lunes, diciembre 10, 2012

Alcazaba y Torrecilla desde la Majada de Paco Agüera

Alcazaba y Torrecilla desde la Majada de Paco Agüera (vertiente suroeste).
Entorno: parque natural sierra de las Nieves.
Pueblo mas cercano: Parauta & Tolox
Hora y Punto de encuentro propuesto: A las 9.00 ya desayunados en la Venta El Navasillo.
Cómo llegar al inicio de ruta:
Una vez que entramos en el parque sierra de las Nieves, desde el punto kilométrico (aprox.): km 13 de la carretera Ronda-San Pedro en dirección al camping Conejeras, manteniéndonos en todo momento por la pista principal que en apenas 500 m deja de estar asfaltada, quedando definitivamente como pista terriza, conduciendo en todo momento por el ramal principal de la misma unos 5 km mas allá dejamos a nuestra derecha la entrada al alojamiento rural del cortijo de la Nava, próxima a la base del mítico cerro Alcojona, que ya vemos a la derecha y un par de kilómetros después tras varios zig-zags muy cerrados y con empinadas pendientes llegamos a un cruce en forma de “Y” que a la izquierda continúa hasta el cortijo de Quejigales, tomando nosotros el ramal de la derecha, dirección Tolox, llegando unos 3 km después al lugar conocido como Llano de la Laguna con numerosos paneles informativos desde donde continuaremos por la pista unos tres kilómetros mas allá dirección Tolox, hasta llegar a la Majada de Juan Agüera que reconoceremos al encontrarnos con un pequeño cortijillo y corraleta en la parte exterior de una cerrada curva a la izquierda. Bien aparcados junto a la Majada Paco Aguera, caben perfectamente 5 vehículos sin molestar el paso para otros vehúlos.
La pista, a fecha diciembre 2012, se mantiene razonablemente bien para cualquier tipo de turismo.
Distancia aprox.  16 km
Desnivel aprox.  subida 1.000 m
Punto de partida: Majada de Paco Agüera (1.200 m)
Punto mas elevado: cerros Alcazaba (1.689 m) y Torrecilla (1.919 m)
Tiempo aprox. 8 horas
Nivel dificultad: Muy alto por la fuerte pendiente del primer tramo de ascensión por las ladera suroeste por la que hacemos la aproximación hacia el cerro Alcazaba. El descenso por la vertiente oeste, noroeste del Torrecilla (sin sendero) pondrá a prueba nuestras rodillas y posteriormente al cruzar la Cañada de Quejigales, para llegar hasta el solitario y salvaje pinsapar de La Yedra, la falta de señalizaciones pondrá a prueba nuestro sentido de la orientación hasta encontrar el sendero que nos lleva de vuelta a la pista por la que regresamos al inicio de ruta.
Tipo suelo: sendero pedregoso, lomas con bastantes lascas sueltas y pendientes muy fuertes en la ascensión al cerro Alcazaba y descenso del Torrecilla.
Tipo de recorrido: circular
Mapa: Editorial Penibética, parque natural sierra de Las Nieves
Fecha de realización: sábado 8 de diciembre de 2012. Esta fue la fecha escogida para volver a intentar completar esta misma ruta que tuvimos que dejar a medias a finales de marzo de 2012, por culpa de la lluvia y la borrasca que se nos echó encima tal y como podéis comprobar en el segundo enlace que os dejamos mas abajo.
Participantes: Desde Huelva vino Teresa “la Doctora Quinn”. Desde Jerez: Miguel Becerra “El Maestro Jedi”. Desde Alharín El Grande: Antonio “La Locomotora de Alhaurín” y Salva “El de los 101 en 13 horas”. Desde Ojén: Celia “La Hechicera du sao Paulo”. Desde Ronda: Jorge "Aterriza como puedas". Desde Estepona: Ilse “La Gacela de la Selva Negra” y desde Fuengirola un servidor: Juan Ignacio Amador "El Comandante".
Bibliografía y rutas anteriores:


Breve descripción del recorrido:
El espectáculo en esta ruta ya comienza mientras cubrimos los últimos kilómetros con los coches al pasar por las cercanías del mágico paraje del Pinsapo de la Escalereta, donde vimos a un grupo de barranquistas que se estaban preparando para hacer el “Cambullón de Vélez”. Y poco después bajo los tajos y laderas de la vertiente sur de Las Turquillas Altas y las desafiantes cumbres del Alcazaba y Torrecilla que ya vemos frente a nosotros, con la cabecera del Cambullón de Vélez que en todo momento llevamos a nuestra derecha, paisaje de alta montaña que hace muy amena la llegada hasta la cerrada curva de izquierda, en cuya parte exterior se encuentra la “Majada de Paco Agüera”, con espacio suficiente para poder dejar hasta 5 vehículos sin problemas, siendo éste nuestro inicio y final de ruta.
La subida es fuerte desde el inicio por lo que conviene realizar previamente unos cuantos ejercicios de estiramiento antes de tirar “a jierro” pa´rriba. En este mismo punto donde hemos estacionado los vehículos, junto a la Majada Paco Agüera, abandonamos la pista remontando el talud y pasando junto a un rudimentario deposito de agua pintado de verde con escalerilla de madera incluida. Desde donde vamos ganando altura a cada paso, a través de un tenue sendero de cabras, entre un bosquete de pinos y sabinas de un tamaño espectacular junto a las que vamos pasando. En caso de no estar seguros, si vamos por el sendero, ya que tiende a desaparecer de vez en cuando, la norma a seguir es mantenernos por la parte alta de la loma, con tendencia ligeramente hacia nuestra izquierda, de manera que a la izquierda siempre vamos teniendo vistas de la espectacular superposición de fallas a modo de gradas de Las Turquillas Altas.
Ni que decir tiene, que para suavizar un poco la ascensión, cada vez que el terreno lo permite podemos hacer algunos zig-zags, que de hecho haremos, al menos en dos o tres ocasiones, cuando en nuestra trayectoria se interpone algún promontorio rocoso, que salvaremos sin dificultad , recurriendo a una escalonada trepada de vez en cuando, para a renglón seguido seguir caminando sin mayor dificultad, que la del esfuerzo físico por el desnivel a superar. Conforme vamos ganando altura, al echar la vista atrás distinguimos fácilmente las imponentes siluetas del Pinsapo de la Escalereta y el de la Falsa Escalereta justo desde donde se inicia la mítica ascensión por la crestería del cerro Alcor o Alcojona, pudiendo distinguir también el cerro Abanto a su izquierda, ambos forman la horquilla donde nace al arroyo de Los Quejigos, que al unirse al Cambullón de Vélez forma el famoso río Verde de Istán.
Una vez que los pinos han quedado atrás, el terreno se hace mas agreste y empinado con abundante lascas sueltas a poco que nos desviemos hacia l cañada que tenemos a nuestra derecha, cosa que no debemos hacer. Conviene tomarse con tranquilidad esta dura ascensión que no tarda en poner a prueba nuestra resistencia física y psicológica. En nuestro caso fuimos subiendo al ritmo de samba que marcaba Celia: “La Hechicera du Sao Paulo”. 
La referencia visual hacia la que debemos encaminar nuestros pasos es una encina tipo candelabro, al abrigo de una pared que nos marca el inicio de la plataforma antecumbre de La Alcazaba. Para evitar dudas, lo mas fácil es pasar justo por debajo de esta encina y una vez llegamos a la base de la pared que hay justo detrás, caminamos unos cuantos pasos a la derecha, encontrándonos con un paso tipo embudo, que tras una corta trepada, ya nos sitúa en el inicio de la antecumbre del cerro Alcazaba.
