martes, marzo 14, 2017

PR. A-168, Refugio de Juanar-Crestería de Sierra Blanca-Istán P.R.A-135

PINCELADAS DE SIERRA BLANCA:
Sierra Blanca y Canucha es un macizo  montañoso situado en el suroeste de la provincia de Málaga, que forma parte de las sierras litorales de la cordillera Betica, con una superficie  aproximada de 6.500 hectáreas. La Sierra de  Canucha forma una pequeña parte de este  macizo, situada en el extremo noreste. La vertiente sur de Sierra Blanca pertenece a Marbella, la vertiente Este a Ojén, vertiente Oeste a Istán y la vertiente norte ocupada por Sierra Canucha a Monda.
Sierra Blanca debe su nombre al color blanquecino de su roca caliza, que contrasta  con los tonos rojizos de las peridotitas de Sierra Bermeja hacia el Oeste (Estepona- Genalguacil-Jubrique)  y las peridotitas de la Sierra Alpujata (Ojén y Coín al Este). En 2007 se aprobó la ampliación del Parque Natural Sierra de Las Nieves y desde entonces Sierra Blanca y Canucha, pasaron a formar parte del mismo en lo que es el actual extremo sur del parque.
La orografía de esta sierra se caracteriza por sus abruptas laderas y sus barrancos muy escaprpadas desde sus más altas cumbres hasta el fondo de sus valles. La Concha que ocupa el extremo sur de Sierra Blanca tiene la peculiaridad de ser la montaña más cercana al Mar Mediterráneo de todo el litoral de la Costa del Sol Occidental. Esta sierra atesora muchos valores naturales, geológicos y paisajísticos.
Sierra Blanca y Canucha son un auténtico paraíso para la práctica del senderismo, con una magnífica red de senderos, que como ocurre en otras sierras de Andalucía, en algunos casos han caído en el olvido y se han visto invadidas de maleza, pero que en la actualidad gracias a la magnífica e impagable labor del grupo: "MUJERES EN LAS VEREDAS" de Marbella, que son los ángeles de esta sierra, podemos disfrutar de rutas preciosas entre frondosa vegetación, escarpadas laderas y las vistas al mar que tanta belleza aportan al paisaje.
Mención especial merecen la senda de José Lima. la clásica ruta Refugio de Juanar La Concha, los senderos que comunican Ojén e Istán y  la red de senderos del sector de Marbella por la falda sur de Sierra Blanca, que pasa por lugares tan emblemáticos como el arroyo Guadalpín, las ruinas de la ermita de Los Frailes, puerto Rico Alto y Bajo, Nagüeles, Fuente Calaña, etc... El privilegiado enclave de esta  sierra es realmente una seña de identidad  para los pueblos que se han desarrollado en su entorno. Sierra Blanca se puede considerar como una  pequeña Arca de Noé donde han logrado  sobrevivir valiosas especies animales y  vegetales, algunas de ellas endémicas.  Formó parte del Coto Nacional de Caza de  la Serranía de Ronda desde 1970. Desde  principios del 2000 es Reserva Andaluza  de Caza. Por sus valores ambientales está declarada LIC (Lugar de Interés Comunitario), perteneciendo a la Red Natura 2000. La Sierra acoge el Centro de Referencia  Andaluz de la cabra montés, gestionado por  la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía. Situado a los pies del cerro de La Cruz de Juanar.
El acceso al paraje se suele realizar por la carretera local que parte de Los Llanos de Puzla, a medio camino entre Ojén y Monda. En un rincón de gran belleza que alberga un joven castañar, rodeado de pinares,  donde se encontraba el antiguo Palacio de Juanar, mandado a construir a comienzos del siglo XIX, por los Marqueses de Larios, que en más de una invitaron a Alfonso XIII y su séquito para participar en monterías por Sierra Blanca, siendo las cabra montesa, la presa mas frecuente como demuestra esta escandalosa imagen.
De esta época datan Los altos hornos de Marbella, que principios del siglo XIX,se convirtió en un referente nacional: se instalaron en el municipio los Altos Hornos de Marbella. Se alimentaban de la madera de la sierra y fueron los primeros altos hornos civiles de España, llegaron incluso a producir el 75% del hierro colado del país.
Los hornos se establecieron en Marbella al descubrir los yacimientos de Ojén (Mina de Ojén), , y debido a la disponibilidad de carbón vegetal del primitivo bosque de encinas de  sierra Blanca, que sería arrasado, al igual que otros muchos bosques de Málaga, que fueron arrasados sin contemplaciones para la obtención del carbón, como materia prima para aquella industria de la siderurgia. Bajo el auspicio de la familias Loring y los Heredia en el siglo XIX, en pos del desarrollo industrial de la provincia. Aunque también se disponía de hierro de las minas de Mijas, Benalmádena y Marbella.
Precisamente el Jardín Botánico de La Concepción, en Málaga, lleva este nombre en honor a los Altos Hornos de Marbella, pues fue el nombre de la primera ferrería y además de la hija del fundador.
La principal riqueza de Marbella en aquel tiempo, mitades del siglo XIX, era la fundición de metales en sus ferrerías (Ferrería del Angel y La Concepción), aprovechando la cercanía de las minas de Ojén (las cuales eran de ‘magnetita‘), en especial la minas La Choza, San Juan Bautista y San Nicolás, cuyo mineral llegaba a las ferrerías a través de un cable desde las minas del Peñoncillo. Se puede ver lo que queda de las minas del Peñoncillo, que se puede visitar si recorremos el sendero que une las localidades de Marbella y Ojén.
En abril de 1869, se solicitó al Ayuntamiento de Marbella, la cesión de los terrenos para montar el ferrocarril y parte de la explanada junto al embarcadero metálico que tenían previsto construir desde Sierra Blanca. Este ferrocarril era conocido como Ferrocarril Minero de San Juan Bautista. Siendo dedicado a acercar al muelle los productos elaborados por la fábrica del Ángel.
La compañía explotó el conjunto de minas del Peñoncillo, llegando en 1891 a exportar 96.529 Tm de mineral. A través de una línea de 6 Kms y ancho métrico, con tracción vapor, cuyo proyecto se redactó en 1869, en un itinerario que partía del Arroyo del Peñoncillo en Ojen, recibiendo mineral de las minas de San Juan Bautista y La Concepción. Rindiendo su itinerario en Marbella, junto a la carretera de Estepona, donde se estableció un apartadero y un depósito de mineral, con báscula, para formar trenes hasta el embarcadero. Estos terrenos y los de la línea en casi su totalidad eran terrenos públicos cedidos por el Ayuntamiento de Marbella.
Los últimos vestigios en desaparecer de aquella industria siderúrgica marbellí fueron las torres de transporte, mientras todo lo demás fue desmantelado poco a poco. Como testimonio de aquella época nos queda la última de aquel proceso: la torre del carguero. La actual playa ‘El cable’ de Marbella tiene este nombre en honor a la torre que sigue erguida en las aguas del municipio, frente a las instalaciones de  "FUNNY BEACH".
