sábado, septiembre 23, 2017

Ascensión al cerro Lopera (1.485 m) y Cabañeros (1.716 m)

Hora y Punto de encuentro 1 9.00 bar EL CAPRICHO de Otívar. 9.25 ya desayunados.
Hora y punto de encuentro 2: 10.00 am  inicio del carril que se adentra en el Parque, a la altura del Mesón Restaurante los Prados, situado muy cerca del km 27 de la mítica carretera de la cabra Montés (A-4050). Podemos llegar bien desde Jayena (interior), bien desde Otívar (desde la Costa).
Localidad de referencia: Viniendo desde la Costa, Otivar, desde Almuñecar,(igual que si fuéramos al río Verde). Y por el interior desde  Alhama de Granada-Jayena.
Cómo llegar al inicio de ruta: Junto al Km 27 de la carretera A-4050, se encuentra el
el Mesón Restaurante los Prados, por cuyo aparcamiento vamos a pasar mientras dejamos el mesón a nuestra derecha. A escasos metros una cancela (geeralmente abierta desde por la mañana muy temprano) nos recuerda: "La Puerta se cierra a las 21.00". Así figuraba en septiembre 2017, es muy probable que en invierno cierren antes. Pues aunque nuestro recorrido discurre por el paraje Natural, propiedad de la Junta de Andalucía y por lo tanto de carácter público. Los tres kilómetros que distan desde la cancela hasta el mirador del Pino de las Cinco Ramas (teórico inicio de esta ruta), discurren por una finca privada, aunque existe un acuerdo de la Junta para permitir el acceso a excursionistas y/o cazadores según la época.
Una vez que pasamos por la verja de hierro (abierta), el camino principal es muy evidente, manteniendo un suave perfil, con largos tramos llanos, muy rectos y en un estado razonablemente asequible para cualquier turismo. Al poco de empezar dejamos a nuestra derecha la "Granja Escuela Huerta Alegre". Pronto nos sorprenderá una plantación donde se intercalan castaños, nogales, y cerezos, entre otros frutalesa la izquierda, bosquetes de robles melojos, alguna mancha de encinar (antiguo bosque original). Y más adelante, zonas llanas antaño dedicadas al cultivo del cereal, alguna que otra parcela vallada para evitar que la fauna salvaje de la zona destrocen tomateras y otras plantaciones. Y unos tres kilómetros más allá de la entrada enlazamos con una pista de manera que tirando a la izquierda iríamos hacia el cerro Lopera (primer tramo de nuestro recorrido). Y el ramal de la derecha, a escasos 150 m nos lleva a una explanada terriza donde se pueden dejar varios vehículos, junto al panel descriptivo del Mirador del Pino de las Cinco Ramas, que se encuentra allí mismo, aunque por desgracia le acababan de talar recientemente una de sus ramas mas prominentes.
Itinerario aprox. Explanada del Mirador del Pino de las Cinco Ramas (extremo occidental de los Prados de Lopera (principio y final del recorrido), Cortafuegos de la laguna o pista de acceso directo a la cumbre del Pico Lopera, descenso por su ladera oeste-suroeste, Mojón de las Diferencias, Mojón de las Diferencias, pista paralela al Arroyo de la Almijara, Cortijo Almijara, Cueva, cortijo (ruinas) y Puerto de La Colica, , Inicio del cortafuego a la izquierda del camino, prolongación por el cordal Este del cerro Cabañeros, Collado de la Víbora, cumbre del cerro Cabañeros.
Descenso sobre nuestros pasos hasta el Puerto de la Colica, tomamos la pìsta a la izquierda (dirección norte), arroyo Cabañeros, cortijo Cabañeros.
Al llegar al cruce que hay a escasos metros del cortijo Cabañeros hay que tomar el ramal de la derecha, cruzando el vado existente en este lugar. Y una vez cruzado el vado, y habiendo tomado el ramal de la derecha, al menos unos 15 m del último cruce cabe plantearse dos alternativas:
A) Regreso más corto (unos 6 km), continuar por este ramal dirección Este hasta la balsa contraincendios del Mojón de las Diferencias y desde allí tomar la pista que en dirección Norte nos devuelve a los Prados de Lopera por la Cuesta de las Pulgas.
B) Regreso más largo (unos 6 km), si hay ganas y vamos bien de tiempo, tomar el ramal de pista terriza, mucho más angosta y parcialmente cubierta de juncos en sus márgenes, que a lo largo de unos 2,5 km nos lleva en dirección Norte, hasta el arroyo y cascada de Las Golondrinas. Después nos lleva a lo largo de una serie de zig-zags girando dirección oeste para pasar cerca del cortijo de Córzola y el Barranco del Buho, tras el cual comienza a girar de nuevo al Sur a lo largo de un kilómetro, cambiando la trayectoria a nuestra izquierda, Norte, para remontar la Cuesta de Las Pulgas (desde abajo), coincidiendo a partir de aquí con la opción corta.
Bibliografía: libro Sierras Tejeda y Almijara, guía del Excursionista, (del Gran Maestro Rafa Flores, Editorial la Serranía), nuestro itinerario, fusiona gran parte de la Ruta Nº25 Mojón de las Dieferencias Pico Lopera-Cuesta de las Pulgas y la Nº26 Mojón de las Diferencias-Puerto Colica-cerro Cabañeros-Cuatro Camino. Y enlace wikiloc: http://ca.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=12902974
Tipo de recorrido: Doble circular, con forma de “8”
Distancia aproximada: Entre 20 y 25 km según la opción escogida
Duración: Entre 8 y 10 horas según la opción escogida
Dificultad: Alta si se completa la ascensión al cerro Cabañeros.
