domingo, abril 27, 2008

4 de mis comedias favoritas

Si bien la comedia, nunca fue un género que despertara en mí gran interés. Hay que reconocer que no hay mejor terapia para cualquier dolencia y especialmente para cualquier momento de crisis o depresión que la risa. Es por ello que cada vez que doy con una buena comedia en el cine, no paro hasta que consigo hacerme con el DVD para añadirlo a mi colección de películas favoritas y recurrir a estas comedias, como el que va al cajón de las medicinas, cuando la ocasión lo requiere. Ayer, María, trajo una comedia francesa a casa titulada “La Casa de tus sueños” que comencé a ver sin muchas expectativas y al final me lo pasé en grande. Sin duda, el cine francés ha conseguido algo que no está al alcance de cualquier país, excepto los Estados Unidos, y es que sus propias producciones traten de igual a igual a las foráneas (sobretodo las que llevan el sello "made in Hollywood"), y ello lo han conseguido labrándose un camino propio donde brillan ideas nuevas y poco encorsetadas por los magnates del cine norteamericanos. Es por ello que, como europeos es un orgullo, que contemos con países capaces de hacer un cine de tanta calidad como el francés, en muchos casos, infinitamente superior al americano. He aquí cuatro de las mejores comedias que he visto en mi vida, empezando por la película que ví ayer con Nacho y María

"La casa de tus sueños"(2008)
Un hombre, cansado de que su mujer lo considere un tacaño, decide ser generoso y sorprenderla comprando una casa en el campo. Pero como no puede evitar ahorrar al máximo, decide ponerse en manos de una agencia inmobiliaria y de unos contratistas cutre salchicheros, que le llevan muy barato, a lo que se le añadirán los problemas de la remodelación... Se trata de una película elegante con una buena fotografía y mágnífica banda sonora de la que ya podemos disfrutar desde los títulos de crédito, en la que los actores interpretan su papel de forma magistral. El actor convertido en director, Dany Boon, consigue una divertida comedia con un original argumento, ya que adherencia de las comedias americanas de humor fácil y desenlace mas que previsible, donde los actores terminan convirtiéndose en histriónicos payasos, en esta magnífica comedia francesa, las escenas de humor están magistralmente intercaladas con momentos de drama y tensión que resaltan aún mas la interpretación de los actores y la credibilidad de la historia, hasta convertirla en un hecho fácilmente cercano y trasladable a la vida real que te hace vivir la película preguntándote en cada momento que harías tú en esa situación. El resultado es una entretenida comedia que quizá no goce de la mejor dirección pero sí de un buen guión y una buena puesta en escena. Dentro de todo lo que produce el país francés y de lo que llega al nuestro, ésta fue de lo mejorcito que nos llegó en 2007.

Los Visitantes (1993):
Sin duda, de las mejores comedias que he visto en mi vida. Mas aún si cabe, con el bajísimo presupuesto con el que se hizo, una comedia prácticamente hecha entre un gruo de amigos y actores, que en 1993 aún eran muy poco conocidos. Sin duda, ésta película fue un antes y un después en la carrera cinematográfica de todos los que trabajaron en ella.
En realidad se trata de una sencilla historia de caballeros franceses que por un hechizo viajan hasta la Francia de 1992. Durante el reinado de EL GORDO en 1122 el caballero Godefroy de Paincourt, conde de Montmirail. La captura de una bruja, le llevará a padecer una fatal alucinación que provoca un terrible accidente, para enmendar el desastre, tan sólo cabe la posibilidad de ponerse en manos de un hechicero que lo puede llevar atrás en el tiempo, para así poder rectificar el error. Pero debido a la falta de un ingrediente en la pócima, lo envía junto a su escudero Jacquouille la Fripouille, al Paris de 1992 y aquí empieza la mas destornillante comedia que he visto en mi vida.
Estos caballeros medievales tienen un choque bestial con la civilización, que ponen de manifiesto el conflicto de conceptos y valores de este caballero con el hombre actual sin moral y con la tremenda pérdida de valores que padecemos en la era moderna. El gran hombre medieval, es un hombre aguerrido, franco, clasista, valiente, bocón, sucio, intolerante, religioso, respetuoso a los apellidos, carente de las buenas formas, buen peleador, limpio de sentimientos contra el hombre actual que es prácticamente todo lo opuesto. Además de mostrar la relación entre el caballero y el escudero que le acompaña, que es bastante déspota.
La comedia, tiene algunas escenas verdaderamente memorables y basta con decir, que tuve que ir a verla dos veces al cine, cuando se estreóo, porque la primera vez, a penas me enteraba de algunos diálogos con las risotadas de la gente que me rodeaba y es que hay momentos en que empalmas las risas de una escena con la siguiente.
Su banda sonora es de las mejores que he escuchado en mi vida, con temas verdaderamente sublimes.

La Cena de los idiotas (1998):
Ésta película es unha obra maestra dentro del género de comedia. No sólo aporta un sentido del humor magnífico y que no insulta la inteligencia del espectador. La película dura tan solo una hora y cuarto, porque si hubiese sido más habría acabado por matarnos de risa. El director: Veber lo sabía, y actuó en consecuencia. Y no le pudo salir mejor.Poblada de innumerables gags antológicos e interpretada por actores soberbios a los que se les intuye un importante pasado teatral, “La cena de los idiotas” es una obra maestra , una locura desacomplejada y decididamente brillante que contiene además un mensaje moral al final que desde mi punto de vista es el broche de oro a modo de contrapunto.Partiendo de la base que la finalidad inicial es algo cruda e hiriente, la verdad es que te ríes, porque el ser un idiota es un arte, que nada tiene que ver con hacer el idiota. Una historia de enredo hilada a golpe de carcajada... si el asunto está enredado, y no se puede enredar más, entra alguien a escena y consigue enredarlo más. Nunca meter la pata ha sido tan gracioso, llega un momento que crees que es imposible meter la pata tantas veces, pero te sorprenden metiéndola de nuevo.

