Inicio
de ruta: Ramal de la carretera antigua, junto a
la gran cortijada Parador de Santa María, que se encuentra en el exterior de la
última curva que hay un kilómetro antes de llegar a Cuevas del Cecerro, carretera
A-367 Ronda-Ardales, margen derecho de la carretera dirección Ronda, poco antes
de llegar a Cuevas del Becerro con sus casas ya a la vista.
Tipo
de recorrido: circular
Distancia
aproximada: Unos
6 km
Duración: 2-3 h
Dificultad: Media
Desnivel
acumulado: 250
m de ascenso y otros tantos de descenso.
Tipo
de camino: Pista
terriza al inicio/final y sobre todo campo través y senderos de cabras.
Único
escollo de esta ruta: Esta cumbre se encuentra dentro de una finca
privada y hay que salvar varias vallas metálicas, casi todas tienen una
escalera, menos la primera, situada al fondo del olivar donde iniciamos la
ruta, se trata de una doble valla metálica puesta a conciencia donde resultará
muy complicado pasar sin la ayuda de otro compañero/a que nos eche una mano.
Todas las vallas se pueden pasar sin dañar su extructura lo mas mínimo (tal y como hicimos nosotros).
Punto
más bajo: 700
m ramal de la antigua carretera donde dejamos los vehículos, junto a la gran
cortijada Parador de Santa María.
Fecha
de realización: Sábado 23 de septiembre de 2017

Material
recomendado: La
ruta podría hacerse en pantalón corto y zapatillas de trekking. Se puede hacer
en pantalón corto dependiendo de la época del año.
Dos
bastones mejor que uno para el empinado descenso.
Protección
solar: gorra, crema, gafas de sol.
Hay
fuentes en los cortijos cercanos, pero mejor ir bien provisto de agua y no
acercarse a los cortijos que nos pueden impedir el acceso.
Lo primero que debemos hacer es pasar por delante de la entrada de la cortijada Parador de Santa María (sin llegar a entrar en la misma), de manera que el edificio, quedará a nuestra izquierda y la carretera a nuestra derecha, mientras que nos adentramos en un olivar, los primero 200 m caminamos, dirección E, mas o menos paralelos a la carretera, alejándonos paulatínamente de la misma, caminando ahora perpendicularmente a nuestra izquierda (dirección N-E), conforme nos vamos desviando comenzamos a ver una valla metálica a la derecha, pero no hay que tener prisas por saltarla, al menos hasta que veamos que describe un ángulo de 90º, a unos 400 m del inicio, si por casualidad no lo vemos, a partir de los 450, 500 m del inicio ya podemos saltar la valla por donde lo veamos mas asequible, cosa que no resultará nada fáciul si vamos solos, pues resultará muy de agradecer la ayuda de algún compañero que le de algo de holgura al
hueco mientras pasamos intentando evitar el pinchazo con los alambres de espino a la altura de "los huevos" por abajo y la parte de atrás de "la cabeza y/o el cuello" por arriba.

Una vez en el otro lado de la valla, nos espera un talud, bastante empinado, donde ganamos unos 20 m de desnivel en una distancia muy corta, pero una vez superado, la pendiente se va haciendo paulatinamente mas
llevadera conforme vamos ganando altura por esta sierra de Viján, a media ladera el material bajo, que a veces se intercala con algunos tramos de roquedo escalonado, comienza a dar paso a algunos tramos despejados por donde podemos progresar fácilmente. Por otra parte las huellas marrones del ganado sobre el mismo roquedo y el terreno en general, nos irán mostrando el camino a seguir hasta situarnos en la loma
cimera, con bonitas vistas del entorno: destacando la presencia del pueblo de Cuevas del Becerro a nuestra espalda (S-O), con el telón de fondo del cerro del Castillón y el Castillejo o la Sierra Ortegícar al Este.



