Hora y punto de encuentro recomendado: 9.00 am para desayunar en la Venta El Cruce de Ardales o a las 9.30 (ya desayunados).
Localidad de referencia: Carratraca (vertiente ESTE), Ardales
(vertiente NORTE) ó Casarabonela (vertiente SUR)
Lugares recomendables para comer en sus cercanías: En
Carratraca: Casa Pepa, el Trillo ó el Martillo; en Ardales: Juan Vera o la
Venta El Cruce; En Casarabonela: La Parada, antigua Venta San Antonio o Venta
de Carmen.
Cómo
llegar al inicio de ruta (la balsa y helipuerto):
Existen dos entradas de pista que confluyen en el
carril terrizo flanqueado de cipreses que se ve perfectamente desde la
carretera a la altura del Puerto de Málaga, situado en el lado opuesto de la
carretera, justo en frente de la 2ª entrada/salida a Carratraca, es decir, la
que queda más cerca de Ardales. No obstante, una línea continua en la
carretera, hace muy recomendable llegar hasta la cercana localidad de Ardales,
donde de camino podemos desayunar en la venta El Cruce.

Resumen itinerario: Sendero: subida por el arroyo del
Conejo, tajo de La Canana, Meseta, pico
del Grajo o Valdivia, descenso hasta
Puerto Martínez (aquí podríamos haber finalizado la ruta habiendo dejado un
coche de enlace); o bien continuar completando el trazado circular por el
camino de la Chilita, pista terriza que faldea el pie de monte de la vertiente
sur y este de la sierra hasta retornar al inicio de ruta, pero en vez de eso,
regresamos sobre nuestros pasos, ascendiendo hasta el inicio del sendero de
Mariano (antigua vereda de pastores, que rodea la sierra hasta enlazar con la
pista del camino de las Minas, unos 2,5 km antes de retornar a la balsa y
helipuerto (principio y final de ruta).

Distancia: 16 Kms
Desnivel: 850 m
Dificultad: Media-Alta
Tiempo aproximado: 7-8 horas
(incluyendo paradas)
Tipo de ruta: circular en el
sentido de las agujas del reloj.
Tipo de suelo: sendero terrizo y pedregoso y algún pequeño tramo de campo través.
Tipo de suelo: sendero terrizo y pedregoso y algún pequeño tramo de campo través.
Fecha de realización y meteorología:
sábado 24 de octubre de 2015,
fecha en la que teníamos previsto
haber realizado una gran travesía por sierra Almijara, pero debido a las
previsiones de cumbres cubiertas y lluvia para Sierra Almijara, decidimos
realizar esta ruta que teníamos prevista realizar para enero de 2016.
Durante toda la jornada tuvimos cielos cubiertos, pero apenas
llegó a chispear ya een el último tramo de la ruta y tan sólo unos minutos.
Participantes: Ángel
“El Gladiador de Itálica” que junto con Inma Balbastre “Rebelde sin causa” y
Sonia Castro “Catwoman” protagonizaron la gran escapada de la jornada. Una
rejuvenecida Mariví “La Dama de Violeta” que recién llegada del Camino de
Santiago se presentó con un magnífico estado de forma física. Al igual que Fran
“Batman Forever” y Macarena “Campanillas“ que recién llegados del parque
nacional de Ordesa y Monte Perdido donde habían estado la semana previa, iban
como auténticos cohetes. Paco “El Generoso” que una vez mas cargó con dos
botellas de vino una de tinto y otra de Málaga Virgen pensando en todos los
compañeros del grupo (sin avisarnos a ninguno para que le echáramos una mano
hasta que llegamos a la meseta); El Doctor Leal con el confesionario instalado
en cola de grupo rememorando efemérides y siempre atento en los tramos mas
inciertos; José “El Tinajero” (de Colmenar) que realizaba su prueba de acceso
aquella jornada finalizando con sobresaliente y El Comandante, que pasaba por
allí.
Material recomendado:
No olvides traer tu mejor sonrisa y un frontal
para verla si cae la noche.
Lo habitual para una ruta de senderismo (media
montaña), acorde a las predicciones meteorológicas, ya en esta época no se te
olvide llevar siempre un chubasquero en el fondo de la mochila por si las
moscas.