Media para quien renuncie a la ascensión al cerro Cabañeros, de este modo se ahorrará más de 300 m de desnivel y 4 km
Desnivel acumulado: Entre 1.050 m y 1.200 m de ascenso y otros tantos de descenso (según la opción escogida).
Tipo de camino: 80% pista forestal (hasta el punto que se podría hacer en bicicleta, caballo o 4x4), 5% sendero terrizo o cortafuegos, y  15% terreno muy pedregoso en el ascenso/descenso cerro Cabañeros (geológicamente muy parecido al Lucero).
Único  escollo de esta ruta:  tramo central del ascenso y descenso del cerro cabañeros, hay que ayudarse de las manos en una zona de canchal un tanto agreste, pero no existe ningún paso expuesto. Tan sólo la precaución que requiere caminar por un tramo de unos 80-100 m de longitud con bastante roca quebrada (clásicos colmillos almijáricos y algunos montones de lasca suelta), pero tanto el primer como el último tercio de la montaña no ofrecen ninguna dificultad mas allá que la pendiente del terreno, relativamente asequible y el típico tronco de pino caído sobre el sendero, fácilmente visible o intuible, la mayor parte del trayecto..
Punto más elevado: pico Lopera (1.485 m) y cerro Cabañeros (1.715 m)
Meteorología prevista en Jayena (habría que restar unos 3 o 5º en zona de cumbres: 
https://www.eltiempo.es/jayena.html?q=jayena&c=prediction
Fecha de realización: Sábado 19 de septiembre 2017
Track teórico de referencia (es muy fiable, aunque el nuestro sólo coincidió parcialmente): http://ca.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=12902974
Participantes: Antonio Cano "Cocodrilo Dundee", Fidel "El Senderista Romántico", Javi "El Hombre Tranquilo", Ismael "El M´bape de Almoradú", "El Padre Carras", el Doctor Leal", "El Kminante del Sur", "El Trovador de la Senda", "La Duquesa de Baqueira Beret", Mariano "El Ingeniero de Telecomunicaciones", Arnaud "El Repostero del Rey Sol", Elena "La Chica que hablaba con los árboles", Fali "El Retorno de Elvis", Maria José Fernández "La Peregrina Ecologista"; los canteranos Isaac "MK", Nacho "El Diablo de Timanfaya" y un servidor: Juan Ignacio Amador.
Material recomendado: Según la época del año, la ruta podría hacerse en pantalón corto y zapatillas de trekking. si se prevé algo de frío, mejor pantalón largo.
Botas de trekking o zapatillas de ultra trail.
Dos bastones mejor que uno.
Protección solar: gorra, crema, gafas de sol
Comida y bebida para una ruta de todo el día (Mínimo 3 litros por persona y dosificando, gran parte de la ruta discurre por una zona muy expuesta al sol, aunque afortunadamente tampoco faltan tramos de pinar y bosque de ribera).
A TENER EN CUENTA:
1º) El ascenso/descenso al cerro Cabañeros es lineal. Por lo tanto, quien lo desee. Puede renunciar a esta segunda ascensión y esperar al resto del grupo. Ahorrándose de este modo el tramo más duro de la ruta, sin renunciar a la belleza paisajística de esta zona tan poco visitada de Sierra Almijara.
Las vistas desde el cerro Lopera, al que si se llega muy fácilmente desde el inicio, ya son espectaculares de por sí, y bien justifican el desplazamiento hasta este recóndito rincón de la Andalucía profunda.
2º) En el cerro Cabañero está habitado por una numerosa colonia de víboras hocicudas por lo que hay que mirar bien donde ponemos las manos y donde pisamos en el tramo de canchal. Si bien es cierto que suele ser un animal tranquilo y huidizo que solo muerde cuando se la toca y se la molesta. Normalmente no sólo no viene a nuestro encuentro, sino que intenta alejarse de nosotros. 
3º) Si bien la ascensión al cerro Lopera es un paseo, su descenso requiere de cierta experiencia en montaña y la ascensión al cerro Cabañeros de buena preparación física, así como la distancia total en cualquiera de sus versiones.
Descripción del recorrido:
El inicio de esta ruta se encuentra en la zona donde se fusionan las sierras Almijara al sur y al oeste y la sierras de la comarca de Alhama al norte. También están relativamente cercanas otras sierras mucho más desconocidas al Este como la de Los Guajares, la inédita crestería de los Pollos del Pescao, Entresierras (Lentegí-Itrabo), la crestería de La Guindalera (Molvízar), cerro Giralda, etc...
Tal y como hemos descrito anteriormente un buen inicio de ruta puede ser la explana terriza donde se encuentra el panel descriptivo del "Pino de las Cinco Ramas" (extremo occidental de Los Prados de Lopera), donde confluyen los caminos del Cordel de Los Marros y el camino de Jayena a la Venta Los Prados.
Desde el mencionado mirador del Pino de las Cinco Ramas, el escenario que ya tenemos ante nosotros y que nos acompañará durante la mayor parte del recorrido ya es grandioso al sur la omnipresente mole alomada del Navachica, hacia su derecha por este orden, de S-O a O, cerro del Gallo, Cabañeros, Piedra Sillada, Salto del Caballo, Lucero y Las Chapas. 
El inicio de esta ruta es ideal para ir calnentando motores poco a poco, pues el kilómetro y medio escaso que nos separa de la cercana cumbre del cerro Lopera (que vista desde nuestra posición parece un modesto cerro, discurre por una pista prácticamente llana en dirección sur a penas, a 300 m del inicio la pista se bifurca, el ramal de la derecha nos lleva hacia la cuesta de Las Pulgas,que será por donde regresemos, y el ramal de la izquierda es el que debemos tomar, se trata de una ascensión muy cómoda de poco mas de un kilómetro que tras un par de cerrados zig-zags nos deja junto al vértice geodésico (1.485 m), coronando un pequeño mogote terrizo y unos 30 m mas al sur, la caseta contra incendios que hace distinguible fácilmente esta cumbre desde la distancias. 