Posteriormente el Palacio de Juanar, perteneciente a la familia Loring,  fue  transformado en ParadorNacional de  Turismo, sobre el año 2000 se gestionó como una cooperativa  de hostelería por sus trabajadores y recientemente lo ha adquirido un grupo de alemanes como alojamiento rural, convirtiendo el Oktober Fest que se celebra el último fin de semana de septiembre en una fiesta tradicional del lugar, así como "El Tostón de la Castaña" el primero de noviembre cada año.Para mas infoirmación sobre el alojamiento actual: http://www.seleccionrural.com/Casas-Rurales/Malaga/Ojen/2447/Refugio-de-Juanar.html
En 1971, se lleva a cabo una obra que cambiará la fisionamía del paisaj, a los pies de la vertiente Occidental de Sierra Blanca, el pantano/embalse de La Concepción,  para contribuir a resolver el problema del suministro de agua en la Costa del Sol Occidental, en previsión del crecimiento exponencial de los alojamientos turísticos y el crecimiento de población que comenzaba a vivirse en la Costa del Sol Occidental. La mayor parte del embalse se encuentra dentro del término municipal de Istán y el extremo Sur en Marbella. En su momento fue una gran obra de Ingeniería Civil, que encauzaba las aguas del río Verde, a las que se han ido sumando mediante un ingenioso sistema de derivación las aguas de los ríos Guadaiza, Gudalmansa y Guadalmina, que aportan nada menos que el 60% del total de agua de este embalse.
El embalse de La Concepción tiene una capacidad de 57 hm3 y afectado a una longitud del Rio Verde de 5 kilometros desde su cola hasta la presa, con una superficie de 214 Ha. abastecimiento de agua potable a unos 450.000 habitantes equivalentes, que son los que suman las poblaciones costeras de Benalmádena, Fuengirola, Mijas, Marbella, Benahavís, Estepona, Casares y Manilva, con un techo previsto de un millón, mas el incremento de la población vacacional.
En 2015 se aprobó el proyecto para triplicar su capacidad, superando ampliamente los 180 hectómetros. Esto permitiría reforzar su almacenaje, aprovechar mejor los recursos hídricos y plantear posibles trasvases de agua a otras zonas con más carestía. Otro de los objetivos es reducir la actual presión del consumo de las aguas subterráneas en los acuíferos de la Sierra de Mijas, Marbella, Estepona y río de Fuengirola, con los que se intenta compensar los limitados recursos actuales del embalse de La Concepción. Por último, el recrecimiento reactivaría a medio plazo el encauzamiento del río Verde, cuyo proyecto fue elaborado en 2011 para el tramo entre la presa actual y la desembocadura. Esta actuación se matizaría con la nueva presa, ya que no sería necesario un encauzamiento tan agresivo como el previsto, puesto que el desagüe sería menos frecuente e intenso, planteándose incluso mantener un caudal ecológico hasta la desembocadura.
Los principales valores ambientales de este enclave están relacionados con la diversidad florística que acoge, que incluye  desde rodales (pequeños bosquetes) de pinsapo en el sendero de José Lima, hasta manchas  de alcornocal, castañar y encinar. De hecho los encinares eran los bosques autóctonos antes de que la familia Loring y los Heredia arrasaran todos los enconares de la zona para la Siderurgia de Marbella en el siglo XIX, Actualmente también abundan los bosques de pinos, que precisamente  ocupan la zona que antaño ocupaban los antiguos bosques de encinas, quejigos y alcornoques. Así como comunidades de matorral asociadas, además de varios endemismos de plantas herbáceas.
Tal y como nos comenta el Maestro geobotánico Don José Guerrero, las rocas que forman estas sierras son de origen tectónico, es decir, han sido transformadas metamórficamente durante la Orogenia Alpina,  que dio lugar a las cordilleras béticas, donde  se encuentra este macizo. Por su litología carbonatada, al igual que le ocurre a la sierra de Mijas, pertenece a la Unidad Blanca del sector Penibético.  Presenta diversos tipos de mármoles masivos blancos, mármoles azules fajeados y mármoles dolomíticos. Estos últimos afloran en los valles profundos, y algunas zonas de laderas, como por ejemplo en el sendero que comunica Puerto Rico Alto con el puerto de Marbella o el bosque de pino Monterrey con el Puerto de Las Allanás, cerca de la Cruz de Juanar, caracterizándose por ser fácilmente erosionables, desmoronándose
en arenas blancas, hasta el punto de recordarnos a la arena fina de las playas de Cádiz. Se trata de los mármoles sacaroideos (o kakiritizados) que caracterizan los fondos de  valle donde están presentes, sobre todo en el cauce de torrenteras generalmente secas.
La altura de las cumbres de Sierra Blanca y Canucha supera los 1.200 msnm. Alcanzando su máxima altitud en el Cerro del Lastonar (1.275 m), el nombre de “Lastonar” hace referencia a un lugar donde abunda la Vegetación dominada por lastones o gramíneas vivaces cespitosas xerófilas de hojas largas y rígidas, generalmente de los géneros Brachypodium, Avenula, Helictotrichon, Elymus, etc.
Sin embargo, su montaña más emblemática es el cerro de La Concha (1.215 m) que preside la bahía de Marbella y está siempre presente en todas las imágenes sacadas desde el mar hacia la costa en esta zona del litoral. 
 Siendo una de las postales más típicas de Puerto Banús, con  los yates de lujo y al fondo, la espectacular silueta de La Concha,  llamado así porque vista desde el oeste se asemeja a la valva estriada de un molusco, que en este caso sería una Concha Gigante. La Concha se compone de varias masas de mármol, siendo los principales tipos el mármol blanco, del que obtiene su nombre esta sierra, y el mármol azul de rayas. La extracción de esta hermosa piedra continúa en la cantera de Nagueles, situada en la falda suroccidental de La Concha, surrealista escenario cada verano del Festival Starlite de Marbella.
Otra de las cumbres más emblemáticas de la zona es La Cruz de Juanar (1.184 m), donde una Cruz de hierro forjado que pertenece al Ayuntamiento de Ojén, hace honor a su nombre, aquí también nos encontramos una bonita hornacina de piedra, que también deja constancia  de que esta cumbre es lugar de peregrinación el 3 de mayo de cada año, a donde muchos marbellíes inician la ascensión de madrugada para asistir a la misa que se celebra en su cumbre. 
Desde donde se tienen unas vistas magníficas de Marbella y gran parte de Sierra Blanca, y Canucha. Al igual que ocurre en el pico del Cielo (1.501 m) de Sierra Almijara Existe una leyenda, que dice que hace ya muchos años, unos marineros colocaron esa Cruz en plena Sierra Blanca, tras conseguir salvarse, orientarse hacia la Costa gracias a la referencia de esta cumbre que pudieron distinguir en medio de la densa niebla. 
Al norte de la Loma Pierna del Caballo, se encuentra la cumbre conocida como Tajo Negro (1.092 m), justo frente a la vertiente este del cerro de La Cruz. Hacia Istán destaca el Cerro de la Fulaneja  (1.164 m), que queda a la derecha del sendero Juanar- Istán, concretamente al oeste del puerto de La Viborilla.