El Juego de los idiotas (2006):
Pocas veces me he reído tanto en una comedia como con esta película francesa a cargo de Francis Veber, el mismo director de “La cena de las idiotas”. Una magistral comedia de enredos. Un multimillonario, Levasseur, es cazado en la calle con su amante, llamada Elena y no se le ocurre mejor idea para convencer a su airada mujer, hecha un basilisco cuando ve a su marido y la joven rubia en la portada de una revista, de que todo es un bulo, de que la atractiva chica rubia de la foto no es su amante, si no la pareja del otro hombre que aparece en la foto y cuyo rostro ha sido puesto en nebulosa para ocultar su identidad.
Por tanto lo primero es localizar a este hombre, François Pignon. De él sabemos que se gana la vida como camarero y aparcachoques, que vive con otro compañero de trabajo en un discreto piso, y que la chica que le gusta desde que iban juntos al jardín de infancia le ha dado calabazas, echando por tierras su proyecto de pareja en común. El millonario se la arregla para diseñar un plan mediante el cual, François y Elena se harán pasar por una pareja, vivirán juntos durante una temporada, y de esta manera, demostrar que la chica no es la amante del multimillonario.
A partir de aquí se sucede un auténtico aluvión de momentos cómicos, hilarantes la mayoría, para descojonarse de risa. Es un acierto el actor (Gad Elmaleh) que da vida a Pignon, con la cara perfecta para dar vida a ese personaje, y también a “Manolete”, que es lo suficientemente pardillo como para tener cerca a Elena, una bella top-model y su mente y sus manos están en otra cosa; en la posibilidad de recuperar a su amada Émilie (Virginia Ledoyen). Alice Taglioni (Elena) muestra dotes para la comedia, además de dejar patente su espectacular físico. Sorprende ver a Daniel Auteuil en una comedia (después de Caché), haciendo un papel de un multimillonario patético, que quiere jugar a dos bandas; mantener a su mujer (su fortuna más bien) y acostarse con su joven amante, al tiempo que su empresa se va pique, con despidos masivos en el horizonte.
Francis Veber nos deja una película divertida, socarrona, liando la madeja con múltiples enredos, en situaciones en las que los espías son espiados, con buenos momentos cómicos, mofándose Veber de los empresarios infieles, de las bellas modelos, las cuales como dice Pignon, son de otra galaxia, una especie de marcianas que no podrían nunca entrar en contacto con las personas de carne hueso, y menos aún, con un aparcacoches de poca monta.
Pignon cae bien, se hace querer, con su cara de hombre pasmado, legal y enamorado, ajeno a los tejemanejes del trío Levasseur- Christine -Elena que al final ve cumplido su sueño.

viernes, abril 25, 2008

EN LEGÍTIMA VENGANZA:
Sr. Ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, ¿para cuando vamos a tener en España una justicia de verdad, donde no salga tan barato matar?. ¿Para cuándo una reforma del código penal donde el ciudadano de a pie no se sienta tan indefenso ante tanto delicuente, violadores, pederasta, terrorista y asesino que andan suelto por ahí, a los que si se les pilla, se les impone una codena de risa y a los tres años están en la calle por buen comportamiento?, ¿para cuando la "CADENA PERPETUA"?, ¿Y para los asesinos que además presumen de serlo se ríen en la cara de los familiares de las víctimas y hasta se cachondean de los jueces, para cuando las PENA DE MUERTE?.
Sr. Presidente, José Luis Rodríguez Zapatero: ¿cuando dejará de mirar para otro lado y se ocupará usted de las cosas que verdaderamente nos preocupan a los españoles?

La cosa iba de niñas, estafadores, impunidades delictivas y cosas así, y alguien dijo: «Lo inadmisible es la justicia entendida como venganza». Luego me miró con la certeza imbatible de quien tiene la Verdad y la Humanidad sentadas en un hombro, como el loro del pirata. No dije nada, pues hace tiempo descubrí lo inútil de las discusiones: cada uno finge escuchar al otro mientras prepara argumentos para la siguiente réplica. Así que, para ahorrar saliva y esfuerzo, suelo dejar que hablen los demás. Después ya me las arreglo para decir lo que tenga que decir, en mis novelas, o aquí mismo. Es cierto que, a veces, ante la demagogia de todo a cien, no me puedo aguantar e imito al conde de Montecristo. Juas, juas, hago. Sin argumentos, razones ni nada. Risa por la cara. Luego doy la vuelta y me largo. A leer, por ejemplo. Dirán algunos que eso es fascismo dialéctico, y que todas las ideas son respetables. Pero se equivocan. Ninguna gilipollez es respetable. Lo único respetable es el derecho de cada cual a expresar cualquier gilipollez. Tan respetable como, acto seguido, el derecho de los otros a llamarlo gilipollas.

