lunes, junio 11, 2012

El río Verde de Istán, descenso desde el charco del Canalón

Entorno: zona sur del parque natural Sierra de Las Nieves.
 El Río Verde, nace en la horquilla que forman las peridotitas del cerro Abanto y las calizas del mítico cerro Alcojona o Alcor, cumbres emblemáticas del parque natural Sierra de las Nieves, reserva de la Biosfera en la zona occidental de la provincia de Málaga, precisamente el cauce del río Verde, se ha tomado como principal referencia para dibujar el límite del perímetro sur del parque, que coincide con terreno silicio y arcilloso donde proliferan gran cantidad de algarrobos y alcornoques tal y como tendremos ocasión de comprobar en esta ruta.
Ni que decir tiene que el río Verde riega un gran número de huertas en el término municipal de Istán, que se por sí es muy rico en fuentes y manantiales, ni que decir tiene que el río Verde es el principal aporte que recibe el embalse de La Concepción que a su vez es el que aporta la mayor parte de agua potable para toda la Costa del Sol occidental.
La ruta que proponemos es una de las grandes clásicas para las rutas acuáticas de Primavera o Verano que se pueden realizar tanto por el cauce del río como por el carril a través del cual llegaremos al mismo como explicaremos en la descripción. Siendo la poza principal, la que se conoce con el nombre de: Charco del Canalón, donde nos encontramos con una cascada encajonada al fondo de un modesto  cahorro, dicha cascada es el resultante del agua que cae de un viejo canal de latón que pasa de lado a lado del cahorro, de ahí el nombre de canalón.
Pueblo de referencia: Istán
Distancia aprox. 6-7 km
Tiempo aprox. depende de los baños
Nivel dificultad: bajo
Tipo suelo: pista terriza y lecho del río Verde, que suele ser bastante resbaladizo por la abundancia de algas sobre piedras muy irregulares en cuanto a forma y tamaño.
Tipo de recorrido: lineal.
Mapa: Parque natural sierra de las Nieves (edit. Penibética)
Fecha de realización: viernes, 8 de junio de 2012
Participantes: Celia Barreira “La Sirenita du Iguazú” tras retornar de su aventura por tierras helvéticas, Juani “El Comandante” disfrutando a tope del tramo acuático, mientras que: Valentín “El Rey de la Montaña” y Carlitos “El Poeta de las cumbres” una vez finalizado el baño en la poza del Canalón, renunciaron al tramo acuático, regresando a Istán por la pista de la casa Balatín-el Nacimiento-Istán.
A tener en cuenta:
1º)Esta ruta suele llevar como mucho unas 3 o 4 foras dependiendo del tiempo que le dediquemos a los baños por lo que se presta a complementarse con otra ruta corta por los alrededores de Istán como por ejemplo: el PR.A-141 Istán-Cañada de los Laureles para visitar la cola del embalse.
2º) Las aguas del río Verde, tienen mucha vida, por lo que se acumulan muchas aalgas en las piedras, que a su vez se vuelven muy resbaladizas en algunos momentos, por lo que conviene caminar sin prisas, lo suyo es llevar botas de trecking, tubo estanco para proteger comida, móvil, llaves, cámara, etc… Gorra, protección solar y muda de ropa y calzado cómodo para dejar en los coches.
Descripción de la ruta:
1ª parte: de Istán al vado del Bornoque (aproximación al inicio de ruta):
Tomando como punto de partida la Plaza del Calvario de Istán, tradicional zona de aparcamiento, con numerosos paneles informativos que nos ofrecen un amplio abanico de rutas tanto para la práctica del senderismo como del mountain bike, tomaremos como referencia la ruta 5 de mountain-bike que se anuncia como: Istán-casa del Balatín, para ello tomaremos la pista asfaltada, que sale de esa misma plaza cuesta arriba y en dirección sureste dejando el campo de fútbol y el hotel Altos de Istán a nuestra derecha, 
mientras el pueblo va quedando a nuestra espalda y poco a poco la pista nos va acercando hacia la base del majestuoso Picacho que se eleva desafiante ante nosotros, poco después de que la pista gire a la izquierda, dejamos a nuestra derecha, el Nacimiento del arroyo Molinos, a partir del cual viene una sucesión de curvas, aunque la pista, que se mantiene asfaltada hasta donde hemos trazado la línea negra en el mapa, nos lleva en dirección norte, con la caída hacia el valle del río Verde, siempre a nuestra izquierda. 
A unos 4 km desde el inicio, la pista que ya discurre terriza (color marrón en el mapaa), se bifurca, formando una “Y”, tomando nosotros el ramal de la izquierda que es el que baja claramente hacia el valle río Verde, al que llegamos tras unos 3 km de pista terriza, por la que actualmente podemos pasar con cualquier turismo. Es recomendable, dejar aparcado el coche, en cualquiera de los ensanches que existen a la izquierda de la pista, dejando siempre espacio libre para el tránsito de otros vehículos, pues tal y como podemos comprobar, son numerosas las fincas que están habitadas a ambos lados del río y es por ello que el carril suele mantenerse en buen estado. Ni que decir tiene que si sólo queremos caminar hasta aquí podemos llegar andando, pero, si a lo que venimos es a disfrutar principalmente del agua, nos podemos ahorrar estos aproximadamente 7 km de pista, llegando hasta aquí sin ningún problema con nuestros vehículos.