Justo frente al Refugio de Juanar, concretamente dirección Este, destaca la piramidal silueta del Cerro Nicolás (1.028 m). Bonita montaña que aparece en la foto de portada del libro "Disfrutar caminando por las Sierra Blanca y Canucha" de Víctor Martín Fernández, Edit. Arguval 2002. Actualmente el cerro NIcolás resulta difícil de coronar en la actualidad por encontrase su antiguo sendero muy invadido de maleza. 
Al norte de Sierra Blanca, se encuentra Sierra Canucha, si bien, prácticamente se puede decir que es el mismo calizo, en su prolongación hacia el interior. Donde destaca el Picacho de Los Castillejos o de Los Mrenederos (1.232 m), punto álgido de la bonita ruta de la crestería de Sierra canucha, que también se puede coronar, tomando un corto ramal alternativo de la Senda circular de José Lima. En la  misma cuerda se encuentran los Cuchillos, nombre que toma de su afilada crestería, mucho más agreste que Sierra Blanca,  marcando diferentes alturas que rondan los  1.220 m, hasta llegar al Alto de Canucha con 1.146 m. En este macizo, aparte de sus picos  escarpados y sus agrestes cañadas, hay que  destacardos grandes planicies: el Valle de Juanar (conocido popularmente como el “Olivar de Juanar”  situado en el centro del Macizo y los Llanos de Puzla, situado en el perímetro oriental.
El “Olivar de Juanar” con una altura media de 850 msnm ) se caracteriza por ser un llano débilmente alomado rodeado  de altos cerros de mármoles dolomíticos, que  al  erosionarse han creado un suelo fértil  donde se ha desarrollado una rica vegetación  con diferentes especies endémicas. Presidido por un olivar centenario rodeado de  castaños, cerezos, rodales de pinsapos en  las laderas de las cumbres, encinas y un  exuberante matorral de romero, brezo, jaras,  lentisco, bolina, labiérnago, palmito, enebro,  coscoja y sabina. Tres especies de pino  pueblan estas laderas: el pino carrasco en las  zonas más termófilas y calizas; El pino resinero, en las umbrías y suelos más ácidos; y el pino  insigne o Monterrey, que es una especie originaria de la Costa Oeste Norteamericana, pero aporta un  gran valor paisajístico al oeste del Olivar de Juanar.
Existe también una gran variedad de  plantas arbustivas y herbáceas, entre las que  destacan las aromáticas como: el tomillo, el orégano,  el cantueso, la mejorana y la manzanilla amarga.
Los Llanos de Puzla, situados en la vertiente oriental, al pie de los escarpados tajos y laderas de Canucha, Cañada  del Pozuelo y la mole del Monte Madruga, Se trata de una llanura de arena blanca surcada por el arroyo de Juanar, con una altitud de 500 msnm  cubierto por un bosque de pino carrasco y piñonero, situada junto a la carretera A-355, que une Coín con Marbella, concretamente a la altura de los km  24-25-26, a medio camino entre Ojén y Monda. Donde suelen acudir en Romería los vecinos de Ojén, en honor a San José Obrero, una jornada de convivencia fraternal y reivindicación en la que los vecinos y las vecinas de la villa acuden a este entorno natural.
El ayuntamiento de Ojén pone a disposición de los vecinos de Ojén dos autocares que suelen salir a las 9:30 y a las 10:30 de la mañana desde la parada de Casa Antonia, siendo los de regreso a las 18:30 y a las 19:30 horas. A las 9:30 tiene lugar la partida de las carrozas y caballos desde la Cañá Primera en dirección a los Llanos de Puzla. A partir de las 10:00 de la mañana se suele ofrecer un contundente desayuno a base de pan y chorizo lo que marca el inicio de los festejo romeros.
A las 14:00 horas se sirve una gran paella, gratuita, para los asistentes.
A lo largo de la jornada suelen tener lugar varias actuaciones tanto de grupos folclóricos, como de música alternativa.
LA VEGETACIÓN: Esta sierra  pertenece al sector fitogeografico rondeño,  se trata de un sector que se caracteriza por encontrarse en un territorio calizo-dolomítico, lluvioso y fresco. Debido a esta circunstancia en Sierra Blanca se encuentran especies botánicas de interés como el Pinsapo, Abies pinsapo, aunque de momento se trata de pequeños rodales o bosquetes de jóvenes ejemplares en algunas zonas umbría por encima de los 1.000 msnm . El interés botánico que posee es importante, ya que cuenta con endemismos casi exclusivos de esta sierra, entre ellos destacan la bolina moruna, genista haenseleri , otra especie de interés es el  galium pulvinatum, endemismo que comparte con la sierra de las nieves, y el perejil carnoso, rupicannus africana sub. decipiens, endemismo iberonorteafricano.
Tanto en el Olivar de Juanar como en los Llanos de Puzla crecen un gran número de orquídeas, habiéndose catalogado hasta  23 especies diferentes de esta pequeña, exuberante y enigmática planta.
La vegetación de las cañadas y arroyos se  compone principalmente de durillos, mirtos, juncos, helechos, vincas, aristoloquias, zarzas y zarzaparilla. La vegetación de las laderas de  solana sur, este y oeste es un denso matorral  mediterráneo, desarrollado por la humedad  que recibe del cercano mar. Destaca aquí  un encinar en regeneración, acompañado de lentiscos y acebuches y diversas especies de  jaras. En las laderas de umbría se encuentran  pequeños bosques y rodales de quejigos y  alcornoques con sotobosques de madroños y  brezos. En las cañadas que dan al norte, donde  el clima es más frío y húmedo, se encuentran dos pequeños bosques de pinsapos, joya de  la botánica andaluza.
LA FAUNA de estas sierras es muy diversa.  Destaca la presencia del corzo (como presa más codiciada por los cazadores), la cabra montés, el jabalí, el zorro, la garduña, la gineta y la nutria en el río Verde. Entre las aves rapaces es posible observar el águila real, la perdicera, la calzada y la acrobática culebrera. También destacan otras rapaces míticas como el azor, el  gavilán y halcón peregrino, auténtico proyectil viviente. En cuanto a las rapaces nocturnas, están presentes  casi todas las especies. Respecto a otros  grupos de aves, existe una gran diversidad  de paseriformes, que abarcan a más de la mitad de las especies de aves del mundo, se conocen comúnmente como pájaros cantores. También destacan las aves Pícidas popularmente como pájaros  carpinteros, pitos, picos, picamaderos, picapinos, chupasavias y torcecuellos; La familia de las aves Turididae, también tienen una amplia representación en estas sierras; Las turidae comprenden 300 especies distribuidas casi por todo el mundo. Sus miembros, denominados zorzales, mirlos o tordos, son pájaros de tamaño medio, en su mayoría forestales, y principalmente insectívoros. La mayoría son aves sedentarias, aunque algunos son migratorias. Entre los  anfibios y los reptiles destaca la presencia de  la salamandra, el gallipato, el eslizón tridáctilo,  el lagarto ocelado y la víbora hocicuda. 