Hoy quiero hablarles de justicia y venganza. Punto de vista subjetivo, claro; sometido a error y parcialidades varias. Resultado de cincuenta y siete años de vida, algunos viajes y libros, y no fraguado en el buenismo idiota –y suicida– de quienes creen vivir en el bosquecito de Bambi. La cosa se resume en una pregunta: ¿Qué tiene de malo la venganza?... Ya sé que en la sociedad occidental esa palabra tiene mala prensa. Hay que perdonar a los que ofenden, alumbrar su camino, reinsertarlos pronto y demás. Pero olvidamos algo: el sentimiento de venganza, de reparación personal, está en nuestro instinto. Viene, supongo, del tiempo en que salíamos de la cueva para buscarle una chuleta de mamut a la familia. En mi opinión, la venganza –en sus formas antiguas o modernas– no es mala. Resulta higiénica para la salud mental, y frustra mucho verse privado de ella. Lo que ocurre es que, para que la sociedad no sea un continuo e incómodo navajeo, los hombres resolvimos confiar al Estado el monopolio de nuestros ajustes de cuentas. Ofendidos, queriendo venganza y reparación de quienes nos ofendieron, cedemos ese impulso natural a la institución que nos rige y representa; y a ésta corresponde resarcirnos del daño recibido, alejar o anular el peligro social que el ofensor pueda suponer, y satisfacer, castigando adecuadamente a éste, nuestro lógico, instintivo, atávico deseo de venganza. No es casual que sean precisamente los grupos marginales, que no creen en la sociedad o comparten sus códigos, los que procuran siempre tomarse la venganza por su mano. O que, en las películas, nos guste y tranquilice que al final muera el malo. Y es que el problema, a mi juicio, surge cuando el Estado se revela incapaz de corresponder al compromiso. De cumplir con su obligación. Viene entonces la frustración de quienes se ven sin reparación, indefensos ante el mal causado. De quienes ven al asesino pasear impune por la calle, al estafador disfrutar de su dinero, al violador salir el fin de semana para repetir exactamente lo que lo puso entre rejas. De quienes ven sus deseos bloqueados en la maraña de incompetencia, burocracia, desidia, demagogia y mala fe que caracteriza a toda sociedad humana. Y además, como guinda, deben tragarse el discurso mascado por quienes ahondan cada vez más, por ignorancia, estupidez o cálculo interesado, el abismo entre la teoría y la realidad. Entre vida real y vida ideal. Y el de los simples que se lo tragan. El de los ciudadanos razonables y civilizados que dicen odiar el delito pero compadecer y ayudar al delincuente: discurso que queda chachi en la tele, en el editorial de periódico o en el café con los amigos, pero que se esfuma cuando sale tu número. Cuando roban en tu casa, asaltan en tu calle o violan a tu hija. Sólo una sociedad firme y segura de sí, dura con los transgresores –e implacable con los vigilantes de los transgresores cuando cruzan la raya– hace innecesaria la venganza personal. Una sociedad capaz de protegerse con justicia y serenidad, pero sin complejos. Sin mariconadas de telediario. Cuando no es así, las leyes hechas para proteger a la gente honrada se vuelven contra ella misma. La atan de manos, convirtiéndose en escudo de sinvergüenzas, depredadores y bestias sin conciencia. Frustran la esperanza de los ofendidos y les hacen lamentar, a veces, verse privados de la posibilidad de satisfacer ellos mismos el ansia legítima de venganza que el Estado timorato, torpe, ineficaz, no resuelve en su nombre. Puestos a eso, uno acaba prefiriendo –y ahí está el verdadero peligro– un calibre doce, posta lobera, dejadme solo y pumba, pumba. Lo demás, en última instancia, es retórica y son milongas.
Arturo Pérez Reverte

lunes, abril 21, 2008

Las Aventuras de "Darío el Magnífico" y "La Hechicera de Iguazú" en la última gran nevada camino del Mulhacén desde el Refugio de Poqueira:
Mi comandante,
¡Que pena que no vas a venir a la travesia este sábado! Hace mucho que no coincidimos ¿verdad?
Dario esta invitado este sábado así que no podrá venir tampoco, así que por favor borramelo de la lista. Yo si voy, aunque no estoy segura si cumpliré todos los km del recorrido.

Aqui te envio una fotos de la blanca y espetacular ruta que hicimos desde la Hoya del Potillo (Capileira) hasta el Refugio Poqueira (PL tiene previsto para hacer el 5 d julio) y desde ahí al Vivac de la Caldera donde estubimos el pasado junio.
Infelizmente no hemos podido asceder al Muhacén por el mal tiempo que hacia, viento muy fuerte y niebla.

Como las previsiones meteorologicas aqui en la Costa eran de tormenta y allí arriba de nieve acima de los 1900 mts, no pensé dos veces; propuse al Dario de ir, por lo menos a intentar, subir al Mulhacén con nieve que era (y sigue siendo) nuestra asignatura pendiente.

Empaquetamos todo y a las 1hr de la tarde del viernes recogí al Dario en la escuela y nos fuimos a camino de Capileira pasando por Malaga para alquilar los crampones.
Despues de 3,30 hrs conduciendo hasta La hoya del Portillo empezamos a caminar con las mochilas en la espalda, bien abrigados y contra los fuertes vientos. A las 9hrs de la tarde llegabamos en el Refugio. Apesar del viento fuerte no hizo mucho frio durante la caminata, pero mientras cenabamos, ya abrigados casi tengo una hipotemia del frio que hacia dentro del comedor. Solo habia dos ingleses y nosotros, hacia falta el calor humano.
La mañana seguiente tiramos en direccion del Vivac porque al Mulhacén ni la Virgen subia aquella mañana. Habia nubes y claros que nos permitia ver para onde íbamos, pero hasta un cierta altura. Poco antes de llegar a la meta las nubes se cerraron de verdad y no se veía un carajo. El tiempo empeoró y tubimos que dar la vuelta y bajar.
Recojemos nuestras cosas y empezamos a bajar de vuelta a la Hoya del Portillo donde dejamos el coche, ENTONCES tubimos nuestro merecido premio; las 3 horas que ha durado esta caminata nevó sobre nosotros copiosamente. Todo el camino era una gran alfombra blanca, inmaculada, tendida solo para nosotros (no habia nadie mas al rededor) todo las arboles los arbustos, los montes, todo lo que se veía era blanco. ¡Ha sido cojonudo, emocionante, maravilloso! ¡Si pudiera lo haria todas las veces que nevara!
Cuando estabamos a 200 mts del coche nos alcansaron tres chicos que nos hicieron un par de fotos.
Cojimos el coche que estaba cubiero de nieve y iniciamos la vuelta......pero esa ya es otra historia.
Mañana te cuento el resto.
Abrazo fuerte
La bruja de Iguazú

domingo, abril 20, 2008

P.R. G-79 Sendero del río Arenteiro (Ourense)