2ª parte: del vado del Bornoque al charco del Canalón:
Una vez aparcados los coches, mochilas y bastones en ristre, nos ponemos a caminar por la misma pista hacia el río y justo antes de llegar al vado de cemento del Bornoque, nos encontramos con un panel informativo que reza. “mapa del parque natural Sierra de las Nieves-instalaciones y servicios” y que de paso nos informa sobre nuestra situación respecto al parque. 
Desde aquí mismo parte un ramal de pista que asciende hacia la derecha, para describir una cerrada curva de horquilla, que podemos atrochar por un par de senderos que salen a la izquierda, ladera arriba, o bien continuar por la pista, donde nos encontramos con una cancela que corta el paso para vehículos, pero que podemos esquivar sin dificultad por la derecha. 
Esta pista (que hemos trazado de color verde en el mapa), discurre paralela, por el margen izquierdo del río Verde, que en todo momento nos va acompañando a nuestra izquierda. Un kilómetro después de iniciada la caminata por esta pista llemará nuestra atención la casa Palomera, que pintada en color “salmón” quedará a nuestra izquierda y poco después de haber superado el segundo kilómetro por esta pista, el camino desciende hasta llevarnos a otro vado, a la altura de un desvencijado puente colgante que quedará a nuestra izquierda, 
mientras que unos metros después de haber cruzado el vado, siguiendo en todo momento las indicaciones de “ruta 5, casa de balatín”, vemos como un ramal de sendero sale a la derecha, adentrándose entre las adelfas de la orilla, actualmente una baliza nos señala, Charco del Canalón (como muestra la imagen de abajo)
al que llegamos remontando la orilla del río unos 100 m aguas arriba.
3ª parte: del charco del Canalón al vado del Bornoque por el río:
El charco del canalón es uno de esos parajes naturales donde uno puede percibir ese halo sagrado, que nos hace sentir en perfecta armonía con la naturaleza, sobre todo si podemos permitirnos ir cualquier día entre semana o bien muy temprano, a primera hora de la mañana, para evitar los numerosos grupos de excursionistas que suelen acudir a este pequeño santuario natural en ocasiones demasiado concurrido.
La claridad de sus aguas invita al baño desde el primer momento y la abundancia de peces, ranas, algas, culebrillas de agua o libélulas entre otros nos habla de la pureza que contiene el agua de este río.
Vaya por delante, que tuvimos la suerte, no sólo de no encontrarnos con nadie, sino además de encontrárnoslo completamente limpio, tal y como lo dejamos nosotros, después de nuestro prolongado baño terapeútico bajo la cascada, tal y como manda la tradición donde no faltaron las risas y fotos de rigor para inmortalizar el momento, mientras nadábamos en tan crsitalinas aguas, con sensación de frescor inicial, pero adaptándonos rápidamente a una agradable temperatura, para compensar la temperatura que ya comenzaba a subir en el valle.
Tras el baño, para no repetir nuestros pasos por el mismo sendero que nos había llevado hasta allí, decidimos iniciar directamente el descenso río abajo, pero en el corto tramo de apenas 100 m que nos llevó de vuelta al vado de la casa del Balatín, a Carlitos le resultaron tan resbaladizas las piedras del río, que decidió regresar a Istán por la misma pista que nos había llevado hasta allí. Iniciando la caminata, junto a Valentín, una vez que éste acabó sus ejercicios de funambulismo, atravesando el esqueleto del viejo puente colgante oxidado de un extremo a otro. 
