domingo, febrero 18, 2018

Del Embalse del Celemín hasta la Montera del Torero

I Travesía Transalcornocaleña: Corredor Verde Dos Bahías. Etapa 3: Embalse del Celemín - Montera del Torero.
Lugar cercano al inicio de ruta para desayunar: en la Venta Correro (carretera A-2226 a Benalup km. 21’5), donde llegamos a la hora anunciada el día anterior para desayunar, ya nos tenían preparadas todas las mesas a nuestra disposición, la chimenea encendida y todas las tostadas y cafés servidos con gran rapidez y eficacia.
Entorno: Parque Natural de Los Alcornocales (Cádiz), Sector: Benalup-Casas Viejas y Los Barrios.
Localidad de referencia: Benalup-Casas Viejas.
Cómo llegar al inicio de ruta: Tal y como venimos por la Autovía Jerez-Los Barrios, tomamos la salida 66, que nos indica la salida Benalup-Casa Viejas, por donde recorreremos un trecho de algo más de 10 km. que nos llevará directamente a la Venta Correro.
Inicio de ruta: junto al centro de aventuras Wakana Lake.
Final de ruta: área recreativa Montera del Torero
Distancia teórica: 21 km, que en nuestro caso alargamos a 25,5 km alargando un poquito el inicio hasta más allá del Wanaka Lake y prolongando el último tramo desde el final del sendero del arroyo Valdeinfierno hasta La Montera del Torero y prolongación por el recóndito Cantuto del Chocolatero.
Desnivel acumulado en subida/bajada: 500 m
Tiempo previsto: 8-9 horas.
Dificultad técnica: Fácil, salvo algún tramo puntual cerrado de vegetación y un destrepe tipo tobogán por detrás de la Montera del Torero para acceder al canuto del Chocolatero (una mariconada para cualquier senderista que se precie).
Dificultad física: Media. Pero tener en cuenta la larga distancia, sin posible escapatoria, salvo emergencia.
Tipo suelo: sendero, pista terriza y antiguas veredas pedregosas.
Tipo de recorrido: lineal.
Track de referencia:
 https://es.wikiloc.com/wikiloc/spatialArtifacts.do?event=setCurrentSpatialArtifact&id=22712672
A tener en cuenta:
1º) Esta ruta requiere dejar un coche de enlace previamente en el final del recorrido (A.R. Montera del Torero).
2º) Este tramo del "Corredor Verde Dos Bahías" que nos lleva desde el Embalse del Celemín hasta el área recreativa La Montera del Torero  resultó ser el más complicado de realizar y hasta no hace mucho tiempo los conflictos con los propietarios y la legión de guardas de sus fincas colindantes eran habituales. Seguramente por ello, de todos los tramos es el más ignorado por la Junta de Andalucía, como podemos comprobar con las pasarelas de madera rotas junto al arroyo del Alisoso o la mala señalización de algunos tramos intermedios que se prestan a confusión.
Para evitar situaciones incómodas, lo más sencillo es no salirse de un cañada parcialmente señalizada mediante hitos verdes (V.P. Vía Pecuaria) y por puntos amarillos, también de color rosa en la actualidad. No obstante, y a pesar de contar con esta señalización podemos perdernos y salirnos de la cañada, especialmente en el tramo que va del vado del Alisos hasta el Puerto de Zanona.
Fecha de realización y meteorología: Sábado 17 de febrero de 2018, cielos cubiertos en la primera mitad de la jornada con unas capas de nubes características de este Parque con el Poniente, que fueron desapareciendo conforme fue avanzando la jornada.
