ha otorgado al municipio un total de seis banderas azules, situándose a la cabeza de toda la costa andaluza en cuanto al número de distinciones. Este galardón reconoce la limpieza, seguridad y gestión medioambiental de sus playas.

La seis banderas azules logradas por Fuengirola marcan una gran distancia con respecto a otros destinos de Andalucía, ya que sólo dos pueblos han llegado a las cuatro banderas azules, siete localidades han logrado tres distinciones, la misma cantidad que las que han conseguido dos banderas. Además, Fuengirola es el séptimo municipio del país en este apartado, sólo superado por cuatro municipios gallegos y dos mallorquines.

Se trata de una marca histórica para la localidad, ya que, nunca el litoral fuengiroleño ha contado con tantas insignias de este tipo. El Ejido-Castillo, Santa Amalia, San Francisco, Los Boliches-Las Gaviotas, Torreblanca y Carvajal son las playas que han recibido esta distinción que concede La Fundación para la Educación Ambiental. Es decir, seis de las siete playas de Fuengirola sobresalen por sus buenas condiciones en cuanto a su limpieza y servicios. En cuanto a la playa restante (Fuengirola), también es apta para el baño en todos los aspectos y cuenta con servicios similares al del resto de playas.

Calidad y limpieza

«Es un reconocimiento al trabajo que venimos realizando. Creo que ya había playas que merecían bandera azul aunque no la hubieran tenido en años pasados», explicó el concejal de Playas en funciones, Juan Haro, quien se marcó como objetivo conseguir la distinción para la totalidad del litoral.Todas las playas de Fuengirola cuentan con rampas que las hacen accesibles, caminos para facilitar el acercamiento a la zona de baño, parques infantiles y servicios públicos, además de las correspondientes duchas y lavapiés. Asimismo, se han instalado recientemente aparatos deportivos de forma que se puede realizar un circuito completo de ejercicios.La limpieza, reforzada en verano, es otra gran apuesta, con numerosas máquinas que peinan la arena cada dos días. Las playas cuentan también con personal de salvamento y socorrismo, así como un servicio de vigilancia municipal.

domingo, mayo 25, 2008

Lenny Kravitz: It´s time for a Love Revolution

Lenny Kravitz: "It´s time for a Love Revolution"
Cada vez que uno de mis artistas o grupos favoritos saca un disco nuevo; lo escucho toda una semana, dándole vueltas y vueltas para poder terminar de saborearlo y luego decidir finalmente si mantiene su nivel ó no. Para un auténtico virtuoso de la música como “Lenny Kravitz” este último álbum titulado “It’s time for a love revolution”, me ha dejado un poco a medias. Si bien sus cinco primeros temas, exceptuando el tema 4, te hacen disfrutar de música de calidad . Pero a partir del tema 6 “single de promoción”, .
Los temas que mas me gustan son:
1. Love Revolution (3:14) - Buen tema. Comienzo del disco bien arriba, con mucho ritmo. Sin embargo el track no es muy diferente de temas de discos pasados. Poca innovación.
2. Bring it on (3:35) - Muy bueno; excelentes solos y el riff en todo el tema lo hace sumamente adictivo. A mi ver, el mejor tema del disco.
3. Good Morning (4:17) - A medio camino de balada media power, es un tema con una estructura similar a muchos temas de Kravitz, que no brillaría mucho si no fuese por su letra, muy buena y bien interpretada por Lenny. Podría haber sido un tema de 3 minutos y pico.
5. If you want it (5:08) - Muy buen tema. La letra y los coros se llevan el premio en este tema. El solo en el middle también es muy bueno. El final acelerado me parece excelente.
6. I’ll be waiting (4:19) - Single de promoción del disco. Que más puedo decir. Típico tema comercial, para las masas; bien armado, con todos los requisitos que tiene que tener el tema que presenta el disco.
8. I Love the rain (4:44) - Clásica balada arrastrada. El tema es bueno, Kravitz lo acompaña bien con la voz. Quizá yo esté loco, pero en ciertos pasajes me record al tema “I want you” de The Beatles.
11. This moment is all there is (5:07) - Otro lentazo al mejor estilo Kravitz. Muy parecido a los lentos de los últimos discos. Diría que es un tema más de relleno, de no ser porque me parece excelente para un momento chillout, o de relax. Llamativamente tranquilo y potente a la vez.
12. A New Door (4:39) - Una balada que comienza con piano. Éxito asegurado en las radios! En sí el tema no es nada del otro mundo; pero la letra es excelente.16. Confused (6:47) - Otro tema lento para cerrar el álbum, en este caso una balada soul, de esos que eran perfectos para poner en el momento apropiado.

jueves, mayo 22, 2008

Groucho Marx y el crack del 29

Groucho Marx y el crack del 29
Este artículo fue escrito por Groucho Marx sobre su propia experiencia personal del crack de 1929 en Wall Street. Lo incluyo en el blog porque, a pesar de que Groucho de Bolsa sabía lo que yo sé de "espeleo", es una de las mejores lecciones de bolsa que jamás he leido en toda mi vida. Y estoy seguro de que vosotros vais a opinar igual.

En el artículo, Groucho Marx, sin saberlo, describe en forma magistral lo que ocurre durante la 3ª fase de los mercados alcistas; es decir, la fase en la que en las salas de las agencias de bolsa hay más gente que en los teatros, la fase en la que la conversación más habitual entre el carnicero y el fontanero es hablar de bolsa, la etapa en la que la bolsa es constante noticia de primera plana en la Tv, la prensa y la radio.

En al artículo, podréis comprobar además, hasta qué punto es cierto que en el precio de las acciones influye mucho más la psicología de masas que los fundamentos económicos de las compañías. Comprenderéis por qué en la bolsa tiene muchas más posibilidades de ganar dinero un psicólogo que un economista. Descubriréis por qué el análisis técnico (pues todo él está basado en la psicología y el comportamiento de masas) tiene muchas más posibilidades de llevarnos al éxito que el análisis fundamental. Podréis comprobar además cómo la gran masa de inversores no se mueve por criterios racionales sino emocionales y descubriréis en toda su crudeza los terribles efectos de los dos grandes demonios que dirigen el comportamiento de la masa: la ambición y la avaricia (que producen la "fiebre del oro") y el miedo y el pánico (que producen estampidas espeluznantes en las que unos pisotean a los otros, en un sálvese quien pueda frenético).