Superado el mencionado embudo, por donde hacemos la trepada, ya comenzamos a ver la muela de La Alcazaba, relativamente cerca. Tan sólo nos separa de ella una loma aparentemente suave, repleta de piornales de alta montaña que iremos esquivando como si de un campo de asteroides se tratara. 
En comparación con la pendiente que hemos dejado atrás, la redondeada loma de piornal que tenemos por delante, no parece excesivamente dura, pero sumado al desnivel tan grande que hemos superado en una corta distancia, hace que las piernas nos parezcan cada vez mas pesadas y fue precisamente en aquel instante, en el que parecíamos ir caminando a cámara lenta, cuando Ilse: “La Gacela de la Selva Negra” se puso en cabeza de grupo, con esa disciplina germánica que nos llevó en fila india hasta las proximidades del quejigo que nos encontramos al llegar a los pies de la muela rocosa del cerro Alcaza justo a su izquierda, desde donde existe un corredor escalonado, que en a penas 8 m nos sitúa en su cumbre (1.689 m). 
Una muela rocosa muy parecida al Peñón Enamorados dentro de este mismo parque natural de la Sierra de Las Nieves o mas bien a Piedra Sillada en el cordal de Sierra Almijara.
Ni que decir tiene que al llegar a la cumbre del cerro Alcazaba (1.689 m), se obtienen unas vistas magníficas del Torrecilla (1.919 m) al ESTE, el Mediterráneo al SUR, a la altura de San Pedro de Alcantara, en ese tramo de costa entre Marbella y Estepona que vemos entre la sierras Real y Palmitera y al OESTE, parte de Los Reales, sierra de Líbar y del Pinar mucho mas lejanas.
Abandonamos el cerro Alcazaba por el mismo corredor por el tramo escalonado por el que hemos subido y pondremos rumbo NORTE, concretamente hacia el sendero que se dirige hacia el Puerto de Pilones por la redondeada y dócil loma por la que nos vamos a adentrar en la Meseta de Quejigales, manteniéndonos siempre por la parte alta de la loma, entre majestuosos quejigos con su eterno porte fantasmagórico a lo “Tim Burton”.
Este tramo llanito nos servirá para recuperarnos. Y un poco mas allá de haber completado un kilómetro dejando el cerro Alcazaba a nuestra espalda, llegaremos a unas zonas mas elevadas. Siendo este el lugar donde debemos descender hacia la Cañada del Arroyo de Los Pilones que hasta ahora nos ha acompañado a nuestra derecha. Pues bien, no sólo la atravesaremos, hacia su vertiente contraria, comenzando a girar ya nosotros hacia nuestra derecha en dirección ESTE-SURESTE. Sino que, nos adentraremos en la siguiente cañada, paralela a la misma, un poco mas hacia el oeste, a tiro de piedra del super clásico y muy transitado sendero Quejigales-Torrecilla. Una vez en esta cañada secundaria, buscaremos un llanito con un pequeño pinsapo, junto a un promontorio rocoso que envuelve parte de la entrada de la mítica Sima GESM. Donde aprovechamos para hacer la 2ª parada técnica de la jornada.
Y allí estábamos nosotros comiéndonos el bocata en la entrada de la tercera sima más profunda del planeta, que ha atraído desde su descubrimiento gran número de expediciones espeleológicas de varias nacionalidades, en varias ocasiones dirigidas por los míticos fundadores del grupo espeleólogo de pasos largos: José Luis Badillo y Manu Guerrero. Habiéndose llegado hasta la fecha a la cota 1.100m del abismo. Lo cual es un dato impresionante, si tenemos en cuenta que 1.000 m de profundidad en una sima, equivalen a los 8.000 m en alpinismo.
En el interior de la sima existen algunas formaciones de gran dificultad técnica como el Gran Pozo de 115m de caída vertical y el Pozo Paco de la Torre de 194m. Otras como la Sala de las Maravillas a 900m de profundidad o el Lago Ere, casi en el fondo conocido de la sima, han asombrado por su belleza a expertos espeleólogos de todo el mundo. 