54 Participantes: Desde Málaga: Paco "El Generoso", Maria José Fernández "La Peregrina que llegó a Finisterre", Eduardo "El Último Samurai", Carlota Comino, Rafael Molina "El Retorno de Elvis", Paqui Bravo "La Idealista", Pepi Pérez (socia Nº205), Elena "La Chica que abrazaba los árboles", Isabel Díaz Morales, Pedro Arenas, José Guerrero, Ángel J Miranda Uclés, Mago Luna, Isabel Torres, Pepi Rebollo, Diego Martínez Linares, Fran de la Jungla, Alicia en el País de las Maravillas, Emilia "Mafalda", Carmen Moreno Cabrera "Encarna de noche", Javier Andrés Díaz (socio 229), Isabel Padilla,
Desde distintos puntos de la Costa del Sol: Paco Jaime "El Presidente", Lena "La Amazona de Bielorrusia", Marlis Hoffer, Manuel Esteban, José Manuel Vázquez "El Coleccionista de Aventuras", Marita "Mucha marcha", Salvador Gómez "El Ornitólogo", Arnaud "Nono, el repostero del Rey Sol",  Alberto Serrano, Jesús Serrano, Marta Serrano, Abel Saavedra, Doctor Leal, Cristina Piqueras, Mabel Berutich "Libre y Salvaje", Sancho Adam "Máster Chef", Pepe Valenzuela, Ana Pérez, Ana Quijano, Pepe Guerrero "Maestro Geobotánico", Mª Jesús Rider "La Duquesa", Romualdo Estévez "El Trovador de la senda" y un servidor:
Y desde otras zonas de Andalucía: Chele Bobillo, Manuel Limón "Premio Nobel de Senderismo", José Luis Criado, Eva Valle Román, Soledad Moreno, Antonio Guerrero Martín. Como invitados especiales: Alejandro Guzmán García y Cristina Ostos Palacios (federada con C.D. "Aventuras sin polvo", de Cádiz). Siendo nuestro guía y anfitrión: Rubén "Kminante del Sur".
Crónica: Juan Ignacio Amador.
Fotógrafos colaboradores: Arnaud Tornier, Doctor Leal, Eduardo González, Mago Luna, Manuel Limón y Kminante del Sur.
Bibliografía: Parque natural de Los Alcornocales, guía del excursionista (Edit. la Serranía) y pág. web de la Diputación de Cádiz.
¿Qué es el Corredor Verde Dos Bahías?
El Corredor Verde Dos Bahías es uno de los proyectos emblemáticos, de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía. Discurre íntegramente por vías pecuarias de la Provincia de Cádiz, siguiendo la dirección noroeste-sureste, desde el municipio de Puerto Real hasta Los Barrios, atravesando, además, los términos de Medina Sidonia y Benalup-Casas Viejas. Se inicia a orillas del Atlántico, en el Parque Natural de Bahía de Cádiz y finaliza en el litoral Mediterráneo en el Paraje Natural Marismas del Río Palmones. Gran parte de su trazado discurre por el interior  del Parque Natural de Los Alcornocales.
Su longitud aproximada es de 93 km coincidiendo en gran medida sus tramos II, III y IV con la Cañada Real San Roque a Medina Sidonia, que data de tiempos de Pompeyo y Julio César, y que fue construida como vía de comunicación entre dos importantes ciudades del Conventus Gaditanus romano: Carteia (San Roque) y Asido Caesarina (Medina Sidonia), hoy día recuperada para la práctica del senderismo,
El Corredor Verde dos Bahías forma parte de la Red Verde Europea en el arco Mediterráneo Occidental, que conecta el sur de Portugal con el norte de Italia atravesando las regiones mediterráneas de España y Francia. En este proyecto transnacional, del que la Junta de Andalucía fue socio líder, participaron más de una treintena de socios, discurriendo por nuestra comunidad tanto por vías pecuarias, caminos rurales, vías verdes,... La creación de esta Red Verde ha tenido y tiene incidencia positiva en aspectos sociales, económicos y medioambientales, conservando el paisaje y recuperando, manteniendo y poniendo en valor los bienes de dominio público, particularmente el patrimonio natural y cultural.