Por último, comprenderéis que no hay mal que por bien no venga. Entenderéis por qué fue precisamente durante los años 30, es decir durante la época inmediatamente posterior al terrible crack de 1929, cuando los grandes genios innovadores de la bolsa (gente como Schabaker, Elliot, Wickoff, Gann, etc) crearon sus teorías y nos aportaron sus genialidades. Después del 29, los analistas se encontraron con tiempo de sobra para reflexionar sobre los errores cometidos y los frutos de aquella reflexión fueron las mejores aportaciones que jamás se han hecho al estudio de la bolsa. Y justo en aquellos frutos (el chartismo, Elliot, etc) nos basamos hoy en día para intentar ganar dinero en la caprichosa bolsa.

El artículo que escribió Groucho Marx dice así:

"...Muy pronto un negocio mucho más atractivo que el teatral atrajo mi atención y la del país. Era un asuntillo llamado mercado de valores. Lo conocí por primera vez hacia 1926. Constituyó una sorpresa muy agradable descubrir que era un negociante muy astuto. O por lo menos eso parecía, porque todo lo que compraba aumentaba de valor. No tenía asesor financiero ¿Quién lo necesitaba? Podías cerrar los ojos, apoyar el dedo en cualquier punto del enorme tablero mural y la acción que acababas de comprar empezaba inmediatamente a subir. Nunca obtuve beneficios. Parecía absurdo vender una acción a treinta cuando se sabía que dentro del año doblaría o triplicaría su valor.

Mi sueldo semanal era de unos dos mil, pero esto era calderilla en comparación con la pasta que ganaba teóricamente en Wall Street. Disfrutaba trabajando en la revista pero el salario me interesaba muy poco. Aceptaba de todo el mundo confidencias sobre el mercado de valores. Ahora cuesta creerlo pero incidentes como el que sigue eran corrientes en aquellos días.

Subí a un ascensor del hotel Copley Plaza, en Boston. El ascensorista me reconoció y dijo: - Hace un ratito han subido dos individuoss, señor Marx, ¿sabe? Peces gordos, de verdad. Vestían americanas cruzadas y llevaban claveles en las solapas. Hablaban del mercado de valores y, créame, amigo, tenían aspecto de saber lo que decían. No se han figurado que yo estaba escuchándoles, pero cuando manejo el ascensor siempre tengo el oído atento. ¡No voy a pasarme toda la vida haciendo subir y bajar uno de estos cajones! El caso es que oí que uno de los individuos decía al otro: "Ponga todo el dinero que pueda obtener en United Corporation" […]

Le di cinco dólares y corrí hacia la habitación de Harpo. Le informé inmediatamente acerca de esta mina de oro en potencia con que me había tropezado en el ascensor. Harpo acababa de desayunar y todavía iba en batín. -En el vestíbulo de este hotel están las ooficinas de un agente de Bolsa -dijo-. Espera a que me vista y correremos a comprar estas acciones antes de que se esparza la noticia. -Harpo -dije-, ¿estás loco? ¡Si esperamos hasta que te hayas vestido, estas acciones pueden subir diez enteros! De modo que con mis ropas de calle y Harpo con su batín, corrimos hacia el vestíbulo, entramos en el despacho del agente y en un santiamén compramos acciones de United Corporation por valor de ciento sesenta mil dólares, con una garantía del veinticinco por ciento. Para los pocos afortunados que no se arruinaron en 1929 y que no estén familiarizados con Wall Street, permítanme explicar lo que significa esa garantía del veinticinco por ciento. Por ejemplo, si uno compraba ochenta mil dólares de acciones, sólo tenía que pagar en efectivo veinte mil. El resto se le quedaba a deber al agente. Era como robar dinero.

El miércoles por la tarde, en Broadway, Chico encontró a un habitual de Wall Street, quien le dijo en un susurro: -Chico, ahora vengo de Wall Street y allí no se habla de otra cosa que del Cobre Anaconda. Se vende a ciento treinta y ocho dólares la acción y se rumorea que llegará hasta los quinientos. ¡Cómpralas antes de que sea demasiado tarde! Lo sé de muy buena tinta. Chico corrió inmediatamente hacia el teatro, con la noticia de esta oportunidad. Era una función de tarde y retrasamos treinta minutos el alzamiento del telón hasta que nuestro agente nos aseguró que habíamos tenido la fortuna de conseguir seiscientas acciones. ¡Estábamos entusiasmados! Chico, Harpo y yo éramos cada uno propietarios de doscientas acciones de estos valores que rezumaban oro. El agente incluso nos felicitó. Dijo: - No ocurre a menudo que alguien entre conn tan buen pie en una Compañía como la Anaconda.

El mercado siguió subiendo y subiendo. Cuando estábamos de gira, Max Gordon, el productor teatral, solía ponerme una conferencia telefónica cada mañana desde Nueva York, sólo para informarme de la cotización del mercado y de sus predicciones para el día. Dichos augurios nunca variaban. Siempre eran "arriba, arriba, arriba". Hasta entonces yo no había imaginado que uno pudiera hacerse rico sin trabajar. Max me llamó una mañana y me aconsejó que comprara unos valores llamados Auburn. Eran de una compañía de automóviles, ahora inexistente. -Marx -dijo- es una gran oportunidad. Pegaará más saltos que un canguro. Cómpralo ahora, antes de que sea demasiado tarde. Luego añadió: -¿Por qué no abandonas el teatro y olvidass esos miserables dos mil semanales que ganas? Son calderilla. Tal como manejas tus finanzas, aseguraría que puedes ganar más dinero en una hora, instalado en el despacho de un agente de valores, que los que puedes obtener haciendo ocho representaciones semanales en Broadway. -Max -contesté-, no hay duda de que tu connsejo es sensacional. Pero al fin y al cabo tengo ciertas obligaciones con Kaufman, Ryskind, Irving Berlin y con mi productor Sam Harris. Los que por entonces no sabía era que Kaufman, Ruskind, Berlin y Harris también compraban a crédito y que, finalmente, iban a ser aniquilados por sus asesores financieros. Sin embargo, por consejo de Max, llamé inmediatamente a mi agente y le instruí para que me comprara quinientas acciones de la Auburn Motor Company.