Por lo que el pequeño grupo se dividía en dos: Carlitos y Valentín, que iniciaban el regreso sobre nuestros pasos. Y por otro lado Celia y un servidor que comenzábamos este corto pero interesante recorrido aguas abajo.
Una vez que dejamos atrás el vado y pasamos bajo los restos del viejo puente colgante, el río Verde dificulta nuestro transito por su cauce con una sucesión de bolos o grandes piedras redondeadas llenas de limo, sobre las que podemos resbalar fácilmente. Y es por ello por lo que no debemos bajar la guardia en ningún momento, resultando muy útiles un par de bastones o al menos un bastón y unas buenas botas de trecking que nos aporten mayor seguridad y estabilidad en cada paso.
No obstante como en la mayoría de las rutas acuáticas, el río Verde, nos da algunas treguas, bien con algunos tramos del cauce arenoso o con pequeñas piedrecillas donde caminamos de forma muy cómoda, o bien con otros tramos de orilla relativamente despejados de vegetación, donde podemos progresar sin dificultad, intercalando algunas pozas idílicas, si bien, exceptuando el charco del Canalón y otras pozas puntuales, a penas encontramos algún tramo de cierta profundidad, caminando mas del 90% con el agua por debajo de las rodillas, sobre todo pasado el ecuador del verano.
Otro de los alicientes que nos depara este corto pero interesante trayecto por el río Verde es un bonito puente colgante, esta vez sí en buen estado, al que podemos acceder por la parte derecha de la orilla en el sentido de nuestra marcha, coincidiendo con un azud del río que ha formado una pequeña cascada artificial, a partir del vado que une la finca que se encuentra en el margen derecho con el camino de la casa del Balatín.
El siguiente hito que recuerdo es una acequia que discurre paralela al cauce por la orilla derecha, aunque algo angosta podemos caminar por ella sin peligro unos tres o cuatro metros por encima del río, a veces las paredes de roca junto a la cual pasa la acequia nos obligan a agacharnos como ocurre en los cahorros de Monachil (Granada), hasta que llega un momento en que pasa por debajo de una roca que nos obliga a volver al cauce del río Verde al que podemos retornar sin grandes dificultades.
Volvemos a seguir disfrutando de algunas pozas que abovedadas con la abudante vegetación de ribera, que intercalada con las higueras y las parras de algunas fincas cercanas forman pequeños bosquetes de galería, formando un juego de luces y sombras, que nos regala rincones de gran belleza.
El paso junto a los restos de un ancho muro de piedra que parece haber servido en su día para desviar parte del cauce del río hacia una acequia cercana, es el preludio del tramo final de nuestro recorrido, llegando unos 300 m mas allá al vado del Bornoque, cerca del cual habíamos dejado nuestro coche. Regresando poco después a Istán donde nos volvimos a encontrar con Carlitos y Valentín en la plaza del Calvario, para realizar posteriormente el PR.A-141 Istán-Cañada de los Laureles.

4 comentarios :

  1. La locomotora1:25 p. m.

    que envidia sana me dais.

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  2. Amigo Antonio:
    Pues no será porque Istán lo tienes a poco mas de media hora de tu casa.
    ¡Un saludo!

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  3. Eduardo Campos12:17 p. m.

    Sí que entran ganas de ir...

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  4. Anónimo12:58 p. m.

    esta muy mal señalizado, no hemos podido pasar de la plaza con la fuente.

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