Tramos del Corredor Verde dos bahías son:
Tramo I. Puerto Real - Ventorrillo el Carbón: Un mosaico de paisajes
Tramo II. Ventorrillo el Carbón - Embalse del Celemín: Museo al aire libre
Tramo III. Embalse del Celemín - Montera del Torero: La Naturaleza a tu alcance
Tramo IV. Montera del Torero - Marismas de Palmones: De la sierra a la bahía
Principales características:
El bosque de Alcornoque es la característica dominante en estas sierras, que albergan un buen número de especies, a la vez que permiten el aprovechamiento del corcho, aunque en las últimas décadas la sobre explotación de los alcornoques está provocando la enfermedad de la seca. Además hay que destacar el interés de las zonas húmedas que presentan los canutos y alisedas, así como la pantaneta de Las Lagunetas y el mismo embalse del Celemín al inicio de la ruta.
Este tramo del Corredor Dos Bahías pasa a unos 3 km de las ruinas del Monasterio Carmelita de El Cuervo (lástima que haya sido vendida a propietarios belgas), al igual que otros enormes latifundios de este parque natural, de forma incomprensible. Y es que al igual que grandes parcelas de los archipiélagos de Canarias y Baleares, los Alcornocales, ya pertenece mas a propietarios británicos, alemanes y de otras nacionalidades europeas que a propietarios españoles con los que rivalizan en el lucrativo negocio de La Cacería (caza mayor y menor). Por desgracia, estas fincas albergan parajes preciosos parajes de gran belleza, custodiados por insalvables alambradas y legiones de guardas escopeta en ristre y cara de malo de película de Sergio Leone, que disfrutan intimidando y a los que casi hay que darles gracia por que no te disparen, mientras custodias grandes latifundios presididos por mansiones al estilo de Pablo Escobar en Colombia.
Nuestro recorrido, teóricamente finaliza en el Monumento Natural de la Montera del Torero, pero merece la pena alargarlo un par de kilómetros más por el Canuto del Chocolatero y la Cueva Rupestre de la Bailaora, cuyo acceso está protegido por unas rejas para evitar el bandalismo, algo por desgracia inevitable en una sociedad como la española, donde por desgracia abunda tanto salvaje, desalmado y cavernícola descerebrado, por los que con frecuencia pagan muchos cívicos ciudadanos y amantes de la Naturaleza.
Este tramo tiene un enorme interés naturalístico. Atraviesa los distintos ecosistemas que conforman el Parque Natural Los Alcornocales: alcornocales, quejigales, acebuchales, matorrales, pastizales, lajas y canutos por unos valles muy bien conservados, que hay que proteger al máximo. 
Breve resumen del Tramo III. Embalse El Celemín - Montera del Torero:
1ª parte: Del embalse del Celemín al Puerto de Zanona:
Aunque el inicio teórico de este tramo se encuentra a 300 metros de la Venta de Correro donde desayunamos, concretamente junto a una arqueta del oleoducto de Rota, nuestro magnífico guía y anfitrión Rubén " tuvo a bien iniciarla desde la antigua área recreativa del Celemín, que como tantas otros senderos o áreas recreativas inaugurados en Andalucía, quedó abandonado a su suerte, sin el menor mantenimiento (a pesar de nuestra elevada tasa de paro) y como en tantas ocasiones fue vendido a un propietario británico, que construyó allí una sofisticada cortijada para dar cobijo a las instalaciones de lo que hoy se conoce como Parque Multiaventuras "Wanaka Lake", situado prácticamente en frente del emblemático "Tajo de las Figuras" unos de los principales hitos arqueólogicos a nivel de lo que se conoce como "Arte Rupestre Sureño", que hasta hace pocos años era de libre acceso, pero que hoy está cerrado y es de acceso muy restringido.