Pocas semanas más tarde, me encontraba paseando por los terrenos de un club de campo, con el señor Gordon […] El día anterior, las Auburn habían pegado un salto de treinta y ocho enteros. Me volví hacia mi compañero de golf y dije: -Max, ¿cuanto tiempo durará esto? Max repuso, utilizando una frase de Al Jolson. -Hermano, ¡todavía no has visto nada!

Lo más sorprendente del mercado, en 1929, era que nadie vendía una sola acción. La gente compraba sin cesar. Un día, con cierta timidez, hablé a mi agente acerca de este fenómeno especulativo. - No sé gran cosa sobre Wall Street - empeecé a decir en son de disculpa- pero, ¿qué es lo que hace que esas acciones sigan ascendiendo? ¿No debiera haber alguna relación entre las ganancias de una compañía, sus dividendos y el precio de venta de sus acciones? Por encima de mi cabeza, miró a una nueva víctima que acababa de entrar en su despacho y dijo: - Señor Marx, tiene mucho que aprender aceerca del mercado de valores. Lo que usted no sabe respecto a las acciones serviría para llenar un libro. - Oiga, buen hombre -repliqué-. He venido aquí en busca de consejo. Si no sabe usted hablar con cortesía, hay otros que tendrán mucho gusto en encargarse de mis asuntos. Y ahora ¿qué estaba usted diciendo? Adecuadamente castigado y amansado, respondió: - Señor Marx, tal vez no se dé cuenta, perro éste ha cesado de ser un mercado nacional. Ahora somos un mercado mundial. Recibimos órdenes de compra de todos los países de Europa, de América del Sur e incluso de Oriente. Esta mañana hemos recibido de la India un encargo para comprar mil acciones de Tuberías Crane. Con cierto cansancio pregunté: -¿Cree que es una buena compra? -No hay otra mejor -me contestó-. Si hay aalgo que todos hemos de usar son las tuberías. (Se me ocurrieron otras cuantas cosas más, pero no estaba seguro de que apareciesen en las listas de cotizaciones.) -Eso es ridículo -dije-. Tengo varios amiggos pieles rojas en Dakota del Sur y no utilizan las tuberías. -Solté una carcajada para celebrar mi salida, pero él permaneció muy serio, de modo que proseguí-. ¿Dice usted que desde la India le envían órdenes de compra de Tuberías Crane? Si en la lejana India piden tuberías, deben de saber algo sensacional. Apúnteme para doscientas acciones; no, mejor aún, que sean trescientas

Mientras el mercado seguía ascendiendo hacia el firmamento, empecé a sentirme cada vez más nervioso. El poco juicio que tenía me aconsejaba vender, pero, al igual que todos los demás primos, era avaricioso. Lamentaba desprenderme de cualquier acción, pues estaba seguro de que iba doblar su valor en pocos meses.

En los periódicos actuales leo con frecuencia artículos relativos a espectadores que se quejan de haber pagado hasta un centenar de dólares por dos entradas para ver My Fair Lady (1) (Personalmente opino que vale esos dólares.) Bueno, una vez pague treinta y ocho mil por ver a Eddie Cantor en el Palace […] Cantor era vecino mío en Great Neek. Como era viejo amigo suyo cuando terminó la representación fue a verle en su camerino. […] Encanto -prosiguió Cantor-, ¿qué te ha parecido mi espectáculo? Miré hacia atrás, suponiendo que habría entrado alguna muchacha. Desdichadamente no era así, y comprendí que se dirigía a mí. Eddie, cariño - contesté con entusiasmo verdadero-, ¡has estado soberbio! Me disponía a lanzarle unos cuantos piropos más cuando me miró afectuosamente con aquellos ojos grandes y brillantes, apoyó las manos en mis hombros y dijo: -Precioso, ¿tienes algunas Goldman Sachs? -Dulzura -respondí (a este juego pueden juugar dos)-, no sólo no tengo ninguna, sino que nunca he oído hablar de ellas ¿Qué es Goldman Sachs? ¿Una marca de harinas? Me cogió por ambas solapas y me atrajo hacia mí. Por un momento pensé que iba a besarme. -¡No me digas que nunca has oído hablar dee las Goldman Sachs! -exclamó incrédulamente-. Es la compañía de inversiones más sensacional de todo el mercado de valores . Luego consultó su reloj y dijo: -Hoy es demasiado tarde. La Bolsa está ya cerrada. Pero, mañana por la mañana, nene, lo primero que tienes que hacer es coger el sombrero y correr al despacho de tu agente para comprar doscientas acciones de Goldman Sachs. Creo que hoy ha cerrado a 156… ¡y a 156 es un robo! Luego Eddie me palmoteó una mejilla, yo le palmoteé la suya y nos separamos. ¡Amigo! ¡Qué contento estaba de haber ido a ver a Cantor a su camerino! Figurese, si no llego a ir aquella tarde al Teatro Palace, no hubiese tenido aquella confidencia. A la mañana siguiente, antes del desayuno, corrí al despacho del agente en el momento en que se abría la Bolsa. Aflojé el veinticinco por ciento de treinta y ocho mil dólares y me convertí en afortunado propietario de doscientas acciones de la Goldman Sachs, la mejor compañía de inversiones de América