P.R.-G.79 Sendero del río Arenteiro: De O Carballiño a Pazos Arenteiro (Red de Sendeiros “Terras do Avia", Ourense).
Existe una comarca al noroeste de la provincia de de Ourense denominado “Terras do Avia” donde existe una maravillosa red de senderos que nos llevan por lugares verdaderamente mágicos y representativos del encanto de la Galicia interior con pueblos pequeñitos que son una auténtica joya del románico como “Pazos de Arenteiro”, monasterios como el de la localidad de “Leiro”, “Boborás” ó pueblos mas importantes como Ribadavia o Carballiño, de gran importancia en la industria vinícola, ganadera, paisajística y monumental.

Precisamente el sendero de pequeño recorrido: “PR-G79 Senda do río Arenteiro”, teóricamente comienza en la preciosa área recreativa que posee la localidad de “O Carballiño” a orillas del río Arenteiro, que es el gran protagonista de esta ruta. A esta área llegamos fácilmente saliendo de “O Carballiño” por la carretera nacional que se dirige a “Pontevedra”. Sin embargo, como en toda ruta lineal debemos prever que un taxi o alguien con quien quedemos previamente nos recoja al final de trayecto. O bien dejar nuestro coche en el final previsto de recorrido y llegar al inicio en otro transporte público o privado. En mi caso, al llegar a “Pazos de Arenteiro” llame a un taxi de la cercana localidad de “Leiro” y que por la razonable cantidad de 20 € me devolvió al aparcamiento del área recreativa de “O Carballiño” donde había dejado el coche, después de desayunar en el centro de esta localidad, que se halla situada en el extremo noroeste de la provincia de Ourense, atravesada por la cuenca del río Arenteiro.

“O Carballiño” (Ourense)
Esta zona estuvo habitada desde el Neolítico y fue durante la Edad Media, con el asentamiento de la orden monástica del Císter en Oseira, cuando comenzó el desarrollo económico de la comarca. Auténtico símbolo de “O Carballiño”, es el Templo de la Veracruz, que siempre me deja con la boca abierta, obra reciente del arquitecto Antonio Palacios, donde podemos apreciar la armónica fusión de trazas bizantinas, prerrománicas, románicas y góticas. Una auténtica joya arquitectónica infinitamente superior a la mayoría de los templos que se construyen hoy en día, bajo la etiqueta de arte moderno y diseño vanguardista, de muy dudoso sentido de la estética.

Otros puntos de interés son el yacimiento castreño de San Cibrán de Las, el Pazo de los Quiroga y Santa Baia de Banga, joya del románico que alberga hermosas pinturas murales policromadas (s. XVI).
Uno de los principales atractivos turísticos de O Carballiño es su condición de estación balnearia. Las aguas termales, conocidas desde época romana, tienen sus dos referentes principales en las Caldas de Partovia y el Gran Balneario. Por su parte, el río Arenteiro concentra grandes áreas de ocio como las playas fluviales del Cuco y la Piscifactoría o el Parque Municipal, donde comienza nuestra ruta a pie hasta “Pazos de Arenteiro” por el “PR-G79 Senda do río Arenteiro”.
Los alrededores del municipio poseen un alto valor ecológico y paisajístico, con abundantes manchas de bosque autóctono. En el sur del término municipal es posible contemplar el peculiar cultivo en terrazas de sus viñedos, que producen los apreciados vinos de Ribeiro. Por último, en el vecino municipio de San Cristovo de Cea se halla el Monasterio de Oseira (s. XII), de gran monumentalidad y altamente recomendable para visitar si disponemos de tiempo para ello.
PR-G79 Senda do río Arenteiro: De O Carballiño a Pazos Arenteiro (Red de Sendeiros “Terras do Avia”, Ourense).
La ruta parte del Parque Municipal do Carballiño,junto a la piscifactoría, donde ya nos encontraremos con unos paneles y balizas debidamente señalizadas, que nos irán indicando en todo momento nuestro recorrido, anunciándonos en muchas ocasiones, el hito ó la aldea/localidad siguiente que nos espera en el camino, así como distancia a la misma ó a la anterior que ya hemos dejado atrás, lo cual, nos viene muy bien si hacemos el recorrido en sentido contrario.