Enlaces para tener en cuenta distintas
alternativas a la hora de planificar una ruta circular por Sierra Alcaparaín:
Ascensión por la Cañada del Conejo y
descenso por el arroyo de La Buha o de La Cancha:
Ascensión desde Puerto Martínez y
descenso por la pista de la vertiente oeste que desemboca en el antiguo camino
cañete-Casarabonela:
Características
generales de Sierra Alcaparaín:
Esta sierra pertenece a la cordillera penibética y
mas concretamente al denominado arco calizo central de la provincia de Málaga,
haciendo de eslabón entre la sierra de Huma y las sierras Prieta y Cabrilla. Es
visibles desde muchos kilómetros de distancia debido a su peculiar meseta de 2,5
km de largo, a modo de gigantesco portaviones, con sus dos cumbres emblemáticas
al sur El Grajo (ó Valdivia) y al norte el imponente tajo de La Canana, a modo
de gigantesca quilla de barco. El pico del Grajo al S-E es el más alto de la
Sierra de Alcaparaín con 1.293 msnm, pero en honor al topógrafo malagueño Juan Francisco Valdivia
Gómez , que falleció en esta sierra, en
junio de 1984 debido a un incendio forestal, también se conoce este pico
situado en el extremo sureste de la sierra como pico Valdivia.

La
Sierra de Alcaparaín está constituida por roca peridotita, de 65 millones de
años de antigüedad, formando parte de la mejor exposición para el estudio del
manto terrestre en el Mediterráneo Occidental que se extiende desde Los Reales
de Sierra Bermeja, Sierra de Coín hasta Sierra Alcaparaín, formando parte de
uno de los afloramientos más importantes de esta roca a nivel mundial. En el
caso de la sierra Alcaparaín, asociadas a estas rocas aparecen criaderos de
minerales importantes como el grafito, talco, cromo, níquel e incluso
diamantes. No es casualidad el nombre del cerro
de las Minas que toma su nombre de unos yacimientos de níquel que se
explotaban desde la época romana, situado en la vertiente este de la sierra, es
decir la que se encuentra frente a Carratraca, coincidiendo con un tramo de la
ruta circular que tiene su panel de inicio en puerto Martínez. Desde el punto
de vista geológico, la sierra de Alcaparaín es muy interesante debido a la gran
diversidad de minerales que la conforman.
Breve
descripción del itinerario:
Una vez en el triple cruce de pistas, conviene
aclarar que el ramal de la izquierda lleva a la zona de las minas por donde
discurre la ruta circular que discurre por el pie de monte de sierra Alcaparaín
con su panel de inicio situado en puerto Martínez (justo en la vertiente
opuesta de nuestra posición); El ramal de la derecha (el del helipuerto y la
balsa frente a la que aparcamos los vehículos), nos lleva, rápidamente gira a
la derecha, dirección norte, es decir hacia Ardales y finaliza en una cortijada
distante a unos 2 km; Y el ramal del centro,
donde nos encontramos con la típica barrera, para impedir el paso a vehículos
no autorizadas (excepto guardas forestales o personal de Medio Ambiente en
general) es por donde iniciamos nuestra ruta.
Una vez que echamos a andar desde la barrera, los
dos primeros kilómetros se realizan con un perfil de ascensión continuo, pero
llevadero, ideal para el precalentamiento, a nuestra derecha nos acompaña en
todo momento la presencia del arroyo del Conejo, una vieja cortijada, aporta el
toque etnográfico como testimonio de otra época en la que el hombre y la sierra
convivían en perfecta armonía. El tipo de materiales de este primer tramo de la
ruta está formado por cantos, arenas y arcillas (de
coluvión reciente). Aunque el bosque predominante está formado básicamente por
pinar de repoblación, en los márgenes de la pista por la que vamos ascendiendo
nos seguimos encontrando con algunos cipreses.
Superada la
mitad de la esta cómoda ascensión, que se hace muy llevadera gracias al
magnífico trazado en zig-zags con muretes reforzados, que además de cómodo
resulta muy bonito, sale un ramal a nuestra izquierda, que rodea la loma de La
Herriza, que va quedando a nuestra izquierda y que después de atravesar la
cabecera del arroyo de los calderos, conecta con la pista del camino de Las
Minas. Pero nosotros tomamos el ramal que claramente sigue ascendiendo, hacia
la derecha y continuamos ganando altura, que nos permiten ir ampliando las
vistas, aprovechando la ocasión para hacer una nueva pausa en el camino y
enumerar todos los hitos geográficos que desde aquí contemplamos, incluyendo la
sierra de Mollina, al norte de nuestra posición, la Laguna de Fuente de Piedra,
parte de los tres grandes embalses de la zona del Chorro, las cumbres
anteriormente mencionadas, la Subbética Cordobesa, Sierra Chimenea, Torcal, Las
Cabras, Peña Negra, Sierra de Camarolos hasta el Chamizo, sierra de Loja (por
encima de la cual veríamos (Sierra Nevada) si no estuviera el cielo tan
cubierto y por último hacia el S-E el pico Vilo, a la derecha del cual veríamos
La Maroma, de no ser por la predominante nubosidad de aquella jornada.
