Localidad: Casares

Cómo llegar a Casares:
-A
la altura del Km. 146 de la ctra. nacional N-340, donde comienza el desdoble de
la A-7, nos encontramos con una rotonda muy grande con la carretera local de
Casares MA-8300, en ascensión durante 14 km. hasta el pueblo.
- A través de la carretera local Manilva-Gaucín A-377 en la que nos encontramos con un cruce para tomar la ctra. MA- 7150, que tras recorrer 2 Km. nos lleva directamente al pueblo.
- A través de la Autopista del Mediterráneo, en su tramo Estepona-Guadiaro, tomando la salida de Manilva, y a continuación la carretera A-377, dirección Gaucín, hasta llegar a un cruce y tomar la MA-7150, que lleva directamente al núcleo urbano.
- A través de la carretera local Manilva-Gaucín A-377 en la que nos encontramos con un cruce para tomar la ctra. MA- 7150, que tras recorrer 2 Km. nos lleva directamente al pueblo.
- A través de la Autopista del Mediterráneo, en su tramo Estepona-Guadiaro, tomando la salida de Manilva, y a continuación la carretera A-377, dirección Gaucín, hasta llegar a un cruce y tomar la MA-7150, que lleva directamente al núcleo urbano.
Itinerario: Casares - Cerro de la Pelliscoso - Ruinas de Lacipo - Sierra Crestellina casares – Casares
Distancia aprox: entre 15 y17 km según la opción que escojamos.
Tipo de ruta: circular
Desnivel aprox: entre 750 m y 950 m según la opción que escojamos
Dificultad: Media-Alta ó Alta
Tipo de camino: sendero, pista terriza, algún tramo asfaltado y campo
través y zonas escarpadas de lapiaz y bloques rocoso a lo largo de la
crestería.
Fecha y meteorología: sábado 10 de enero 2015, cielos
despejados, suave brisa de poniente y temperaturas que rondaron los 18ºC al
mediodía.
Unos 30 participantes: Juan “El Coloso de casarabonela” y
Lourdes, Manuel Esteban, Marlisse, Romualdo “El Trovador de la Senda”, Maria
Jesús “La Duquesa de Baqueira Beret”, Fidel “El senderista romántico” y Natalia
“La Iluminada”, Rafael, Paqui, Rafael Castillo “Mr. Panoramic”,
Alena “La
amazona Bielorusa”, Ángel “El Gladiador de Itálica”, Maria Jesús “La Campesina
Bolchevique”, Paco Jaime “El Marqués de Cáceres”, Eduardo “El Último Samurai”, Ilse
“La Gacela de la Selva Negra”, Paco Castillo “El Generoso”, Emilia “Mafalda”, Marlen “La Perla de Venezuela”, Leovigido “Beer Runner”, Macarena “Campanillas”, Sonia “Catwoman”. Los
debutantes: Esperanza “Mi Mundo Violeta” y la invitada
Elena Rico. Nuestros guías de lujo: Manuel Manzanares “El Cartógrafo de su
majestad” y Carmen “Galadriel” con gran
eficacia y maestría en su tradicional función de guías. Y Pepe Guerrero “El
Maestro Pepe Guerrero” de anfitrión de lujo en la variante por la cresta de
Sierra Crestellina, que con frecuencia suele recorrer casi todas las semanas y
que junto a sus conocimientos de botánica y geología, lo convierten en uno de
los mejores conocedores de esta Sierra y del entorno de Casares 360º alrededor.
Y por último, un servidor: Juan Ignacio Amador, autor de esta crónica.
OBSERVACIONES: Este itinerario es una variante de lo que sería la versión extendida de dos rutas que forman parte de la red de senderos de Casares, comenzando con la ruta Nº5: La Albarrá y La Molina y completando el itinerario con la ruta Nº1 Refugio de Sierra Crestellina, siendo siempre opcional recorrer la crestería o no (sólo apta para personas con experiencia en terrenos montañosos y escarpados, pues a lo accidentado del terreno y el desnivel acumulado, hay que añadir la dificultad de un paso expuesto, no apto para personas con vértigo, si bien se puede esquivar por la vertiente oeste (la que da vistas al valle del Genal y la localidad de Gaucín).