Todavía dentro del parque fluvial de “O Carballiño” nos quedaremos maravillados por la grandiosidad de la peña granítica conocida como: “Pena dos Namorados” a la que podemos acceder por unas escalerillas esmeradamente preparadas y muy bien mantenidas para uso y disfrute de todos los visitantes de este precioso parque, donde también nos encontraremos con el camping municipal y una serie de bungalows, inspirados en los genuinos castros celtas, en perfecta armonía con el entorno que lo rodea, hasta el punto de hacernos sentir en un lugar idílico tipo “La Comarca” de donde parten: Frodo, Sam, Merryl y Pippin, a su encuentro con el “Mago Gandalf” en taberna del “Pony Pisador en la aldea de Bree”. Y para demostraros que a pesar de ser sevillano, no exagero en absoluto, sólo hace falta retomar la senda y abandonar el parque, caminando siempre junto al río Arenteiro, que vamos a cruzar por primera vez por un precioso puente con templete a la altura del molino conocido como “Muíño do Anxo” junto al interesante ecomuseo y el Parque Etnográfico do Arenteiro, donde ya nos despedimos definitivamente de las instalaciones del parque fluvial, por unas escaleras a modo de pasarelas instaladas estratégicamente para salvar unas escarpadas zonas rocosas que flanquean el río por la orilla por la que vamos ahora, hasta que volvemos a caminar por una empedrada senda donde incluso nos vamos a encontrar con algunas piedras de molienda, horadadas en el centro por el inconfundible orificio donde iba instalado el torno. Y en unos minutos llegaremos tocaremos un punto donde coincidimos con la carretera nacional que se dirige a Pontevedra, pero que abandonamos inmediatamente, tomando un puente por el que atravesaremos por segunda vez el río Arenteiro, que vamos a abandonar hasta llegar al lugar que nos marca la baliza de: “Ponterriza 2km.”.

Pasaremos ahora por caminos vecinales de tierra, que traviesan extensiones de aulaga, brezo, retama, pinos y eucaliptos, que se intercalan con pequeñas huertas de carácter familiar donde observamos plantaciones de maiz, viñas, tomateras, etc… Nada mas atravesar un puente de piedra, ya estamos en “Ponterriza”, pequeña aldea, que nos da la bienvenida con un pequeño horreo a la izquierda y un cruceiro a la derecha. La llegada a una aldea por pequeña que sea, siempre puede prestarse a confusión para continuar el camino correcto a la salida de la misma, pero en este caso las inconfundibles balizas amarillas y blancas de “P.R.” están muy bien señalizadas, encontrándonos así con la indicación: “Moldes 1,6 km.”, localidad a la que llegamos en poco mas de 20 minutos, por paisajes de prados típicamente gallegos, intercalados con algunos bosques de roble y algunas parcelas separadas por pequeños muretes de piedra, tras los cuales, nos miran pacíficamente las vacas que pastan tranquilamente la buena hierba del norte. Y así llegamos hasta la “Iglesia de San Mamede de Moldes” que prácticamente marca la mitad del recorrido, que vamos a dejar a nuestra derecha, para comenzar una ligera ascensión siguiendo la doble indicación: “Paradela” 900 m. y “Ponte do Castro” 2,5 km., llegando a la aldea en pocos minutos a través de un bosque de grandes pinos, intercalados con algún que otro roble, eucaliptos y helechos de gran altura.

Al llegar a “Paradela” nos encontramos con la doble indicación de “Ponte do Castro” 1,6 km. y “Cima de vila–Cabanelas” 3,2 km. ante nosotros tenemos un profundo valle por donde bajan las aguas del río Arenteiro al que llegaremos en permanente descenso a través de un tupido bosque de pinos, por una senda flanqueada de grandes helechos que nos llevará hasta el preciso puente medieval conocido como “Ponte do Castro” tras el cual nos espera la subida mas prolongada y larga del día, que aunque no coincida con la gráfica oficial, a mí se me antojó cercana a los 200 m. de desnivel, en a penas un kilómetro de distancia. Hasta que salimos a una carretera vecinal, que fue el único punto de posible confusión por no encontrarse allí ninguna señalización, pero tomando a mano derecha, se llega en poco mas de 10 minutos, a la tranquila aldea de “Cima de Vila”, a partir de aquí el resto del camino discurre en permanente descenso, a tan sólo 700 m. de distancia, se encuentra “Cabanela” aldea algo mayor que la anterior donde destaca su cementerio junto a la iglesia parroquial y las casas, orientadas al sur, difuminadas por la ladera, donde encontramos innumerables fuertecitos, asentados sobre bancales, a buen seguro labrados durante siglos de tradición y buen hacer.

Y en permanente y acusado descenso llegamos vamos acercándonos al ruidoso cauce del río Arenteiro, pasando junto a las ruinas del molino “Muiño do Arenteiro”, tras el cual atravesaremos un precioso puente de sillería de dos ojos, “Ponte de Pazos de Arenteiro” y siguiendo el cauce del río, llegamos por una preciosa pasarela de madera, con sus barandillas, meticulosamente preparadas, hasta el conocido “Pozo dos Fumes”, que hace referencia a una poza, sobre la que cae una estruendosa cascada entre unas rocas, por debajo de las cuales discurre el agua, como si hubiera desaparecido el río por arte de magia, saliendo de entre dichas rocas una permanente nube de vapor de agua, de donde le viene su denominación de “Fumes”. Ni que decir tiene, que este tramo del río, a tiro de piedra de la localidad de “Pazos de Arenteiro” resulta verdaderamente idílico y para darle un mayor toque de fantasía, alguien tuvo a bien la idea, de esculpir unas caras y figuras varias, sobre algunas grandes piedras del río, permaneciendo una parte esculpidas y el resto en bruto tal cual. De regreso al “Ponte de Pazos de Arenteiro” volvemos a cruzarlo, para entrar en el pueblo, ya que el tramo hasta el “Pozo dos Fumes”, es tan sólo un pequeño ramal de la ruta, sin salida, como complemento a la misma.

