martes, diciembre 06, 2011

De Cartajima a Júzcar por el paraje de Los Riscos (Havaral y Sierra del Oreganal)

De Cartajima a Júzcar por el paraje de Los Riscos (Havaral y Sierra del Oreganal)
Pueblos de referencia: Cartajima y Júzcar
Distancia aprox.  9 km (incluyendo la visita a Los Riscos por el sendero de “Las Eras”).
Desnivel aprox.  subida 450 m
Desnivel aprox.  bajada 600 m
Punto de partida: Cementerio de Cartajima (841 m)
Punto mas elevado: La Suerte de Macoria (985 m), situado entre El Águila y las dos eras de La Cañá Grande. Todo ello dentro del paraje de Los Riscos.
Tiempo aprox. entre 5 y 6 horas (por el desnivel acumulado) y porque la zona de castaños y Los Riscos se prestan al disfrute del paisaje sin prisas.
Nivel dificultad: Medio/bajo.
Tipo suelo: Pista forestal terriza, con algún tramo asfaltado, vereda terriza y tramo rocoso en Los Riscos.
Tipo de recorrido: lineal en forma de “Y” con tramo circular por Los Riscos.
Mapa: IGN, Igualeja  (1.065-I)
Fecha de realización: domingo 4 de diciembre de 2011, cielos despejados y temperatura muy agradable que rondó entre los 13 y 18ºC, con una suave brisa del norte.
33 participantes: entre los que acudieron varios senderistas de leyenda con sus respectivas parejas, amigos o/y familia como en el caso de Héctor “El Caimán de Puente Genil”, Mª Luisa “El Duendecillo de Sierra Horconera” con la RR.PP. de la familia Nandi, Elisa y Ángela, Mónica “La Princesa de la Patagonia” con Verónica y otra amiga que a su vez traían dos bellas princeas, Salva “El Legionario” con su respectiva, José Antonio Luque “El Vigilante de la Playa” con la familia al completo y una familia amiga, Juan Antonio Villalba “El Corsario de Sierra Almijara” con Irene “La Tarántula del tajo Ronda”, Eduardo “El Profe”, Isabelle, Manolo “el Centinela del faro de Chipiona”, Mateo “El Demonio de Tasmania”,  María “La Ninfa del río Verdugo”, Nacho “El Demonio de Timanfaya” y un servidor: Juan Ignacio Amador.

Breve descripción de la ruta:
Una vez que dejamos el mayor número de vehículos posibles en Júzcar, regresamos a Cartajimaa donde ya nos esperaban a los conductores el resto del grupo. Tras el saludo y bienvenida de rigor dimos una breve introducción poniéndonos en marcha por la supuesta “avenida de Andalucía” curiosa calle, que circunvala el perímetro occidental de esta localidad, a modo de mirador hacia los riscos de Cartajima, aprovechando la coyuntura para hacernos la correspondiente foto de familia con tan genuino telón de fondo.
Y aprovechando la pausa para dar una breve charla sobre esta localidad, recordando que: El nombre de “Cartajima” de origen árabe-tagmazib, “Al-Z’jaima”, (población de más altura). De hecho, es el pueblo situado a mayor altura en toda la Serranía de Ronda, por lo que su nombre coincide con su emplazamiento con sus 846 msnm. Asentado sobre la falda oriental de la sierra del Oreganal que la envuelve por el norte y por el oeste, estando rodeada por el sur y este por castaños, encinas y olivos.

Conquistada Ronda por los Reyes Católicos y rendidos los demás pueblos, Cartajima siguió habitada por abundante población morisca que seguían con sus ritos religiosos, motivo por el cual sufrieron la persecución y procesos judiciales de parte del Santo Oficio a lo largo del siglo XVI.