Después de que el "Kminante del Sur" nos diera una charla introductoria y unas cuantas pautas a tener en cuenta para la ruta que estábamos a punto de iniciar, emprendimos la marcha, coincidiendo nuestros primero metros por una pasarela de madera y continuando por una pista terriza, que en este primer tramo discurre paralela a la valla metálica correspondiente al perímetro de las instalaciones del "Wanaka Lake" a nuestra izquierda, mientras que a la izquierda tenemos Sierra Momia, si prestamos atención una gran pared de arenisca, rematada por varios arcos, es lo que se conoce como "El Tajo de las Figuras" en su parte inferior izquierda podemos distinguir una estructura metálica, correspondientes a sus escaleras de acceso a las pinturas rupestres. Si estamos atentos al otro lado de valla metálica que tenemos a la derecha podemos ver algunos bloques de piedra amontonados, correspondiente al Conjunto de Dólmenes del Celemín, dinamitados a principios del Siglo XX por los habitantes de Casas Viejas, por la firme creencia popular que bajo estos dólmenes hallarían grandes tesoros, algo que núnca se consiguió, tan sólo la impune destrucción de esto dólmenes que no volvieron a ser reconstruidos y que ahora se encuentran dentro de las instalaciones del "Wanaka Lake", propiedad privada (otra chapuza más de la Junta de Andalucía: imparable en sus chanchullos y cacicadas).
No tardamos en llegar al puente de madera sobre la cola del embalse del Celemín, habilitado como observatorio de aves en su tramo central, techado y mas ancho que el puente en sus dos extremos; Históricamente el río Celemín ha servido  de divisoria entre los términos municipales de Benalup-Casas Viejas y Medina Sidonia, por cuyo término municipal empezamos a caminar, una vez que cruzamos este puente.
Una vez que travesamos el puente, continuamos por una vereda que discurre por la servidumbre de paso del río entre la valla metálica de la finca del Alisoso, que tenemos a nuestra derecha y el bello bosque de ribera que flanquea al río Celemín que durante un corto trecho seguiremos llevando a nuestra izquierda, donde destacan los alisos, fresnos, acebuches, quejigos, y un denso matorral de sanguinos y adelfas cubiertas de numerosas lianas, como clemátides, zarzaparrilla y zarzas. En el suelo hay vincas, con sus características flores lilas, y los frondosos acantos, cuyas hojas inspiraron a los antiguos griegos para diseñar sus capiteles corintios.
LLama la atención el estado de abandono de los puentecillos-pasarelas de madera que en este tramo delñ camino salvan zonas inundables del arroyo y que desde estas líneas instamos a que mantengan de forma responsable, pues su actualestado ruinoso no facilita en nada nuestra progresión y si, posibles accidentes.
Tras un kilómetro, por la vereda que transcurre por la orilla izquierda del Celemín, llegamos a la Pasada de la Motilla, frente a la mencionada arqueta del oleoducto, lugar donde entroncamos con la Colada que empieza en la Motilla del Basinete, que es el paso natural del río. Un poco más adelante llegamos a una valla, el Corredor sube por delante de esa valla por la ladera del cerro de La Motilla, adentrándose en la finca del Alisoso. Se baja hacia un llano y pronto nos encontraremos con el oleoducto Algeciras - Rota que nos acompañará durante buena parte de este tramo. Al igual que en otras muchas zonbas de Los Alcornocales abunda la presencia del ganado vacuno.
En la primera parte de la colada se conservan algunos tramos empedrados, lo que denota que era un camino importante en las comunicaciones entre la Comarca de la Janda y el Campo de Gibraltar. Se deja detrás el cerro de la Motilla y atravesamos una zona llana y adehesada, con acebuches, alcornoques y quejigos; un matorral formado por lentiscos, jaguarzos negros, coscojas, agracejos, jérguenes y matagallos, y unos espléndidos pastizales.
La colada sigue cercana a la margen derecha del arroyo del Alisoso -que está flanqueado por un bonito bosque de ribera formado por alisos y fresnos- hasta que se separa por una vereda que sube por la ladera de la sierra entre un espeso matorral de coscojas, lentiscos, olivillas, agracejos, palmitos, brezo, jaras, mirtos, majoletos y los temidos hérguenes (el matorral de espino más temido). Los madroños nos alegraran el recorrido en el otoño con sus sabrosos frutos. En estos densos matorrales pueden encontrarse una especie endémica del sur de la provincia de Cádiz y del norte de África: el Stauracanhus boivinii, arbusto espinoso parecido a las aulagas.