Pazos de Arenteiro (Concello de “Boborás”)
Al llegar a la pequeña localidad de “Pazos de Arenteiro” nos llamará la atención la espectacularidad de sus casas señoriales aún engalanadas por los escudos heráldicos esculpidos en granito. De repente nos encontraremos pasando junto a un cruceiro, casas de piedra con sus fuertecitos de viñedos y cuidados jardincitos con flores de mil colores. Donde aún se conservan, maltratados por el tiempo, algunos de los más bellos pazos gallegos, como el de Cervela, en la misma plaza de Pazos de Arenteiro.

Para entrar en esta localidad, declarada en 1985 monumento histórico-artístico y bien de interés cultural, hay que cruzar el río Arenteiro. Todavía se mantiene el puente del siglo XV, sobre cuyo arco mayor aparece grabada la cruz del Santo Sepulcro y el relieve de una figura que para unos es el constructor del puente y para otros un santo desconocido. El río, a su paso por Pazos de Arenteiro nos regala un paisaje precioso, discurriendo entre una vegetación exuberante, que con un caudal abundante, en este tramo final busca precipitadamente desaguarse en el Avia, donde desemboca en las proximidades de Leiro.

Pazos fue encomienda de los templarios y luego, al suprimirse esta orden, pasó a la de Jerusalén. Gozó de esplendor entre los siglos XVII y XIX, y su olvido comenzó con la "Desamortización de Mendizábal”, que en 1846 sacó a subasta monumentos y bienes eclesiásticos. Casi todos sus edificios son de piedra, de la llamada arquitectura popular gallega.

Una especie de sacristana, que sólo habla gallego, cuida la iglesia de San Salvador, patrón del lugar. Conserva una portada de un románico primitivo con capiteles de motivos florales y aves. El templo guarda un retablo renacentista con las imágenes de Nuestra Señora de los Ángeles, San Bartolomé, San Juan Bautista y un Ecce Homo. A la entrada, una curiosa cajita de madera para depositar las limosnas de ánimas con figuritas talladas en su parte superior. En el suelo, antiguas lapidas de difuntos, cuyos familiares tenían que pagar el derecho de estar allí, lo cual curiosamente se hacia en vino ( del siglo XVII se conserva el dato de que tenia que ser "medio cañado de vino tinto anual"). No hay que olvidar que estamos en la comarca del Ribeiro, zona de buenos vinos, como dice el refrán: "El vino de Beade, aunque sea como vinagre". Junto al ábside hay un cepillo de ánimas al que siempre acompaña alguna vela encendida o pequeños ramos de flores. El pedir por los difuntos está muy arraigado en el alma gallega.
En Pazos era costumbre que, cuando fallecía alguien, la campana de la iglesia tocara al amanecer, para recordar que todos debían rezar por el alma del difunto. Al lado de San Salvador, el palacio de la Encomienda (actual rectoral), con una interesante escalera de piedra y escudos de la orden de Malta. Algunas de las casas muestran puertas de madera carcomida, mientras la hierba y el musgo, alimentados por la lluvia, crece entre las piedras. La construcción más importante es el pazo de los Cervela, con un historiado escudo de piedra; también perteneció a esta familia la denominada casa de Arriba, en la parte alta del lugar.
Población (2007): 150 habitantes.
Accesos : a 38 kilómetros de Orense. Por la N-541 (desviándose a 26 kilómetros en O Carbaliño), o por la N-120 (desviándose a 23 kilómetros en Ribadavia ).
Alojamiento : en Leiro, Souto. Tfono. 988. 48 81 81. En O Carballiño, Arenteiro. Tfono. 988. 27 05 58, Baccus. Tfono. 988. 27 32 26, Esclavo. Tfono. 988.27 04 95 y Derby. Tfono. 988.27 00 43.
Gastronomía : en el bar del Puente y de Vila.
La mejor vista : desde el puente, antes de entrar.
Visitar : iglesia de San Salvador, con retablo renacentista; Casa Rectoral y una serie de casonas, muchas de ellas con escudos de los siglos XVIII y XIX, como la de los Cervela, Feijoo, Do Cantón y Doña Elisa; calle de Pazos y vista general del pueblo con el puente del siglo XV.

FICHA TÉCNICA DE LA RUTA:
PR-G79 Senda do río Arenteiro: De O Carballiño a Pazos Arenteiro (Red de Sendeiros “Terras do Avia”, Ourense).
.Longitud11,4 km.
Desnivel aproximado: 300 m.
DificultadBaja. Duración 4 horas. Conexiones Con los PR-G 76 y 77.Punto partida y llegadaParque de O Carballiño / Pazos de Arenteiro (El motivo principal de hacerlo en esta dirección es porque los casi 300 m. de desnivel de los que consta esta ruta se realizarían predominantemente en descenso, si bien hay un par de “toboganes”, especialmente el segundo, a la altura del km. 7, que se hace un poquito duro).
Hitos principales del recorrido:Parque do Carballiño, Pena dos Namorados, Muíño do Anxo, Ponterriza, Moldes, Paradela, Cima de Vila, Cabanelas e Pazos de Arenteiro. Material Recoméndase utilizar botas de montaña, xa que a ruta nalgunhas zonas próximas ao río discorre por paraxes húmidas. Servicios O Carballiño e Pazos de Arenteiro (junto al puente de entrada al pueblo).
Calificación según sistema M.I.D.E (Puntuaciones del 1 al 5)
Medio (severidad del medio natural): 1
Itinerario (dificultad de orientación en el itinerario): 2
Desplazamiento (dificultad del terreno por el que discurre): 3
Esfuerzo (cantidad de esfuerzo necesario, entre 3 y 6 horas): 3
Accesos O Carballiño é unha das principais vilas da provincia de Ourense. Para chegar a Pazos de Arenteiro, ver PR-G 76. Acceso en bicicleta Non apto. Acceso a cabalo Non apto. Cartografía I.G.N. 1:25.000 Nº 187-I Carballiño e 187-III Maside. Máis información Mancomunidad turística "Terras do Avia" Rúa Gabino Bugallal, 39. 32420 Leiro Tel.: 988 488 701 / Fax: 988 488 005Federación Galega de Montañismo Edificio das Federacións Deportivas Galegas Rúa Fotógrafo Luis Ksado, 17, of. 10. 36209 Vigo Tel.: 986 208 758 / Fax: 986 207 407 e-mail: info@fgmontanismo.com http://www.fgmontanismo.com/