Su mayor prosperidad económica la alcanzó en el s. XVIII, como demuestran documentos de la ápoca con oficios especializados, contando con médico y notario, oficios desconocidos en casi todos los pueblos restantes, y con un número de habitantes cercano a los 1.600 que nunca ha sido superado. De hecho en la actualidad solo cuenta con 266 cartajimeños. Consta que unas de las puertas en madera de castaño tallada de la iglesia de Gaucín fue fabricada en Cartajima por un maestro carpintero que debía gozar de mucha estima en la zona como para recibir encargos desde tan lejos.
Durante la Guerra de la Independencia, Cartajima se distinguió en la lucha contra las tropas napoleónicas, especialmente el guerrillero Andrés García, que cuenta entre sus hazañas con el atentado contra el gobernador de Ronda, que murió cuando paseaba con su escolta por al Tajo.
En agradecimiento por esta hazaña, en 1814, Cartajima fue nombrada villa por Fernando VII. Floreciendo una etapa de esplendor que le mereció la denominación del " Cádiz el Chico ".
El cultivo de las viñas se mantuvo vigoroso hasta finales del siglo XIX, cuando la epidemia de filoxera acabó con las viñas de toda la comarca y de casi todo el país. Hasta que mucho más tarde se pudieron repoblar algunas viñas traídas desde América.
 “C a n t o   a  C a r t a j i m a"
Ojos verdes castaño, Tienes, Cádiz la chica.
El poeta Espronceda grita. Con esos tus cañones de antaño.
Perdí la cobardía para enamorarme. Del manto riscoso de tu faldilla,
Y por ella poder a la encina bajarme. Para besar tus estrechos labios, Cartajima.
Presumirte por las siete villas. Con los gritos que en mi pecho se enjaulan,
Para merecer que eres la maravilla. Desde el bajo de Alpandeire al alto de Parauta.
Juan Jesús Téllez Martín
Finalizada la poesía un rebaño de cabras que venía en dirección contraria a nosotros, parecía asustada ante la repentina aparición del colorido grupo que formábamos, por lo que no nos importó retroceder sobre nuestros pasos, doblando la esquina de la esquina de la calle Ronda por donde nos aproximamos al corazón de Cartajima por la calle de la iglesia, prolongando la pequeña travesía urbana por la calle Alta, llegando a la esquina con la calle Nueva, donde se encuentra esa casa cuya entrada está flanqueada por dos figuras de águilas y las barandillas con simpáticos enanitos, donde hacía pocas semanas habíamos hecho una bonita fotografía con el fondo de los castaños en su esplendor, al contrario de cómo ahora nos lo encontramos, con la mayoría de los castaños desnudos, de hecho esta ruta estaba programada para un par de semanas antes, pero la lluvia nos obligó a posponerla, aún así el camino nos reservaba la sorpresa de varios castaños que aún conservaban sus hojas maraillas.
A la salida de Cartajima una baliza del PR A-224 nos anunciaba una hora hasta Júzcar (evidentemente los tiempos estimados siempre son muy relativos pues depende de cada cual y de cada tipo de grupo o planteamiento de ruta, en nuestr caso ruta familiar y paisajística para disfrutar de la charla y la fotografía). 
En sentido descendente iniciamos la ruta atravesando algunos tramos de castañar donde afortunadamente aun quedaba alguno amarilleando con el genuino telón de fondo de los Riscos hacia el oeste.
Una vez que cruzamos el vado del arroyo Blanco, iniciamos la ascensión entre encinas que nos llevó hasta la confluencia de la carretera Cartajima-Júzcar, enlazando a continuación con la pista terriza que es el antiguo camino Ronda-Juzcar. Donde hicimos otra parada de reagrupamiento aprovechando cada una de ellas para explicar en qué consistía el siguiente tramo de ruta.
Lo que teníamos ahora por delante serían unos 2 km de pista flanqueada entre castaños y encinas, el primer kilómetro de pista es bastante tendido, pero el segundo es cada vez mas empinado, coincidiendo con un tramo asfaltada, para evitar el deterioro de la misma con los surcos y cárcavas que suelen provocar las lluvias torrenciales. Animando a las mas pequeñas y alguna que otra mamá fuimos llegando por fin a la plataforma de donde parte y finaliza el sendero homologado de “Las Eras” frente al cual hicimos una prolongada pausa para recuperar resuello, beber y comer algo.
Siguiendo la sugerencia del “Mago Gandalf de la Serranía”, iniciamos el sendero por su teórico final, es decir, atravesando la angarilla que da acceso a la parcela donde se encuentra el cortijo del Herrero, ascendiendo a través del elaborado sendero flanqueado de lascas a modo de pequeños meñires, dejando a nuestra izquierda el tajo del Colchón,  que nosotros bautizamos en su día como el Cíclope, llegando en pocos minutos al “Portichuelo”  por donde el sendero traspone hacia la denominada Cañá Grande, donde ya comenzamos a disfrutar de un espectacular paisaje kárstiko a nuestro alrededor, pasando junto a las dos eras que están muy próximas. 
A cada recodo del sendero teníamos una curiosa postal a cual mas hermosa hasta que poco aa poco fuimos ganando aaltura de forma escalonada llegando en pocos minutos al alto que se conoce como La Suerte de Macoria, donde almorzamos disfrutando de una temperaaturaa muy agradable bajo un radiante cielo azul y vistas hacia la sierra de Las Nieves y parte del Havaral.