OBSERVACIONES: Este itinerario es una variante de lo que sería la versión extendida de dos rutas que forman parte de la red de senderos de Casares, comenzando con la ruta Nº5: La Albarrá y La Molina y completando el itinerario con la ruta Nº1 Refugio de Sierra Crestellina, siendo siempre opcional recorrer la crestería o no (sólo apta para personas con experiencia en terrenos montañosos y escarpados, pues a lo accidentado del terreno y el desnivel acumulado, hay que añadir la dificultad de un paso expuesto, no apto para personas con vértigo, si bien se puede esquivar por la vertiente oeste (la que da vistas al valle del Genal y la localidad de Gaucín).

1ª parte, Sierra Molina y ruinas de Lacipo:
una vez
reunidos todos los participantes al inicio de la pista por donde se suele
iniciar el itinerario anunciado en panel informativo aledaño como “Sendero
Crestellina Natural”, donde aparece un tiempo estimado de 4 horas (sin incluir
la crestería), se procedió a la tradicional charla de introducción de
recorrido.
Dándole la
espalda al inicio de la mencionada pista, echamos a andar por el laberíntico
entramado de callejuelas de carácter mudéjar, a través de calle Monte y a
continuación calle barrio Alto, nombres muy apropiados para una localidad
encaramada a un cerro, rodeado de magníficos escarpes rocosos, que junto con
sus encaladas casas, en perfecta armonía con el paisaje nos regala una imagen
de postal, siendo sin lugar a dudas, uno de los pueblos mas bonitos de
Andalucía.
En 1361 fue elegida como lugar de concentración de D.
Pedro el Cruel y el destronado Rey de Granada, Mohamed V, para iniciar la
campaña que debía devolver el trono al monarca granadino. Durante el
levantamiento morisco contra Felipe II en el año 1570, Casares fue el centro de
las operaciones. En la ermita de Ntra. Sra. Del Rosario del Campo se reunieron los notables moriscos con
el duque de Arcos y se puso fin a la revuelta. Como casareño mas ilustre, al
menos en la historia reciente, destaca sin lugar a dudas: Blas Infante Pérez de
Vargas, el padre de la Patria Andaluza, que nació en esta localidad un 5 de
julio de 1885. En 1978 se la declaró Conjunto Histórico-Artístico y
su término municipal de incluye en lo que se considera extremo occidental de Sierra
Bermeja, actualmente candidata a convertirse parque nacional en el futuro.
Al final del mencionado descenso, debemos abandonar el
camino que llevamos, desviándonos a nuestra izquierda, para remontar una
pequeña atalaya, en dirección oeste con mas intuición que otra cosa, entre
olivos y palmitos, nos encontramos con los primeros restos del asentamiento
romano de Lacipo, donde nuestros especialistas en arqueología Pepe Guerrero y
Ángel González “El Gladiador de Itálica” destacaron el tremendo mérito del
estado de conservación que presentaban las paredes interiores del “castellum
aqua” (depósito de agua) que allí nos encontramos y que al igual que los
actuales, que han seguido el ejemplo de los romanos, como el derecho y tantas
otras cosas, estaba dividido en dos partes, para que las impurezas del agua se
quedaran en el primer compartimento, cogiendo ya el agua del compartimento en
un estado mucho mas puro y potable.
Y bajo los cielos azules de aquella jornada, allí nos
encontrábamos, sobre la estratégica atalaya de Lacipo, cuyas ruinas, son
difíciles de ver desde la distancia, por su deteriorado estado y camufladas
entre la vegetación que de abundante matorral y la arboleda que pueblan este
cerro conocido como cortijo Arechipe, que se encuentra a unos 4 kilómetros al
OESTE de Casares, desde el extremo oeste de las ruinas de esta ciudadela, se
obtiene una amplia panorámica de los últimos kilómetros del río Genal, justo
antes de su unión con el Guadiaro.