Poco después atravesamos el canuto del Campanario, un bujeo, zona llana de tierras negras y de difícil tránsito cuando están encharcadas y que es el hábitat preferido de acebuches, lentiscos, palmitos y gamones cuya blanca florecillas nos encontramos en algunos márgenes del sendero como preludio de la primavera. Mientras los bosquetes de alcornoques se alternan con zonas de matorral.  A los alcornoques les acompaña un sotobosque formado por madroños, brezos cuchareros y de escobas, mirtos, jaguarzos negros y cantuesos. Las numerosas lajas de areniscas del Aljibe le dan mayor belleza al paisaje. Se llega a un a un carril que atravesaremos muy cerca del arroyo del Alisoso. Cruzamos un afluente del Alisoso y la vereda se remonta de nuevo por la montaña para bajar a un llano de bujeos desde el que se contemplan bellísimas vistas de las sierras Blanquilla y Sequilla y de los bosques de acebuches y alcornoques y de los pastizales de sus laderas.
De nuevo junto al arroyo del Alisoso pasamos junto a una antigua cantera, convertida en época de lluvias en laguna, un toril y unos cercados de ganado, lugar en el que cruzaremos este arroyo por un vado de hormigón. Encontrándonos ahora a unos tres kilómetros del Monasterio del Cuervo y también, relativamente cerca de la cueva de Santa María con pinturas rupestres, pero ambas se encuentran en fincas privadas y altamente vigiladas como ocurre con la mayoría de los rincones mas bellos de este Parque Natural.
 Aprovechando una de las pausas de reagrupamiento, nuestro ilustre compañero de aventuras Manuel Limón nos dió una charla sobre una terrible enfermedad conocida como "La Seca" que actualmente asola el alcornocal, sin que la Consejería de Medio Ambiente esté tomando medidas. Se puede dar de forma aislada o en grandes masas de alcornocal. 
Los motivos son una acumulación de factores como la avanzada edad de los árboles, la ganadería intensiva, bien doméstica o bien de caza mayor que se comen los brotes de jóvenes alcornoques, la excesiva densidad de alcornoques en espacios muy reducidos, las heridas producidas por la reiteración y sobre explotación de la corcha que deja al árbol desprotegido y muy vulnerable hasta que comienza a crecerle su nueva capa de corcho, la contaminación procedente de las nubes radioactivas de las refinerías de la bahía de Algeciras, el cambio climático, con periodos de sequía cada vez más largos, los incendios a los que son muy sensibles, cuando se les arranca su capa de corcho, todos estos factores hacen que el árbol enferme, atrayendo plagas que son la puntilla final.
Don Manuel Limón insiste en la difícil regeneración natural debido a la sobrecarga y alta densidad de la ganadería, ya sea silvestre, venados principalmente o doméstica. Los síntomas de la seca vienen dados por el amarillamiento y posterior amorronamiento y caída de las hojas, así como la aparición de grietas en las ramas. Los efectos en las hojas empiezan por la copa. La profundización de la enfermedad lleva al alcornoque a su muerte y nos augura que de no tomarse las medidas oportunas este parque está avocado a convertirse en una extensión de matorral donde los bosques podrían desaparecer en pocos años o décadas a lo sumo.
Por estos valles y sierras se pueden observar multitud de huellas de animales, sobre todo ciervos, corzos y jabalíes, o más bien, cochinos asilvestrados cruzados con jabalíes, que en muchos casos conviven en perfecta armonía con la ganadería equina y vacuna de la zona. Es fácil observar estos grandes ungulados, sobre todo a los ciervos, dada su abundancia. Las rapaces son también muy abundantes. Los buitres, o "pajarracos", como se les conocen en la zona, serán nuestros compañeros inseparables a lo largo de todo el recorrido por el Parque Los Alcornocales. En la Sierra Sequilla, en el Tajo de Utreras, en la margen izquierda del valle, existe una buitrera que se puede observar desde el camino.