Situada al borde de los magníficos escarpes y profundas barranqueras que caen hacia la vertiente sur con la cabecera del río Verde ante nosotros, donde distinguimos fácilmente la pantaneta de la Cueva de Funes, así como otras sierras al este como Los Guajares, Entresierras, El Chaparral y una numerosa línea de cumbres emblemáticas de Sierra Almijara al Oeste y Suroeste, nos hace sentirnos seres privilegiados. Hacia el norte el paisaje queda muy alomado y a veces llano como en Los Prados de Lopera, como sierra lejana mas destacable, Sierra Nevada, será nuestra principal referencia al noreste en el horizonte.
Una vez que nos recreamos con las magníficas vistas desde tan privilegiada atalaya, donde tuvimos una conversación con el guarda, un chaval joven, curiosamente de Benalmádena. Abandonamos la cumbre descendiendo sobre su cordal oeste, hasta que unos 500 m mas allá, el sendero que llevamos continúa descendiendo hacia la derecha (según el sentido de nuestra marcha), mientras que a la izquierda, sale otro mucho mas difuminado, que durante un corto trayecto discurre sobre el mismo cordal y después de dejar unos pequeños crestones a nuestra izquierda, los rodea por su parte derecha, para pasar a la vertiente sur, de forma ya definitiva. 
Una vez que trasponemos a la vertiente sur, sírvanos de referencia la balsa contra incendios del Mojón de las Diferencias, que se encuentra al S-O de nuestra posición, pero nosotros, de momento debemos seguir descendiendo dirección S, viéndonos a obligados de vez en cuando a hacer algunos zig-zags por algunos taludes algo empinados, donde resulta fácil resbalar, pero sin que resulten lugares expuestos. Toda esta bajada discurre por una zona del cerro Lopera recientemente desbrozada.

 LLegará un momento en que nuestra referencia, es enlazar con un tramo de bancales que vemos allí abajo, dirección sur, buscando siempre los tramos mas cómodos, y disfrutando de las vistas hacia las tremendas cárcavas quye se forman en la vertiente sur del cerro Lopera, que queda a nuestra izquierda, cuya caseta blanca va quedando cada vez mas arriba a nuestra espalda. Una vez que enlazamos con la pista en la zona de bancales, la tomamos a la derecha y después de pasar poir una zona de comenas a ambos lados de la pista, ¡ojo al dato!, venimos a salir a la pista principal que comunica la Cuesta de Las Pulgas que ahora queda a nuestra derecha (norte), al igual que la balsa contra incendios, situada a escasos 60 m, pero que no vemos por un pequeño montículo de tierra, y a nuestra izquierda sur la continuación hacia el cortijo de La Almijara, que discurre paralelo al arroyo Almijara, junto al que iremos disfrutando de un precioso bosquete de helechos, donde alisos de gran porte nos van a proporcionarabundante sombra hasta mas allá de las ruinas del cortijo de la Almijara, compuesto por dos edificaciones.

 A juzgar por su aspecto el cortijo ha debido estar habitado hasta hace relativamente poco, pues ambas estructuras mantienen un aspecto que con una debida reforma, se podría recuperar perfectamente como refugio de montaña o alojamiento rural, con la debida autorización por las autoridades del Parque y Consejería de la Junta de Andalucía, de hecho la mayor parte del carril que llega hasta aquí se encuentra en perfecto estado de mantenimiento.
Mas allá del cortijo de la Almijara, que dejaremos a nuestra derecha, nos encontramos con un huerto también en el margen derecho del camino, donde predomina una plantación de manzanos, cuyas manzanas amarillas y rojas, nos supieron a gloria, pues ya se hacía notar el calor del mediodíay cada mordisco, se convertía en auténtizo zumo natural, núnca mejor dicho. Retomada la marcha, seguimos dfisfrutando un buen rato de largos tramos de sombra, pues el arroyo Almijara, que se surge de la unión de varias barranqueras de la vertiente N-E del Navachica, nos sigue acompañando.
Hasta el punto donde la pista cambia su rumbo S-O, por O, N-O y comienza una prolongación de cerrados zig-zags que en pocos minutos nos va a situar muy cerca del Cortijo y la Cueva de La Colica, que quedará por encima de un talud a unos 50 m de la pista. Varios compañeros de cabeza de grupo no dudaron en abandonar la pista momentáneamente para explorar las ruinas y la cercana Cueva de La Colica, gracias a ellos, podemos disfrutar de estas fotos, prácticamente inéditas, de uno de los rincones mas recónditos de Sierra Almijara.
 La pista, desde la que está tomada la foto de arriba,  pasa bajo dicho cortijo y la cueva del mismo nombre,  la cual se puede visitar , bien campo través, bien tomando lo que queda del viejo sendero que lo comunicaba con otros cortijos, aún se aprecian trozos de jorfes del cortijo.
 Interior de la Cueva de la Colica, refugio natural, antaño utilizada para resguardas al ganado.