Conforme
vamos llegando a la parte más alta, los zig-zags se van haciendo cada vez mas
tendidos, hasta que casi sin darnos cuenta, alcanzamos la meseta (1.140 msnm), justo en el punto donde sale un muy bien marcado
ramal de sendero a la derecha, que es el que tendríamos que tomar para
descender por el arroyo de La Búha o La Cancha. Aunque en esta ocasión, era
nuestra prioridad realizar una versión diferente.
Como en anteriores ocasiones hicimos la tradicional foto de grupo en tan
privilegiado mirador. Y cuando el grupo ya había plegado la bandera y se
disponía a regresar sobre sus pasos. A Ángel González “El Gladiador de Itálica”
se le ocurrió descender por el vertiginoso terraplén con idea de faldear los
tajos que teníamos a nuestros pies y retomar la pista de la meseta en algún
punto. Con gran osadía Inma Balbastre “Rebelde sin Causa” y Sonia castro
“Catwoman” no pudieron resistir tan
tentadora como un poco kamikaze propuesta,
observando el resto del grupo la primera parte de su empinadísimo descenso
entre la preocupación, la admiración y la incertidumbre de no saber a ciencia
cierta con lo que se iban a encontrar o en qué lugar de la ruta volveríamos a
reencontrarnos. Mientras tanto, el resto del grupo regresábamos sobre nuestros
pasos, enlazando poco después con la dócil pista, que atraviesa la meseta
somital, en dirección NO-SE. Al llegar al lugar donde esta comienza a descender
hacia la vertiente oeste, nos acercamos hasta la primera curva, gritando los
nombres de nuestro trío de aventureros, utilizando el silbato a pleno pulmón y
oteando el horizonte hasta donde abarcaba la vista, pero un tajo vertical, se
interponía entre nosotros y la posición en la que debían encontrarse en aquel momento,
con un mar de coscojas y enebros cerrándoles el paso, en el mejor de los casos.
Pero nosotros, tal y como estaba previsto, antes de
nada, tomamos el mencionado ramal de sendero, señalado con un rudimentario
montoncito de piedras,, el sendero es angosto y a buen seguro nos engancharemos
más de una vez entre las tupidas coscojas, pero algunos tramos donde las rocas
no han sido colonizadas por el sotobosque, nos permiten progresar, siguiendo el
rastro de las cabras con el color marrón característico sobre el roquedo.
Desde
el vértice geodésico, tenemos un bonito cortado hacia el sureste, donde tenemos
vistas hacia la Hoya de Málaga, hacia el sur destacan las vistas hacia las
sierras de Mijas, Alpujata y Blanca. Al suroeste de izquierda a derecha: Sierra
Prieta, cabrilla y S. de las Nieves. Al nortee se extiende la misma meseta de
la sierra Alcaparain y al noreste las sierras de Huma, La capilla y Chimenea,
por encima de la sierra de Aguas y Blanquilla de Carratraca.
Una vez que nos despedimos de vértice geodésico, lo suyo es caminar
dirección oeste, al principio a escasos metros del cordal de cumbre formando
por unos bloques dóciles sobre los que se puede caminar sin dificultad y a
penas 30 m más allá del v.g. comenzamos a descender, perpendicularmente hacia
nuestra derecha, empezando a divisar senderos de cabras, bien marcados gracias
al paso de otros senderistas, que en menos de diez minutos, ya nos llevan al
bien marcado sendero de Puerto Martínez, que tomamos a nuestra izquierda,
dejando localizado un rudimentario hito de piedra del
teórico inicio de antigua
sendero que faldea la sierra a gran altura, si bien, sólo distinguimos éste en
la ladera de enfrente, pero no un claro ramal que nos conduzca al mismo. En
cualquier caso, nosotros, continuamos descendiendo por el sendero principal, al
principio por terreno descubierto, de vegetación muy pobre, hasta que por fin
llegamos al tupido bosque de pinos, donde comienza la
larga sucesión de zig-zags que nos conduce
hasta el estratégico Puerto Martínez, donde después de realizar las fotos a los
paneles de rigor, nos pusimos a almorzar, llegando Inma, Sonia y Ángel, justo
cuando todavía íbamos por el primer plato.
¿Cómo dar una referencia para enlazar con el sendero que se ve al otro lado
de la cañada?. Llegados a este punto, lo único que está claro es el improvisado
hito a base de piedrecillas amontonadas. Donde muy pocos se aventurarían a
investigar con una ladera totalmente cerrada de vegetación (a primera vista),
allí estaba nuestro Gran Ingeniero de Telecomunicaciones, con un dominio
alucinante de las artes del GPS sobre la pantalla de su móvil con la aplicación
Oruxmaps y unos tracks y aplicaciones que rivalizan en precisión con la NASA.