Entonces empecé a pasarme las mañanas instalado en el despacho de un agente de Bolsa, contemplando un gran cuadro mural lleno de signos que no entendía. A no ser que llegara temprano, ni siquiera me era posible entrar. Muchas de las agencias de Bolsa tenían más público que la mayoría de los teatros de Broadway. Parecía que casi todos mis conocidos se interesaran por el mercado de valores. La mayoría de las conversaciones se limitaban a la cantidad que tal y tal valor habían subido la semana pasada, o cosas similares. El fontanero, el carnicero, el panadero, el hombre del hielo, todos anhelantes de hacerse ricos, arrojaban sus mezquinos salarios -y en muchos casos sus ahorros de toda la vida- en Wall Street. Ocasionalmente, el mercado flaqueaba, pero muy pronto se liberaba la resistencia que ofrecían los prudentes y sensatos, y proseguía su continua ascensión.
De vez en cuando algún profeta financiero publicaba un artículo sombrío advirtiendo al público que los precios no guardaban ninguna proporción con los verdaderos valores y recordando que todo lo que sube debe bajar. Pero apenas si nadie prestaba atención a estos conservadores tontos y a sus palabras idiotas de cautela. Incluso Barney Baruch, el Sócrates de Central Park y mago financiero americano, lanzó una llamada de advertencia. No recuerdo su frase exacta, pero venía a ser así: "Cuando el mercado de valores se convierte en noticia de primera página, ha sonado la hora de retirarse."

Yo no estaba presente cuando la Fiebre del Oro del cuarenta y nueve. Me refiero a 1849. Pero imagino que esa fiebre fue muy parecida a la que ahora infectaba al todo el país. El presidente Hoover estaba pescando y el resto del gobierno federal parecía completamente ajeno a lo que sucedía. No estoy seguro de que hubiesen conseguido algo aunque lo hubieran intentado, pero en todo caso el mercado se deslizó alegremente hacia su perdición.

Un día concreto, el mercado comenzó a vacilar. Unos cuantos de los clientes más nerviosos fueron presos del pánico y empezaron a descargarse. Eso ocurrió hace casi treinta años y no recuerdo las diversas fases de la catástrofe que caía sobre nosotros, pero así como al principio del auge todo el mundo quería comprar, al empezar el pánico todo el mundo quiso vender. Al principio las ventas se hacían ordenadamente, pero pronto el pánico echó a un lado el buen juicio y todos empezaron a lanzar al ruedo sus valores que por entonces solo tenían el nombre de tales. Luego el pánico alcanzó a los agentes de Bolsa, quienes empezaron a chillar reclamando garantías adicionales. Esta era una broma pesada, porque la mayor parte de los accionistas se habían quedado sin dinero, y los agentes empezaron a vender acciones a cualquier precio. Yo fui uno de los afectados. Desdichadamente, todavía me quedaba dinero en el Banco. Para evitar que vendieran mi papel empecé a firmar cheques febrilmente para cubrir las garantías que desaparecían rápidamente.

Luego, un martes espectacular, Wall Street lanzó la toalla y sencillamente se derrumbó. Eso de la toalla es una frase adecuada, porque por entonces todo el país estaba llorando. Algunos de mis conocidos perdieron millones. Yo tuve más suerte. Lo único que perdí fueron doscientos cuarenta mil dólares (o ciento veinte semanas de trabajo, a dos mil por semana). Hubiese perdido más pero era todo el dinero que tenía. El día del hundimiento final, mi amigo, antaño asesor financiero y astuto comerciante, Max Gordon, me telefoneó desde Nueva York. [...] Todo lo que dijo fue: "¡la broma ha terminado!" Antes de que yo pudiese contestar el teléfono se había quedado mudo...se suicidó.

En toda la bazofia escrita por los analistas del mercado, me parece que nadie hizo un resumen de la situación de una manera tan sucinta como mi amigo el señor Gordon. En aquellas palabras lo dijo todo. Desde luego, la broma había terminado. Creo que el único motivo por el que seguí viviendo fue el convencimiento consolador de que todos mis amigos estaban en la misma situación. Incluso la desdicha financiera, al igual que la de cualquier otra especie, prefiere la compañía. Si mi agente hubiese empezado a vender mis acciones cuando empezaron a tambalearse, hubiese salvado una verdadera fortuna. Pero como no me era posible imaginar que pudiesen bajar más, empecé a pedir prestado dinero del Banco para cubrir las garantías. Las acciones de Cobre Anaconda se fundieron como las nieves del Kilimanjaro (no creas que no he leído a Hemingway), y finalmente se estabilizaron a 2 7/8. La confidencia del ascensorista de Boston respecto a United Corporation se saldó a 3,50. Las habíamos comprado a 60. La función de Cantor en el Palace fue magnífica ¿Goldman-Sachs a 156 dólares? Cuando la máxima depresión del mercado, podía comprárselas a un dólar por acción.

El ir al desahucio financiero no constituyó una pérdida total. A cambio de mis doscientos cuarenta mil dólares obtuve un insomnio galopante, y en mi círculo social el desvelamiento empezó a sustituir al mercado de valores como principal tema de conversación..."
Groucho y yo (Groucho Marx)
Sacado de http://libanesweb.com/

1ª Incursión del Canadiense Errante en Ordesa

1ª Incursión del Canadiense Errante en Ordesa
sábado 17 y domingo 18 de mayo de 2008
Hola familia!

Gente, no veas lo bonito que es Huesca. Bueno, la parte que he visto yo, por lo menos. Hemos estado en l’Ainsa como campo base para luego hacer nuestras incursiones al Parque Nacional Ordesa y Monte Perdido. Precioso, todo aquello. Y tengo muchas ganas de volver a ver más. Me ha sabido a mucho y poco a la vez. Nos ha cundido muchísimo con una ruta el sábado por el parque y rafting el domingo con las correspondientes comidas y bebidas que hacen falta para indagar en la cultura local! Lo curioso es que me ha recordado muchísimo a mi parte favorita de Canadá (pero sin los osos y demás bichones) – el Parque Nacional de Banff, al noroeste de Calgary, en el lado oriental de las Rocosas. Está todo lleno de color y agua, muchísima agua. Da gusto ver tanta agua correr libremente por los ríos y ver los lagos rebosantes hasta ahogar los árboles que antes estaban en la orilla. Y cuidan mucho el aspecto de la zona con arquitectura bastante cuidada y un estilo fiel a las tradiciones, muros de piedra muy gruesos, contraventanas y puertas de madera, etc. En fin, es lo más bonito que he visto en mucho tiempo y desbanca a la zona de Sanabria como mi sitio preferido de España para estar de vacaciones. Hay un sin fin de rutas y actividades y no es caro – ni en comida ni en las actividades. Hemos visto sitios donde cuesta 10 euros ‘alquilar’ un caballo por hora. Y no eran de estos que tienen 80 años y la espalda rota de tanto cargar!