Sin abandonar esta cañada, unos 300 m mas allá en dirección suroeste, es decir hacia el Torrecilla, llegamos a la entrada de la sima Honda de 132,7m de profundidad, la Erótica de 103m, la de Horcajuelos de 22m o el Complejo Raja Helada de 57m, entre otras, por lo que son muchas las posibilidades para la práctica de la espeleología e incluso del espeleobuceo. En esta entrada nos detuvimos mucho menos tiempo, porque aún nos quedaba un buen trecho y al ser la primera vez que hacíamos esta ruta, no queríamos que nos pillara el toro.
Realizada un par de fotos rápidas en la entrada de sima Honda, retomamos la dirección SURESTE, hasta enlazar con el clásico sendero Quejigales-Torrecilla, balizado actualmente con colores verde y blanco SL.-A 140 y amarilla y blanca PR.A-351 que parecen ser la misma cosa o al menos coincidir en el tramo que va del Puerto de Pilones al Torrecilla. En cualquier caso en pocos minutos el sendero comienza a fgirar hacia la izquierda de SUR a ESTE, rodeando el pie de esos característicos tajos erosianados que llevamos a nuestra izquierda, mientras que comenzamos a aproximarnos a los pies del Torrecilla, majestuoso ante nosotros, mientras pasamos junto a quejigos de porte imponente y algún que otro pinsapo suelto. 