Como nos estuvo explicando Ángel González “El Gladiador de Itálica”: esta
ciudadela fue fundada por las comunidades que habitaban el territorio,
extraordinariamente influenciadas por el mundo fenicio-púnico, y que se
reorganizaron ante los intereses imperialistas de Cartago por el control estratégico
de este sector de la península en el siglo III a.C. Como ciudad turdetana,
debió de tener un templo o santuario dedicado al dios Sol o a la diosa Luna, lo
mismo que en época romana tuvo dos altares: uno dedicado a la Juventud y otro a
la Fortuna Augusta. De su importancia en época prerromana, nos hablan el propio
topónimo, los temas de las monedas que acuñaría en época romana, sus murallas y
sus esculturas ibéricas.
En época romana los historiadores Plinio el Viejo y Pomponio Mela hacen corresponder Lacipo al Convento Jurídico Gaditano, como ciudad tributaria, lo que demuestra su riqueza. Será precisamente bajo la órbita de Roma cuando Lacipo se convierta en una auténtica ciudad, creando su propia ceca de moneda, de tradición púnica en el siglo II a.C., y consolidándose en el territorio de tal modo que acaba en el siglo I conformando un asentamiento que repite en su urbanismo los modelos de origen itálico, provisto de foro y murallas.
Las familias que aquí vivieron estaban relacionadas con los grupos de poder
existentes en otras importantes ciudades, como Carteia, en la vecina localidad
de San Roque. Tras una fase de decadencia en los siglos IV-V, el asentamiento
vuelve a poblarse en la sexta y séptima centuria, ubicándose un cementerio de
época visigoda sobre los antiguos restos de época clásica.
En 1975 y 76 Lacipo fue objeto de excavaciones arqueológicas que sacaron a la luz materiales, hoy depositado en el Museo Arqueológico Provincial de Málaga, que permitieron conocer más a fondo este asentamiento así como su importante papel en el desarrollo histórico del territorio.
En época romana los historiadores Plinio el Viejo y Pomponio Mela hacen corresponder Lacipo al Convento Jurídico Gaditano, como ciudad tributaria, lo que demuestra su riqueza. Será precisamente bajo la órbita de Roma cuando Lacipo se convierta en una auténtica ciudad, creando su propia ceca de moneda, de tradición púnica en el siglo II a.C., y consolidándose en el territorio de tal modo que acaba en el siglo I conformando un asentamiento que repite en su urbanismo los modelos de origen itálico, provisto de foro y murallas.
En 1975 y 76 Lacipo fue objeto de excavaciones arqueológicas que sacaron a la luz materiales, hoy depositado en el Museo Arqueológico Provincial de Málaga, que permitieron conocer más a fondo este asentamiento así como su importante papel en el desarrollo histórico del territorio.
Desde el mencionado punto de la carretera A-377:
Manilva-Casares, ascendimos por un pequeño talud, dejando momentáneamente las
vallas metálicas de las fincas a nuestra izquierda, y ascendiendo
perpendicularmente hacia la derecha dirección ESTE, dejando a nuestra derecha
algunas casas cercanas a la MA-528, que une la localidad de Casares con la
A-377, sin dejar de subir en ningún momento llegamos a una valla que rebasamos
sin problemas, ya por tramo de ladera mucho mas escarpada, y poblada
principalmente de palmitos, lentisco y coscojas, donde recientemente habían
desbrozado una senda que descubrieron Manolo y Carmen en recientes trabajos de
investigación por la zona. Sendero imposible de divisar desde la distancia y que
de hecho no ves hasta que no estás encima del mismo.