Cañón de Añisclo
La ruta que hicimos fue en este cañón, pero he de confesar que no llegamos muy lejos. Quisimos llegar hasta la Fuensanta por lo menos, pero entre que hemos perdido tiempo con la compañía que organiza el rafting y no se puede correr nada en las carreteras de la zona (están las del parque machacadas - calzada, quitamiedos… - por caida de pedruscos!!), empezamos algo tarde y tuvimos que abandonar a la hora de la comida. Se nos interpuso una lluvia con pinta de empeorar que nos quitó las ganas de seguir subiendo. Parece mentira, pero estoy oxidado, hermanos! En serío, nos encontramos con gente que se había visto obligada a dar la vuelta ya que se habían caido unos arboles por el camino y la senda estaba como un río. Empezaba a ser realmente peligroso, no solo incomodo y ya habíamos sido testigos incluso más abajo de lo mismo – la senda corría como si fuera el Chillar, os lo juro. Y para colmo hubo algo de truenos y granizado. Emocionante a tope! Menos mal que llevaba encima, el chubasquero que nos dieron en Alfarnate al final de la prueba del “Arco Calizo Central”! Je je (ver foto del senderista llorando por tener que abandonar sin hacer ninguna foto de cumbre).

Y en cuanto a lo del rafting, las fotos hablan por sí misma. No me lo había pasado así de bien haciendo rafting en Canadá. Fue la hostia. Una experiencia muy memorable con adrenalina de sobra. Repetiría este fin de semana sin dudarlo. Según nuestro guía ha sido el mejor momento – con un poquito más de agua, habría que suspender la actividad por peligro. :-o Genial.

En fin, ante mi familia pasoslargos, me siento algo traidor por hacer esto sin vosotros, pero había que volver a la montaña con ganas. Mucha falta me hacía y mucho mejor me siento ya! Y más visitas a la zona que habrá…

Pero antes nos vemos en el Río Higuerón el 7 de junio para la ruta acuática!!

Un abrazo muy fuerte desde el noreste,
Sean – el canadiense errante

lunes, mayo 19, 2008

Visital al Parque Natural de Baixa Limia- Serra do Xurés (“Terras da Baixa Limia”, suroeste de Ourense, Galicia)
Inolvidable visita de la mano de mi gran amigo Servando “O Profeta das Rías Baixas” a uno de las rincones menos conocidos de la península ibérica. Donde la comunidad europea puso en marcha la primera experiencia comunitaria de colaboración transfonteriza con el fin de preservar toda la diversidad de esta interesantísima comarca a caballo entre España y Portugal. Por rango, el Parque Nacional da Peneda_Gerês (Portugal, 72.000 Ha.) junto con el Parque Natural Baixa Limia-Serra do Xurés (Ourense, España, 20.920 Ha.)forman una sola joya natural de esta vieja y nueva Gallaecia.
El acceso natural es la carretera N-540, que une Lugo con Portugal, pasando por Ourense capital y atravesndo toda la provincia de norte a sur o viceversa. Esta carretera atraviesa poblaciones como Bande ó Celanova, precisamente en esta segunda localidad, parada obligada para todo viajero que se precie, tomamos el desayuno y aprovechamos para visitar el Monasterio de San Salvador en pleno corazón de este bonito pueblo ourensano. La segunda parada fue en “Alto de Vieiro” (856 m.), donde camino del parque, siempre por la N-540 en dirección sur podemos ver a la izquierda de la carretera un curioso estanque protegido por unas barandillas de madera, alimentado a su vez por los caños que salen de la base del tronco del árbol que lo preside. Una especie de bonsái gigante que le da el toque mágico de postal a este puerto que en realidad no es mas que una pequeña tachuela de esta carretera bastante llana y con amplios tramos de rectas hasta que se adentra en los Ayuntamientos que componen el Parque Natural, finalizando el recorrido en la frontera de la Madalena (Lobios).
El Parque Transfronterizo Gêres-Xurés se ha convertido en el primer Parque Transfronterizo de la Comunidad Europea y el de mayor extensión contando con un total de 92.920 Ha. . de espacio protegido, si bien la zona portuguesa que es la de mayor extensión está catalogada como parque nacional y la española como Parque Natural de Baixa Limia- Serra do Xurés, encontrándose ubicado al suroeste de la provinciade Ourense en el extremo sur de la comarca de la "Baixa- Limia", en los municipios de “Entrimo” Y “Lobios”, cuyos concellos (ó términos municipales) se extienden por las orillas del embalse o “Encoro de Lindoso” que a su vez comparte frontera con Portugal, al igual que .el “Encoro del Salas”. Otro de los embalses que forma parte importante no sólo de sus paisajes, sino de su historia es el de “Las Conchas”, en cuya orilla norte se estableció el campamento militar romano de “Aquis Querquennis”, que controlaba el río Limia y sus alrededores, ubicado en las proximidades del pueblecito de “Santa Comba”. Una vez mas fue un privilegio caminar por la historia de la mano de “Servando” que dados sus amplios conocimientos de arqueología e historia fue narrándome cómo debió ser la forma de vida en aquel campamento, reconstruyendo cada estancia, a partir de una hilera de piedras en el suelo, según su distribución en plan “CSI”. A renglón seguido pasamos por el pequeño museo que se encuentra en sus cercanías, donde unas amables señoritas nos atendieron con el genuino encanto que caracteriza a los habitantes de estas hospitalarias tierras. Y de allí nos acercamos a unos baños termales, que todavía a fecha de hoy, se encuentran en medio del campo, muy próximos al “Encoro das Conchas”, junto a la aldea de “Os Baños”, cuyo nombre no deja lugar a duda al origen de lo que aquí se encuentra.