Juan Mingolla Gallardo, Pasos Largos, el último bandolero

Juan Mingolla Gallardo, alias Pasos Largos :(nacido en El Burgo en 1870 y fallecido en Sierra Blanquilla el 18 de marzo de 1934) fue un bandolero andaluz, considerado el último que actuó en la Serranía de Ronda.
El apodo Pasos Largos lo hereda de su padre que lo recibió por su peculiar forma de andar. Su natural carácter taciturno se acentuó durante el servicio militar que presta en Cuba entre 1895 y 1898.
Al retornar a España recibe la noticia del fallecimiento de su hermano mayor, inmediatamente su hermano menor abandona el hogar familiar para casarse y, en 1901, fallece su madre. La desmembración de su familia, de la que es un gran amante, convierte a Pasos Largos en una persona cada vez más huraña e introvertida, y comienza a dedicarse a la caza furtiva, pasando la mayor parte del día en la sierra.
Se aficiona también al juego lo que hace que, además de perder todo el dinero que consigue, se involucre constantemente en riñas y peleas.
Denunciado por el guarda de la finca El Chopo como cazador furtivo, es detenido por la Guardia Civil y apaleado. Juan Migolla decide entonces vengarse y el 8 de mayo de 1916 tras localizar al hijo del denunciante le descarga dos balazos en la cabeza tras lo cual lo remata con la hoz que lleva éste "para que no sufra". Luego va a buscar al padre y con la misma hoz le da muerte. La saña con la que perpetra los asesinatos deja constancia del odio y la ira que dominan su personalidad.
Perseguido por la justicia huye y se refugia en una sierra que sus prácticas de caza furtiva hace que conozca a la perfección. Las cuevas de Clavelino, Lifa y Sopalmillos se convierten en sus refugios, y comienzan sus tropelías, hazañas y leyendas que lo presentan como un bandolero compasivo, noble y generoso.
Así se cuenta que en cierta ocasión sorprendió a dos guardias civiles a los que desarmó y dejó en libertad para que volvieran a Ronda y contaran lo sucedido. En el camino los alcanza un muchacho y les devuelve de su parte las armas "para que sus jefes no los castiguen".
Su especialidad es el secuestro, destacando entre ellos el de Diego Villarejo, un rico propietario de Cuevas del Becerro, del que obtiene 10.000 reales. Pero al ser la víctima un personaje influyente en la provincia malagueña, el suceso llegó a oídos de las más altas esferas del país que convierten su busca y captura en una cuestión prioritaria, acentuada por el hecho de que sus necesidades pecuniarias, derivadas de su afición al juego, le hace extorsionar y chantajear a los hacendados rondeños entre los que se encuentra el propio alcalde de Ronda, Juan Peinado Vallejo.
El 14 de agosto de 1916 es traicionado por la mujer de un cabrero en cuya cabaña encontraba Pasos Largos refugio de forma habitual. La Guardia Civil entabla con el bandolero un cruce de disparos que lo alcanzan y lo dejan malherido a pesar de lo cual consigue huir cayendo por un barranco donde permanece inconsciente durante varias horas. Cuando recobra el conocimiento sólo puede dirigirse a Ronda, al Café Sibajas, en la calle principal de la ciudad, donde jugaba a menudo. Allí decide entregarse y cuando las fuerzas de la autoridad lo detienen cuentan que la gente que allí estaba lo vitorearon y arroparon. Pasos Largos es condenado a cadena perpetua cumpliendo condena en el penal de Figueras donde se agrava la tuberculosis que había contraído durante su estancia en Cuba. Trasladado en 1932 al presidio del Puerto de Santa María logra ese mismo año la libertad al otorgarle el gobierno republicano un indulto debido a su buena conducta y a su estado de salud.
Cuando vuelve a Ronda es Diego Villarejo, aquél hacendado al que secuestró, el que le ofrece trabajo como guarda en una de sus fincas. El trabajo le dura poco ya que la libertad en la sierra es lo que más ansía. Vuelve así a la caza furtiva y a cometer pequeños robos que lo llevan en varias ocasiones a la cárcel municipal.
Cierto día roba una escopeta en el cortijo de Lifa y vuelve, con más de sesenta años, a la vida de bandolero en la sierra hasta que, el 18 de marzo de 1934, la Guardia Civil recibe informes que sitúan a Pasos Largos en la cueva de Solpalmillo, situada en Sierra Blanquilla, en el corazón de la Sierra de las Nieves. Fuerzas de la benemérita de Arriate, Igualeja, Serrato, El Burgo, y Cuevas del Becerro lo sitian y le invitan a que se rinda o si no lo matarán a lo que él responde: "Pos máteme". El tiroteó termina con Pasos Largos muerto por dos disparos, uno en el vientre y otro en el pecho.