Desde el punto
de vista geológico, buena parte de la demarcación se encuadra dentro de las
unidades centrales de las cordilleras béticas; la mayor parte dentro de las
unidades del Campo del Gibraltar (sobre todo en la del Aljibe), con formaciones
estructurales-denudativas (relieves montañosos de plegamiento en materiales
sedimentarios conglomeráticos y rocas granulares en general y colinas y cerros
estructurales margas, areniscas, areniscas silíceas, lutitas o silexitas). Más
al norte, aparecen las zonas subbéticas medias e internas (sierras de
Grazalema, serranía de Ronda), con formas kársticas de modelado superficial y
formas denudativas de cerros con fuerte influencia estructural en medios
inestables y formas estructurales-denudativas de relieves montañosos de
plegamiento en materiales metamórficos en medios inestables. Los materiales
predominantes en estas zonas son sedimentarios: calizas, margas, margas
yesíferas, areniscas y dolomías. Al norte de Ronda aparece un importante sector
sobre una depresión posorogénica en la que aparecen formas denudativas en
colinas con escasa influencia estructural en medios estables y materiales
sedimentarios: calcarenitas, arenas, margas y calizas, como es el caso de la
Sierra de Los Merinos y pequeñas sierras como las del entorno de Cuevas del Becerro, Cañete la Real, Serrato,
Teba...
Una vez finalizada la identificación de toponimia de sierras y localidades varias 360º a nuestro alrededor, desde tan magnífica atalaya encaminamos nuestros pasos dirección Este, buscando el descenso mas asequible.
Entre el gran lapiaz sobre el que caminábamos no faltaron ejemplares de mandrágora. Una planta con propiedades mágicas según cuentan las lenguas antiguas.Al poco de iniciar el descenso, nos encontramos con un primer tramo escalonado por el que poodemos ver a nuestro amigo Jorge de negro, siempre valiente y dispuesto en todos los tramos exploratorios, pero no hay que tener prisa por tomarlo, pues finaliza en un talud demasiado vertical, siendo recomendable ampliar un poco la curva en nuestra trayectoria descendente, sin prisas por acortar el recorrido, pues de hecho, nos encontramos en el tramo de mayor belleza de la ruta.
Yes que si el haber estado en la torre tiene un gran aliciente histórico y paisajístico, no es hasta mediación de la bajada, cuando comenzamos a disfrutar con la grandiosidad de estos tajos, que compiten en belleza salvaje con las montañas mas escarpadas, en contraste con el dócil perfil de las tierras de labranza que lo circundan.
Otro de los alicientes que tiene este tramo de la ruta es acercarnos a visitar las dos cuevas o mas bien, abrigos rocosos (que parecen cuenas desde la distancia) y que se encuentran justo debajo de la antigua torre. Hasta allí se acercaron nuestros intrépidas compañeras: Herminia, Carmen, Arnaud y el debutante Alfredo "Breaking bad" que apunta muy buenas maneras.
Salvo un paso con algo de vuelo, el descenso no tienen ningún peligro. Tan sólo la incomodidad propia del tránsito por los grandes canchales, donde conviene ayudarse de las manos, y hacer algún que otro "autoculing" cuando llegamos a un par de escalones de mas un metro de altura.
Sin llegar a ser un descenso peligroso, si requiere de cierta experiencia en montaña, especialmente por terrenos escarpados donde la fuerte pendiente, requiere de técnicas de frenado y contención para no resbalarnos ladera abajo, de hecho varios compañeros nos pegamos un buen resbalón y quién no cayó al suelo en mas de una ocasión, estuvo apunto de hacerlo. El ímpetu y a veces la temeridad de un Jorge, siempre valiente, le hicieron recuprer su antiguo apodo de "Aterriza como puedas" (abajo, de negro).
Una vez que llegamos abajo, hay que volver a superar una de esas escaleras que nos permite pasar al otro lado del vallado, donde ya enlazamoscon la pista terriza que pasa a la espalda del cortijo Viján, aprovechando la ocasión para hacernos la foto frente al cerro Viján y su cueva, con la bandera que nos une a todos, en estos días convulsos del desafío soberanista catalán.
La mencionada pista terriza nos conduce hasta unas tierras de labor dedicadas al cereal, junto a las que pasamos en fila india, sobre rodaduras de tractor.
Mas tarde llegamos a la zona de olivar que coincide con la primera parte de la ruta, donde nos encontramos con este pozo.
Finalizando el último trecho por carretera, para evitar un último vallado. Si bien, debemos evitar en la medida de lo posible, caminar por esta carretera, pues a penas tiene arcén, sobre todo, si vamos acompañados de niños, aunque no era nuestro caso.
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