Por aquí pasaron las legiones romanas a la conquista de la tribu de los indomables “callaici”, o sea, de los galaicos. No existía entonces frontera alguna y aún tardaría en haberla. Un mismo río con dos variantes. Limia para los gallegos que lo ven nacer en las fuentes de Antela y Lima para los portugueses que lo ven morir en Viana do Castelo. Toda la zona está dominada por los cursos fluviales. Numerosos afluentes acompañan al Limia que acoge dos grandes embalses: el de As Conchas y el de Lindoso. Este último con presa en territorio portugués y agua gallega.
Nuestra siguiente parada nos llevó por una carreterita de montaña, hasta la misma frontera con Portugal concretamente a “Castro Laboreiro” una de las entradas al “Parque Nacional Peneda-Gerês”, donde un gran cartelón nos daba la bienvenida. Adentrarse por estas carreteras perdidas, es descubrir a cada paso un lugar donde detenerse. De todo tiene: aldeas tradicionales, miradores, embalses, cascadas o vestigios romanos decoran este accidentado espacio dispuesto en forma de herradura, cuyos extremos parecen abrazar el Sudoeste de la provincia de Ourense, con la que tiene más de 100 kilómetros de frontera en común. La Portela de Homem da acceso a la zona más conocida del parque y marca el límite entre España y Portugal o, lo que es lo mismo, entre Serra do Xurés y Peneda-Gerês. En realidad, uno es continuación del otro, aunque con sus peculiaridades. La Portela, en lo más alto del puerto, fue un importante puesto fronterizo y, aunque hoy poco queda de antaño, es el mejor lugar para observar restos de la vía romana que unía Braga con Astorga.
Si accedes al lado portugués, es decir al “Parque Nacional Peneda-Gerês”, la carretera que se adentra en el corazón de este espacio desciende en zigzag entre un frondoso bosque de pinos y encinas descubriendo en cada curva un hallazgo a cual más sorprendente. En una, un torrente que precipita sus aguas; en otra, una fuente; más tarde, uno de los mojones milenarios que medían las millas de la Geira (la vía romana) y, poco después, el espectáculo visual del embalse de Caniçada, donde el Cávado y su afluente el Caldo son transformados en lago en medio de un paisaje verdoso. Los caminos que surgen a uno y otro lado de la carretera merecen su tiempo, como el que lleva a la cascada do Arado, al mirador de Pedra Bela o a Campo do Gerês, que ofrece una magnífica panorámica del embalse de Vilarinho das Furnas y cuenta con un museo etnográfico sobre el pueblo que en 1970 quedó anegado por sus aguas. En realidad si se quiere conocer bien este parque hay que dedicarle mínimo una semana y moviéndose mucho, pero como sólo disponíamos de un día y además pretendíamos hacer una ruta acuática, dimos media vuelta para dirigirnos al recóndito pueblo de “Olelas” encaramado en lo alto de una sierra a modo de “Nido de Águilas”, donde tampoco faltaron las paradas para fotografiar algunos de los elementos paisajísticos comentados en este párrafo.
Sin duda “Olelas” es uno de los pueblos mas pintorescos de toda esta zona, amén de privilegiado balcón por su espectacular ubicación en lo alto de una sirrea, tal es el desnivel de la mayoría de sus calles que las casas tienen dos entradas una abajo para el establo y otra arriba para vivienda. En esta localidad se encuentra una de las mayores poblaciones de “vaca cachena”, una raza bovina en peligro de extinción. Se trata de una vaca, poco mayor que un becerrillo, de color castaño y de espectacular cornamenta en proporción a su tamaño. Por el plan de fomento de razas autoctonas de la “Consellería de la Xunta de Galicia” todos los propietarios de estos animales están obligados a comunicar cualquier parto, muerte, aborto y cualquier otra incidencia, tal es su importancia y el interés que existe por preservar a esta peculiar y entrañable especie donde las haya.
Realizada una breve visita a “Olelas” regresamos a la curva previa a la entrada en estra bonita aldea para almorzar con el delicioso pan de levadura hecho por “Servando y Elena” disfrutandode unas vistas memorables sobre la estrecha cola del embalse ó “Encoro de Lindoso” donde hacen frontera España y Portugal, precisamente las casas que podíamos distinguir perfectamente al otro lado del embalse mientras comíamos pertenecían a la localidad de “Lindoso” (Portugal), donde a decir verdad, se podía observar una mayor densidad en los bosques y mucho mas verde.
Precisamente desde esa misma curva situada pocos metros de la entrada en “Olelas” parte una pista asfaltada que desciende hasta el pie de la cola del embalse, donde llegamos no sin antes abrir varias cancelas, hasta situarnos al pie de una espectacular mole granítica que domina todo el paisaje en muchos kilómetros alrededor, y que justamente es la confluencia de los ríos “Castro Laboreiro”, también conocido como “Barranco de Olelas”, que entra por el norte haciendo frontera por Portugal y el Lima que directamente por el oeste, procedente directamente de Portugal. Cuyas cristalinas aguas remontamos de forma épica Servando y yo en una interminable sucesión de pozas y cascadas, contra corriente. Que a pesar de no llegar a superar el kilómetro aguas arriba, sin duda supuso el toque épico de la jornada no estando exento de dificultad y peligro en algunos pasos delicados, siempre contra corriente y con bastante fuerza de caudal. Precisamente en uno de esos pasos se me empapó mi cámara digital de la forma mas tonta que cabría esperar. Ya que al apoyar todo el peso de mi cuerpo sobre el pequeño bote estanco que llevaba especial para la cámara, la tapa se abrió lo suficiente como para dejar entrar una buena cantidad de agua de la cascada que intentaba superar en ese momento, anegando totalmente el bote estanco y dejándome un amargo sabor de boca, por no poder seguir fotografiando cada recodo de aquella ruta, cada curva del camino. Pero en compañía de grandes amigos como “Servando” y en aquel entorno mágico, las penas se llevan mejor y el descenso entre pozas y cascada lo disfrutamos juntos, como si de un parque acuático se tratara.