PR. A-168, Refugio de Juanar-Crestería de Sierra Blanca-Istán P.R.A-135
Entorno: Sierra Blanca
Pueblos de referencia: Ojén, Istán, Marbella
Distancia aprox. 14 km
Desnivel aprox. subida 600 m
Desnivel aprox. bajada 1.200 m
Punto de partida: Refugio de Juanar (789 m)
Punto más elevado: cerro del Lastonar (1.275 m)
Punto más bajo: Istán (358 m)
Tiempo aprox. 7-8 horas
Nivel dificultad: Medio/Alto, por el tipo de terreno muy accidentado y algunos pasos con mucho vuelo, no aptos para personas con vértigo. La bajada hasta Istán se hace muy larga y machacona, debido a las fuertes pendientes y el mal estado del sendero en la actualidad. Tal y como tuvimos la oportunidad de recordar al alcalde en el "Bar EL CALVARIO" a la finalizar la ruta.
Tipo suelo: Sendero terrizo y arenoso, hasta el Puerto de Las Allanás. A partir de este punto se intercalan los tramos rocosos con sendero terrizo y piedras sueltas.
Tipo de recorrido: Lineal.
A tener en cuenta:
1º) Ruta no apta para personas no acostumbradas a caminar por terrenos muy accidentados, especialmente si padecen de vértigo. El tramo entre el Salto del Lobo y La Concha tiene un par de pasos expuestos, donde hay que extremar la precaución, de hecho el pasado mes de diciembre 2016 falleció una persona que cayó por el segundo paso, parece ser que por un desfallecimiento o cansancio en un lugar que requiere de máxima concentración.