Un poco mas allá enlazamos con el camino que discurre por el oleoducto, que tomamos a la izquierda hasta el puerto de Zanona, que no tiene una gran altitud, está a 230 metros sobre el nivel del mar, pero se pueden contemplar vistas privilegiadas al ser encrucijada de caminos entre la campiña y el campo de Gibraltar. La valla de piedra hace de linde entre los términos municipales de Medina Sidonia y Los Barrios. Superado el puerto de Zanona existe una extensa depresión, en la que las oquedades de la arenisca han sido colonizadas por una gran variedad de rapaces.
2ª parte: Del Puerto de Zanona hasta la MOntera del Torero:
Una vez que cruzamos el muro de piedra que sirve de divisoria entre Medina Sidonia y los Barrios traspasamos el puerto de Zanona. A partir de aquí comienza el monótono pero obligado tramo central que discurre por la Cañada Real de Medina a San Roque, donde al igual que en el primer tramo de ruta, abundaban los ramilletes blancos de narcisos a ambos lados del camino. La pista sigue por la cabecera del arroyo del Aciscar, valle conocido como los Hoyos de Zanona, cuyo entorno acoge a una de las colonias de buitres leonados más numerosas del parque natural. En los arroyos de la cabecera del Aciscar hay construidas una pantaneta, de grandes dimensiones en el arroyo de Las Lagunetas que fue quedando a nuestra izquierda, al igual que otras tres de menor tamaño en la Gargantilla Seca. No es difícil encontrar excrementos de nutrias en el camino.
 La cañada se separa de la pista en dos ocasiones, discurriendo paralela a la misma por la izquierda. Junto a la pista hay una pequeña charca donde se puede encontrar una abundancia de anfibios ya nada habitual. A la derecha quedará el bonito caserío de Zanona. Atravesamos la pista forestal de esta finca y el arroyo del Banquete para pasar frente a otra bonita construcción típica de estas sierras, la casa de la Angarrilla. Se atraviesa el arroyo del Corchuelo por un puente, y de nuevo la pista forestal y el oleoducto. Tras pasar de nuevo la pista, la cañada transcurre paralela a la misma hasta que llegamos al puerto del Corchuelo, divisorias de aguas entre el valle del Aciscar y el de Valdeinfierno y entre la vertiente atlántica y mediterránea. Este puerto, con sus 280 m de altitud, es la máxima cota de este tramo. 
Tras el puerto se inicia un fuerte descenso hacia el arroyo del Gorrión, al que atravesamos por un antiguo puente de piedra. A partir de aquí un tramo del camino está empedrado. Pasamos una cancela. El arroyo de Valdeinfierno aparece a nuestra izquierda, separado de la cañada por una valla cinegética. El bosque se espesa con grandes alcornoques y quejigos bajo los que se desarrollan madroños y helechos comunes, que tapizan el bosque con su verde intenso. Llegamos al Puerto del Gorrión. Aparecen terrenos de "herrizas" donde afloran las areniscas del Aljibe, que presentan una vegetación pobre pero muy interesante, como brecinas, brezos de escobas, jaguarzos, robledillas (especie de quercus enana), engordatoros, hierba de las siete sangrías -con pequeñas pero refulgentes flores de color azul-, y drosófilos o atrapamoscas, curiosa planta carnívora endémica de estas sierras del sur de Cádiz y del norte de África.
El camino, que se encuentra en mal estado, sigue bajando hasta llegar al pequeño puente sobre la Garganta de la Capitana. Seguimos a orillas del arroyo de Valdeinfierno y llegamos a la Casa del Riso, y a partir de aquí tenemos dos opciones: el camino continuar rectos por la pista forestal o bien tomar el sendero de la izquierda, que discurre paralelo al arroyo de Valdeinfierno que fue nuestra opción tal y como teníamos previsto, pero antes de eso, Romualdo "el Trovador de la Senda" nos sorprendió con una actuación en la que participaron casi todas las chicas del grupo.