Esta región es recorrida por una gran cantidad de ríos, arroyos, torrentes y cascadas que atraviesan las numerosas sierras que forman este interesantísimo parque, alimentando a su vez a los grandes pantanos que dan de beber no sólo a los habitantes de la zona, sino de un amplioradio de acción alrededor. Según nos vamos moviendo por el parque, las sierras delimitan el horizonte con su perfil a veces redondeado, a veces afilado. Es inconfundible con sus característicos picos como castillos la “Sierra de Xurés”. Por altitud, conservan los circos glaciares más bajos de la Península Ibérica. De norte a sur, la Serra do Laboreiro y la de Queguas; los montes de O Quinxo; el alto de Santa Eufemia, ya vecino de la Serra do Xurés que se yergue en el punto más alto de todas estas serranías en el pico de A Nevosa (1.539m); más al oeste la Serra do Pisco y aún más alejada la Serra da Pena y las tierras del Couto Mixto que en tiempos no pertenecían ni a España ni a Portugal.
Los escarpados roquedales cercanos a “Olelas”, asistieron a la caza del último oso de estas latitudes y hoy son testigo del regreso de la cabra del Xurés a través de un plan de reintroducción en libertad de la cabra montés. La parte lusa conserva zonas muy frondosas con árboles de gran porte que antiguamente eran utilizadas para navegar como traviesas, cuadernas y mástiles de fama en los siete mares.
Pero no hay que olvidar que El parque natural “Baixa Limia-Serra Do Xurés”, además de su gran interés paisajístico, botánico y faunístico, también posee un gran potencial en lo referente a sus pueblos con muchísimo encanto, sus costumbres y tradiciones, donde la vida parece que se ha detenido en el tiempo. Encontrándonos con pequeños hórreos, pastos donde las vacas pacen sin molestias ó por ejemplo: casas apoyadas sobre inmensas rocas graníticas, como es el caso de la aldea de “Cela”, que además nos ofrece bellas vistas sobre la sierra de Xurés, el Quinxo y Sta Eufemia. Tal y como me enseñó Servando en otra parada inolvidable, donde pude comprobar como “Los "bolos" caracterizan el paisaje urbano de “Cela” donde sus habitantes han aprovechado las inmensas dimensiones de redondeadas moles graníticas, para hacer sobre ellas su casas y corrales. Especialmente interesante me resultó una casa apoyada sobre cuatro bolos. Si bien, este pueblo debería ser catalogado de interés paisajístico y monumental.
Desde esta peculiar aldea, digna de cuento de hadas, donde “los bolos” (moles graníticas)han sido reutilizadas como paredes y soportes para hacer las casas y corrales, parte un sendero balizado por el parque que nos muestra los caminos vecinales donde las vacas y los hórreos forman parte de este entorno rural de la Galicia profunda de montaña, si bien dada la hora que era decidimos dejar para una futura ocasión, ya que sin duda, en estos tiempos que corren, una visita a estas tierras recónditas es toda una cura para el cuerpo, la mente y el alma en estos tiempos donde “nos come la bulla y el estrés.
Flora: se trata de una zona de transición entre dos grandes regiones florales europeas: la Eurosiberiana (provincia atlántica) y la Mediterránea (provincia carpetano-leonesa). Por este motivo, la vegetación alterna bosques de árboles caducifolios, característicos de condiciones climáticas húmedas, con los de hoja perenne como el alcornoques (Quercus suber), más adaptados a la falta de agua durante determinados períodos del año. Pero la formación vegetal mas extendida es el bosque caducifolio, con robledales (Quercus Pyrenaica) y abedulares (Betula celtibérica), con presencia del madroño y el acebo acompañados por pino silvestre (Pinus sylvestris) y tejos (Taxus baccata) en las zonas mas elevadas. También existen amplios matorrales con algunos endemismos como el “Iris boissieri” ó el “Prunus Iusitanica”, especie que coloniza los barranquillos y otras áreas de gran humedad.
Fauna: Entre los Mamíferos destacan especies cinegéticas como jabalí, corzo, perdiz, liebre o conejo, los mamíferos están representados por el lobo como animal emblemático de estos territorios, a menudo vistos en las proximidades de basureros en los pueblos y aldeas buscando comida. También existe una amplia colonia de musaraña común, turón nutria, gineta, gato montés y comadreja.
En los cursos de agua aparece la trucha. Entre los anfibios y reptiles podemos citar a la salamandra rabilarga, la lagartija ibérica y la culebra viperina. Los dos embalses situados en el parque son el hábitat de importantes poblaciones de aves. Zampullín chico, ánade real, somormujos y aguilucho cenizo son algunas de ellas. También se observa la presencia de águila real, alcotán, azor, gavilán, águila culebrera, cernícalo común, cuco, pico picapinos y vencejo.
Existe un programa de recuperación en marcha del caballo (Equus cavallus) llamado Poni galego de Garrano, que vive en régimen de semilibertad en las partes altas (Leboreiro, O Quinxo, Santa Eufemia, Xurés ou Pisco) y por supuesto la emblemática “vaca cachena”.
Se puede combinar con una visita previa al Centro de Visitantes del parque Baixa Limia-Serra do Xurés. Con una visita al balneario de aguas termales de Lobios, junto con la visita didáctica a la via romana Nova y a la “mansio Aqui Originis” que son paso obligado para comprender la historia y legado de esta zona fronteriza con Portugal y el parque de Gerés.
Si se vienes con tiempo no te puedes perder: La sierra del Xurés, Leboreiro, Santa Eufemia, las riberas de los rios Salas y Covas, el barranco de Olelas, los bosques y picos de Fontefría, la arquitectura popular o los numerosos e impresionantes monumentos megaliticos repartidos por toda la zona.La arquitectura de la zona presenta antiguas casas de planta baja y de un solo recinto en cuyo interior, al parecer, convivían personas y ganado. Baixa Limia-Serra do Xurés une a sus valores naturales otros de tipo arqueológico, como los que representan sus dólmenes, que en la zona se conocen con el nombre de "mamuas".