2º) Exceptuando la primera parte esta es una ruta muy expuesta al sol, por lo que exceptuando días en que se prevean bajas temperaturas, es fundamental llevar un mínimo de 3 litros de agua por persona o de lo contrario se correrá el riesgo de vernos sin agua, mucho antes de finalizar el recorrido, llegando al final del mismo, muy desidratados.
Fecha y meteorología: Sábado 11 de marzo. Temperaturas superiores a los 25ºC, con ausencia de viento y bastante sol, que provocó que el descenso hasta Istán se hiciera muy pesado.
Alicientes principales: Esta ruta discurre por una de las cresterías más espectaculares de toda Andalucía, con panorámicas extraordinarias sobre el tramo de Costa que va del Faro de Calaburras hasta Estepona (con Marbella a nuestros pies) , el entorno del embalse de la Concepción encajonado entre Sierra Blanca y la sierra de Las Apretaderas, sobre la que también destacan las sierras: Palmitera, Los Reales o la Sierra de Las Nieves, con sensaciones muy aéreas, que causarán la admiración incluso del senderista más exigente.
18 Partricipantes:
Paqui Bravo "La Pacificadora", Fali "El Retorno de Elvis", Paco "El Generoso", Arnaud "El Repostero del Rey Sol", Fran de la Jungla, Alicia en el País de las Maravillas,  Lena "La Amazona Bielorrusa", Ana Dianez "La Arqueóloga", Manuel Limón "Premio Nobel de Senderismo", Fernando Jiménez "Duque de Juanar", Ana Bueno "Duquesa de Juanar", Pepe Guerrero "Maestro Geobotánico", Romualdo "El Trovador de la Senda", Ana Martínez Hernández, Manuel Alvarez-Ossorio, Antonio Cano "Cocodrilo Dundee", Rafael Quirós y un servidor: Juan Ignacio Amador.
Crónica: Juan Ignacio Amador
Fotografías: Rafael Molina, Archivos de los Duques de Juanar, Juan Carlos Chavarría, Juan Luis Muñoz "El Hombre que sususrraba al oído de los pájaros", "Grupo de ESpeleología y escalada de Marbella" y JUan Ignacio Amador.
Descripción del recorrido:
1ªparte: PR.A-168 REFUGIO DE JUANAR-LA CONCHA
En vez de empezar por la pista terriza que nos lleva al olivar. Tomamos la variante de los Duques de Juanar que nos introduce directamente en al antiguo bosque de castaños, que hace pocos años talaron de forma agresiva por una extraña enfermedad. Los restos de un pequeño acueducto que salva una torrentera, nos confirma que vamos por el sendero correcto, la mencionada pista por donde discurre el camino tradicional, la vamos viendo a nuestra izquierda al comienzo del recorrido, pero conforme nos vamos adentrando en el bosque nos iremos separando de la misma, perdiéndola pronto de vista. No tardamos en cruzar el arroyo de Juanar, habiendo pasado junto a dos casetas de agua. A partir de aquí el sendero comienza a ganar altura suavemente dejando atrás la zona de castaños para caminar entre grandes eucaliptos pudiendo percibir su peculiar olor a menta. Ambos lados del camino se encuentran inmersos bajo un mar de helechos. Tal y como comenzamos a adentrarnos en la zona de pinos, nos encontramos a la izquierda del camino una curiosa formación rocosa de perfil redondeado que mi buen amigo Fernando el “Duque de Juanar” bautizó en su día como “El Hipopótamo”.
El sendero se adentra en el Olivar de Juanar, con la majestuosa silueta del cerro de La Cruz (de Juanar) frente a nosotros. No tardamos en enlazar con un ramal de la pista principal, que enlaza el Refugio de Juanar, con el Mirador de Marbella, que hasta el año pasado presidía una preciosa  de macho de cabra montés, que un auténtico cabronazo descerebrado arrancó de su pedestal, lanzándola ladera abajo (teóricamente dicha estatua está en proceso de reparación). Tal y como enlazamos con el mencionado ramal de pista, lo tomamos a la derecha (dirección OESTE), llegando inmediatamente al precioso bosque de pino Monterrey o pino Radiata (originario de la Costa Oeste norteamericana), que se suele desarrollar entre los 800 y 1000 metros de altitud estando compuesto por ejemplares de gran porte con un magnífico sotobosque de helechos comunes, entre los que discurre la pista forestal por la que vamos ascendiendo en suave perfil ascendente.
El Pinus radiata conocido comúnmente como pino insigne o pino Monterrey, es una de las señas de identidad de los parques nacionales de Yosemite o el Sequoia National Park (California). Su área natural ocupa una pequeña extensión en el litoral e islas de California, pero se ha extendido artificialmente por todo el mundo mediante repoblación forestal. En España es muy frecuente en repoblaciones efectuadas en altitudes inferiores a 500 m, en Galicia, Cornisa Cantábrica y País Vasco. En la provincia de Málaga estuvimos visitando otro bosque de este tipo de pino semanas antes, concretamente en la vertiente occidental del cordal que divide el Valle del Genal y del Guadiaro, a la altura del Peñón de Benadalid, en la vertiente que da hacia el valle del Guadiaro.
Como bien nos recuerda el Maestro Don José Guerrero: son conífera de desarrollo muy rápido , de 30-40 m. de altura, escasa longevidad perennifolio o verde todo el año, muy atacado por la temida plaga de la procesionaria del pino, ante la que siempre debemos estar muy atentos de no tocar, ni acercarnos siquiera. Su corteza de color negro, contrasta con las hojas, no coriáceas y verde brillante. Se diferencia del resto de pinos por tener las acículas agrupadas en grupos de tres.
Conforme vamos llegando al final del bosque la pista forestal se va tornando gradualmente en sendero, alternándose tramos de tierra compacta, con otros arenosos, muy característico de las sierras litorales malagueñas, al igual que nos encontramos en la sierra de Mijas, Benalmádena o Sierra Almijara en el otro extremo de la provincia, como consecuencia de la erosión de los mármoles dolomíticos fragmentados. El sendero va ganando altura a través de una prolongación de zig-zags,
Donde las correntías de aguas torrenciales han excavado algunas cárcavas, ampliando también la altura de algunos tramos escalonados, teniendo que escoger a veces la posición más adecuada para progresar en nuestra ascensión. 