 Sobre estas líneas podemos ver a Elena y al Doctor Leal en el Puerto de La Colica, unos metros mas allá un cortafuegos se cruza en la trayectoria de nuestra pista, de manera que si tomáramos el cortafuegos a la derecha del camino (N-E), nos llevaría de vuelta hasta la balsa contraincedios del Mojón de las Diferencias. Pero nosotros tomaremos el ramal del cortafuegos que sale a nuestra izquierda (Oeste), al que accedemos fácilmente remontando un pequeño talud, pasando junto a unos pinos aislados
 Este primer tramo de ascensión finaliza en un primer collado, junto a un bosquete de pinos, donde hicimos una primera parada de reagrupamiento. En este punto se despidió nuestra compañera Elena de nosotros, que regresó en solitario por compromisos románticos, viviendo su propia aventura en solitario (llamada incluida al 112, con final feliz).
 Sobre estas líneas podemos ver a nuestro compañero Antonio Cano y el trazado aproximado en puntos rojos, hasta la cumbre del Cabañero, por donde la mayor parte del tiempo discurre un sendero de cabras, sirva como norma general mantenernos siempre que nos sea posible sobre la misma dorsal de la montaña o a escasos metros de la misma.
 Desde el comienzo de la ascensión, nos llamará la atención, una cumbre mas alpina, aunque de menos altitud que aparece a la izquierda del Cabañeros, se trata del cerro del Gallo, una preciosa atalaya, a medio camino entre el Cabañeros y las lomas cimeras del Navachica, que en cualquier caso no debemos confundir con el Cabañeros. A la izquierda va quedando la caída hacia el barranco del Gallo y a la derecha la caída hacia el barranco de Cabañeros.
A mediación de la ascensión, llegamos a una especie de torcalillo, donde los marmoles fragmentados tan característicos de Sierra Almijara, nos obsequian con una típica postal marca de la casa. Por este tramo es fácil perder la referencia del sendero, con tanta piedra, pero como hemos dicho anteriormente, sirva de referencia, mantenernos siempre lo mas cerca posible de la dorsal o directamente sobre la misma, donde nos iremos encontrando señales de pintura roja y alguna que otra placa de Coto de Caza, que también nos sirven de referencia.
¡Ojo al tramo de canchan abundante!, donde en algún tramo deberemos usar las manos para hacer mas fácil la progresión y es ahí donde mas atentos debemos estar a la posible presencia de alguna víbora que nos encontremos en nuestra trayectoria. MOradores muy asiduos de este cerro calizo, que encuentran su refugio perfecto en las abundantes grietas sobre las que iremos pasando.  No obstante, hay que recordar que el hecho de llevar pantalón largo ya nos protege bastante de una posible picadura, que en cualquier caso es muy raro, pues son animales muy tímidos que huyen rápidamente ante nuestra presencia.
Superado el canchal que seencuentra a mediación de la subida, el sendero vuelve a presentarse dócil y muy fácil de seguir, sobre la misma loma o en paralelo a la misma.
Conforme nos vamos acercando al collado de Las Víboras, el cerro del Gallo va quedando a nuestra izquierda y se antoja relativamente cercano, pero la verdad es que no es un cerro para improvisar como adorno al Cabañeros, sino para hacer a conciencia, pues hay que perder al menos un centenar de metros de desnivel que hay que volver a recuperar y afrontar una ascensión a una cumbre que se observa muy escarpada desde la distancia y sin ningún sendero visible que conduzca a la misma, tan sólo lo que parece un par de veredones con bastante vuelo. No obstante, el amigo Antonio Cano e Ismael estuvieron estudiándolo un buen rato, antes de hacer cumbre en el Cabañeros.
 LLegando al Collado de Las Víboras
 Momento histórico, primera ascensión al Cabañeros junto con mi hijo nacho, su amigo Isaac y el Doctor Leal, apadrinándolos como montañeros de Sierra Almijara.
 Una ascensión digna de ser celebrada a la antigua usanza con bota de vino incluida, que siempre nos ofrece el "Kminante del Sur" en las grandes ocasiones, a todos los compañeros de aventura.
 Sobre estas líneas, Nacho y vistas hacia el norte (Comarca del Poniente granadino, Alhama de Granada).
 Almorzando en la cumbre del Cabañeros, donde como de costumbre no dejamos ningún resto de comida o basura.
 Sobre estas líneas: vistas hacia el suroeste y oeste.
 Sobre estas líneas: vistas hacia el sureste.
El descenso lo realizamos sobre nuestros pasos hasta el Puerto de la Colica. A mi, particularmente se me hizo mas pesada la bajada que la ascensión, que es bastante agradecida, con numerosos collados intermedios, que invitan a hacer varias pausas.
 Al final del descenso, volvemos a enlazar con la pista que traíamos y que esta vez tomamos a la izquierda dirección norte. Una vez mas nos vuelve a sorprender la masa forestal que nos rodea.
 Atravesaremos el vado sobre el que discurren las aguas del arroyo Cabañeros.
 Y en poco mas de veinte minutos desde que regresamos a la pista, dejamos a nuestra derecha, las ruinas del cortijo Cabañeros.