Ni que decir tiene que el sendero habilitado del Valdeinfierno con sus pasarelas de madera, nos muestra un ejemplo muy característico de canuto o bosque de galería, tan representativo del parque de los alcornocales. Su carácter didáctico se verifica con una señalización adecuada y bastante carteles explicativos. 
A lo largo de este idílico sendero, también altamente recomendable para los días de nieblas otoñales, nos fuimos recreando con su excelente bosque de ribera, dominado por los alisos, ojaranzos o rododendros, durillos y brezos cuchareros, de característicos troncos negruzcos y florecillas blancas. Hay también una rica comunidad de helechos, entre los que destacan los grandes y bellos helechos reales.
Después de atravesar el arroyo (tributario) de La Palanca, junto a la casa forestal de Valdeinfierno, finca pública propiedad de la Consejería de Medio Ambiente, tomamos un desvío a la derecha, que en pronunciada ascensión nos llevó hasta un mirador, a través de del espléndido alcornocal de la dehesa de Zanona, desde donde nos podemos recrear con una esplendida panorámica: a la izquierda la Sierra de la SEquilla al oeste, la Sierra del Niño al sur y al sureste, majestuoso, el Peñón de Gibraltar. Una cancela marca el final del monte público de Valdeinfierno, y seguimos por la pista que atraviesa la dehesa de Ahojí hasta llegar al antiguo trazado de la carretera A-381, que cruzamos para acceder al Monumento Natural de la Montera del Torero.
Este espectacular monumento natural, perteneciente al término municipal de Los Barrios, se encuentra situado a unos 2km, de la Zona Recreativa del mismo nombre. Se trata de un macizo rocoso que tiene un parecido asombroso con la característica montera de torero. Principalmente constituido por areniscas y rodeado de rocas de semejante composición erosionadas todas por la lluvia y el viento, que han dado lugar a curiosas estructuras, probablemente modificadas en algunos puntos y en antiguos tiempos por la mano del hombre, a modo de escaleras y plataformas.
La propia montera sirve de techo a una cueva natural en la que se perciben los efectos erosivos y el conjunto recibe, en su base, aguas de la zona circundante. Está situado junto a una serie de crestas rocosas conocidas con el nombre de Tajo de los Príncipes que tienen covachas, abrigos, grietas en rocas que, en algunos lugares, tienen excavadas tumbas antropomorfas. La zona ofrece una alta biodiversidad y en ella se ha descubierto un endemismo botánico, el helecho Psilotum nudum.
Tal y como requería un lugar con tanta magia. nos estuvimos recreando con un amplio reportaje fotográfico, si bien la espesa vegetación del entorno, la complejidad orográfica del terreno y el limitado número de personas que puede albergar la cueva o terrazas de este monumento natural, no nos permitió hacer la foto de grupo de los 52 participantes como había sido nuestra intención desde el principio por tratarse del punto más emblemático de este recorrido sin cumbres, ni collados reseñables, pero sí con mucho encanto.
 Finalizada la sesión de fotos en la Montera del Torero, destrepamos el empinado tobogán rocoso que se encuentra justo a su espalda, rodeándolo por la derecha, tal y como la miramos de frente para acceder al recóndito Canuto del Chocolatero cuya compañía ya no abandonaríamos hasta poco antes de llegar al área recreativa donde ya nos esperaba el autocar, poco después de haber pasado frente a la "Cueva rupestre de La Bailaora", custodiada en la actualidad por una verja antibandálica.

2 comentarios :

  1. pepevalenzuela9:25 p. m.

    Magnifica crónica y magnifico reportaje fotográfico. Fue un día genial. Enhorabuena!!

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  2. Cristina9:21 a. m.

    Me sumo a Pepe. Ha sido un placer compartir con vosotros la ruta y conoceros. La organización magnifica, la crónica y fotos de 10. Enhorabuena a todos y a seguir disfrutando y amando a la naturaleza. Gracias.

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