A nuestra izquierda tenemos una zona vallada, se trata de la reserva cinegética que ocupa la mayor parte de la vertiente norte y oeste, del cerro de La Cruz, cuya cumbre queda a nuestra izquierda y que alberga unos 60 ejemplares de cabra montesa en semi libertad, perfectamente controlados y vacunados periódicamente para garantizar su buen estado de salud, poniendo en libertad un determinado número de ejemplares para compensar las muertes de las cabras montesas que viven en libertad, dispersas por la Sierra, bien por cacerías, bien por enfermedad. Para evitar que los furtivos entren en esta parcela a cazar el codiciado trofeo de un macho por su espectacular cornamenta, a los machos de esta reserva cinegética, se le han pintado los cuernos de fosforito, que aunque obviamente los hace más visible, ya disuade el interés de posibles furtivos. No obstante, esta zona suele estar muy controlada, tanto por forestales, como por biólogos que trabajan en la zona.
Un pino de tronco retorcido que queda a la izquierda del sendero, nos avisa de que ya estamos a tiro de piedra del Puerto de Las Allanás, donde hicimos una para técnica de reagrupamiento. Donde se le informó al grupo que quien quisiera podía quedarse allí descansando, o bien continuar despacito hasta el cerro del Lastonar, mientras el resto del grupo nos desviábamos brevemente para coronar la cercana cumbre de La Cruz de Juanar, a la que llegamos en apenas 15 minutos, tras una corta, pero intensa ascensión por un pedregoso y escalonado sendero, que se abre paso entre aulagas, palmitos,  romero y el matagallos. 