 Y a renglón seguido llegamos al punto clave de la ruta. Un cruce unos metros mas adelante del cortijo de cabañeros, donde supuestamente debía haber cuatro ramales, uno hacia el sur, que era por donde veníamos, otro al noroeste hacia el Puente de la Monticana (cabecera del río Cebollón), otro al Este, que era la opción mas corta de regreso y que conducía directamente hacia la balsa contra incendios del Mojón de las Diferencias, desde donde ya se enlazaba con la Cuesta de las Pulgas hasta los coches sin margen de error y otro ramal dirección norte: por una pista algo difuminada que discurre paralela a la orilla izquierda del arroyo Cabañeros al que se le une por la izquierda el barranco de Prado Luna pasando a llamarse Arroyo de las Golondrinas. Encontrándonos con un paraje espectacular, donde el arroyo de Las Golondrinas se encañona durante un tramo y más adelante cuando pasa bajo el Tajo de las Golondrinas forma una preciosa cascada y una gran poza de cristalinas aguas, ideal para darse un baño en verano. Se llega a una nueva bifurcación y seguimos a la derecha ,al este, pasando junto a la balsa contra incendios de Córzola, donde cerca se juntan las aguas de los arroyos de las Golondrinas y de la Almijara, formando el Río Grande de Jayena o Bacal. Un poco mas allá se pasa cerca de las ruinas del cortijo de Córzola, aunque los árboles no nos dejan apenas verlo , y vadeamos el arroyo de la Almijara, tomando a continuación un precario carril que sale a la derecha en una cerrada curva de la pista, hacia el noreste. Este carril remonta las aguas del arroyo de la Almijara, siguiendo varios meandros del mismo y pasando los barrancos del Búho y de las Pulgas que tributan sus aguas a éste, para terminar remontando la Cuesta de las Pulgas hasta regresar a los coches. Éste era nuestro plan original.
 Perp ¿qué pasó en el cruce del cortijo Cabañeros?. Antonio Cano, Fidel, Javi e Ismael, conquistadas exitosamente las dos cumbres de la jornada y con la mente puesta en algúnos compromisos para esa noche, optaron portomar el ramal de la derecha (Este), que los devolvería rápidamente al Mojón de las Diferencias, para desde allí retornmar hasta los coches por la Cuesta de las Pulgas.
Sin embargo, el resto del grupo, optamos por continuar por el ramal del mismo camino que traíamos, y que se mantenía dirección Norte, cuadrando en principio con el plan previsto. Pero yo cometí un craso error, siendo este el punto mas estratégico de la ruta, debería haber comprobado el track y la trayectoria que llevábamos al menos durante los primeros metros posteriores a alejarnos de este cruce. Además, tuve dos señales muy claras que deberían haberme alertado rápidamente, al poco de abandonar el cruce, tuvimos el sol de frente durante unos momentos (y eso quería decir que íbamos hacia el oeste), no hacia el norte y durante unos instantes tuvimos el cerro Cabañeros de frente (algo que no cuadraba para nada con la trayectoreia que debíamos llevar, pero como rápidamente la trayectoria viró hacia el N-O, ya ya progresábamos entre cerrada masa forestal, no volví a preocuparme (craso error), hasta que el "Kminante del Sur" se percató de que habíamos caminado 2 km en dirección erronea, sin mas senderos alternativos, que regresar sobre nuestros pasos para retomar la trayectoria correcta.
De regreso al mencionado cruce, nos percatamos de que el ramal que debíamos haber tomado, se encontraba parcialmente cubierto de juncos y se encontraba a escasos 10 m de distancia, del punto donde nos despedimos del grupo de Fidel y Antonio Cano, pero ya con la tarde avanzada y una hora límite establecida para el cierre de la cadena de acceso al carril, no nos quedó mas remedio que tomar la opción mas corta, regresando sobre los mismos pasos de los compañeros que nos precedieron.
 Queda pendiente realizar ese tramo de sendero que no hicimos y que tal vez podría servirnos de excusa para plantear una travesía río Bacal o Grande o de Jayena, dejando unos coches en Jayena y otros en el Mirador del Pino de las Cinco Ramas, descendiendo la Cuesta de las Pulgas, hasta el Mojón de las Diferencias, cruce de Cabañéros y desde allí descender siempre paralelo al arroyo Cabañeros, Golondrinas, barranco del Buho, y finalmente Bacal, hasta el área recreativa cercana a la localidad de Jayena.
Os pido perdón a todos los compañeros por mi error y os doy las gracias por la gran deportividad y espoíritu espartano, con el que os lo tomásteis.

lunes, septiembre 18, 2017

Ascensión al cerro de Los Machos (3.329 m) por los Corrales del Veleta

Entorno: Sierra Nevada (Sector Hoya de la Mora-Veleta)
Hora y Punto de encuentro 1
: 8.00 am en la Venta Ríofrío para desayunar u 8.30 am (ya desayunados)

Hora y punto de encuentro 2: 10.00 am Aparcamiento Hoya de la Mora.
Cómo llegar al punto de encuentro: Carretera de Sierra Nevada, poco antes de llegar a Pradollano, estamos atentos al desvío que a la izquierda nos señala a La Hoya de la Mora, a donde llegamos unos 15 minutos después.
Distancia a recorrer: Unos 18 km regresando por el Paso de Los Guías-Refugio de la Carihuela y los Lagunillos de la Virgen.
Desnivel de subida: 1.200 m ( hay varias subidas y bajadas)
Dificultad física: Alto por el desnivel y la dureza física y psicológica en el incómodo tramo por Los Corrales del Veleta y los dos primeros tercios de ascensión al cerro de Los Machos, que se hace muy pesada hasta que por fín alcanzamos la dócil loma cimera.
Tramos más empinado de bajada: Descenso del cerro de Los Macho hasta la pista de los tresmiles y desde el Refugio de La Carihuela hasta los Lagunillos de la Virgen.
Principales escollos (pasos vertiginosos): Veredón Chico sin nieve, al igual que el Veredón superior, se pasa sin problema si no se tiene mucho vértigo. Si estuviera nevado, sóloes apto para personas con mucha experiencia.
Y el Paso de los Guías, que no tiene ninguna dificultad técnica. Yo tengo vértigo, pero con el ánimo de mis compañeros y siempre mirando para la pared lo pasé sin ningún problema. Las cadenas a fecha septiembre 2017 están en muy buen estado y pegaditas a la pared en todo el tramo de la cornisa, que apenas llega a superar los 20 m de largo. Quien no tenga vértigo lo puede pasar casi con los ojos cerrados. En invierno será mas técnico y según las nevadas/heladas habrá que hacerlo seguramente con crampones.