A nuestra izquierda los mencionados tajos con oquedades de distintos tamaños, en una pequeñita la imagen de una virgen, protegida por una rejillas negras. Para no sufrir el vandalismo de algún hijo de puta que le ha arrancado la cabeza a la imagen de la Virgen de las Nieves que durante muchos años ha presidido el Pilar de Tolox al que llegamos en un instante. Imagen actualmente decapitada en la cuevecita donde ha estado siempre, sin hacerle ningún daño a nadie.
Finalizada la breve parada para repostar agua en el Pilar de Tolox, comenzamos la ascensión por el sendero tradicional, que a pesar de ser muy transitado resulta muy fácil de perder, no digamos ya en época de nevadas. Ya que la loma, si bien no da tregua en toda la ascensión, al no ser excesivamente dura, se presta a atrochar algunos zig-zags o a haber creado senderos secundarios, que a poco que te descuides te sacan del sendero oficial, donde de vez en cuando nos vamos encontrando con las balizas verde, amarillo y blanco. 
Acompañándonos hasta la mítica cumbre de 1.919 m, con el sol siempre de frente a nosotros deslumbrándonos a cada momento, techo provincial de Málaga. Ya que La Maroma (2.065 m) en la alta Axarquía es mitad malagueña, mitad granadina, por encontrarse en la línea interprovincial. No así el Torrecilla que es 100% malagueña. Se trata de la ruta de montaña, junto con La maroma, mas concurrido de toda la provincia. No digamos ya la clásica ruta Quejigales-Torrecilla, que algunos días parece una auténtica romería. Motivo por el cual, hemos dejado de visitarla con frecuencia y si lo hacemos es realizando alguna variante como esta, muy poco frecuentada o en horario y circunstancias muy determinadas.
Finalizada la obligada pausa en la cumbre con la correspondiente sesión de fotos, y los lienzos de paisaje que nos permitían ver las nubes que nos rodeaban, especialmente hacia el SURESTE, donde podíamos distinguir muchos pueblos hacia la Hoya de Málaga, Valle del Guadalhorce y Sierra de Mijas, pudiendo distinguir: Fuengirola, Alhaurín El Grande, Coín, Málaga capital, Pizarra, Alozaina y o mucho mas cerca de nosotros en el perímetro oriental del parque Yunquera.
Iniciamos el descenso por la divisoria de aguas que se dirige hacia el SUR, es decir por la vertiente contraria por la que hemos subido. Sin embargo, el dócil caminar por la loma, hace que nos confiemos y no comprobemos el track durante unos minutos , llegando a una zona preciosa dignas de un paisaje lunar, pero que una vez finalizada, nos lleva hasta el borde de unas laderas demasiado empinadas. 
Comprobado el track, que nos había pasado “El mago Gandalf de la Serranía” nos damos cuenta que tenemos que regresar otra vez casi hasta el mismo vértice geodésico, afortunadamente no habíamos perdido mucha altura y en unos minutos volvemos a situarnos cerca del mismo. 
Ahora sí, sobre track y reorientados hacia el OESTE,  iniciamos un serpenteante descenso en plan eslalon gigante por una ladera con bastantes lascas sueltas, en dirección hacia una loma que se ve muy por debajo nuestra, marcando una trayectoria casi en línea recta hacia la muela del cerro Alcazaba.
Una vez que aterrizamos en esta dócil loma por la que pasaremos junto algunos ejemplares jóvenes de pinsapo, tenemos ante nosotros una profunda cañada que se interpone entre nosotros y el pinsapar de La Yedra, justo en la vertiente contraria de esta cañada, hacia donde debemos dirigir nuestros pasos. 
Pero no de forma directa, sino desviándonos a la derecha, para hacer una especie de herradura, acomodando nuestra trayectoria hacia la vertiente contraria de la cañada de Pilones, que es la que tenemos delante y que una vez hemos rebasado, debemos mantenernos ya de forma definitiva en paralela a misma, quedando esta a nuestra izquierda.
La aproximación al Pinsapar de La Yedra es sin duda alguna, el punto mas conflictivo de la ruta, porque en esta zona no existe la mas mínima señal ni rastro de sendero. Si bien en el descenso que hacíamos desde el Torrecilla, ya se vislumbraba el sendero angosto, pero muy bien dibujado que salía del pinsapar hacia el sur, cuyo comienzo debemos encontrar. 
Para ello, nada mejor que adentrarse en el pinsapar, pero no por la parte de arriba, sino mas bien por su parte media-baja. Digamos que a unos 40-50 m en paralelo al fondo de la cañada que queda en todo momento en nuestro costado izquierdo, mientras que a nuestra derecha quedará un gigantesco amasijo de troncos caídos por donde resulta imposible transitar. Dejando atrás este caos de troncos caídos y faldeando en todo momento la empinada y resbaladiza ladera, con el monte a la derecha y el valle a nuestra izquierda, el panorama comienza aclararse poco a poco, entre gigantescos pinsapos centenarios, pero muchos de ellos enfermos. Aún así el lugar resulta de una belleza espectacular y salvaje, pero da la sensación de abandonado a su suerte por los responsables del parque.
Cuando estamos a punto de abandonar las últimas líneas de pinsapar, ¡por fin!, encontramos un sendero perfectamente trazado, que va a mantenerse en paralelo a la Cañada de Quejigales quedando ésta a nuestra izquierda, hasta que en un momento dado, el sendero abandona su dirección predominantemente SUR, por dirección OESTE, manteniéndonos ahora en paralelo a la pista TOLOX-CONEJERAS, que llevaremos unos 200 m por debajo nuestra un buen rato, mientras que el Torrecilla que hasta ahora lo veíamos a nuestra izquierda, va a ir quedando a nuestra espalda y la muela del Alcaza, durante un corto trecho frontal a nosotros y poco después a nuestra derecha.
Mientras tanto, nuestro sendero se mantiene durante un largo trecho sobre la misma curva de desnivel hasta que empieza aa descender en cómodos zig-zags, devolviéndonos a la mencionada pista, 
que tomaremos a la derecha para empezar a caminar por ella en dirección OESTE, hasta que unos 2 km mas allá llegamos a la Majada de Paco Agüera, completando el trazado circular de una ruta montañera que nos dejó un magnífico sabor de boca a todos los compañeros que coincidimos aquel día inolvidable.


4 comentarios :

  1. Eduardo Campos6:16 p. m.

    Al día siguiente estuve en El Torrecilla, pero todavía me acuerdo del intento del año pasado que me dejó con las ganas de subir por ahí. Otro año será

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  2. gracias por permitirnos disfrutar de tu compañia. Hasta el infinito y mas allá!

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  3. Impresionantes imágenes, unas fotos fantásticas
    que paisajes! Felicidades por lo que hacéis!!

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  4. Un reportaje espectacular!!! Gracias por compartir. Hasta pronto.

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