Al llegar arriba las vistas son magníficas sobre todo el entorno del Olivar de Juanar, la prolongación del bosque de pino monterrey, extendiéndose hacia Sierra Canucha, el solitario pino que marca la cercanía del Puerto de La Viborilla al norte, al oeste los tajos Negros, coronado por la caseta de vigilancia contra incendios,  con el mirador de Marbella a sus pies, al Sur la cabecera del arroyo de Puerto Rico con Marbella y el Mediterráneo al fondo, al suroeste los tajos calizos de La Concha y mas a la derecha, al suroeste la redondeada cumbre del cerro del Lastonar.
De regreso al Puerto de Las Allanás, el siguiente tramo es bastante rectilíneo,. conforme vamos ascendiendo el sendero se vuelve cada vez mas pedregoso, caminamos sobre estratos de calizas fracturadas superpuestas, a nuestras izquierda comenzamos a ganar vistas sobre el Mediterráneo y al final de este tramo de ascensión llegamos al collado del Salto del Lobo, encontrándonos ahora en la divisoria de Sierra Blanca, de manera que comenzamos a disfrutar de las vistas sobre el cerro Plaza de Armas, Palmitera y Los Reales de Sierra Bermeja al oeste, la Sierra de las Nieves al norte, con el Torrecilla como principal referencia, al Este La Cruz de Juanar, los Tajos Negros y mas allá, la prolongación de la sierra Alpujata, hacia la Sierra de Mijas.
Una vez en este collado lo normal es seguir por la senda marcada “PR. A-168” que en los próximos 400 m. nos lleva a media ladera de “El Salto del Lobo”, con un tramo de mucho vuelo donde recientemente se ha habilitado un paso con cadena. Sin embargo, en nuestro caso preferimos tomar el sendero de cabras que sale a la izquierda y que en poco más de 5 minutos, nos sitúa en la cumbre del Salto del Lobo (1.143 m), con unas magníficas sensaciones aéreas que superan ampliamente las del sendero tradicional.
La cumbre en sí es bastante dócil, siempre y cuando mantengamos una distancia prudencial que tenemos a nuestra derecha, es decir, en dirección Oeste. De hecho el inicio del descenso entre bloques escalonados calizos también resulta muy llevadero y entretenido con unas vistas aéreas increíbles sobre las cañadas que forman el nacimiento del arroyo Calaña. 