Estado de los Corrales del Veleta: Si nieve, salvo pequeñas manchas fuera de nuestra trayectoria.
Tiempo estimado: 9 horas
Punto de partida: Hoya de la Mora (2.500 m)
Punto más elevado: cerro de Los Machos 3.329 m)
Tipo de ruta: circular en el sentido de las agujas del reloj.
Tipo de suelo: 85% vereda muy pedregosa y 15% pista terriza o asfaltada.
Fecha: Sábado 9 de septiembre de 2017
Meteorología prevista en zona de cumbres: Por debajo de los 10ºC al mediodía. Viento de Poniente 15 km/h y cielos despejados o parcialmente despejados la mayor parte del día.
Puesta de sol a las 20.30 pm y ciclo lunar: Transición de luna llena a menguante (visible en un 65%)
Mapas y Bibliografía: Sierra Nevada ( Edit. Penibética)
Material recomendado: Pantalón corto, camiseta de manga corta y sudadera o cortaviento para zona de cumbres. Botas de trekking o zapatillas de ultra trail.
¡Ojo, aunque aún estemos en verano! a la hora de subir a un tresmil, no olvides echar en la mochila un par de guantes, braga y gorro de lana por si acaso.
Comida y bebida para una ruta de todo el día (Mínimo 2 litros por persona y dosificando).
Máxima protección solar: tanto de gafas de sol, gorra y crema protectora.
24 Participantes: Manuel González Luna, Isabel Torres, Lena Rakouskaya, Arnaud Tornier, Emilia Franco, Salvador Gómez, Maria José Fernández, Miguel Ángel Doña, Mercedes González, Antonio Pascual, Mariano Navarro, Manolo Supersónico, Paqui Bravo, Fali Molina, Miguel González, Inma Ruiz, Ángel González, Pepe Montblanc, Isaac, Carlos, Alex, Nacho Amador y Juan Ignacio Amador
Resumen itinerario: 
Nada mas llegar a La Hoya de la Mora,se cumplían las predicciones de temperaturas por debajo de los 8ºC, que hacía que cada uno echáramos mano de todo lo que habíamos llevado de abrigo para esa jornada. En poco mas de dos horas habíamos pasado del amanecer veraniego en la Costa del Sol a una mañana invernal, con los emblemáticos Peñones de San Cristóbal como testigos. Afortunadamente íbamos bien preparado y en cualquier caso a los cinco minutos de empezar a caminar ya íbamos entrando en calor.
Tras la breve charla de introducción, saludos y presentación de los nuevos, incluidos los 4 debutantes en tresmiles, que aparecen en la foto de arriba, de izquierda a derecha: Carlos, Alex, Nacho e Isaac. Comenzamos a caminar por la antigua carretera que desde allí sube a las posiciones del Veleta, pasando por delante del albergue militar: ¡TODO POR LA PATRIA!, buen lema para motivar al grupo y mucho mas en estos tiempos que tanto bombardeo informativo con el demencial y provocativo desafío soberanista catalán.
Inmediatamente después abandonamos la carretera, para tomarel sendero que continúa faldeando una dócil ladera,  frente a nosotros tenemos el emblemático edificio del antiguo Mojón del Trigo, que poco a poco irá quedando a nuestra derecha y finalmente a nuestra espalda.
 Conforme vamos rodeando el Mojón del Trigo, a nuestra derecha, llegamos a un collado desde donde comenzamos a ganar vistas sobre la cabecera del barranco San Juan, que durante el siguiente kilómetro iremos llevando a nuestra izquierda, remonramos una zona de prados y mientras el Mojón del Trigo va quedando a nuestra espalda.
Despés de atravesar la cabecera del barranco San Juan a través de una pequeña presa, contruida con la piedra del lugar, para frenar la erosión (Hoyo del Moro), seguimos remontando una loma, cada vez mas pedregosa que nos va acercando al impresionante Mirador Natural donde se encuentra el Monumento a Susana (esquiadora que al parecer falleció cerca de este lugar), al filo de los impresionantes tajos del Camapanario, donde aprovechamos para hacer la primera parada prolongada de la jornada y las primeras fotos de grupo.
El trayecto desde La Hoya de la Mora hasta el Monumento a Susana bien merece la pena ser tenido en cuenta, aunque sólo sea como corta excursión (tipo ruta familiar), con acceso relativamente cercano a la ruta clásica de ascensión al Veleta, recortando las "S" de la vieja carretera que nos lleva hasta Las Posiciones.
Pero a partir de este punto ya son palabras mayores, porque a escasos metros comienza el denominado Veredón Chico o Veredón Inferior, llamado así porque existe otro muy parecido que discurre mas o menos en paralelo, partiendo desde las Posiciones del Veleta, se trata de una especie de repisa tipo tobogán que en suave pendiente nos permite acceder a los famosos Corrales del Veleta, con una anchura media de un metro, a veces mas. Yo llevo bastante mal el tema de los pasos con mucho vuelo y aunque el 90% de este tramo se hace sin problemas (con la debida calma y precaución), un 10% del trayecto es un poco estrecho y la caída que tenemos hacia la izquierda (en sentido descendente) es impresionante.
Imagen invernal (de archivo).
El Corral del Veleta a finales de Primavera (visto desde el Veredón).
Hubo dos o tres pasos sonde mi buen amigo Miguel González tuvo que hacerme de barandilla, porque debido a la enorme cantidad de nieve que sostiene este paso en invierno, todos los años hay desprendimientos y a veces el veredón se ve invadido por alguna roca que ha caído de unos metros mas arriba, suponiendo un obstáculo en nuestra trayectoria, que en mi caso preferí pasar por encima o muy pegado a la pared, que rodearlo por el lado izquierdo como hacían los compañeros mas audaces.