Reanudada la marcha, el siguiente hito fue El Águila, emblemática formación imitativa donde las haya y símbolo de Los Riscos, otra formación también muy curiosa es el Camello, que está justo en frente, hacia el noreste, superado un collado que viene a continuación, tenemos un prolongado y escalonado descenso con nuevas perspectivas del laberinto pétreo por donde discurre el sendero, hasta que llegamos a lo que sería la 2ª era, en el sentido que sugiere el cartel de inicio de ruta, a partir de aquí el paseo finaliza (o comienza según el sentido de la marcha), por un tramo de unos 400 m de pista terriza que discurre por el perímetro de Los Riscos, que ahora vamos dejando a nuestra derecha, mientras que a nuestra izquierda llevamos una finca de almendros y olivos, entre los que se encuentran las ruinas de un cortijo.
De regreso a la plazoleta donde comienza el sendero de Las Eras, tan sólo quedaba regresar sobre nuestros pasos, a través del antiguo camino Ronda-Júzcar, que pasa junto al cartelón de las aves de la serranía y que nos anuncia el último kilómetro llegando a Júzcar, por segundo día consecutivo, en empinada pendiente cuesta abajo para desembocar junto al bar Torriceli, donde vimos los últimos minutos de la épica victoria de Nadal para conseguir nuestra 5ª Copa Davis en los últimos 11 años.
Los mas pequeños no daban crédito a sus ojos, viendo todas las casas pintadas de azul, a pesar de que ya las habíamos ido viendo en algunos puntos del camino, desde la distancia. Y es que tras una intensa búsqueda por el mundo para encontrar esa ciudad de ensueño, la multinacional Sony Pictures Releasing, dió con el lugar perfecto para el rodaje de la película los pitufos en 2010: Júzcar. Algunos de los requisitos por los que escogieron esta localidad fue por la climatología y su buena ubicación. Lo más curioso no es que únicamente escogieran el pueblo para el rodaje, sino que además lo pintaran de azul absolutamente todas las casas y edificios de la localidad.  Hasta el cementerio del pueblo y la iglesia, han tenido que cambiar sus colores originales para sumarse al “ambiente Pitufo”. Lo que sin duda alguna ha supuesto todo un boom y un acontecimiento turístico para esta localidad que dado el incremento de visitas ahora se plantea hasta cuando seguirán teniendo sus casas pintadas de azul.
Júzcar se encuentra situada a 623 msnm, su población actual es de 221 juzcareños. Su alargado término municipal limita al norte con el municipio de Ronda; al este con cartajima y Pujerra; al sur con Estepona y al oeste con JUbrique, faraján y Alpandeire. El pueblo está asentado sobre una hondonada, al norte de la cual se encuentra el Jarastepar que con sus 1.425 msnm es el techo de la sierra del Oreganal. Sus tierras están regadas por el río Genal y el barranco de las Cañadas.
En su día tuvo que ser un pueblo importante a juzgar por los numerosos poblados que quedaban bajo su jurisdicción, entre los que se hallaban, según Pascual Madoz en su Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España (1845-50): Faraján, y los anejos de Alcapana, capanza y Moclón. Como el resto de los pueblos de la Serranía se vió  muy afectado por la expulsión de los moriscos y las consiguientes repoblaciones, donde halla sus raíces la población actual.
La primera fábrica de hojalata de España,  se instaló en Júzcar. Así lo afirma un libro editado por Altos Hornos de Vizcaya. La elección del lugar obedeció a la riqueza maderera de esta zona de la Serranía de Ronda, indispensable para el carbón vegetal que se necesitaba para la fundición. La fábrica comenzó a producir a mediados del año 1731, bajo el pomposo nombre de "La nunca vista en España REAL FÁBRICA DE HOJA DE LATA Y SUS ADHERENTES, reinando los siempre invictos monarcas y Católicos Reyes don FElipe V y doña Isabel de Farnesio, según figuraba en la lápida del frontón de entrada.
La factoría, que estuvo situada junto al río en el lugar que hoy se conoce como finca la Fábrica, poseía un cuarto secreto donde se realizaba el proceso de estañado. Tuvo una plantilla de 200 obreros. Como en España no se conocía el procedimiento empleado en la elaboración del producto, vinieron de Alemania una treintena de técnicos al mando de dos ingenieros suizos, Pedro Menrón y Emerico Dupasquier. Las crónicas cuentan que los técnicos salieron de Alemania clandestinamente, metidos en barriles, al tener prohibida su marcha al extranjero para evitar la competencia.
Añaden las crónicas que el transporte de la mercancía se hacía a lomos de camellos, más prácticos que los burros y los mulos y superior a su capacidad de carga. Que fueron comprados expresamente por el Gobierno de Madrid. La factoría quebró ante la fuerte competencia de la industria vasca y asturiana.

2 comentarios :

  1. Mónica1:29 a. m.

    Gracias Juani, por organizar esta ruta que disfrutamos durante todas las horas que compartimos...muchas gracias!!

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  2. Gracias a tí por venir desde Alcalá del Valle con tus simpáticas amigas. Y ya sabes, date una escapada de vez en cuando, que tan bien sientan para renovar energías.

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