La cosa se pone emocionante al llegar a una repisa, donde ya parece imposible seguir descendiendo en la trayectoria que llevamos, al llegar a un corte de unos 3 m de altitud, algo escalonado, teniendo por debajo una ladera muy empinada con balcones igual de empinados que el lugar por donde vamos descendiendo, obligándonos a realizar un destrepe en que debemos ponernos, de cara a la pared, estudiando muy bien donde ir colocando pies y manos (sin mirar hacia abajo), hasta conseguir colocar los pies en tierra firme. Cosa que conseguí gracias a la ayuda de mi fiel escudero "Paco El Generoso" y "Antonio Cano",  ambos grandes montañeros curtidos en mil batallas. En mi caso, es la tercera vez que paso por aquí y cada vez me parece más difícil, o cada vez estoy más torpe. Afortunadamente, el resto del grupo pasó detrás nuestra sin ninguna dificultad e incluso divirtiéndose y disfrutando a tope con las fotografías.
Una vez que se salva el mencionado destrepe (mucho más fácil en subida que en bajada), aunque todavía quedan algunos pasos escalonados, se tarda apenas un par de minutos en volver a enlazar con el sendero oficial del  PR. A-168, Refugio de Juanar-La Concha. El sendero va ascendiendo, pero siempre de forma muy tendida, dejando a la derecha el cerro de El Lastonar  (1.275 msnm), al que se puede acceder campo través, pero nosotros preferimos ir ganando altura a través del sendero y justo cuando ya comenzábamos a pasar de largo la mencionada cumbre, tomamos un ramal de sendero de cabras a la derecha, que salvando un pequeño desnivel de apenas 30 m ya nos deja en el techo de Sierra Blanca, donde por cierto, cuando estaba a punto de llegar me entró un retortijón, de esos que no te da tiempo, casi ni a bajarte los pantalones, hasta el punto que sólo pude desviarme unos metros de la trayectoria, de todo el grupo que me seguía de cerca y que pasaban silbando para disimular mientras yo fabricaba argamasa suficiente para colocar el vértice geodésico que le falta a este bonito cerro, cuya cumbre suele ser marginada por la mayoría de los excursionistas. ¡Eso sí!, al finalizar borré todas las huellas del crimen, poniendo en práctica ese magnífico best  seller del senderismo de "CÓMO CAGAR EN EL CAMPO".
Una vez realizadas las fotos de rigor en la cumbre del Lastonar, con la Torrecilla al fondo y habiéndonos asomado a la Cañada de Los Castillejor, donde todavía se pueden distinguir perfectamente el amasijo de hierro del helicóptero que se estrelló en su día. Retornamos al sendero, donde nuestro amigo Antonio Cano "Cocodrilo Dundee" nos comunica que va a regresar sobre sus pasos, por compromisos de media tarde, en cualquier caso ya se había planteado así la jornada para compartir unas cuántas horas de marcha con muchos compañeros con los que no coincidía desde hacía tiempo. Y Rafael Quirós, que también había llegado con su coche al refugio de Juanar, decide regresar con él.
Nos despedimos y seguimos adelante, siendo el siguiente hito, el vertiginoso paso expuesto, donde con muy buen criterio se ha instalado unas cadenas, que hasta hace pocos años no existían. Aún así, hay que recordar que a finales de diciembre de 2016, falleció en este mismo lugar un senderista de unos 70 años.
http://www.laopiniondemalaga.es/marbella/2016/12/26/fallece-excursionista-pico-concha/899024.html
Si bien es cierto, que es un paso que se puede evitar, cresteando en recto por encima, técnicamente resulta fácil y de hecho, todas las veces que vinimos anteriormente lo pasamos sin que estuvieran puestas estas cadenas, que ahora nos brindan mucha seguridad. ¡Eso sí!, mejor no mirar abajo a nuestra izquierda y si asegurar muy bien pies y manos en cada paso que damos, a penas son 10 m longitudinales, pero debemos tener los 5 sentidos puestos en cada paso.
Poco después llegamos a la encrucijada donde se nos une el sendero que viene de Istán, en el lugar conocido como "El Cepillo del Enebro", donde la triple baliza que señala: "La Concha" en la dirección hacia la que vamos. Refugio de Juanar" (lugar de dónde venimos) e Istán (a la derecha), que sería nuestro camino de regreso, ha sido prácticamente engullida por una sabina gigante.
Unos 200 m mas allá, el sendero pasa a escasos centímetros de una magnífico balcón natural sobre la cabecera del arroyo de Las Piedras, que queda a nuestra izquierda, posiblemente es el punto que transmite mayor sensación de verticalidad de todo el recorrido. Se trata del último kilómetro de crestería, donde el sendero nos lleva a veces por la vertiente ESTE con todo el tramo de costa que va de Marbella hacia Fuengirola y otras por la vertiente OESTE, con vistas al embalse de La Concepción, y gran parte del tramo de Costa que va de Puerto Banús hasta Estepona, con Gibraltar y El Yebel Musa, con gran parte de la costa de Marruecos al fondo.
La cumbre de La Concha (1.215 m) propiamente dicha pasa desapercibida para la mayoría de los senderistas, encontrándose junto al sendero, por donde todo el mundo sigue caminando hasta alcanzar unos 200 m mas allá una especie de mirador natural situado en el extremo sur de la crestería, donde el cuerpo de bomberos de Marbella instaló un doble banco de madera en junio de 2016, que además se hizo como un acto solidario, tal y como se puede ver en el siguiente enlace:
http://www.i-sierradelasnieves.com/un-banco-con-vistas/
Ni que decir tiene que desde este espectacular mirador natural, que no es la cumbre de La Concha, propiamente dicha, sino su extremo sur, se disfruta de una panorámica magnífica de Marbella, sus alrededores y todo el paisaje descrito anteriormente.  Siendo este el lugar que elegimos para disfrutar del almuerzo.
2ªparte: PR.A-135 LA CONCHA-ISTÁN
Regresamos sobre nuestros pasos hasta el desvío (actualmente no señalizado), por donde comienza el ramal de sendero hacia Istán, descendiendo en dirección OESTE, dejando la crestería a nuestra espalda y caminando durante un buen trecho en dirección al embalse de La Concepción.
Este sendero, en actual estado de semi abandono, tan sólo transitado por algunos senderistas y algunos mamiferos de la sierra, nos lleva a una zona muy pedregosa donde se pierde con facilidad, porque instintivamente vamos buscando dirección N-O, pero el sendero se desvía brevemente dirección S-O, para salvar de forma casi inverosímil un espolón rocoso que tenemos ante nosotros, debiendo realizar algún destrepe con posterior paso por zona de vuelo, hasta volver a caminar por tierra firme.
Se trata de la zona conocida como Puerto de Los Corralillos, tras la cual, el sendero, describe un marcado cambio de trayectoria, rumbo N-E, hacia La Cañada de Los Castillejos, donde hubiera sido de agradecer encontrar algo de agua, aunque solo fuera para refrescarse la cabeza, pero estas cañadas que discurren por laderas tan empinadas, solo llevan aguas, hasta 24 horas después de fuertes lluvias, y a veces ni eso.
No es deextrañar que fuera precisamente en esta ruta donde vieran su final las gloriosas botas de Arnaud, después de diez años de servicio. Por suerte Manuel Serrato, llevaba cinta américana y entre eso y unos cordones de repuesto que llevábamos algunos, se le hizo un remiendo primero en la cumbre de La Concha,donde ya había llegado con una bota abierta y nada mas comenzar este accidentado descenso, la segunda bota. Pero, nuestro querido amigo Arnaud, con gran espíritu espartano, aguantó el tirón con sus botas medio rotas, sin perder la sonrisa y el buen ánimo en ningún momento. 
Después de atravesar la cañada, el sendero vuelve a ganar altura brevemente, hasta llegar a un punto, donde se recupera su perfil descendente, pero entre la abundante vegetación pendiente de desbrozar y la abundante piedra suelta, el descenso se hace muy largo y pesado. En medio de la soledad de la sierra y lo agreste del paisaje, alivia ver un hito de piedra y alguna vieja baliza del PR.A-135 corroborando que vamos por el buen camino. Tras el puerto Cifuentes, viene la Cañada de Gracia León, después el puerto de Gilito y la Lomilla de Enmedio, donde el sendero discurre sobre un espolón de caliza desnuda, con una última zona de vuelo a nuestra izquierda, donde tampoco estaría mal pusieran un paso con cadenas.
A la dureza de este sendero, hay que añadir el calor que nos hizo este día, en que veíamos las aguas del embalse de La Concepción, como quien está atravesando un oasis y tienen visiones de un lejano oasis. En este sentido quien peor lo pasó fue nuestro admirado amigo: Manuel Limón "Premio Nobel de Senderismo" que tras tres semanas de gripazo en el dique seco, acusó sobremanera la falta de ritmo y echó de menos no haberse traído el doble de agua de la que llevaba (no fue el único), pues estas sierras litorales, se hacen durísimas, como pille un día de calor.
Una vez que llegamos al Puerto Currito, ya comenzábamos a ver el núcleo urbano de Istán e incluso a escuchar la música en vivo, que tenían contratada para aquel día con motivo de una Fiesta dedicada a la Mujer. En el último tramo del recorrido, que en muchas zonas está casi cerrado de aulagas, lo peor es la cantidad de piedra suelta y la fuerte pendiente, donde resulta casi imposible no resbalar y pegarse una buena caída. A veces nos parábamos para recrearnos con los precioso cristales de calcita con magníficas betas sobre el mismo sendero o alguna que otra orquídea a la orilla del camino, mientras recuperábamos el resuello, de un sendero, que de tan empinado y por un sendero tan descuidado agota (más vale haberse cortado a ras las uñas de los pies,  en los días previos).
Hasta que por fín, con mucho pundonor y espíritu espartano, veníamos a salir muy cerca del Hotel Altos de Istán, edificio que dejamos a nuestra izquierda, para enlazar con el camino de La Acequia, llegando a la Plaza del Calvario minutos más tarde, donde estuvimos disfrutando de unas magníficas jarras de cerveza congelada, en el bar que lleva el mismo nombre de la Plaza, propiedad del alcalde, donde no faltaron brindis, poesías, canticos, efemérides y risas, muchas risas. Desapareciendo el cansancio rápidamente y comenzando a perdurar por mucho tiempo, el recuerdo de una jornada verdaderamente  inolvidable y casi épica en el tramo de descenso a Istán.

Curiosa piedra que bautizamos, como "Piedra Fantasma" en el último tramo del descenso hasta Istán.

4 comentarios :

  1. Eduardo Campos8:37 p. m.

    Lo que no se arregle con un poco de cinta americana... Seguro que conoces el sendero que bordea el Salto del Lobo por la cara norte, es muy bonito y montaraz y te ahorras el destrepe...

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  2. Juani no sé como lo haces pero otra vez lo has conseguido. Muy buena crónica.
    PD. Tendré en cuenta el WP nuevo del Lastonar. A ver si crece una encina.

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  3. Enhorabuena, gran ruta y mejor crónica!. El tramo del Lastonar a Istán, siguiendo vuestro recorrido, es algo complicado en algunos tramos, y no es difícil extraviarse en otros, bien sea por la insuficiente señalización o por la dejadez en la que se encuentra el sendero en algunos de sus tramos en la actualidad. Recomiendo a los senderistas que optan por este sendero que no olviden su dificultad media-alta , y se informen bien antes de salir.
    Un saludo

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  4. Que buena crónica Juani, como siempre tan bien documentada y para enmarcar.
    Me queda la pena de habérmela perdido.

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