martes, mayo 13, 2008

Caminito del Rey

Un paseito por el Caminito del Rey:
Aún recuerdo con cariño aquellas primeras salidas al Chorro, donde siempre solía llevar a familiares y amigos las primeras veces que venían a visitarme recién instalado en Fuengirola. Hay algunas experiencias imposibles de olvidar una de ellas era el impresionante paseo vertiginoso por "El Caminito del Rey". Según parece hay un pre acuerdo entre la Juanta de Andalucía yel Ayto. de Ardales para remodelarlo y habilitarlo para lo que sería una travesía verdaderamente inolvidable.
Actualmente se encuentra cerrado porque han destruido un amplio tramo de sus dos extremos, ya que varios días después de esta grabación que hicimos en julio de 2000, hubo un accidente de 3 chavales que murieron juntos, al saltar el tercer compañero al otro lado del agujero, donde lo esperaban sus compañeros para sujetarlos, abriéndose el suelo debajo de sus pies. Fué la gota que colmó el vaso, de una larga lista de accidentes mortales que se seguían produciendo a pesar de los carteles de advertencia.
¡Por cierto!, las de la foto son mis sobrinas Ángela y Lourdes, actualmente en la Universidad.

lunes, mayo 12, 2008

Peña Escrita y Pico Baluelas

sábado, 10 de mayo de 2008
De Peña Escrita al Pico Bañuelas (Zona Sur de Ciudad Real, Sierra Morena) :
Épica Aventura por las Quijotescas tierras de Ciudad Real, donde un grupo de intrépidos senderistas formado por: "La Hechicera du Sao Paulo", Darío El Magnífico", "Rosa de Casarabonela", "El Elfo de la Malagueta", "La Chica que miraba a las estrellas" y "El Hombre que sabía demasiado" desafiaron la tempestad de granizo.
A pesar de las previsiones que daban un 85% de probabilidad de lluvia para el sábado en la zona del sur de Ciudad Real, nos dimos cita en Fuencaliente seis PasosLargos: Rosa de Casarabonela, Celia, Darío, Juan Antonio, Miguel y Patri, con la intención de subir al punto más alto de Sierra Morena, el Pico Bañuelas. El día amaneció muy nublado y con nubes bajas, con amenaza de lluvia pero decidimos empezar a ver qué podíamos hacer. Después de visitar las pinturas de Peña Escrita que se encuentran en un abrigo natural protegido por unas rejas, comenzamos a andar en el parking de las pinturas rupestres de Peña Escrita a unos 5 kilómetros de Fuencaliente por el carril entre pinos que surge desde ese punto en dirección este. Al poco los pinos se acaban y nos vemos envueltos de matorrales a través de una senda poco marcada, solo por unos pocos hitos. Esta senda desciende a un barranco, por el que discurre algo de agua. Después de cruzarlo pasamos a la ladera de enfrente, donde la senda continúa desdibujada y comienza a subir poco a poco. Las nubes están bajas pero a medida que ascendemos, ellas también retroceden, dándonos esperanza de llegar a hacer cumbre. La senda cruza varias pedreras con musgo, características de estas laderas, y donde proliferan grandes manchas de robles. Podemos observar dos águilas que nos vigilan desde las alturas.

La niebla va subiendo pero las nubes comienzan a tornarse más negras cada vez, y la prudencia hace pensar que es mejor volver ya, pero somos del Comando Preston y nos gusta la aventura, así que seguimos adelante con poca visibilidad. Ya deberíamos ver el pico, pero las nubes nos lo impiden. De memoria, ya sin sendero, seguimos subiendo no sin el temor de que se meta la niebla y no podamos saber por donde volver. La montaña nos da un aviso importante. Cuando ya estábamos casi a punto de coronar, las primeras gotas de agua. Empezamos a sacar los chubasqueros y antes de poder colocarnos todo nos damos cuenta de que está granizando. Las nubes se nos echan encima, el granizo cada vez más violento, nos miramos y para abajo. Ya hemos arriesgado demasiado, y ahora solo queda ir con cuidado por el mismo camino, pisando fuerte para no resbalar en las zonas de rocas y piedras. El musgo sobre la roca se convierte en nuestro enemigo número uno, y si no que se lo digan a Juan Antonio, que tuvo un resbalón aparatoso que le dejó dolorido por un momento, aunque se sobrepuso al momento y parece que solo tendrá un moratón durante un tiempo.


A la vuelta dudamos en algunos puntos a causa de las nubes, pero sabemos encontrar el camino y al bajar un poco, cesa el granizo y las nubes vuelven a subir. Ya son más de las dos, pero la cautela hace que sigamos bajando hasta llegar al menos a la pista donde ya no hay peligro de desorientarse. En el inicio de la pista paramos a comer, y se acaba de nuevo la tregua, un chaparrón hace que nos aligeremos y vuelta a los chubasqueros. Solo queda llegar a los coches, cambiarnos la ropa mojada y rememorar la jornada en una venta cercana, donde probamos la rica carne de venao de la zona, acompañada de unas cervecitas, cafés, etc.

Quiero agradecer a todos los senderistas que compartieron esta ruta conmigo y que se desplazaron hasta allí a pesar de las previsiones para conocer una zona muy virgen y desconocida que esperamos poder conocer más en profundidad en otra ocasión. Creo que arriesgamos un poco más de lo deseable, ya que no llevábamos GPS y las condiciones eran realmente malas, pero el trabajo en equipo y el compañerismo sirvieron una vez más para que la cosa acabara muy bien y con la sensación de que habíamos disfrutado de la montaña y de los amigos.

Crónica y Fotos: Patricia López Casaluenga, “La Chica que miraba las estrellas”