Tras nuestro paso por el Veredón Chico o Inferior, accedemos entre gigantescos bloques de micasquistos feldespáticos muy tectonizados al emblemático  Corral del Veleta, que forma parte de la cabecera del antiguo circo del Guarnón, conformando un cuenco elíptico abierto al norte e instalado al pie del tajo que se prolonga a lo largo del cerro de los Machos-picacho del Veleta-Lastrones, sin lugar a dudas uno de los rincones mas salvajes de Sierra Nevada, ¡Naturaleza en estado puro!. Aquí nos encontramos con varias cabras montesas, y aunque a penas ascensimos dos o tres curvas de desnivel hasta llegar al viejo túnel del Veleta, el dicurrir sobre un mar de lascas de mediano y gran tamaño, la mitad de ellas moviéndose oa punto de deslizarse ladera abajo cada pocos pasos, requería de mucha concentración y desgaste físico, caminando generalmente con elpie izquierdo unos 15-20 cm mas abajo que el derecho por la pendiente de la ladera, intentando mantenernos sobre la misma curva de desnivel, siendo la tendencia, la de caminar lo mas cerca posible a la base de los tajos que ahora quedaban a nuestra derecha.

Sin duda alguna se trata de uno de los parajes más emblemáticos y conocidos de Sierra Nevada, pues conjuga una serie de características naturales que lo convierten en enclave de especial relevancia geomorfológica, junto al picacho del Veleta (3392 m) y collado del cerro de los Machos (3329 m). Pero, además, este enclave, por su relativa cercanía y accesibilidad a la ciudad de Granada, fue prontamente (a partir de mediados del siglo XVIII) descrito y visitado por viajeros y científicos, resaltando de él su agreste paisaje y grandiosidad de vistas, lo que supuso convertirlo en punto de referencia obligada en las expediciones hacia el interior de la Sierra. Estos acontecimientos, excepcionales en el ámbito de las montañas andaluzas y región meridional mediterránea convierten al Corral del Veleta y entorno en enclaves geográficos de excepcional valor patrimonial.
Unos 500 m mas allá del final del Veredón, donde accedemos al Corral del Veleta, vemos a nuestra derecha, en la base de los tajos, lo que parece la entrada de una cueva, se trata del peculiar Refugiodel Túnel del Veleta, desde aquí quedan a tiro de piedra los nacimientos del Guarnón y las Trancadas del Guarnón, puntos de referencia para ascender a Veta Grande, que queda a la izquierda del cerro de Los Machos. Una vez frente a la entrada del túnel merece la pena entrar y contemplar los vestigios de la que fue uno de los proyectos más ambiciosos de Sierra Nevada, nada menos que conectar la capital granadina con la Alpujarra por un túnel construido a unos 3.000 metros de altura.
Con el mérito añadido que fue nada menos que en el año 1910 cuando el Duque de San Pedro intervino en el Senado solicitando la construcción de una carretera que partiese de Granada en dirección a Sierra Nevada hasta la Laguna de las Yeguas". Según el historiador Manuel Titos, en la Ley de 16 de diciembre de 1914, se incluyó la construcción de una carretera "de Granada a la de Laujar a Órgiva por el camino de los Neveros, pasando próxima al Picacho del Veleta". Sin embargo, el Consejo de Obras Públicas echó para atrás el proyecto en 1916 alegando que era demasiado costoso para el rendimiento esperable. Tres años después, en cambio, y tras la presión de las instituciones granadinas, el ministro Sánchez Guerra aprobaba la construcción de la carretera de Sierra Nevada. Las obras arrancaron en 1920. Doce años después, en el verano de 1932, la vía subía hasta los 3.100 metros sobre el nivel del mar, considerada como la carretera mas alta de toda Europa hasta comienzos de Siglo XXI.
Tras una breve parada en la entrada del túnel (finalmente cueva artificial), de a penas 30 m de profundidad, a cuyo final se puede acceder sin problemas con una pequeña linterna, reanudamos la marcha para iniciar la ascensión al cerro de Los Machos, dejando a nuestra derecha la Lagunilla del Corral.
 Después de dejar atrás La Cueva, seguimos caminando por el Corral del Veleta caminando sobre bastante lasca suelta.
 Poco a poco el sendero se va asentando por un terreno cada vez mas compacto, si bien en algunos puntos de esta corta pero intensa ascensión, las lascas se deslizan ladera abajo, de manera que a veces damos un paso hacia arriba y dos hacia abajo. Es con diferencia, el tramo de ascensión psicológicamente mas duro, porque aunque a penas llega a los 2 km la distancia entre el túnel del Veleta y la cumbre de Los Machos, la subida se hace muy tediosa y conviene ponerse en "modo avión" cada uno asu ritmo, sin agobiarse.
 No obstante, la grandiosidad de este rincón salvaje de Sierra Nevada nos da alas para continuar ganando altura.
 A nuestro paso por el crestón del Zacatín, mas de un compañero nos quedamos boquiabiertos viendo como progresaba un pequeño grupo de alpinistas sobre su desdentada hoja de cuchillo.
 Afortunadamente conforme te vas acercando al vértice geodésico del cerro de Los Machos (3.329 m) la loma se va haciendo paulatínamente mas tendida y el suelo que pisamos mas compacto.