60 años después de la muerte de Juan Mingolla Gallardo, nace en Ronda la "Asociación Senderista Pasos Largos" considerada en la actualidad como una de las mas activas de todo el sur de España tal y como podéis comprobar en: http://www.pasoslargos.com/, sin duda alguna a fecha de hoy, su mayor activo es la riqueza y variedad del grupo humano que hoy forman los mas de 200 socios que la componen.
Ver videoclip de Pasos Largos:







sábado, abril 19, 2008

Parque Natural del Lago de Sanabria (Zamora)

Parque Natural del Lago de Sanabria (comarca noroccidental de Zamora)

El parque está situado al noroeste de la provincia de Zamora, dentro de la comarca natural de Sanabria en una zona montañosa configurada por las Sierras Segundera y Cabrera . La altitud del parque varia entre los 997 metros a que se encuentran las orillas del lago, hasta los 2.124 metros del pico mas alto que es Peña Trevinca, techo provincial compartido por Zamora y Ourense. Constituye un lugar magnifico donde estudiar la accion de los glaciares sobre el terreno, a traves de numerosos itinerarios a pie
Se trata de una zona montañosa con profundos valles, en la que se encuentran multitud de lagunas de origen glaciar. La más importante de ellas es el Lago de Sanabria. El Parque Natural del Lago de Sanabria ocupa una extension de 22.365 Has. y dentro de sus limites se encuentra el lago glaciar mas grande de la península ibérica (368,5 Has.), así como numerosas lagunas dispersas por la sierra y distintos vestigios del fenómeno glaciar: valles encajados, morrenas, caos, ... etc.
Un impresionante glaciar con lenguas de hielo de más de 20 kilómetros sirvió de origen al actual Lago de Sanabria. Hoy, sus 318 hectáreas de superficie y una profundidad que alcanza hasta 51 metros, le convierten en el mayor la Península Ibérica. Es por ello que el Parque constituye un lugar magnífico donde estudiar la acción de los glaciares sobre el terreno, a través de numerosos itinerarios a pie, a través de la interesante red de senderos que nos ofrece este espacio natural tan bello. Asi, además de caminar por las numerosas rutas que recorren la montañas, el gran lago y lagunas circundantes, en contacto directo con la naturaleza, se pueden visitar los pueblos situados dentro y fuera del parque, donde todavía es posible comprender como es la vida rural en estas tierras donde se funden los valles y las montañas, sobre los que se asientan sus pueblecitos con casas de piedra y sus tejados de pizarra.
Flora y fauna: La deiversidad de especies caracteriza a este ecosistema situado en el mismo limite entre la zona humeda y la templada. Bosques de robles coexisten con abedules y sauces, asi como acebos y tejos, entre grandes extensiones de matorral dobde predominan los helechos. Más de un 15% de las especies vegetales del parque son endémicas. Por otro lado, la abundancia de lagunas, manantiales y arroyos permite la existencia de turberas, una autentica rareza en estas latitudes.
Y aqui se cobija una variada fauna: corzo, gato montes, lobo, perdiz pardilla, aguila real, nutria, trucha ... son algunas de las numerosas especies que habitan este espacio natural, que cuenta con la proteccion actual desde 1978. (Foto del lobo cedida por Antonio Vázquez).

· El Centro de Interpretacion del Parque: Situado en el restaurado monasterio de San Martín de Castañar, edificio medieval que albergo a los monjes cistercienses, el centro acoge una exposición permanente destinada a dar a conocer los aspectos naturales, sociales y culturales del Parque. Cuenta para ello con maquetas, paneles explicativos, audiovisuales ... en los que se expone la historia geológica de la comarca, el glaciarismo, flora, fauna y ecosistemas del Parque, así como los usos humanos y las estrategias de conservación.
El Centro ofrece una vista privilegiada sobre el lago y esta abierto todos los días en verano y los sábados y domingos de invierno. El resto de la semana se reserva para grupos organizados, a los que se facilitan guías para recorrer la zona.
La Arquitectura popular sanabresa: constituye uno de los mas interesantes valores con que cuenta la comarca. Las casas estan construidas con los materiales de la zona y ofrecen caracteristicas peculiares que definen a la tradicional vivienda sanabresa, tales como los corredores de madera y algunos elementos decorativos de gran sencillez y belleza.
Los pueblos del Parque: casi todos las poblaciones que se encuentran dentro del Parque se sitúan alrededor del lago, fuente de riqueza indispensable. Así, San Martin de Castañeda conserva, además del magnifico monasterio cisterciense, los restos de las pesqueras y la "senda" que utilizaban los monjes para aprovechar la riqueza piscícola del lago y del río Tera. Vigo de Sanabria con sus dos barrios es un ejemplo de distribución espacial muy característico de la comarca.
Ya en la orilla Ribadelago viejo y su nueva réplica, construida tras la desaparición del pueblo al romperse una presa aguas arriba del Tera, son ejemplos de la actividad turística de la zona. Pedrazales, Galende o Trefacio son pueblos de gran belleza situados en los limites del parque, al igual que Sotillo de Sanabria y Porto.
Mercado del Puente es una localidad que toma su nombre del viejo puente del siglo XVIII que cruza sobre el río Tera. La existencia de un mercado semanal, celebrado todos los lunes -verdadero centro comercial de la zona-, hacen de este pueblo un importante punto de reunión de gente de los alrededores. Destaca en la villa el Santuario de Nuestra Señora, humilde ermita situada en los márgenes de río Tera, y un bello crucero que posee las tradicionales figuras del Crucificado y de la Virgen.

En toda la zona podemos disfrutar de una deliciosa gastronomía, entre la que destaca: la trucha del lago y rios sanabreses, junto a las carnes de vacuno ("cuerdo") destacan por su calidad. Y por supuesto los celebres y finos "habones", que a pesar de sus sonoros efectos secundarios están de muerte, sólo por la fenomenal relación calidad/precio, almenos, de momento, merece la pena desviarse de la ruta y visitar este bello parque natural.