Eran ya pasadas las 14.00 pm cuando el resto del grupo comenzaba la parte
mas dura de la escarpada ascensión hacia la Crestería de Sierra Crestellina
propuesta por el “Maestro geobotánico” Pepe Guerrero, en unos 45 minutos
remontábamos la escarpada ladera SURESTE, del cerro Casares, sin
apenas una
breve pausa de reagrupamiento hasta que llegábamos a su mermado vértice geodésico (906 msnm),
almorzando en apenas 15 minutos, sentados en la primera repisa que caía hacia
la vertiente oeste, al resguardo de la fresca brisa de levante, almorzando bajo
el cálido sol del mediodía con preciosas vistas hacia el bajo Genal, el Campo
de Gibraltar, el Yabel Musa, el Rif y Los Alcornocales, con la localidad de
Jimena de la Frontera en el horizonte y mas a la derecha Cortes de la Frontera a los pies de la sierra
de Líbar OESTE.
El único tramo que podríamos considerar un poco mas
expuesto, es una especie de “Paso de Mahoma”, como el que hay en la cumbre del
Aneto, unos 500 m antes de llegar al cerro de Las Chapas, que puede pasar sin
problemas cualquier persona que no padezca de vértigo y que también se puede
evitar, a través de un difuminado sendero de cabras que pasa a los pies de ese
tramo de crestería, por su vertiente OESTE, es decir, la que da vistas al valle
del Genal, devolviéndonos esta
senda a un pequeño bosquete de pinos que se
encuentra sobre la misma cresta de la Sierra, desde donde seguimos en todo
momento, dirección NORTE, hacia el cerro de Las Chapas, que paradójicamente, a
pesar de tener muy cerca ya no vamos a ver hasta que lo tengamos prácticamente
encima, porque ahora mismo nos lo tapa el tramo de crestería que tenemos
delante de nosotros y un collado donde finaliza una vaguada que tenemos ante
nosotros.
Pero unas veces por “H” y otras por “B” las cumbres suelen ser lugares
reservados para los Dioses y tal vez por ello, rara vez solemos permanecer en
ellas, tanto tiempo como nos gustaría, nuestro paso por las cumbres siempre nos
sabe a poco, claro que en este caso, no sólo se trataba de una cumbre, sino de
una de las cresterías mas bonitas que se pueden realizar en la provincia de
Málaga y durante mas de dos horas habíamos estado disfrutando de unas panorámicas
aéreas “a vista de buitre” en
perfecta armonía con el entorno, pero los últimos
rayos de sol, nos recordaban que ya debíamos iniciar el definitivo descenso y
en cuestón de minutos finalizamos el largo zig-zag que sobre piedra suelta nos
lleva por fuerte pendiente hasta el inicio del sendero que está anunciado como
ruta Nº1 Refugio de Sierra Crestellina, si bien nosotros no tomamos hacia el
refugio, es decir, dirección SUR, sino en dirección ESTE, hacia el puerto de
Las Viñas, donde llegaríamos en escasos minutos y donde el sendero, pasa ya a
convertirse de forma definitiva en pista, que en suave perfil de llaneo y
descenso nos llevaría de vuelta hasta la localidad de Casares, llevando en todo
momento la caída hacia el arroyo del Albarrán cuyos márgenes están poblados por
un denso bosque formado por encinas, acebuches, alcornoques, quejigos, pino
carrasco y pino resinero. Y del otro lado el imponente perfil de Sierra
Crestellina, que con las últimas luces del atardecer contemplábamos entre la
admiración y la satisfacción de haber completado tan magnífico cresteo, en lo
que mi buen amigo Ilde “El Vendaval del Moncayo” denominaría mas que una ruta
un desafío. Llegando ya de noche cerrada y con todas las calles encendidas a la
idílica población de Casares enmarcada en un escenario de ensueño.
Este video pertenece a nuestro amigo Daniel Aragón
Ortiz, de su blog “El Mundo de Daorino”
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