Pantalla de móvil en mano, se puso al frente del grupo y se fue abriendo paso
cual Mago Gandalf en las Minas de Moria, seguido muy de cerca por Fran (Batman
Forever) y seguidos por “El Comandante” y “El Doctor Leal” que hacían de
improvisados hitos con sus cabezas asomando por encima del mar de aulagas,
coscojas, matagallos, romero y matorrales varios, hasta que por fin alcanzamos
la cañada, avanzando los primeros metros muy cerca del sendero principal, casi
en paralelo (sin bajar de forma directa), sino muy poco a poco, en
perpendicular hasta el punto donde ya se apreciaba claramente el sendero al
otro lado de la cañada, encontrándonos con el mismo, poco antes de atravesarla.
Sin, lugar a dudas, el punto que más se presta a confusión de toda la ruta.
Una vez en el angosto sendero de Mariano, comenzamos a faldear la vertiente sur de la
sierra Alcaparaín, con la zona de cumbre a menos de 200 m por encima de
nosotros todavía bajo la amenaza del mar de nubes, que a veces se metía incluso
entre la estela de compañeros del grupo, haciendo imposible en muchos momentos
la visión entre la cabeza y la cola del grupo. Recurriendo al rudimentario
método del silbato para ir reconfirmando nuestra posición cada pocos minutos.
Conforma vamos girando hacia la vertiente ESTE, con la zona de cumbre, siempre
a nuestra izquierda y relativamente cercana a nosotros y la pista que rodea la
sierra, bastante mas por debajo, el sendero va atravesando algunas cañadas y
pedreras, donde hay que tener cuidado de no resbalarnos hacia nuestra derecha,
pues si bien, no se pasa por ninguna cornisa, ni tramo demasiado vertical, la
caída de la ladera que llevamos todo el tiempo a nuestra derecha es muy
empinada y a veces pasamos por zonas de mucha piedra suelta que requiere de
experiencia en montaña.
La mayor parte de este antiguo sendero, posiblemente de pastores (pues no
nos pareció ver ninguna boca-mina) está muy bien marcado, salvo los primeros
200 m anteriormente comentados y un punto, calculo que cuando estamos a punto
de completar su segundo kilómetro, que llegamos a un collado, que traspone a
una nueva cañada, donde la vegetación ha cubierto los siguientes 30 m de
sendero. Una vez mas, nuestro Ingeniero de Telecomunicaciones “Mariano” se puso
al frente del grupo, GPS en mano y caminando sobre track (mano de santo en
estas situaciones), volvió a desvelar el misterio, caminando primero de frente,
descendiendo unos cuantos metros desde el mencionado collado y después
faldeando hacia la izquierda, hasta que el sendero vuelve a hacerse claro unos
40 m mas allá. A partir de aquí el sendero no sólo se hace cada vez mas claro,
sino que además tuvimos la suerte de que las nubes bajas desaparecieron y nos
permitieron disfrutar de los impresionantes crestones y “dientes de abuela” que
a modo de grotescos pináculos remataban algunos de los tajos que contemplábamos
arriba nuestra, coincidiendo ésta, con la zona mas espectacular de los tajos
que se contemplan desde Carratraca.
El siguiente hito de este espectacular sendero nos dejó a todos boquiabiertos, cuando de repente empieza a describir una gran curva de herradura a nuestra izquierda y de repente nos encontramos en un espectacular circo glaciar, que tanto el Doctor Leal (experto en Pirineos y camino de Santiago en todas sus versiones), como Fran y Macarena, recién llegados de Ordesa la semana anterior decían que aquel rincón de la sierra no le tenía nada que envidiar a los pirineos y que de haber caído una gran cascada de agua por la cañada que se veía al fondo parecería el Circo de Gavarnier, a quien crea que exageramos, le animamos a realizar esta ruta y acercarse a este rincón de la sierra, que nos dejó boquiabiertos por su belleza a los once compañeros que coincidimos aquella jornada.
Una vez que dejamos atrás este antiguo circo glaciar, el sendero salva una
última cañada, que marca el inicio del último kilómetro del sendero propiamente
dicho, desde el que ya vamos contemplando, siempre a nuestra derecha, y cada
vez más cercanas a nosotros, las pistas que en realidad son el Camino del
Alcornocal, por donde discurre la ruta cuyo panel habíamos visto en Puerto
Martínez y el denominado camino de Las Minas, donde finalmente desemboca el
mágico sendero por el que hemos ido faldeando gran parte de la vertiente sur y
este de la sierra, viniendo a salir relativamente cerca del lagar del Chivo, que quedará unos 300 m
al otro lado de la pista, al igual que una antigua mina de hierro.