 Para mí fue una jornada muy especial, porque suponía el primer tresmil que realizaba con mi hijo Nacho, que junto a su amigo Isaac hizo una magnífica ascensión llegando con el grupo de los primeros a lo mas alto. A sus amigos Alex y carlos, les costó un poco mas, aunque finalmente consiguieron llegar minutos mas tarde. La falta de costumbre dejó tan cansado a Carlos, que después de llegar al último collado a escasos 100 m de distancia del vértice geodésico y a penas 20 m de desnivel, prefirió quedarse allí recuperando el resuello y no llegó a coronar. Tan pronto como nos hicimos esta foto de grupo, sus amigos Nacho, Alex e Isaac, recorrieron el corto trecho que nos separaba de Carlos, para no dejarlo solo (motivo por el cual no aparecen en la posterior foto de grupo).
Foto de grupo de prestonianos, guiado con Maestría por nuestros anfitriones Miguel González (de naranja) y su mujer Inma (de amarillo). Afortunadamente el fuerte viento anunciado para ese día en zona de cumbre, amainó milagrosamente a nuestra llegada a Los Machos, al menos el tiempo justo para permitirnos almorzar (eso sí, bien abrigados), mientras disfrutábamos de unas estupendas vistas sobre el Puntal de la Caldera,
 el Mulhacén, la Alcazaba, la cercana cumbre del Veleta, el espolón del cerro del Caballo, los tajos de la Virgen, etc...
Finalizado el almuerzo y la sesión de fotos de grupo, pareja, indiviuduales, etc... llegamos rápidamente al collado donde ya nos esperaba Carlos con sus tres amigos de gregarios e iniciamos el descenso por su vertiente S-O, descendiendo unos 200 m en menos de un kilómetro de distancia, dejándonos ya muy cerca del acceso a la pista que une el refugio de Poqueira-La Caldera-La Carihuela (antiguo proyecto de carretera, utilizado durante década como pista para los 4x4 de los guardas del parque y algún que otro aventurero, que con su Renault 4, llegaba a todas partes). O bien, tomar el sendero, que nos lleva a la base de las paredes donde se encuentra el mítico paso de los guías, un paso vertiginoso donde la parte mas expuesta no llega a superar los 20 m de longitud y que actulamnete se encuentran perfectamente asegurados con cadenas, de manera que en todo momento llevamos las dos manos aseguradas. Yo con mis problemas de vértigo, lo pasé sin ninguna dificultad, gracias al ánimo y la tranquilidad que me iban dando Miguel González a mi derecha y Ángel "El Gladiador de Itálica" a mi derecha y hasta Manolo Supersónico que también andaba por allí, mientras yo no separaba la vista de la pared para no mirar abajo, hasta la salida de la cadena, donde ya volvemos a pisar tierra firme en el collado donde finaliza este paso.
¿Merece la pena afrontar el riesgo? Si se trata de una persona con mucho vértigo, mejor que NO, porque aunque técnicamente es muy fácil, los nervios siempre pueden jugar malas pasadas. 
Pero si es un vértigo mas o menos llevadero y vamos acompañados por gente con experiencia sin duda, pues la altura a penas supera los 15 m de tald en su parte mas alta, a lo largo de suys 20 m tenemos suelo para pisar y caminar sin problemas de tramos rotos o cortados (por lo menos a fecha septiembre 2017) y
 porque nos ahorramos mas de 1,5 km de zig-zags por la insulsa pista, sino porque la posterior repisa (bastante ancha) sobre la que caminamos nos permite disfrutar de unas vistas magníficas, sobre todo el entorno de la Laguna de Aguas Verdes, principal aporte de la cabecera del río Veleta. que a poco mas de tres kilómetros aguas abajo, se une al río Muhacén, para juntos formar el Barranco de Poqueira.
Una vez superado el Paso de Los Guías, nuestro transito por la cómoda repisa con vistas a la cabecera del río Veñleta y el entorno de la Laguna de Aguas Verdes hasta el REfugio de La Carihuela, a penas es de un cuarto de hora en suave ascensión, que se hace sin a penas darnos cuenta.
Antes de iniciar el descenso desde el Refugio de la Carihuela estuvimos tentados de coronar el Puntal de la Loma Púa, a tiro de piedra, pero ya iniciamos el descenso sin dilación pasando junto a la emblemática figura de "ElPerro" para mas tarde llegar, en escasos 20 minutos hasta Los Lagunillos de la Virgen, lugar de obligada parada para recrearnos con un precioso paisaje, que por su origen glaciar nos hace recordar paisajes alpinos de otras latitudes y al mismo tiempo lo privilegiado que somos en Andalucía por contar con paisajes y ecosistemas tan distintos.
 Bajo estas líneas el embalse de Las Yeguas, que aunque haya sido ligeramente modificado por la mano del hombre, también es de origen glaciar.
 A lo largo del descenso vamos cruzando con pequeños arroyos que se cruzan en nuestra trayectoria, originados en lagunas superiores.
 LLega un momento que comenzamos a atravesar las pistas de esquí, encontrándonos con figuras tan curiosas como esta, bajo la cual pasan muchos esquiadores en temporada de nieve, como un adorno curioso en su trayectoria de descenso.
 Cuando nos acercamos al Monumento dedicado a la Virgen de las Nieves, ya nos sentimos como los ciclistas cuando ven la pancarta de último kilómetro. Si bien, a penas 200 m separan a este emblemático monumento del aparcamiento del Hoyo de la Mora.
Un último vistazo atrás para disfrutar de esta imagen tan característica de Sierra Nevada con el Arco de la Virgen en primer plano y el Veleta al fondo. Y bajo estas líneas el parking de La Hoya de la Mora, situado al pie de Los Peñones de San Francisco, inicio y final de esta preciosa ruta, que fue un auténtico regalo por parte de nusetros anfitriones Miguel e Inma a quienes va dedicada esta crónica con todo mi cariño.